martes, 2 de febrero de 2021

AMBAR. ESTUDIOS MINERALOGICOS (1949). WILLY LEGWELLER

 



El primer descubridor de ámbar en la isla de Santo Domingo fue nada menos que el propio Almirante Don Cristóbal Colón, quien en una de sus cartas habla del hallazgo de este material en el país.

De su nombre griego ¨eketron¨ viene el moderno de ¨electricidad¨, por el motivo de que esta resina fósil adquiere con el frotamiento la propiedad de atraer los cuerpos ligeros, como lo hace un imán.

El geólogo Wiliam M. Gabb menciona el ámbar en su estudio sobre Santo Domingo, pero en términos tan vagos que se comprende que no ha dispuesto de suficiente tempo para hacer un estudio exacto sobre este tan interesante producto de la naturaleza.

 El señor Clyde P. Ross de la comisión geológica americana en el año 1919, se refiere en su informe a la buena calidad del ámbar dominicano. Dice que en los cascajos delos ríos de la frontera Noroeste de la Cordillera Central se han encontrado pedazos de ámbar, y que en las inmediaciones de Tamboril, en la cordillera septentrional, hay capas de arcillad pizarrosas y arenosas que contienen capitas de lignitas y ámbar.

En las provincias del Cibao, desde Altamira hasta Canaca, en ambos lados de la Cordillera septentrional, se encuentra ámbar en más irregulares, de color azuloso, amarillo, verdoso, lechoso, rojo, y raras veces de un tono anaranjado muy brillante. Dentro de esta resina fósil se hallan tracios de carbón, pedazos de hojas y ramas, y no pocas veces insectos como mosquitos, hormigas, abejas, etc. Y una vez vi un lagartijo, y también gotas de agua en el ámbar. Además es frecuente encontrar ámbar de color indefinido, cambiante de azuloso verdoso a amarillo, según le entra la luz por un lado o por otro, y este tornasol se debe indudablemente a la presencia de hidrocarburos en la resina, en forma de gas natural, del que hable ya en el capítulo correspondiente.

Donde se puede ver el ámbar ¨in situ¨ es en las barras del Rio Gurabo al norte de la ciudad de Santiago fe  los Caballeros y en las bancas de casi todos los arroyos al Norte y Noroeste de Peña Tamboril, en la vertiente sur del cordillera septentrional.

Existen en estos ligares estratos miocenos y eocenos de arcilla arenosa, color azul, justamente debajo de las cuales hay finas capas de lignitas leñosas, y debajo de estas se ven las masas irregulares de ámbar. Parece que al formarse la capa sedimentaria sobre un bosque derribado, la presión causo que se exprimiera y se filtrara la resina, carbonizando la madera.

Estas barrancas sufren severas erosiones, por las cuales el ámbar muchas veces es arrastrado hasta lejos.

En el lugar llamado La Tarana, e la vertiente sur de la loma el Serrazo, hay un túnel derrumbado, el cual fue abierto por una compañía americana en busca de ámbar. Debido a los derrumbes producidos por la filtración de agua a traves de los estratos, ya no se puede entrar en esta galería para hacer los estudios necesarios. Se dice que la compañía obtuvo buenos resultados en su búsqueda y que llegaron a exportar algunas cantidades de ámbar.

Es curioso ir por la noche por estos campos, pues se nota un olor balsámico en el aire, inexplicable, pues no es de flores, más bien se parece al incienso oriental. Al entrar en un bohío cualquiera, está la solución del problema: la llama con que se alumbran, es ámbar encendido en un platillo.

También por la parte norte de la Cordillera septentrional, por la común de Luperón, apare cambar. Desde Mamey, Marmolejos, Unijica, El Higo, Martin Alonso y Sabana de Blanco, en toda esta zona hay abundancia de ámbar, pero en pedazos no tan grandes como cerca de Peña (Tamboril), donde los pedazos de 5 libras y más no son raros.

Del ámbar se aprovecha todos los pedazos grandes y limpios para obras de arte; los pequeños para la destilación del ácido succínico; y el carbón de ámbar para la fabricación de lacas, tintas, etc.

Además de los insectos fósiles dentro del ámbar se ha llegado a conocer la entomología prehistórica.

La transportación de este material, ámbar, es tarea fácil, pues cerca de todos los lograres de sus criaderos hay carreteras.

En Peña, (Tamboril) hay un taller para industrializar el ámbar, fabricando preciosos objetos de arte y exportando la mayor parte de ellos.

Sociedad Dominicana de Bibliófilos. Pág. 185. 1981.

 


domingo, 31 de enero de 2021

DEL REVOLVER EN SANTO DOMINGO



CITA:

La epidemia del revόlver duro mucho tiempo, agravándose cada vez más, por obra de los haitianos, con el doble objeto del negocio y de la política de perturbación de la vida dominicana, a fin de avanzar cada vez más en sus depredaciones. El periódico La Voz de Santiago, No. 67, del 3 de julio de 1881, enumeraba al revólver entre las principales calamidades de aquellos días:

¨Los revólveres, la peor de todas las calamidades, se venden en esta ciudad al precio ínfimo de cinco pesos, y se dan de ñapa cien cápsulas al que los compra¨.

Como los revólveres no sirven sino para matar gente, parece que los haitianos, han declarado libre de derecho esa mercancía, siempre que su introducción sea con ánimo de exportarla para la Partie de LʹEst…¨.

La venta de revólveres se anunciaba mezclándolos, como cosa corriente, entre los objetos de fantasía o de uso diario. E el anuncio de la Casa de José A. López Villanueva, de Puerto Plata, publicado en El Porvenir, de 1 de febrero de 1874, dice sin alterar el orden de los efectos: ¨… esencias, Pomadas, Jabόn y Aceite de la acreditada fabrica Lubin, Revólveres de 12, 9, 7 y 5 milímetros, moderno sistema, Carabinas de caza Mariette cuatro sistemas diferentes, Cajas de cubiertos Cristofe, Capsulas, Cuerdas de guitarra…¨.

El afrentoso uso, casi generalizado, del revólver, existió en el país hasta los comienzos dela Ocupación Militar Norteamericana, en 1916. Refería el santiagués Vicente Tolentino Rojas que un dominicano, en Alemania, llegό a una tienda de armas en busca de un rifle: , dijo, señalando uno de los que se usan en las ccaerías de África. El sorprendido vendedor, que ya sabía la procedencia del comprador, inquirió: ¨Y en su país hay fieras?¨ * Si, le respondió el dominicano: allá hay unas fieras llamadas bolos y coluos¨. Algún da habrá de escribirse la divertida y a la ve trágica historia del revolver en Santo Domingo.

La epidemia del revόlver duro mucho tiempo, agravándose cada vez más, por obra de los haitianos, con el doble objeto del negocio y de la política de perturbación de la vida dominicana, a fin de avanzar cada vez más en sus depredaciones. El periódico La Voz de Santiago, No. 67, del 3 de julio de 1881, enumeraba al revólver entre las principales calamidades de aquellos días:

¨Los revólveres, la peor de todas las calamidades, se venden en esta ciudad al precio ínfimo de cinco pesos, y se dan de ñapa cien cápsulas al que los compra¨.

Como los revólveres no sirven sino para matar gente, parece que los haitianos, han declarado libre de derecho esa mercancía, siempre que su introducción sea con ánimo de exportarla para la Partie de LʹEst…¨.

La venta de revólveres se anunciaba mezclándolos, como cosa corriente, entre los objetos de fantasía o de uso diario. E el anuncio de la Casa de José A. López Villanueva, de Puerto Plata, publicado en El Porvenir, de 1 de febrero de 1874, dice sin alterar el orden de los efectos: ¨… esencias, Pomadas, Jabόn y Aceite de la acreditada fabrica Lubin, Revólveres de 12, 9, 7 y 5 milímetros, moderno sistema, Carabinas de caza Mariette cuatro sistemas diferentes, Cajas de cubiertos Cristofe, Capsulas, Cuerdas de guitarra…¨.

El afrentoso uso, casi generalizado, del revólver, existió en el país hasta los comienzos dela Ocupación Militar Norteamericana, en 1916. Refería el santiagués Vicente Tolentino Rojas que un dominicano, en Alemania, llegό a una tienda de armas en busca de un rifle: , dijo, señalando uno de los que se usan en las cacerías de África. El sorprendido vendedor, que ya sabía la procedencia del comprador, inquirió: ?¨Y en su país hay fieras?¨ * Si, le respondió el dominicano: allá hay unas fieras llamadas bolos y coluos¨. Algún da habrá de escribirse la divertida y a la ve trágica historia del revolver en Santo Domingo.

ESCRITOS. A nuestros amigos de los campos.Pág.161. Ulises Francisco Espaillat. Sociedad Dominicana de Bibliófilos, Inc. 1981.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


domingo, 24 de enero de 2021

SUBRAYANDO INMIGRACION / ULISES FRANCISCO ESPAILLAT.

 


Fragmento:

Treinta años llevamos de charla y de clamoreo, y no es esta la primera vez que invitamos al orbe entero, a venir a disfrutar de los óptimos frutos de nuestro paraíso, sin habernos ocupado, como deberíamos haberlo hecho, en preparar la casa, y a esta no podemos decir como el ama de casa. ¨Está Listo¨.

Del modo que se expresa María, dirán algunos, debemos cera las puertas a los u voluntariamente lleguen, o por lo menos, se propondrá disuadirlos de venir a fijarse en el país. De ningún modo: a todos, según , lleguen debemos recibirlos con los brazos abiertos, facilitándoles el modo de encontrar trabajo, para que más tarde no tengamos que llamarlos vagos; hacerles justicia cada vez que la necesiten; proporcionarles el modo de educar sus hijos, suponiendo que no sean tan indolentes que esperen a que los maestros se formen por si mismos sin que antes se tome uno el trabajo de formarlos; a aproximarles las iglesias, para que-cuando las necesiten- no tengan que hacer diez leguas de caminos; y por último, hacer por ellos todo lo que debemos hacer por nosotros, y en lo cual aún no hemos comenzado a pensar.

No me propongo disuadir a nadie de que venga a vivir al país. Lo que me propongo es que nadie venga bajo impresiones falsas, erróneas. Cada individuo que llegue puede considerarse como un verdadero agente de inmigración. Si le va bien, no los apuréis, que él lo participará a sus parientes y amigos; pero si le va mal, es inútil que gastéis papel y tinta en hacer pomposos artículos en los periódicos, pintando el país como otro Edén, que por el mismo correo que enviáis vuestro periódico ira la carta privada del recién llegado, en la cual os desmentirá sin reparo alguno.

El mejor modo de engañar es con moneda de buena ley. Hagamos, pues, de modo que a todos los que leguen les vaya bien, para lo cual hay que arreglar el país de tal suerte, que a cada uno de nosotros mismos nos vaya igualmente bien. Si por el contrario los tratamos a ellos como nos estamos tratando a nosotros mismos, y no podrían exigir más, cada uno de nuestros huéspedes escribirá a sus paisanos que no vengan, por más que nos esforcemos en pintarles pajaritos.

Durante la dominación haitiana se decía que la inmigración de Europa no afluía la país, porque tanto las leyes como la índole de los habitantes favorecía hasta lo sumo la inmigración de la gente de color, y ésta tampoco venia.- Las leyes de República Dominicana han sido siempre favorables a los extranjeros, y lo mismo puede decirse de la índole de los habitantes; ¿y de que nos ha servido?- De nada: el país nada da de sí, y por más que lo encomiemos se hacen sordos, porque nadie es mejor juez para sus propios intereses que uno mismo.

Ya este sistema se ha ensayado diferentes veces en el país sin éxito alguno. Cuando el inteligente y astuto cura Valverde vio que la parte española de la isla decaía a causa de la emigración de sus moradores hacia el continente suramericano, a donde iban en busca de lo que aquí no teníamos, se le metió al pobre hombre en la cabeza la idea de escribir una reseña de la isla, y haciendo de su fecunda imaginación una barra mágica, la cual otro Moisés, hizo brotar aquí los repollos de oro, allí montañas de esmeraldas, más allá el precioso lapislázuli; por si solo habría bastado para hacer de estas comarcas un nuevo Potosí; y el río Pedernales arrastraba diamantes a guisa de guijarros. Trabajo en vano: ni siquiera el cuentecillo del lechón servido en un tablón de oro macizo pudo persuadir a esas gentes de la Península. Los pobladores de la Isla sabían también por que se había esta despoblado; y los europeos sabían también por qué debían dar la preferencia al Continente.

Cuando el Gran Convenio o la ¨Gran Ganga¨ titulada anexión americana, hicimos cuanto estuvo de nuestra parte para hacer creer a los astutos yankees que la ¨luna era de queso¨; ¡que tratantes ni que gitanos lo habrían hecho mejor! Todo en vano.

¿Qué haremos, pues, hermanos y hermanas mías, que yo también quiero que me civilicen y me hagan prosperar? Qué haremos, para que algún día podamos ver en nuestro país todas esa maravillas de que os hablaba al principiar este articulo?- Escuhad: lo primero – entre todas las casas - es barrer la casa, para lo cual debemos arreglar de antemano el lugar donde debemos ir depositando la basura. En mi lenguaje figurado, alegórico, simbólico, o como quiera llamársele, está la representan los señores ladrones, asesinos, y toda surte de gente non sancta, y el deposito es la penitenciaría.

Luego seguiremos nuestro trabajo, amueblando el gran hotel donde se han de alojar nuestros inmigrados, dotándolo con uno de los principales muebles: una recta administración de justicia.

Como el lujo no perjudica a los hoteles, por lo que llama la atención de los  extranjeros, adornaremos el nuestro siquiera con algunos centenares de escuelas, para lo cual será indispensable la creación, prontito, de algunas escuelas normales, en la suposición de que para entonces no se sabrá aun descubierto el modo de establecer escuelas sin maestros.

Estimularemos, desarrollaremos, fomentaremos y todos los demás frutos que sean del cao, y prontito, el espíritu de asociación, principiando, como cosa esencialísima para hacer mover es mole tan pesada, por fabricar una palanca cuyo bazo sea bien largo, el periodismo.- Ya sabéis el refrán ¨los mejores sermones no valen nada, si son predicados en desierto¨.

Escritos / Ulises Francisco Espaillat.1909. Sociedad Dominicana  De Bibliófilos Inc.  Santo Domingo República Dominicana. 1987.


viernes, 22 de enero de 2021

SILUETA DOMINICANA / Fernando Sainz (1945).

 



El dominicano es mucho más complejo que su apariencia. Su pensar es filosófico teorético; sostenedor de doctrinas y profesiones. Pero si se trata de actuar es preferentemente y pragmatista. Salta de la metafísica al pragmatismo con soltura que le permite no posar en el largo camino intermedio, que es la ciencia.

No le interesa la lógica como disciplina sino por las sorpresas de pensamiento que puede acarrear. No le interesa el método de investigación, sino la intuición  directa. Su discurrir es preferentemente deductivo y sintético; la ascensión analítico inductiva le fatiga y aburre. Prefiere ver el mundo desde la cima que subir en ella.

Prefiere contemplar el fenómeno que conocer su ley. Se decepciona al saber el por qué natural de las cosas; su interés principal está en lo que tengan de ocultas, esotéricas o fantásticas. Por eso es mucho más artista, sobre todo, poeta, que racionalista. Pero, si es preciso, prefiere explicar a que le expliquen.

Le desasosiega la pluralidad de  modos y maneras. Descansa cuando las cosas no pueden ser más que de un modo, porque lo necesario y absoluto está más conforme con su estructura mental que lo contingente y relativo.

Su complejidad anímica se traduce en una expresión lingüística deliciosamente barroca, y en graciosas, onomatopeyas, mímicas y modismos sintéticos.

Siente la cortesía y la amabilidad en su sangre. Es generoso, sobre todo con los extraños, y le encanta prestar servicios, tanto por lo que puedan beneficiar a quien los reciba como experimentar la sensación protectora. Disculpa los agravios y desdenes y no guarda rencor largo tiempo.

Es mucho más afectuoso y pasional que emotivo; y as como para el suceso, el cuento, la noticia o la broa tiene infinitas exclamaciones, para lo sentimental es de una parquedad expresiva desconcertante.

Su vida cotidiana es una estupenda antítesis. Exceptuados los momentos de pasión política, es apacible, reposado y sosegado; y no obstante, se inventa una lucha permanente con armas y adversarios invisibles.

Es muy suspicaz y a la vez muy sugestionable, no obstante su propensión a no aceptar el juicio ajeno sin reservas y a sospechar de intenciones y  propósitos.

Tiene una gran facilidad de olvido para lo que no sean vivencias y una gran memoria para lo que le afecta.

La recepción y emisión de noticias sociales y políticas son sus distracción favoritas; pero será muy difícil decirle algo que no sepa ya, bien porque se llegue tarde o por su habilidad extraordinaria para manifestarse enterado de lo que está sabiendo en aquel momento.

Hace una vida muy sobria, a pesar de gustarle los goces como al que más, y lama gozar a los más inocentes entretenimientos. Las sensaciones y placeres más simples y modestos los eleva a la categoría de sibaritismo.

En la gran lucha entre la biología, la moral y la religión tienen grandes aciertos. Ha hecho una perfecta distinción entre la esfera religiosa y la humana. Sabiendo que el organismo es amoral ha optado porque la moral sea lo más lógica posible. Tiene un gran sentido de respeto y tolerancia para todo aquello que sea patrimonio de la conciencia individual.

Es genuinamente tradicionalista. Cultiva los usos y costumbres ancestrales haciendo una traducción original a la época actual. Conserva para el pueblo español, cuna de su educación, una simpatía mayor que ningún otro pueblo hispano americano.

Es enormemente conformista. Acepta su suerte sin protesta. Resiste la adversidad como un estoico, y celebra la dicha como un niño. Ama el vivir como un epicúreo. Se cuida, se medicina y se trata con sabiduría y técnica populares inigualables. Al  servicio de su salud pone toda la gea, la fauna y la flora, la experiencia, los doctores, los hechiceros y la corte celestial pero si llega para él o sus deudos el último momento lo acata con ejemplar conformidad.

Cuando el dominicano es feliz, lo es por sus escasas exigencias realistas en contraste con su frondosa fantasía y sus míticas esperanzas. Desea mucho más que quiere y espera mucho más que hace.

La gran mayoría es esquizotimia y extrovertida. Hay una minoría pequeñísima de finísimos introvertidos.

Las personalidades dominicanas de más calidad son sencillas, modestas, cordiales, y amables, dentro de un marco de gran dignidad. Las ficticias son de una fatuidad y orgullo compensadores de su vació interior.

El pueblo dominicano ha vivido siglos de tutela intelectual, moral, política y económica. Debido a ello, tienen la indecisión y la perplejidad hondamente arraigadas, pero su renacimiento está a la vista, y para el futuro cuenta con valores y energías potenciales insospechadas.

miércoles, 14 de octubre de 2020

LOS OJOS QUE VEN A DIÓGENES VALDEZ / ORLANDO R. MARTÍNEZ.


Galardón: Premio Nacional de Literatura de 2005 es presentado en su lado humano, por las gentes con quienes comparte el ¨día a día¨ en su natal provincia de San Cristóbal

Motivos: Una de sus principales virtudes como ser humano  ha sido el trato deferente y respetuoso hacia los demás, sin importar su origen, condición o calidad literaria.

La Vida (6). Listín Diario. Viernes 25 de febrero de 2005.

Si es cierto que un hombre es ¨él y sus circunstancias¨ como dijo Ortega y Gasset, Diógenes Valdez es uno que ha sabido moldear las circunstancias, para que ellas lo transformen en el hombre que siempre soñó. Esto se nota apenas se penetra en su morada.

Su hogar no es una casa. Su hogar es un templo consagrado al arte y al pensamiento: cuadros de diversas escuelas pictóricas custodian a sus visitantes, obligándoles a la reflexión creativa, e invitándolo al santosantorum del templo: la biblioteca.

Una vez estuve en el centro de la misma me dije ¨Este hombre es un tramposo. Con un centro de trabajo como este, no solo es posible, incluso, hace obras maestras¨. Pero más sorprendente que su vivienda, fue la sencillez con que me dio la bienvenida y con la que interactuó conmigo desde el principio. No posee el ¨aire¨ de sabelotodo  que muchos escritores poseen. Y esa sencillez es, precisamente, su mayor riqueza, tal y como lo confirmaron sus amigos.



Dese la pubertad

La escritora Blanca Kais Barinas, es su amiga más antigua. Se conocieron durante sus ¨años mozos¨.

Nos conocimos al nivel familiar y por el interés por las letras; nos enseñábamos los trabajos literarios. Tengo el orgullo de haber visto los primeros manuscritos de él¨, me comenta con una sonrisa sincera.

¨Siempre ha sido una persona solitaria, muy humilde, humilde de verdad. Humilde porque reconoce lo que el otro vale, ayuda al otro…  ha ayudado aquí a muchos jóvenes que escriben. Generalmente las personas que escriben bien no gustan de compartir su conocimiento, con el temor de que el otro sobresalga más¨.



Dos veces amigos

Me confesaba Diógenes ¨A mí me gusta la pintura y él es un pintor. A él le gusta la literatura y yo soy escritor. En lo pueblos pequeños no abundan las personas con ese tipo de intereses comunes. Por eso esas personas con este tipo de intereses comunes. Por eso esas personas son ¨escogidas¨ y uno las tiene en un pedestal¨, e inmediatamente me di cuenta de que eran caras de la misma moneda. Se refería al pintor escritor Marcial Báez.

¨Empecé a escribir por su influencia; ilustrando y leyendo sus obras. Me inspiró a estudiar periodismo, y a partir de ahí empecé a escribir, expresar lo que pensaba, pues la gente cree que el pintor solo pinta, que no sabe hacer otra cosa que pintar. Diógenes vive enseñando a quien le rodea. Con el es siempre un compartir y dar. Soy de los privilegiados que leen su obra para criticarla, pues dice que no escribe para él, sino para el público¨, me comento emocionado por ver a su mejor amigo obtener el premio Nacional de Literatura.



Admirador del escritor

Jesús Arias Guerrero, ¨ingeniero de profesión y escritor por necesidad¨, me aseguro que ¨en la actual insularidad de nosotros, Diógenes Valdez es uno de los personajes más interesantes. Digo un personaje porque la vida misma de él es una novela. Pienso que su mayor valor es como, desde esta insularidad, desde este provincianismo, Diógenes es capaz de universalizar lo que somos nosotros los dominicanos¨.

¨Extrapolando sin ánimo de comparar, Jorge Amado, para mí el mayor escritor brasileño, nunca salió de su pueblo, Bahía, siendo el autor de una de las mayores obras latinoamericanas ¨Doña Flor y sus dos maridos¨; para mí, Diógenes Valdez es el Jorge Amado de nosotros, ese isleño que inscribe en el mundo de la República Domincana¨.



Un pupilo

Como todo verdadero maestro, Diógenes Valdez gana discípulos. Así me los asegura Ramón Mesa, hoy Director Provincial de Cultura en San Cristóbal: ¨Lo conocí en 1997, en el principio del Circulo Literario Yelidá, Diógenes Valdez fue de los primeros que se nos acercó y nos orientó.< Siempre que fuimos a su casa tuvimos un espacio abierto; siempre colaborador; siempre dispuesto¨.

 

 

 

 

miércoles, 30 de septiembre de 2020

EL ABUELO / GUAROA UBIÑAS RENVILLE



Ese que viene subiendo la cañada después de cruzar el arroyo, es el abuelo.

Tiene más de 90 años enroscado entre os huesos pero camina por todos los caminos.

Su voz quebrada suena levantada y poco caso hace a las danzas que bailan sus venas en el cuello.

Tiene un brillo de experiencia presente en el centro de los ojos y unos parpados caídos que quieren cerrarle el horizonte.

Cuando se mueve niega toda laxitud y toda bajada. El vértigo de surcos que lo pueblan parce estar ausente.

Ha tomado en sus manos un tallo del  camino y lo mantiene por detrás del cuerpo, cerrados los puños y apretado a los muslos. Eso quiere decir que viene distraído.

¿Qué pensará el abuelo?

Está pensando en aquella vez que salió del campo a sitiar la capital porque los de allá pretendan anexionar a su naciente patria a os Estados Unidos.

Se ha sonreído el abuelo.

Recuerda entonces que salió como soldado y regreso de general. De tan alto rango solo conservo el nombre porque en esos tiempos los ejércitos eran momentáneos como las circunstancias que lo generaban.

Luego su vida ha sido la agricultura, ha dedicado a ella todos sus esfuerzos; tiene la esperanza de conseguir horadamente con que vivir decentemente sus últimos años.

A todo esto nadie ha explicado al abuelo que la esperanza vive en las ideas del futuro.

El abuelo parece un muchacho. En su afán de demostrar juventud, cada vez que se encuentra con algún conocido, lo saluda poniendo una cara muy solemne a la vez que le aprieta las manos de tal forma que quede bien claro su gran vigor. Algunos no demuestran el menor dolor. Otros si de cualquier forma tras ese rostro de gran seriedad aguza todos sus sentidos para captar la menor muestra de debilidad del saludado e iniciar una disertación sobre los tiempos pasados y los presentes y sus respectivas dietas alimenticias; disertación que podría prolongar al asunto de la contaminación ambiental y sus afines.

El abuelo se ha pasado el día muy triste, ha visto caerse el roble que está en el centro del conuco y se ha pasado toda la mañana a su lado. Nunca lo ha visto con la mirada tan perdida.

Ni siquiera cuando le mataron a su nieto Petronio por revolucionario, en el callejón aquel, lleno de lodo; indefenso y todo hecho un cadáver de tanto sufrir por la causa.

Ni cuando murió mama tata que tanto lo acompaño en aquellos tiempos.

Tampoco cuando cayó su hermano remigio salvándole la vida en el atentado que le hicieron en la fiesta de Bartolo por ¨boca dura¨.

Nunca, nunca estuvo así.

Se ha levantado y parece que para hacerlo hubiera tenido que levantar todos sus recuerdos de un solo tirón. Y así ha sido.

Aunque los recuerdos no pesen, estos le han pesado al abuelo. Tal vez porque han sido muchos y han estado juntos.

Le han saludado y ha dado la mano blandamente; la expresión de su rostro ha estado como un pizarrón en blanco.

EL ABUELO HA MUERTO

Dicen que murió de pena. Se ha quedado dormido sobre el tronco de ese roble vencido por el tiempo. Sus ojos están abiertos. Miran las ramas secas que se entrelazan con la tierra empapada en esa agua llevada y atraída por los canales que el mismo construyό.

En medio del conuco nunca ha habido un roble; apenas hubo un deseo de vivir y una ilusión.

El abuelo tenía sembrada su esperanza en medio del conuco.

Pasado en claro el 25 de mayo de 1980.

 

 

 

 

 

 

 


domingo, 27 de septiembre de 2020

SAN IGNACIO DE LOYOLA. ACERCÁNDONOS A ÉL. P. ANTONIO LLUBERES, S.J.

 


Fragmentos (Amigo del Hogar 2004).

ACERCANDONOS A EL. (I).

San Ignacio  y sus compañeros, los jesuitas, entraron en una relación de contradicción y de oración con la iglesia y la sociedad de su época que nos puede ayudar a colocarnos a nosotros hoy día.

El contacto con las antiguas culturas clásicas creaba un nuevo personaje, el humanista, conocedor de las lenguas antiguas, literatura y filosofía y reclamante de derechos de la persona individual.

EUROPA Y ESPAÑA. (II).

Es de opinión predominante que el sigo XVI experimento una serie de cambios que algunos consideran críticos y otros afirman tiempos de fracturas y apertura. Europa desarrollo un dinamismo cultural que se gestaba desde los siglos anteriores alrededor de la vuelta a las lenguas y culturas clásicas. El griego y el latín clásico superior al usado durante la Edad Media y hasta el hebreo se convirtieron en instrumentos para acceder a la antigua cultura y para promoverse en puestos universidades y en cancillerías eclesiásticas y políticas. La cultura clásica centrada en el hombre ofrece un canon de belleza y una antropología muy humana en muchos aspectos distantes de las enseñanzas católicas teocéntricas. Si tomamos a Erasmo de Rotterdam (1467-1536) como prototipo de humanista veremos que permaneciendo católico protestaba y pretendía una reforma en la iglesia y en la sociedad ue permitiera la libertad y desarrollo del hombre. Su libro el Elogio de la locura (1511) con un estilo irónico hace burla dela iglesia y de otras instancias de la sociedad y propone un nuevo orden centrado en el ser humano conocedor y libre.

PAJE Y GENTIL HOMBRE (III).

Ignacio nombre de familia Iñigo, nació en 1491, en Loyola, Guipuzcoa, país Vasco, España. Era el más joven de una familia de trece hijos, de origen noble, provinciana, vasallos de los reyes de Castilla, propietarios de tierras, de fundiciones de metales y beneficios eclesiásticos.

A la edad  de doce años, su padre lo colocó como paje (muchacho al servicio doméstico de su señor para ayudar al vestir, comer, cabalgar y mandado en general) del cortejo de Juan Velázquez de Cuellar, contador mayor de los reyes Católicos y señor de Arévalo, reino de Castila. A la muerte de Velázquez  en 1517 Iñigo paso a servir como gentil hombre (joven ya adulto que servía a su señor en actividades domésticas y publicas ya sea guardián de un menor, guardaespaldas o compañero en la batalla) de Antonio Manrique de Lara, Duque de Nájera y Virrey de Navarra, reino de Aragón hasta que fue herido en la batalla de Pamplona en 1521.

EL HERIDO. (IV).

¨El herido¨ como se llamó dos veces a sí mismo- una ¨el infermo¨ -se nos revela como una persona amante de la vida, con proyectos de futuro, tenaz en sus decisiones, retada a obras mayores, reflexiva en sus experiencias, dilatada en su contemplación y coherente con sus conclusiones.

EL PEREGRINO.IR A JERUSALÉN (V).

Este fue el camino. Relato Iñigo que al iniciar el camino, ¨esta anima que un estaba ciega ¨no buscaba ninguna ¨cosa interior¨ ni sabía qué cosa era humanidad, ni caridad, ni conocía regla para medir las virtudes. Todo su interés era hacer las grandes ¨obras exteriores¨ que habían hecho los santos para la gloria de Dios.

EL PEREGRINO. ESTUDIAR PRIMERO. (VI).

De regreso a Jerusalén el peregrino pensaba que haría y ¨se inclinaba más a estudiar para poder ayudar a las ¨animas¨. De 1524 a 1535 se dedicara al estudio sistemático, desde la dramática básica y los elementos del latín, hasta la maestría en teología. En esos años lucha contra sus inclinaciones contemplativas que lo apartaban del estudio. Perfila su práctica de la conversación espiritual, hacer amigos, discernimiento de espíritus y tener compañeros.

IR A PARIS A ESTUDIAR. TENER COMPAÑEROS. (VII).

Aunque dificultades Iñigo encontró en Paris el espacio para estudiar hasta la titulación y tener los compañeros como él lo pensaba desde Barcelona. Siete años, de 1528 hasta 1535, se dedicó a estudiar, obtuvo su título de maestro en filosofía e inicio los estudios de teología. Comenzó a llamarse Ignacio. Tuvo que superar las inclinaciones a la contemplación que lo apartaban delos estudios, buscar sus medios de vida y cuidar problemas de salud. Se adentró más en el humanismo. Se vinculó a una metodología de estudios que sería un recurso básico en el futuro apostolado de la Compañía de Jesús. Conoció el protestantismo y perfilo su fidelidad a la santa madre iglesia jerárquica. Volvió a tener dificultades con la inquisición. Desarrollo los ejercicios. Y gesto un grupo de seis compañeros nucleados alrededor de ese su primer sueño, ir a Jerusalén.

EL PEREGRINO Y LOS COMPAÑEROS. (VIII).

En 1535 a 1537 la vida de Ignacio y sus compañeros corre paralela en España y en Paris hasta que se encuentran en Venecia a principios de 1537. Él va a su tierra en busca de salud, aprovecha para reencontrase con los compañeros dejados atrás y para visitar familias de sus actuales. En su tierra hace de reformador. Ignacio llego a Venecia a principios de 1536, y mientras espera a los compañeros, estudia y da ejercicios espirituales. Los compañeros de Paris bajo la dirección de Pierre Favre, renuevan sus votos, aumentan en número, terminan sus estudios y se dirigen a Venecia.

DESCENDIERON A ROMA. (IX).

Vistas las dificultades para i a Jerusalén, Ignacio y los compañeros ¨decidieron ir a Roma¨. Roma fue un lugar de reorientación e institucionalización de su obra. Ignacio, en compañía de Favre y Laynez, patio en Octubre de 1537. Cerca dela ciudad, en una capilla llamada Storta, Ignacio tuvo una visión sobre su vinculación a Jesús y sobre su futuro en Roma que le sería tan fundante como la del Condoner de 1522.

… Llegan los restantes compañeros y toman la primera decisión institucional. Ante la imposibilidad de viajar a Jerusalén y las sugerencias del papa de que Roma es su Jerusalén, deciden ser fieles al voto de Montmatre y permanecer en Roma.

UNA SOLA CORPORACION. (X).

¨San Ignacio presenta a Pablo II la Formula Prima¨.

En reuniones de tarde y noche, de marzo a junio de 1539, llegan a la conclusión unánime de formar un grupo religioso ofreciendo su libertad en obediencia a uno de ellos como superior quien garantizaría la unidad y la eficacia. Estas idea son resumidas en cinco puntos que se conocen como formula prima, y presentadas al a para su aprobación.

PREPOSITO GENERAL (XI).

Ignacio, peregrino y mistagogo, una vez elegido ¨prepósito general¨ se concentra en Roma. Se aplica al ¨bue gobierno y conservación y aumento de todo el cuerpo de la Compañía¨. Su labor principal, de legislador, es redactar las constituciones. Consecuente aumentar y gobernar la Compañía. Asume la formación de los novicios. Y además tiene trabajos pastorales.

PREPOSITO GENERAL II. (XII).

Ignacio fue el primer encargado de la formación de los candidatos- se le llamaba maestros de novicios. En Roma juntaban los admitidos e Ignacio se ocuparía de la prueba principal, los ejercicios espirituales, aunque en algunos casos el delegaba en otro padre.

Tanto en la formación, como en el gobierno el Ignacio prepósito general recurrido al método de lo suave y lo fuerte, ¨suaviter et fortiter¨, miel y hiel lo llegaron a llamar.

TOMA SEÑOR Y RECIBE (XIII).

Ignacio encuentra al Dios que le ofrece la tradición de la iglesia católica. En esos tiempos peligrosos, como él mismo los llama, Ignacio no se inclinó por posiciones entonces populares como el iluminismo, el erasmismo, el protestantismo.

Ignacio decía que quería que Dios le concediese tres beneficios antes de morir, la confirmación del Instituto y del libro de los Ejercicios por el Papa y escribir las Constituciones.