domingo, 23 de noviembre de 2014

RESPONSABILIDAD SOCIAL UNIVERSITARIA / FREDDY GARCIA


     
Por Freddy García. (M.A.)

Según Carroll, la época moderna de la Responsabilidad Social fue marcada por la publicación de (Bowen, 1953, p. 35), quien utiliza el concepto de Responsabilidad Social para hacer referencia a las obligaciones de los empresarios para impulsar políticas en responsabilidad social, para tomar decisiones, o para seguir las líneas de acción que son deseables en términos de los objetivos y los valores de nuestra sociedad.

La Responsabilidad Social, es el vínculo que existe entre las organizaciones y la comunidad, vista desde un enfoque ético y moral. Se trata de un compromiso moral irrenunciable que, a la par genera nuevo conocimiento relevante para la solución de los problemas sociales.

  El experto venezolano Víctor Guédez, asegura que la “responsabilidad social de las empresas debe estar ligada a la misión, visión y valores de las organizaciones y, en consecuencia, se revela como esencia y estrategia sustantiva”, añadiendo que es responsabilidad de la alta gerencia pero que requiere el trabajo de todos los miembros de la organización (Guédez, 2006, p. 142)


La Responsabilidad Social Universitaria (RSU) es un enfoque ético del vínculo mutuo entre universidad y sociedad. Se trata de un compromiso moral irrenunciable que, a la par que genera nuevo conocimiento relevante para la solución de los problemas sociales, permite la aplicación directa del saber científico y tecnológico, así como una formación profesional más humanitaria.

Es una nueva política de gestión, un nuevo modo de administrar las organizaciones, cuales sean, cuidando de los impactos y efectos colaterales que se generan a diario adentro y afuera de la institución, responsabilizándose por las consecuencias sociales inducidas por el mismo funcionamiento de la organización. Este nuevo modelo de gestión está basado en fines éticos y de desarrollo social justo y sostenible, y tiene el afán de promover estándares y regulaciones universales.
Por lo tanto, la Responsabilidad Social es aplicable a todas las organizaciones sin excepción, las públicas como las privadas, las con fines de lucro y las sin fines de lucro. El hecho de que haya nacido primero en el medio empresarial no la reserva exclusivamente a las empresas. Nuestras administraciones públicas, nuestras casas de estudios, nuestras asociaciones del tercer sector, ellas también deben de ser socialmente responsables en cuanto organizaciones. Es como la Democracia: nació en Grecia, pero no está hecha solamente para los griegos. 

 La Responsabilidad Social es, para una organización:
(1) su política de calidad ética;
(2) orientada hacia el desarrollo humano sostenible;
(3) basada en el diagnóstico y la gestión de todos los impactos y efectos colaterales que el funcionamiento de dicha organización puede generar, tanto hacia dentro como hacia fuera de sí misma, cuidando que dichos impactos sean positivos, mitigando, reduciendo y suprimiendo paulatinamente todos los malos efectos diagnosticados;
(4) haciendo esto en diálogo y asociación con los diferentes grupos interesados en el buen desempeño de la organización y la solución de los problemas descubiertos;
(5) manteniendo una coherencia entre la misión institucional declarada y la práctica efectiva de la institución.

 Propuestas para el Instituto Especializado de Estudios Superiores Loyola

·         Vincular la universidad con el entorno social, cultural y política.
·         Desarrollar proyectos de investigación, desde la universidad en comunidades vulnerables.
·         Asesorar a organizaciones con relación a la aplicación de la tecnología en sus áreas de acciones.
·         Desarrollar programas y proyectos sociales encaminados a mejorar la calidad de vida y la disminución de la pobreza, en las diferentes comunidades de donde provienen nuestros estudiantes.
·         Diligenciar programas y proyectos a través de organizaciones nacionales e internacionales que favorezcan la reducción de la pobreza y eleven el nivel de vida de los (as)  ciudadanas.
·         Participar en programas desde la universidad que ayuden al desarrollo social, económico y cultural de las comunidades (Un techo para mi país, apoyo al 4% de la educación, Reforzamiento, Vida Azul, Discapacitados, entre otros).

 Cita del Plan Estratégico de AUSJAL, página 11

Entre las nueve tendencias de la educación superior en América Latina que tienen implicaciones directas para el trabajo de la Red Ausjal, tenemos la número nueve, que se relaciona con la Responsabilidad Social Universitaria:

9) El papel de la universidad como agente socialmente responsable ha cobrado una mayor importancia durante las ultimas dos décadas. Este movimiento de la Responsabilidad Social Universitaria (RSU) implica la ampliación de las funciones tradicionales de la universidad y el surgimiento de un nuevo paradigma que la concibe como un agente activo en la promoción del desarrollo social.

A diferencia de otras instituciones educativas y del mundo empresarial, para las universidades de la AUSJAL el papel de agente de cambio social y la responsabilidad para con la sociedad forma parte de su razón de ser.

El tema RSU representa una excelente oportunidad para la Asociación del trabajo de campo desarrollado por sus universidades y por su Red de Homólogos de RSU. A futuro, la Red deberá continuar su proceso para desarrollar las Políticas y Sistemas para la Autoevaluación y Gestión de la Responsabilidad Social Universitaria.

 Responsabilidad Social Universitaria IEESL

 ¿Qué universidad para que sociedad? La universidad debe desarrollar el espíritu solidario y que los estudiantes aprendan a asumir lo público como propio, la búsqueda del Bien Común como el bien propio.

La universidad responsable socialmente va formando el pensamiento, los afectos, la espiritualidad y la voluntad de acción hacia un mundo en el que prevalezca la dignidad y las oportunidades para todos, que no es lo que hoy tenemos en América Latina, ni en el mundo globalizado. Son palabras grandes, pero día a día estas se siembran en las acciones más pequeñas y deben estar presentes explícita o implícitamente en el currículo.

La RSU no es un apéndice, sino que pertenece a la identidad misma de la universidad jesuita y se debe expresar de manera integral en sus diversas actividades y quehacer.

Algunas citas del libro “Políticas y Sistema de autoevaluación y gestión de la Responsabilidad Social Universitaria en AUSJAL”:


La Universidad es para servir (desde su especificidad universitaria) a la sociedad, para transformarla, para contribuir a hacerla más justa y gobernable, con oportunidades y calidad de vida para todos, al alcance de su esfuerzo personal.

 Lo distintivo de la labor de Responsabilidad Social de las universidades de la Compañía de Jesús  es poner sus haberes y saberes al servicio de la sociedad, especialmente en función de los más pobres.

“Quiero dejar claro que todo el conocimiento que se adquiere en la universidad es valioso en sí mismo, pero es además un conocimiento que tiene que preguntarse a sí mismo, a favor de quien y a favor de que esta” cita el P. Peter Hans Kolvenbach s.j.

En la reflexión sobre RSU, el Proyecto “Universidad Construye País” que integra a dieciséis universidades chilenas, ha puesto el foco en “el análisis de los principios y valores definidos por las universidades y la forma como se difunden y se llevan a la práctica a través de cuatro procesos claves: la gestión, la docencia, la investigación y la extensión.” (Proyecto Universidad Construye País, diciembre 2002, enhttp://www.construyepais.cl/home.php).

Para concebir la RSU en la universidad, se ha de entender como la habilidad y efectividad de la universidad para responder a las necesidades de transformación de la sociedad donde está inmersa, mediante el ejercicio de sus funciones sustantivas: docencia, investigación, extensión y gestión interna. Estas funciones deben estar animadas por la búsqueda de la promoción de la justicia, la solidaridad y la equidad social, mediante la construcción de respuestas exitosas para atender los retos que implica promover el desarrollo humano sustentable.

Por ello, la Responsabilidad Social Universitaria debe ser un eje transversal del quehacer de las universidades de AUSJAL.

La RSU se relaciona directamente con la esencia de la propuesta educativa de inspiración cristiana e ignaciana que caracteriza a nuestras universidades, la cual apunta a la formación de los estudiantes para el compromiso y la solidaridad, y al aporte a la sociedad de conocimientos y acciones que contribuyan a gestar una sociedad más justa, que promueva los derechos y respete la dignidad de todos.


Criterios Generales

Se propone la integración del enfoque de la responsabilidad social a los ya consabidos propósitos universitarios (docencia, investigación, extensión y gestión interna), interrelacionándolos estrechamente desde un marco de irrenunciable excelencia académica, en articulación con los estándares de calidad educativa vigentes, como estrategia de mejoramiento continuo y como marca distintiva de su propia identidad ignaciana.

De esta manera, junto a la importancia de resguardar la excelencia del saber y de las generaciones de conocimiento que procura formar hombres y mujeres altamente calificados, se busca que los mismos estén íntegramente comprometidos con valores sociales y que sean capaces de ver a su profesión como una posibilidad de ser para los demás.

En concordancia con ello, la Red de RSU comparte lo expresado por Peter Hans Kolvenbach:

Una universidad cristiana tiene que tener en cuenta la preferencia del Evangelio por el pobre. Esto no significa que sean los más pobres los que deban entrar a cursar sus estudios en la universidad, ni que la universidad deba dejar de cultivar toda aquella excelencia académica que se necesita para resolver los problemas reales que afectan a su contexto social. Significa más bien que la universidad debe encararse entre los pobres intelectualmente para ser ciencia de los que no tiene voz, el respaldo intelectual de los que en su realidad misma tienen la verdad y la razón, aunque a veces a modo de despojo, no cuentan con las razones académicas que justifiquen y legitimen su verdad y su razón.

De esta manera, las iniciativas de la RSU, sin desmedro de la diversidad de enfoques derivados de la situación y características específicas de nuestras universidades, deberían contemplar cuatro aspectos claves:

 ·    La experiencia vivencial, marcada por el contacto directo con las comunidades, los pobres y los vulnerables.
·         El conocimiento y análisis crítico de la historia y realidad contemporánea del país y la región.
·         La alta capacidad técnica y profesional.
·         El sentido de lo público.

 Políticas de Responsabilidad Social Universitaria

Las políticas de al RSU expresan la especificidad del compromiso social de las universidades de la Red AUSJAL. Estas surgen de las particularidades de nuestras universidades como instituciones de inspiración y misión ignaciana.

Estas políticas se ordenan en función de las cinco áreas de impacto que la universidad genera en su entorno-de acuerdo al enfoque propuesto por Francois Vallaeys (Documento del Marco Teórico de Responsabilidad Social Universitaria)-que responden a las funciones básicas de toda institución universitaria (docencia, investigación y extensión) y su correspondiente correlato con procesos de gestión interna u organizacional coherentes al enfoque al que se adhiere.

Estas áreas de impacto son:

·  Impactos educativos
· Impactos cognoscitivos y epistemológicos
· Impactos sociales
·  Impactos de funcionamiento organizacional
·   Impactos ambientales
Indicadores relativos a la formación de los estudiantes (Impacto Educativo)

Impacto Educativo: La universidad tiene un impacto directo sobre la formación de los estudiantes, su manera de entender e interpretar el mundo y su relación con la trascendencia, la forma como se comportan y valoran ciertas cosas en su vida, influyendo en la definición de la ética profesional de cada disciplina y su rol social.

Por ello la universidad debe procurar desde este nuevo enfoque, la gestión socialmente responsable de la formación académica y la pedagogía, propiciando experiencias vivenciales, iniciativas interdisciplinarias e interinstitucionales, y reflexión crítica de las mismas.


 Lic. Freddy García, M.A. Director de Extensión y Servicio. Instituto Politécnico Loyola (IPL/IEESL). C: freddygarcia949@hotmail.com. T: 809-528-4010 ext. 3025.

Subrayando Obras Literarias: FILOSOFIA DE LA VIDA ARTISTICA / SAMUEL RAMOS.


PROYECCIÓN SENTIMENTAL EN EL ARTE (Pág. 50)

El fenómeno de la proyección sentimental (einfühlung) no es un proceso psíquico específicamente estético, pero tiene una aplicación  sobresaliente en el arte en cuyo dominio fue descubierto. La proyección sentimental es solo la consecuencia de nuestra actividad aperceptiva. Todo objeto sensible existe para mí como resultante de los datos sensibles y los de mi actividad aperceptiva. De esta suerte soy capaz de introducir, por ejemplo, en la percepción de un objeto físico, un sentimiento que no corresponde a su naturaleza. Puedo sentir la serenidad de una línea ondulante, la gracia de un arabesco cuando en realidad tales sentimientos los proyectos inconscientemente en las figuras. Es este proceso el que le da vida y animación en el arte, a los objetos inertes; por él se explica también el fenómeno de la antropomorfizacion.

Es indudable pues que la proyección sentimental se relaciona con ese fenómeno de la simpatía que desde Plotino es considerado como el camino de la percepción de la belleza,. En este sentido el filósofo griego es el precursor de la doctrina de la proyección sentimental. Su desarrollo se inició en el Romanticismo, pero no recibió cuño científico sino después por filósofos como Lotze, F. Vischer, R. Vischer,Valket, Groos, Seebek y finalmente Lipps. La palabra alemana “einfühlung” con que se designa este fenómeno fue introducida por Robert Vischer en un escrito sobre sentimiento óptico de la forma.

Es ya casi del dominio común la noción de que el artista selecciona su objeto por un impulso de simpatía que se confunde con la intuición estética. Es Plotino el primero que expresa filosóficamente esta idea. La belleza en los cuerpos es un cierto algo que se hace sensible al primer golpe; el alma habla sin mas de ello como de cosa conocida y cuando lo reconoce explícitamente lo acoge en si misma y, en cierta manera, con ello armoniza.

LA ABSTRACCION EN EL ARTE (Pág. 53).

Por medio de la abstracción el hombre logra aprehender y fijar en la representación, ciertos valores absolutos y permanentes que calman su inquietud
Y le dan un sentimiento de placer. La más alta abstracción está representada por las formas geométricas puras. Riegl las compara a las formas de cristalización de la materia inorgánica.

Se ha expresado la idea sugestiva de que el estilo geométrico del arte, proviene de una reminiscencia de esas formas de cristalización que se conservan en la mente del hombre a causa de sus relaciones filogenéticas con el mundo material.

La actividad del artista oscila entre dos extremos igualmente peligrosos, la aproximación a la realidad o su alejamiento de ella. Ya sea que prefiera uno u otro debe mantener muy clara su conciencia de las fronteras, porque si las rebasa acabara por negar el arte en cualquiera de los dos sentidos. Si se aproxima demasiado, como por ejemplo en la imitación servil, el arte se confunde con la realidad y se disuelve en ella. Es decir deja de ser arte. Si por el contrario el impulso de abstracción lo lleva demasiado lejos, hasta perder todo contacto con lo real, el arte se deshumaniza y se convierte en cosa muerta, carente de sentido. La creación artística dirigida en cualquiera de los dos sentidos o hacia el realismo o hacia la abstracción debe mantener un punto de equilibrio para que pueda conservar el carácter que le es propio. Si el arte es algo distinto de la vid no puede de ninguna manera existir sin ella.

BALLET (Pág. 131)
La supremacía actual de la danza entre los espectadores artísticos tiene una sencilla razón psicología: produce en el espectador puro goce estético. Cabria preguntarse si la emoción producida por otro arte como el drama  es goce o bien algo diferente. La respuesta seria que el atractivo del drama no es el goce, sino la excitación de sentimientos y pasiones que provoca. Sentimientos y razones que no difieren  de lo que produce o debiera producir la vida si las convenciones sociales no lo impidieran. Así que, mediante el drama, el individuo ni se distrae de la vida; al contrario, se procura una más intensa de la que en realidad tiene. Vive los sentimientos  dramáticos con el tono afectivo que le corresponde cuando son verdaderos; placer, dolor, angustia, esperanza… luego estos sentimientos no son puramente artísticos, porque puede darlos también la vida. El único sentimiento que la vida no puede dar es el goce estético, y la danza es el arte que puede procurarlo.

Sin embargo, una obra dramática proporciona, a veces, un goce cuando la escena retrocede en la historia o tiene su asunto en el simbolismo del mito o la leyenda. Lo importante para que haya goce es alejarnos de la existencia verdadera y cambiar sus condiciones; requisito que la danza realiza necesariamente por su naturaleza. Cualquiera que sea la idealidad de los conflictos dramáticos  siempre tiene que manifestarse en formas; parecidas a la acción práctica habitual. Mientras que siendo ideal el contenido de la danza, su expresión toma formas enteramente diversas de la acción cotidiana. Esto no significa que la danza está hecha de artificio. Para que haya emoción estética es forzoso que la fantasía, por mas irreal que sea, nos dé la impresión de un mundo posible dentro de las condiciones humanas. Cuando el arte traspasa este límite de verosimilitud, su influencia en nuestra sensibilidad se acaba. La danza no consentiría su extremo idealismo sino fuera por la intervención del cuerpo humano en la expresión coreográfica. La danza tiene la fantasía de un cuento de hadas; pero no sería tan intensa nuestra complacencia si no viéramos a este nuevo mundo encarnado en seres vivos. El cuerpo del bailarín nos está diciendo que por más ideal que sea el sentido de la Danza tiene que materializarse en las formas humanas.

Cuando presenciamos un baile, el cuerpo humano cambia para nosotros de significado. Deja de ser una máquina para convertirse en un lenguaje de formas y de ritmos. Lo curioso de la danza es que los extraños movimientos del cuerpo no parecen artificiales; sentimos que brotan de un impulso natural. La alegría del bailarín, se comunica a los espectadores, es la alegría de una liberación. Liberación del cuerpo del mecanismo de trabajo, para recrease en una acción espontanea. Reaparece el hombre libre, después de romper con la actividad corpórea útil que ha mecanizado los movimientos.

El bailarín no crea un hombre nuevo. Sencillamente arranca al hombre la máscara con que la vida social lo desfigura y muestra un ser primitivo. Experimentamos un gran deleite en ver suelto a ese Adán que en todos  se resuelve furiosamente por ser. Hay en cada uno de los movimientos del bailarín una rebelión que arrastra todas nuestras simpatías.


Creo que la pureza artística puede obtenerse sin salir de lo humano. La danza es un modelo de esta pureza porque concilia, en una imperfecta unidad, dos tendencias aparentemente contradictorias: la menor realidad con la mayor “naturalidad” posible. Disfrazada de fantasía la danza rescata por un momento al hombre natural que yace enterrado bajo una espesa costra de civilización.