miércoles, 4 de marzo de 2015

NO LA DEJES SOLA, PODRÍA MORIR HOY


Sonia Perozo 

Nuestro objetivo como país debería ser ¡que no haya una más!

Recibí tu llamada para informarme que ella había vuelto con su agresor. Estabas perplejo y no comprendías como ella que ha sido maltratada por tantos años ahora que tenía la oportunidad de dejar atrás tanto dolor, decide dar otra oportunidad.

Te tuve que explicar que cuando ella hace eso está respondiendo a una historia muy vieja que  se llama condicionamiento cultural, que le dice que los hombres son así, que él tuvo unos días muy difíciles y debe comprenderlo y apoyarlo, que el que no es cojo es manco y lo que le dijo su suegra "eso pasa en todos los matrimonios", "él no es el primero ni el último que lo hace"...y quizás ella venga de una historia familiar similar.

NO LA DEJES SOLA porque este comportamiento es cíclico, ella hoy cree y "quiere creer" que no habrá una próxima vez. Él comenzará a acumular rabia, frustraciones e inseguridades que va a descargar en ella y comienza el ciclo de nuevo: la ofende, la insulta, la humilla hasta que un día vuelve a levantarle la mano, para someterla o MATARLA.

NO LA DEJES SOLA que ella volverá a necesitar apoyo, unas manos que la sostengan, un oído que escuche su historia y la crea, una voz de aliento hasta que comprenda que esa no es la vida que soñó.

NO LA DEJES SOLA pero respeta su decisión hasta que ella encuentre el camino de vivir sin miedo.

NO LA DEJES SOLA y cuando te vuelva a llamar, sin juzgarla, dile que necesita ayuda terapéutica con especialistas en violencia, para volver del camino de la muerte.

Luego de concluir este escrito leí con pena e indignación el caso de la joven embarazada que fue asesinada por su padrastro. Al parecer la madre ya había puesto un par de  denuncias, ¿ven la importancia de no dejarlas solas?

O el caso de otra que luego de algunos días detenido tan pronto fue puesto en libertad, salió a buscarla para matarla y así lo hizo. ¿Ven la importancia de no dejarlas solas?


Si el protocolo fuera una realidad y  sobre todo si se aplicara, la cifra no fuera tan alta cada año.

LADRAN LOS HUESOS / VIRGILIO LOPEZ AZUAN


ENTRADA

“Ladran Los huesos” es un libro donde el autor presenta una serie de poemas que atrapan al lector de manera súbita y lo introduce en mundos donde las regiones ´poéticas se presentan con estallidos estéticos. Incluye títulos sacados del lenguaje coloquial y en los primeros versos de los poemas se genera un vinculo trascendente con la poesía.

Entre los poemas aparee: “Cuando el mar bote peces”, que muestra un paisaje mágico: “Cuando el mar bote peces, / vendrán esas criaturas intranquilas / revoloteadas de intentos. / andarán por estas calles, saladas, / picadas del sol que arrastrar la sequia”. También. “Tapar el sol con un dedo”, con una recreación del dicho popular visto desde planos verdaderamente poéticos: “Todo quedara oculto detrás de la carne y la pureza, / como si echáramos a los patios agravios / y vergüenzas”.

Otro de los poemas es “Cuando llueva por llueva para arriba”, frase muy utilizada para denotar imposibles: “cuando llueva para arriba / las plantas crecerán para abajo / y las raíces minaran el cielo / con marañas interminables, / con la eterna enredadera / donde la luna veras los ríos verticales”. Además, aparece el poema “De palomas y escopetas” recreando el dicho “Cuando las palomas le tiran a las escopetas”, esta vez presentado con recursos paradójicos como si buscara en esa imagen recrear la vida y sus luchas. “Las escopetas huyen de las palomas / disparando plumas, / y en sus cañones de humo / queda el rastro de nubes blancas, / queda el sueño repentino / raíces n la tierra”. El poema “Pluma de burro” también recrea ese dicho de una forma mágica y fluida, donde la imaginación crece hasta más no poder: “Imagino plumas de burro en las lenguas, / palabras huecas de vientos, / lenguas coloradas vibrando en los sonidos”. Peor el poema de donde sale el título del libro es ladraran los huesos”, aquí el autor recurre de nuevo a la paradoja como figura para denunciar, para protestar por el hambre y la injusticia: “Ladraran los huesos a los peros / de tanta hambre en los tuétanos / y morderán los dientes el miedo/ entre la noche y la jauría / para vestir de babas los pies que el pánico arrodilla”.

El ejercicio de la imaginación supera en el poemario muchas maneras de poetizar, los versos salen fluidos y tocan diferentes temáticas que van desde la recreación de dichos, la exaltación a personajes y sus obras; como son los casos de los poemas a Frida Khalo, Vincent Van Gogh, Monet y otros.

En fin, “Ladran los huesos” de Virgilio López Azuán nos invita a una lectura con fascinación poética, exaltación a la vida, al amor, a la crítica social y a la condición humana.

VIRGILIO LOPEZ AZUAN. Ha realizado una gran labor como animador sociocultural en la Republica Dominicana y el extranjero. Sus textos literarios aparecen publicados en libros, revistas y antologías. Pertenece a los escritores del resurgimiento Literario Azuano de los años 80 y ha sido guía inspirador de decenas de escritores sureños y del país. Fundó en 1980 junto a inquietos jóvenes de Azua el Círculo de Estudios Literarios Azuanos -CELA-.

Tiene publicado los libros Athene, cuentos premiados del sur (coautor-compilador, 1994): Llantos de flor en las sombras de sus ojos (cuentos,1997); Amor y Soledades, (poesía, 1998); La niña y otros recuerdos, (cuentos, 2001); El color rojo del amor (cuentos 2005); Cuentos eternamente breves, (cuentos 2005); Sin tocar tus puertas , (poesía 2007); Paraísos de la nada,(Poesia,2007); Cuentos en la mano, (cuentos,2009); La pretendida de verapaz, (novela,2010); y Sumer (poética de los números, (poesía,2014).

López Azuán ha sido ganador de importantes premios literarios, entre los que se encuentran: Premio de Honor de Casa de teatro, (cuento)1991; Premio Nacional de poesía, GRIPAC,1992; premio Nacional Atheneista (teatro),1994; Premio Nacional Atheneista,(cuentos)1994; Premio Nacional de Poesía, Universidad central del este-UCE-2002; Premio Nacional Emilio PrudHomme (poesía) 2007; Fundación Brugal y la Sociedad renovación, republica Dominicana; Premio Único Nacional poesía Pedro Mir, Fundación Global, Democracia y desarrollo FUNGLOBE,2013.El escrito y poeta ha recibido reconocimientos del mundo intelectual y académico por diversas instituciones culturales y universidades de países como estados Unidos, Colombia, Puerto rico. Cuba, España y Costa rica, entre otros. El Honorable Ayuntamiento de Azua lo ha distinguido como Hijo Meritísimo en el 2007. Es rector de la Universidad tecnológica del Sur-UTESUR-.

LOS SAPOS Y LA NOCHE
Cuando los sapos se comen la noche
salen de las charcas a buscar migas en el agua,
a comer por la orilla, a tocar piedras humanas.
Cuando los sapos se comen la noche
Vuelven a los charcos ausentes de mundos
de los vegetables deglutidos, de la piel helada,
lámparas de frio.
Ellos se llenan los estómagos de sombras,
de tontas sombras que dejan los arboles en el río…
II

Si los sapos se comen la noche croan escalofríos,
mojadas del mundo elemental que el silencio clama.
Ellos se llenan de vegetales, del rostro de carne
y los moluscos del habla.
croan y vuelven a croar
como enamorados de la grama,
de la oscura grama masticada de sombras,
masticadas de estrellas, de la noche asesinada,
cuando la noche se come los sapos,
todo es distinto,
las charcas salen a buscar las migajas de los sapos,
para croar el rio la noche tiene los fuegos,
mojados de escalofríos
y el mundo es el silencio elemental que llama.
Cuando la noche se come los sapos,
las sombras están tranquilas en sus ronquidos,
en sueños de agua
y aquellas lámparas del frio
recorren en silencio los caminos.

LA OTRA MONA LISA

Cara que nombra Leonardo sonrisa
cuadro que pinta mujer, la Mona Lisa.
sueños y vampiros detrás de los montes
luz amarilla, misterios y sonzontes.
Cuadro que pinta la orilla, pelo callado
Luz y condesa que suspiran tejados.
¡Qué tienes delante! Para que mires,
para que pases y al ver sonrías.
como un achica triste, que amante queda,
atrapando sueños que sean estrellas,
amando a Leonardo Da Vinci de puta,
el que usas tus manos, puros de tinta,
que pinta la frente, castillo de tiza.
Manos que cruzan estómagos inciertos,
dolores mordidos, vientos, desiertos,
pecho que nombra. Leonardo sonrisa
que corre como loco detrás Mona Lisa.
Cuando pinta los montes, aires tatuados,
detrás de los hombros ríos sin nombres
que en la historia de los hombres
todos velan la noche, todos atascados
como una chica noble de nariz infinita
contigo me quedo, contagiando sonrisa.

COMO RESPETAR A LOS VIEJOS Y LAS VIEJAS


Ligia Minaya

 “Déjalos hablar... porque hay en su pasado un tesoro lleno de verdad, belleza y bien.”
“Déjalos vencer... en las discusiones, porque tienen necesidad de sentirse seguros de sí mismo.”
“Déjalos ir a visitar... a sus amigos, porque entre ellos se sienten revivir.”
“Déjalos contar... sus historias repetidas, porque se sienten felices cuando los escuchamos.”
“Déjalos vivir... entre las cosas que han amado, pues sufren sintiendo que les arrancamos pedazos de sus vidas.”
“Déjalos gritar... cuando se han equivocado, porque los ancianos, como los niños, tienen derecho a su comprensión.”
“Déjalos viajar... en el automóvil de la familia cuando van de vacaciones, porque el año próximo tendrás remordimientos de conciencia, si tus viejos ya no existen más.”
“Déjalos envejecer... con el mismo paciente amor con que has dejado crecer a sus hijos, porque todo es parte de la naturaleza.”
“Déjalos rezar... como ellos lo saben y lo quieren, porque los viejos descubren la presencia de Dios en el camino que les falta por correr.”
Por favor... ¡Déjalos ser...!

Esto lo encontré en Facebook, enviado por mi querido amigo Efraín Castillo, y lo quise compartir con mis queridos lectores y mis queridas lectores, pues sé que a nosotros los que ya hemos rebasado muchos años en nuestras vidas y gracias a Dios todavía estamos vivos, nuestros hijos e hijas muchas veces nos contradicen porque sus vidas tienen distintas alturas que las nuestras. Sin embargo, cuando crucemos hacia la otra vida, ellos y ellas, recordarán con mucho amor lo nuestro y tratarán de adoptar nuestros conocimientos y hasta nuestros comportamientos.

Yo recuerdo que mi abuelo paterno, Fello Minaya a quien recuerdo siempre con mucho cariño, no iba a la iglesia, ni rezaba, pero al llegarle esos muchos años, cada domingo se vestía como un príncipe e iba a misa y cada noche, antes de acostarse, rezaba. Y recuerdo, y así la hago, la comida que mi abuela Rosa Peña hacía cada día y las cosas que le ponía a12345678 las carnes, al arroz, a las habichuelas y los sabrosos dulces que inventaba.

Yo, por mi parte, repito lo que he dicho a mi hijo y a mi nieto, y ellos me responden “ya van cinco veces que lo has dicho.” Y también unas veces quiero salir a pasear y otras veces deseo permanecer en mi cama leyendo o viendo televisión. Y me enfado cuando meto la pata, pero no me gusta que me llamen la atención. Les he dicho a mi hijo y a mi nieto que a sus años recordarán lo que yo hacía, de qué hablaba, cómo actuaba y seguirán mis pasos. Así es la vida de los viejos. Estamos un poco fuera del presente y, sin embargo, un pasado no tan lejano nos arropa día a día. Disfrutamos de muchas cosas del presente, valoramos los cambios que consideramos correcto, pero llamamos la atención de nuestros hijos cuando quieren hacer lo presente que creemos incorrecto. Felicitaciones, viejos y viejas, la vida es hermosa y solo Dios sabe cuándo cruzaremos la frontera.

www.diariolibre.com. Saudades. 28 feb 2015.

COLECCION FERNANDO BAEZ GUERRERO: Un Siglo de Arte Moderno en la República Dominicana" / 3ER. ANIVERSARIO CENTRO CULTURAL PERELLO.


Palabras de Julia Castillo
Directora del Centro Cultural Perelló

La responsabilidad corporativa y el espíritu de mecenazgo se unen para estrechar los más fuertes lazos: aquí, hoy, con el objetivo de presentar a toda la Región Sur, en especial a Bani, la majestuosa exposición de arte de la colección de Fernando Báez Guerreo: “100 años de historia en el arte moderno de la republica dominicana”, un regalo que hace este altruista coleccionista al pueblo de Bani en el contexto de la conmemoración de los 250 años de su fundación.

Esta exposición es nuestro modo de expresarle a este pueblo que el arte es la manera más noble de engrandecer la historia de una comunidad tan laboriosa como la nuestra, que los hombres y las mujeres del sur merecen la oportunidad de enriquecer sus mentes y corazones a través del arte dominicano para fortalecer su identidad, de este modo pueden hacer posible que exista un templo del arte y la cultura como el Centro Cultural Perelló, y una exposición de arte que retrate 100 anos de belleza y armonía de un pueblo, realizado a través del alma y el pincel de nuestros maestros de la Plástica Dominicana. Gracias a la familia Perelló Abreu, inspirada en su guía Manuel de Jesús Perelló, y gracias a Fernando Báez Guerrero, inspirado en la labor de su abuelo, el artista Tuto Báez.

Nuestra intención con este gesto de nobleza es inspirar a otros coleccionistas a compartir sus tesoros con nuestro pueblo, educando a través de su acervo y fomentando en nuestros futuros lideres, hombres y mujeres que se les asignara la importante misión de dirigir las instituciones, el amor por el arte y por su historia.
Estamos en el Centro Cultural Perelló haciendo cultura para el desarrollo y transformando vidas para un futuro mejor en nuestro sur, en nuestra nación dominicana.




Palabras de Fernando Báez Guerrero
Coleccionista

“Esta exposición es un tributo al alma sensible de cada uno de lelos, sobre todo en lo que a los primeros se refiere, porque definitivamente a ellos debo mi pasión por el coleccionismo, estimulado igualmente por mi familia, sobre todo por mi esposa Nancy; en ellos he encontrado el soporte emocional para vivir experiencias como esta, y poder compartirla con los amantes del arte del país, seguro de que otros coleccionistas dominicanos en el futuro también harán los mismo, como una forma de contribuir a elevar la autoestima y la identidad cultural del pueblo dominicano en un momento que tanto lo necesita”.



Palabras de Amable López Meléndez
Miembro de la AICAV
Curador Jefe del Museo de Arte Moderno

Desde el Renacimiento, el coleccionismo de arte., primero como pasión, como acto lúdico individual y luego como labor de mecenazgo cultural se constituye en uno de los fenómenos socioculturales más trascendentes de la modernidad. Precisamente, a sus impulsos debemos el auge de las grandes obras artísticas ya arquitectónicas del pasado y el presente; la creación de los principales muesos la expansión de las industrias culturales y las vertiginosas transformaciones que desde hace más de cinco décadas  registra el mercado del arte a nivel global. Incluso, muchas de la sobras que ocasionalmente vemos en los museos púbicos y privados de las principales ciudades de Europa, Estados Unidos y América Latina, no les pertenecen a esos muesos, sino que son prestamos, procedentes de distintas colecciones particulares y corporativas.
EL coleccionismo es un fenómeno bastante complejo. Y de ahí que, entre sus múltiples posibilidades de lectura, hay que destacar su inequívoca relación con la historicidad; la situación económica y las políticas culturales de la realidad concreta en que se produce. Además, hay que tener en cuenta las razones e intereses principales del coleccionista para coleccionar: ¿instinto de posesión?¿Valor económico?¿Valor artístico?¿Emotividad o simple idealismo? Cualquiera que sea el motivo, en primera instancia, la reflexión crítica sobre el coleccionismo de arte en la Republica Dominicana, nos permitirá vislumbrar los rasgos identitarios de nuestra colectividad y hasta podríamos llegar a advertir los principales aciertos y patinazos de nuestras políticas, estrategias y acciones culturales.
Luego de sus exitosa presentación en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo(06/08/2014), el Centro Cultural Perelló, en el arco de la celebración de su tercer aniversario, acoge la extraordinaria muestra titulada “Colección Fernando Báez Guerreo / Un siglo de Arte moderno en la República Dominicana.
A partir de una apretada síntesis del contexto histórico-creativo que cubre la propuesta curatorial, en el cuerpo positivo de esta puerta se aprecian cuatro secciones principales y el mismo se caracteriza principalmente por su elasticidad y eclecticismo, no solo por estar integrado por más de 183 obras de 89 aristas, entre pinturas en diversas técnicas sobre tela y materiales diversos; dibujos Tallas, en madera, grabados y obras en medios mixtos sobre papel, sino también por la coexistencia en el mismo de una extraordinaria diversidad de lenguajes, estilos, tendencias, visionas estéticas y resoluciones expresivas.

La primera sección: Raíces y proliferaciones de la modernidad” (1914-1950), esta compuesta por más de 100 obras, entre las cuales destacan pinturas y dibujos de Adrian BiIlini  (1863-1946), Tuto Báez (1895-1960), Henrique García Godoy (1886-1947),  Genoveva Báez (1891-1985), Celeste Wos y Gil (1891-1985), Yoryi Morel (1906-1979), y Darío Suro (1917-1998). 

Componente fuerte de este segmento es una serie de pinturas, dibujos y grabados de valor extraordinario cuyos autores figuran los principales artistas “transterrados” o exiliados europeos en nuestro país, a raíz de la guerra civil española y la Segunda guerra mundial(1939-1945): George Hausdorf (1894-1959), Manolo Pascual(1902-1959) José Gausachs (1989-1959), José Vela Zanetti (1913-1999), Eugenio Fernández Granel (1912-2001), Ernesto Lothar (1906-) Maunia L. André y Joan Junyer (1904-), todos fundadores y maestros de la Escuela Nacional de Bellas Artes(1942-?). 

Pero esta primera sección se torna medular con la suma   de un oleo sobre tela (“Bodegón”) de Jaime Colson (1901-1975), probablemente realizado en Paris o Barcelona en la década de 1930: “un retrato de adolescente” de Marianela Jiménez (1925-201), ejecutado en 1949, además de una serie de pinturas de Dario Suro que cubren sus distintos periodos creativos desde los años 40 hasta finales de los 80 del siglo XX. Realismo, impresionismo, postimpresionismo y cubismo, devienen lenguajes y tendencias definitorios de la pintura dominicana hasta el final de la primera mitad del siglo XX.

La segunda sección: “Vanguardias &Signos Identitarios. Tres generaciones radicales (19950-1960-1970),  está compuesta por más de 100 obras entre pinturas, dibujos, esculturas, obras graficas y objetos, realizadas por artistas consagrados, en su mayoría egresados de las primeras generaciones de la Escuela Nacional de Bellas Artes: 

Nidia Serra (1928-2010), Gilberto Hernández Ortega (1924.1979), Paul Giudiceli (1921-1965), Gaspar Mario Cruz (1925-2006), Domingo Liz (191931-2013), Ada Balcácer (1930), Mariano Eckert (1920-2008), Venecia Guerrero , Julio Llort,  Dionisio Pichardo, Antonio Prats Ventós (1925-1999), Plutarco Andújar(1931-1995), Cándido Bidó (1936-2011), José Cesteros (1937), Fernando Peña Defilló (1928), Silvano Lora (1931-2003), Elsa Núñez (1943), Guillo Pérez (1926-2013), Hilario Rodríguez, Justo Susana (1906-2001), Norberto Santana , Amable Sterling (1943), Dionisio Blanco (1953), Soucy de Pellerano (1928-2013), Jorge Severino (1935), Roberto Flores (1949), Fernando Ureña Rib (1951-2013), Antonio Guadalupe (1941), José Félix Moya (1944), Manuel Montilla(1948) y Alberto Ulloa (1950-2011).

Esta misma sección se ve traspasada por siete series especiales, cada una de las cuales está compuesta por más de diez obras de Clara Ledesma(1924-199) y Eligio Pichardo (1929-1984), el primitivista Xavier Amiama, los surrealistas Jorge Noceda Sánchez e Iván Tovar (1942)y el maestro Ramón Oviedo (1924). Neorrealismo, expresionismo, magicismo, primitivismo, surrealismo, abstraccionismo. Pop Art y conceptualismo, son lenguajes y tendencias claves en el arte dominicano de la segunda mitad del siglo XX.

La tercera Sección: “Consagraciones & Emergencias desde la Postmodernidad (1980-1990-2010)”, está compuesta por más de 30mobras, entre pinturas, dibujos, esculturas y obras graficas de artistas reconocidos y emergentes destacados, tales como Jesús Desangles (1962), Eric Genao (, Mayobanex Vargas, Mariano Sánchez (1964), Elvis Aviles (1965), Miguel Pineda , Germán Pérez, Hamlet Rubio, Fabio Domínguez (1966), Miguel Estrella, Marino Guzmán, Wilson Abreu (1972), Cristina Báez, Manuel Báez Delgado, Nelson Barrera, Wilton de Jesús, Amado Melo, Franklin Rodríguez, Héctor Ledesma, Benjamín Cruz, Bernardo Then (1960), Omar Molina, Leonardo Sanz, Marcos Guerra, Joaquín Rosario, Ramón Sandoval, Ruddy Taveras (1984) y Karina Rodríguez. Postexpresionismo, expresionismo, informalismo, e hiperrealismo, son los lenguajes y tendencias claves en el arte dominicano de la postmodernidad.

La cuarta sección: “Vínculos transparentes”, está integrada por 10 obras de cinco artistas extranjeros de distintos periodos y a través de diversas vías con Republica Dominicana. 

Estos artistas son Rodrigo Beltrán (Colombia), Eddy Ochoa (Cuba), Diario Viejo (Cuba), Luis Zegarra (Perú) y George Overbury-Pop Art (EEUU). La obras de este último, resultan un hallazgo especial en el cuerpo expositivo de la colección” Fernando Báez Guerrero / Un siglo de Arte Moderno en la República Dominicana” ya que son obras realizadas por este importante artista norteamericano durante viajes a Santo Domingo, Haití y otras islas del Caribe en las dos primeras décadas de siglo XX. Estas obras de Por Art, al igual que muchas de las obras de la colección particular de Fernando Báez Guerrero han sido adquiridas por el propio coleccionista a través de prestigiosas casas de subastas en ciudades como Nueva York, San francisco, Miami, Chicago, Berlín, Madrid y Barcelona.


miércoles, 11 de febrero de 2015

EL ESTILO MARCIAL :La Renovación del Lenguaje Taíno



Por Ramón Mesa

“La biografía de un artista, entonces, es su propia obra, su propio lenguaje”
Odalís G. Pérez

Una de las representaciones más auténticas de la mitología taína en las artes plásticas contemporáneas, la encarna Marcial Báez. Para un acercamiento efectivo a sus códigos visuales es recomendable explorar las sendas de su fecunda trayectoria.

A mediados de la década del 90 el artista se involucra en el movimiento en defensa de las Cuevas del Pomier encabezado por importantes sectores de la sociedad sancristobalense. En 1998 regresa de un viaje que hiciera a Ecuador y, deslumbrado por el colorido de la  cultura y el paisaje ecuatoriano, decide realizar una muestra pictórica que incorpore el legado artístico y mítico de la cultura indígena. Antes, como buen investigador, debía interiorizar dicha cultura y para ello entra en contacto por primera vez con el arte rupestre de las Cuevas de El Pomier. Dice que le impresionó sobremanera el deterioro al que la minería ha sometido la zona, “pero lo que verdaderamente impresiona a uno es cómo esa gente (nuestros aborígenes) tenía esas ideas, lo bien lograda de las pinturas en las paredes y sobre todo la gran cantidad.” Y comienza un proceso de asimilación del arte rupestre creada por nuestros primeros pobladores, en blanco y negro, y sobre piedras, hace más de 500 años. El resultado “fue una explosión de color” afirma el artista.

 Ese mismo año Marcial deslumbra al sector cultural con su exposición titulada “puntadas largas”, una amplia muestra inspirada en las pictografías de las Cuevas del Pomier. Esta exposición, compuesta por casi un centenar de obras en distintos formatos y soportes, incluyendo pintura, dibujo, instalaciones y arte objeto, fue presentada en el salón principal del edificio gubernamental de la provincia de San Cristóbal,  constituyendo la primera muestra pictográfica sobre temática indígena creada por un artista sancristobalense.

Al año siguiente (1999), presenta una extraordinaria serie de corbatas pintadas a mano, bajo el título de “Soles” esta vez en la Fundación  Nouveau, en Santo Domingo, con la que nuevamente consigue deslumbrar al público con sus creaciones inspiradas en concepciones mítica-taínas. Desde entonces la temática es abordada en todas sus propuestas presentadas en diversos escenarios y sobre variados soportes. Precisamente El Sol constituye la representación más recurrente por los artistas prehispánicos de las Antillas, el sol era concebido por su  mitología como la deidad que todo lo transformaba mágicamente, como revela el arte rupestre de la isla de Santo Domingo y las  obras de los cronistas de indias, especialmente la de Pané (1974).

En “El rostro de Colón” (2001), exposición presentada en el Faro a Colón, Santo Domingo, el artista vuelve a abordar el tema de la historia prehispánica. Y es que desde sus inicios la obra de Marcial Báez ha trillado los senderos de la historia patria.

Orlando Alcántara (1998), apunta que “Una pequeña historia está detrás de todos y cada uno de sus cuadros. Pero además, Marcial Báez le agrega un sabor de trascendencia mediante el uso de signos universales que rompen con las fronteras del tiempo y del espacio” destacando además (2007) su especial sensibilidad poética, la cual le ha permitido expresarse a través del dibujo, la pintura, la  fotografía, la ilustración, el arte objeto y la poesía misma.También subraya el carácter de “sus creaciones espirituales” o lo que se nos antoja espiritualidad propia de su obra y su persona, la  recreación de un particular universo de “lo taíno” desarrollado por el artista a lo largo de su carrera (1977-2013), cuya calidad deviene de su pasión poética por el quehacer plástico.

Por su parte, Odalís G. Pérez, al valorar su obra resalta que “sus telas y dibujos pretenden mantener la dominante psicología y antropología, para de esta suerte definir el campo de la sustancia mítica.”

En ese mismo orden de ideas, la concepción de Diógenes Valdez (2007), enmarca perfectamente la temática desarrollada por Marcial desde 1998, cuando afirma que su obra “intenta rescatar del olvido las raíces étnicas del ser dominicano.”

En definitiva, Marcial Báez, (San Cristóbal, 1953), pintor, ilustrador, poeta, psicólogo, profesor,  animador socio-cultural, titular del reconocido blog Arte Único.com, y miembro distinguido de innumerables instituciones sociales y culturales, entre ellas la Asociación de Artistas Plásticos de San Cristóbal, Cámara de Comercio de San Cristóbal, Club de Leones Universitarios Unicaribe, y el Instituto Especializado de Estudios Superiores Loyola; estudió Dibujo y Pintura (1961- 1964) en el Liceo Musical Pablo Claudio. Desde entonces, en su búsqueda expresiva ha interiorizado la cultura taína en sus más significativos aspectos (mitología, agricultura, caza y pesca; casabe, danza y juego de pelota; alfarería, arte rupestre y modo de vida), incorporándola a su polifacética creación, que constituye la más amplia labor de difusión que artista plástico haya hecho de dicha temática, convirtiéndola  incluso en su propio estilo que hemos denominado “estilo Marcial”.

En el 2007 Marcial Báez celebra sus 30 años en las artes plásticas (1977, Casa de Teatro-1997, Galería de Arte Vela Zanetti, Loyola). Su obra ha sido expuesta en múltiples provincias del país, así como en el extranjero: New York, Guadalupe, España, Londres, Italia y Francia. De la constancia de su obra se desprende el otorgamiento de más de 15 premios y reconocimientos a nivel local y nacional.  

Del Pomier al lienzo de Marcial media el lenguaje de una cosmovisión cultural que renace vibrante, colorida y rítmica hacia la luz. Donde la iconografía más significativa de la cultura prehispánica del Pomier resurge igual de mística y aún más vigorosa.



El dominio del medio ambiente para el indio implicó el desarrollo de tecnologías en conformidad con la fuerza exotérica y natural como parte de un entramado existencial socialmente organizado mediante el cacicazgo, dignamente representado en la obra pictórica de este artista,  titular de un ejercicio plástico que tiene como eje, desde nuestra apreciación, la significación y re-significación de una cultura que constituyó la sunma del desarrollo tribal de las Antillas.

No hay en la obra de Marcial el manierismo rancio de lo meramente artesanal; no señor. Y ese feliz acierto viene de su vocación de estudioso de nuestras raíces, especialmente de nuestro patrimonio natural, antropológico y cultural Cuevas del Pomier, lo que nos permite afirmar, sin riesgo alguno de yerro, que la obra de Marcial encarna la transposición perfecta del artista prehispánico al modelo estético del artista contemporáneo.

En tal sentido Marcial tiene a su favor una convicción y una praxis religiosa que lo acerca bastante al concepto de chamán taíno. Su fe evidencia, en su propia obra, esa transposición de los medios, los elementos y los valores de la cultura taína a la luz de una estética moderna y eficaz.  Su propósito comunicativo emplea un lenguaje que, emanado de las fuentes del pasado o memoria primigenia, alcanza un lenguaje renovador en su discurso simbólico-poético. Marcial hace, si se quiere, un importante rescate de la iconología taína; sus escenas más comunes se caracterizan por el júbilo, la  paz, del disfrute de la vida aldeana en que se desarrolló el taíno de la isla de Santo Domingo.  Es que hay en el rostro de sus indígenas -hombres y mujeres- ese halo de luz que irradia encanto, pureza y belleza natural. Quiero decir que esos rostros de los cuadros de Marcial están henchidos de magia, de luz, de espiritualidad interior y que el artista ha tenido el acierto de que sus personajes irradien dichas cualidades.

El artista taíno de Borbón hacía uso de la línea a mano alzada, creando un dibujo a veces casi minimalista y otras veces esquemático como ocurre en el panel de la cohoba de Cueva dos y el de los chamanes en la acogedora   Sala de la Cultura de Cueva Uno en El Pomier, dando incluso una asombrosa sensación de movimiento. Por igual Marcial otorga movilidad plástica a sus chamanes y caciques en sus actividades rituales, dotándolos así de la esencia de la cultura material e inmaterial propia del nativo que habitó el espacio geográfico de lo que hoy se conoce como provincia de San Cristóbal. Los taínos del estilo Marcial parecen delirar con la vibración que transmite la combinación multicolor, producto de la superposición de las puntadas largas. Esta vibración visual evoca una comunicación onírica con los ancestros o deidades del más allá. 

Hay en el estilo Marcial una permanente alusión a la espiral, símbolo del huracán en la cultura taína; la espiral que origina el principio y el fin de las cosas;  la rotativa energía del universo; el ciclo vital. El ritmo visual provoca en el espectador un extasiamiento delirante que muchos vinculan al ser  caribeño. Lo cierto es que Marcial rescata el lenguaje rupestre de su monocromía pétrea, tornándose reflexivo ante los signos, códigos y gestualidad de la memoria aborigen, a la vez que le imprime vigor y plasticidad. 

Según las crónicas, el significado de la palabra taíno es: hombre noble, hombre que se dedica al desarrollo de la vida espiritual (García Bidó, 2010). Según José Juan Arrom, (1973), “Goeje ha registrado en lokono o arauaco legítimo la raíz tai con el sentido de noble, prudente, y el sufijo no como signo del plural masculino. Taí-no equivale por consiguiente, a noble, prudente. En ese sentido nombramos a Marcial artista taíno Báez; enteramente proporcional a su formación humana  y su devoción espiritual y trascendente, mediante sus recursos expresivos y reflexivos-: poesía, dibujo, pintura; el canto coral, el diseño artesanal, decorativo, reveladores plenos de un tránsito de doble  vía entre el indio mítico y el hombre de fe, de arte y cultura que encarna Marcial Báez, de cuya obra también nos atrevemos a inferir que taíno equivale a hombre en completa armonía con la naturaleza, como el representado por el dios Yúcahu Bagua Maórocoti, que “en sí resume   los tres factores primordiales que felizmente se armonizan en las Antillas: tierra, mar y hombre.” (Arrom, 1971).


Sabemos que el paisaje como temática es una constante en el arte universal y de manera particular, en lo dominicano y toda su implicación criolla. Probablemente el espectador convenga conmigo en que el impresionismo del estilo Marcial es una metáfora del exuberante cromatismo del trópico, donde el lenguaje del ambiente se traduce vibrante, pletórico de colores. Es notable, sin embargo, cierta monocromía en las figuras humanas taínas de Marcial. Esa monocromía deviene -a mi entender- de una errática percepción generalizada sobre el color “indio” de  la piel de los aborígenes. Mas, vale señalar, que esa manera de representar la figura y el rostro del aborigen, infunde una paz, una calma propia de gente de bonanza, de gente que habita el paraíso, sin luces violentas que alteren su faz, su aura de extasiamiento y disfrute de la naturaleza. Pero quizás esta apreciación personal nos ponga ante una aparente paradoja: el contraste que presenta el estilo Marcial entre lo tonificado, lo calmado, junto a la delirante exuberancia cromática del paisaje.

Este paisaje-mundo-mítico taíno representado por Marcial tan abarcadoramente en la obra “Mitos y leyendas taínas” (55x80 pulgadas, acrílica/tela) publicada en la agenda Tropical Pinta su País, es el mismo mundo que Bosch (1935) relaciona con la cueva de Cacibajagua y el Paraíso. “Sin dudas Cacibajagua era un Edén”, donde el sol y su violento cromatismo constituían un tirano despiadado que convertía los hombres en piedra, árbol o pájaro si se salía de él. La obra  Mitos y leyendas taínas enmarca la cosmología taína completa reportada por Pané, contentiva de los mitos fundamentales de dicha cultura; dícese la creación del mundo, del mar y los peces, del hombre, etc. Se trata de una obra abarcadora desde todos los ámbitos representacionales de la cultura en cuestión.



Apropiado es, llegados a este punto,  señalar que fue el libro de Fray Ramón Pané “Relación acerca de las antigüedades de los indios”, el que sedujo al artista induciéndolo a desarrollar esta ejemplar trayectoria. “Lo encontré tan mágico”, nos dice, mediante entrevista personal, a tal punto que se propuso ilustrar el libro. Pero la editora no mostró interés en el proyecto. Las ilustraciones entonces fueron propuestas en la XIX Bienal Nacional de Artes Visuales de 1994, conformando un tríptico titulado “De las antigüedades de los indios: una exposición enmarcada” donde la historia del conjunto visual se torna poesía lirica. Ahí se inicia la  trayectoria de Marcial en el arte prehispánico, cuya génesis la encontramos en un afiche creado para las Fiestas Patronales de San Cristóbal de ese mismo año, donde se destaca en primer plano la figura de un deportista taíno golpeando con el pecho la pelota que a la vez es el sol, y  tras un público  espectador compuesto por un panel o conjunto de cemíes tutelares del panteón indigenista; y aún mucho más atrás, en un poema (su primer poema, advierte) escrito a mediados de la década del 70, donde el artista ya expresaba sus inquietudes por nuestros ancestros.

Definir el estilo Marcial podría ponernos entonces en el apuro de conjugarlo entre lindes de múltiples estilos: naturalista, criollista, impresionista, y la más arriesgada de todas lo definiría rayano en el expresionismo, que evidencia el paradójico contraste entre lo armónico y lo cromáticamente violento, donde pigmentación y collage, dibujo y pintura, rigor académico y espontaneidad creativa congenian sobre lienzo, madera, tela o papel. El estilo Marcial entonces deviene en una suerte de alquimia estética. La agilidad de su pincelada y de sus trazos ejercen fuerza creadora por sí solos,  donde la desconstrucción de la imagen es pura noción del dominio de los procesos creativos.

Hay veces que el naturalismo del estilo Marcial raya en un figurativismo que traduce aspectos del estado emocional o psíquico de los personajes que nos revelan, en muchos de los casos, los momentos más singulares de la cultura taína, mediante la cual, Marcial tipifica la  cultura criolla, es decir, la esencia de lo que somos.

Un detalle que merece la atención, dentro del vasto mundo creativo del estilo Marcial, es la maravillosa recreación que hace de la pictografía de la mítica rana zoomorfa (cuerpo de rana con cabeza y cuello de ave) posiblemente localizada por vez primera en Cueva número uno de Borbón, una verdadera muestra de belleza y estilización figurativa que denominamos “estilo pomieloide”, representación artística prehispánica probablemente única dentro de la rupestrología antillana. 

Ritmo, secuencia y serialidad son por igual características del Estilo Marcial, ampliamente abarcador y dirigido hacia múltiples confines conceptuales, impregnados de plasticidad, originalidad, creatividad, belleza y trascendencia.  

En el 2011 la Dirección General de Impuestos Internos reprodujo su Calendario anual en cuya portada se lee: “Todas las pinturas presentadas en este calendario son obras del artista Marcial Báez, ganadoras de la XIX Bienal de Artes Visuales de 1994…”


Nunca antes artista sancristobalense había creado una obra pictórica para el deleite y el enriquecimiento de nuestra cultura prehispánica como lo ha hecho Marcial Báez.  Eso nos invita a quitarnos el sombrero para reverenciar su portentoso aporte al indigenismo visual contemporáneo.

ADIVINA, ADIVINADOR




Por: Agustín Perozo Barinas

¿En qué se parece el tema migratorio haitiano y el desorden motociclístico dominicano?

No hay día que no seamos bombardeados con la grave situación que nuestro país enfrenta con el tema haitiano. Pero no aparecen culpables de este lado de la frontera por la excesiva e incontrolada migración haitiana a nuestro territorio. El último censo realizado por la Oficina Nacional de Estadísticas arroja la cuestionable cifra de 458,233 inmigrantes haitianos en nuestro país, al 2013. Sin pretender 'censurar el Censo' y sus metodologías, estos resultados no son creíbles aún dentro del marco de las percepciones más conservadoras. Ostentamos una actualizada Ley General de Migración y su Reglamento que aparentemente tememos aplicarla.

De la misma manera reina una anarquía entre los motociclistas (o motoristas, como preferimos llamarlos) a pesar de que la Ley de Tránsito es muy explícita para regularlos: casco protector, matrícula, seguro, licencia de conducir, placa, luces en funcionamiento, etc. Durante el año 2013 los choques de motocicletas ocasionaron la muerte de 1,258 personas y dejaron lesionadas a 4,010; para un total de 5,268 afectados. Tampoco las autoridades parecen reaccionar a este matadero con visos de epidemia rodante. 

Todo se reduce a aplicar la Ley. "Nada va bien en un sistema político en el que las palabras contradicen los hechos", reza un dicho. Entonces, estas dos calamidades se parecen en el desorden institucional que las posibilitan.

Pero, como sabemos, toda ley en República Dominicana tiene una interpretación, una administración y una aplicación diferentes, dependiendo de cada interés particular y su fuerza para moldearla. Nuestros políticos, experimentados encantadores de masas, muy doctos en peculado; muchos empresarios, visionarios del lucro en todo giro; sumados a un gran porcentaje de la ciudadanía que mantiene y justifica lo imperante; todos, en un entramado de intereses, comparten las culpas. 

En los inicios de la dictadura del general Pinochet en Chile, el político alemán Franz Josef Strauss le expresó al militar: "Considero a los partidos políticos indispensables para una función democrática, pero los partidos políticos no pueden ser una sola razón. Los partidos tienen que prestar un servicio político a su pueblo y deben tener como metas principales la prosperidad y la tranquilidad". 

Ni el problema haitiano, ni el problema motociclista -por no mencionar otros tantos- traen prosperidad ni tranquilidad al pueblo dominicano. Las herramientas legales están disponibles para su aplicación. Pero uno se acostumbra a cierta dosis de pesimismo en nuestro entorno... Somos expertos en 'buscarle la vuelta' a los problemas. Ciertamente Haití es uno de nuestros mejores mercados y la fuerza laboral haitiana ya es determinante en la agricultura y la construcción (y se extiende rápidamente a otros sectores). El 'motoconchismo' es un medio de vida para decenas de miles de dominicanos y es el modo de transporte popular ya enraizado en nuestra sociedad. 

El costo político para enfrentar las ilegalidades de ambas situaciones es tan alto que ningún partido político ni gobernante del sistema desea asumirlo. Postergando o aplicando medidas cosméticas, con sus golpes de efecto, sólo permitirán que se agraven estos problemas. Nos conformaremos con cantar al unísono dentro de una década como Concepción Arenal: "Cuando la culpa es de todos, la culpa no es de nadie".