Aquel joven sereno, algo tímido, de correctos modales, el Diony familiar que conocí cuando la juventud estaba presente todavía, es hoy Diógenes Valdez, Premio Nacional de Literatura.
Con ideas claras de las cosas, no era el
soñador que andaba por las nubes, pero estaba muy lejos de ser el que sólo cree
en lo palpable
Me contaba alguna vez, ¿soy indiscreta? que
cuando niño casi siempre jugaba solo, que imaginaba espacios de historias, sólo
suyas, que construía a partir de las cosas que atisbaba, curioso y silencioso,
a su alrededor, y así se acostumbró a la soledad y desarrolló el sentido de la
observación, lo que fue creando en su mente esos mundos que hoy encontramos en
sus libros.
Tragedias familiares lo han marcado en lo
profundo, algo que pocas veces externa y entonces se conmueve y aparece un
gesto o una lagrima que escon de rápidamente.
Cuando expresa no creer mucho en los seres
humanos, se desmiente al tomar actitudes que no van acorde con lo que dice.
Es fácil de tratar, abordable y cooperador, lo
he visto dejar de lado alguna eventual prisa para atender a alguien que
necesita un dato o una oriención.
A pesar de sencillez, Diógenes no es fácil de
entender ni definir.
Enigmático y elusivo, cuando creo que le
conozco, de repente algo en él me dice que nadie nunca lo conocerá.
Parece humilde, aunque tengo mis dudas, ¿lo es
realmente, o está tan seguro de sí mismo que puede darse el lujo de la
humildad?
Diógenes no es transparente, muy por el
contrario se guarda celosamente y hay que estar al acecho para atisbar un
pequeño espacio para entrar en su interior.
No tiene capacidad de espera, y más de una vez
he tenido que frenar ese deseo de dejar de lado lo que sea y escapar, como si
el mundo que se ha creado lo esperara. Su casa es un universo de libros y de
cuadros.
La lectura para él es algo de lo que no puede
prescindir, por lo que posee una vasta cultura que ofrece con sencillez y sin
pedantería.
Casi nadie sabe que además de escritor
incursiona calladamente en la pintura.
Diony es mi amigo, con quien he compartido
confidencias, similitudes y divergencias, sin que nunca nos haya rozado la
incomprensión y el irrespeto. Diógenes Valdez es un valioso ser humano.
Revista
MYTHOS. Enero 2006.Número 28. Fundada en Santiago de los Caballeros.1999.



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