miércoles, 8 de julio de 2026

Diógenes Valdez, el ser humano. / Blanca Kay Barinas


Aquel joven sereno, algo tímido, de correctos modales, el Diony familiar que conocí cuando la juventud estaba presente todavía, es hoy Diógenes Valdez, Premio Nacional de Literatura.

Con ideas claras de las cosas, no era el soñador que andaba por las nubes, pero estaba muy lejos de ser el que sólo cree en lo palpable

Me contaba alguna vez, ¿soy indiscreta? que cuando niño casi siempre jugaba solo, que imaginaba espacios de historias, sólo suyas, que construía a partir de las cosas que atisbaba, curioso y silencioso, a su alrededor, y así se acostumbró a la soledad y desarrolló el sentido de la observación, lo que fue creando en su mente esos mundos que hoy encontramos en sus libros.

Tragedias familiares lo han marcado en lo profundo, algo que pocas veces externa y entonces se conmueve y aparece un gesto o una lagrima que escon de rápidamente.

Cuando expresa no creer mucho en los seres humanos, se desmiente al tomar actitudes que no van acorde con lo que dice.

Es fácil de tratar, abordable y cooperador, lo he visto dejar de lado alguna eventual prisa para atender a alguien que necesita un dato o una oriención.

A pesar de sencillez, Diógenes no es fácil de entender ni definir.

Enigmático y elusivo, cuando creo que le conozco, de repente algo en él me dice que nadie nunca lo conocerá.

Parece humilde, aunque tengo mis dudas, ¿lo es realmente, o está tan seguro de sí mismo que puede darse el lujo de la humildad?

Diógenes no es transparente, muy por el contrario se guarda celosamente y hay que estar al acecho para atisbar un pequeño espacio para entrar en su interior.

No tiene capacidad de espera, y más de una vez he tenido que frenar ese deseo de dejar de lado lo que sea y escapar, como si el mundo que se ha creado lo esperara. Su casa es un universo de libros y de cuadros.

La lectura para él es algo de lo que no puede prescindir, por lo que posee una vasta cultura que ofrece con sencillez y sin pedantería.

Casi nadie sabe que además de escritor incursiona calladamente en la pintura.

Diony es mi amigo, con quien he compartido confidencias, similitudes y divergencias, sin que nunca nos haya rozado la incomprensión y el irrespeto. Diógenes Valdez es un valioso ser humano.

Revista MYTHOS. Enero 2006.Número 28. Fundada en Santiago de los Caballeros.1999

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