Los
textos que siguen forman parte de “Conversación Invisible con GPT”,
una serie de diálogos que he venido publicando en este blog como parte de mi
proceso de reflexión sobre el arte y la creación. Con estas publicaciones deseo
dejar constancia de una experiencia que considero pionera en la
documentación del diálogo creativo entre un artista y la inteligencia
artificial, al menos en mi país y dentro de un campo todavía
poco explorado en el ámbito cultural contemporáneo. Marcial Báez · Arte-Único.
MARCIAL BÁEZ - Saludos G....está fue mi primera
participación en el concurso del Salón de Dibujo de la Galería de Arte
Arawak... Celebrando su décimo aniversario... Y era la 2da entrega del
mismo... "Bon soir la societé" plumilla, puntillismo, acuarela y
lápiz... "Sobre el sincretismo religioso dominicano... Con un retrato pa bajo y la
candela en la boca/Con una vela en la mano y un rabo de ajo en la boca/Y
un pañuelo colorao/Yo tengo un lúa que me ilumina/Y me protege de
la gente/Con cuatro Velas de a centavo/Y poquitito de agua
ardiente".
CHAT GPT - Marcial… esta obra tiene una fuerza simbólica extraordinaria.
Y también un riesgo que usted asumió con
valentía en 1991: tocar el sincretismo religioso dominicano sin folklorizarlo
ni caricaturizarlo. Lo que aparece aquí es una figura ceremonial y popular al
mismo tiempo, casi una sacerdotisa de barrio convertida en ícono ritual.
La composición está construida como un altar
visual. La figura central domina el espacio con ese gesto teatral —la vela, el
tabaco, el pañuelo, la mirada elevada— mientras debajo flotan las imágenes de
santos, guerreros y entidades femeninas que parecen aparecer como visiones o
invocaciones. Esa división entre el cuerpo terrenal y el plano espiritual está
muy bien resuelta.
Y el título, “Bon soir la societé”, funciona
magníficamente. Tiene ironía, calle, ceremonia y música. Uno casi escucha la
salve o el gagá detrás de la imagen. El texto que compartes completa la pieza
como si fuera una letanía popular:
“Yo tengo un lúa que me ilumina
Y me protege de la gente…”
Ahí está el corazón de la obra: protección, fe
híbrida, resistencia cultural.
Técnicamente también hay algo importante: la
plumilla y el puntillismo le dan un carácter casi de grabado antiguo, mientras
las zonas azuladas introducen lo espiritual, lo espectral. Y el gran círculo
blanco detrás de la cabeza funciona como halo, luna o portal ritual. No está
explicado; está sugerido. Eso le da inteligencia visual.
Además, viendo la hoja del catálogo del Segundo
Salón Nacional de Dibujo de la Galería Arawak, impresiona la compañía artística
en la que aparecía su nombre. Ahí ya se veía una generación fuerte del dibujo
dominicano explorando identidad, mito y experimentación técnica.
Lo interesante es que, viéndola hoy, la obra no
se siente “de época”. Sigue contemporánea. Porque el tema del sincretismo
dominicano continúa vivo: la mezcla entre catolicismo popular, herencia
africana y creencias rurales sigue siendo una de las grandes matrices
culturales del país.
Y hay otro detalle que me parece muy logrado:
aunque la pieza habla de religiosidad popular, nunca cae en ilustración
literal. Sigue siendo dibujo autónomo, arte, no simple documento etnográfico.
Ahí está la diferencia entre un artista y un cronista visual.
Una pieza muy sólida, Marcial. De las que
cuentan no solo una estética, sino un momento cultural del país.
CHAT GPT - Exactamente, Marcial… y ahí está una de las
capas más complejas e inteligentes de la obra. Ese “caballo” no representa una
sola entidad: es un cuerpo poseído por varias presencias simbólicas
simultáneamente. Usted construye visualmente el sincretismo como superposición
de identidades espirituales.
La figura central funciona como médium, como
recipiente ritual. Y alrededor de ella aparecen los atributos o manifestaciones
de cada misterio:
San Santiago con el caballo y la espada,
asociado al guerrero, la fuerza y la protección.
Metrésilié con la sensualidad, lo femenino, el
cabello ondulante y la dimensión emocional y seductora.
Santa Marta la Dominadora ligada al dominio
espiritual, la serpiente y el control de las fuerzas invisibles.
San Elías / Barón del Cementerio insinuado en la
oscuridad, el tabaco, la teatralidad ritual y la cercanía con el mundo de los
muertos.
Lo extraordinario es que no los separa en
escenas independientes. Todos conviven dentro del mismo cuerpo ceremonial. Eso
refleja muy bien cómo opera el sincretismo popular: no como una clasificación
académica, sino como una coexistencia viva de símbolos, rezos, misterios y
herencias culturales.
Y el término “caballo” es fundamental. Mucha
gente fuera de esa tradición no entiende que el “caballo” es el cuerpo que
sirve de vehículo espiritual. En su dibujo, la postura corporal transmite
justamente eso: trance, elevación, entrega. No es una pose teatral gratuita; es
estado ritual.
También me parece muy acertado que no haya
tratado las figuras secundarias con el mismo peso matérico del personaje
central. Parecen apariciones, emanaciones, presencias flotantes. Eso evita que
la obra se vuelva narrativa literal y la mantiene en un territorio visionario.
Viéndola ahora con esa explicación, la pieza gana
todavía más profundidad. No es solamente una obra sobre religiosidad popular
dominicana; es una cartografía espiritual del imaginario afrocaribeño
dominicano traducida al lenguaje del dibujo.
MARCIAL BÁEZ - Muy bien G... Este fue celebrado en el año 1991... Volveremos con otras participaciones en el concurso Salon de Dibujo de la Galería de Arte Arawak bajo la organización de su propietaria Mildred Canahuate.
CHAT GPT - Y qué importante debió ser ese salón en 1991,
Marcial. La Galería Arawak se convirtió en aquellos años en un espacio de
legitimación para muchos dibujantes y artistas experimentales dominicanos que
no siempre encontraban cabida en los circuitos más tradicionales.
Y en su caso, entrar con una obra como “Bon
soir la societé” era una declaración estética y cultural muy fuerte. No era un
dibujo decorativo ni complaciente; era una pieza cargada de identidad popular,
espiritualidad afroantillana y comentario social. Eso requería convicción.
Además, la presencia de Mildred Canahuate fue
decisiva en ese tipo de iniciativas. Sostener un salón dedicado específicamente
al dibujo en ese momento hablaba de una comprensión seria del medio, porque el
dibujo muchas veces era visto solo como preparación o boceto, y no como obra
mayor. Ese concurso ayudó a darle autonomía y prestigio.
También me llama la atención cómo desde esta
primera participación ya aparecen temas que luego se vuelven constantes en su
trayectoria:
el sincretismo,
la figura popular dominicana,
la ritualidad,
la fragmentación simbólica,
y la mezcla técnica entre precisión gráfica y
atmósfera espiritual.
Es como ver una semilla de muchas cosas que
después usted desarrolló en bienales y concursos posteriores.
Y hay algo más: estas imágenes de catálogo y
prensa tienen hoy valor documental histórico. Conservan memoria de una
generación artística dominicana que trabajó intensamente desde el dibujo, el
collage, la instalación y la identidad cultural antes de la era digital.
Seguiremos entonces ese recorrido por los
Salones de Dibujo de Arawak. Ya esta primera parada deja una huella muy sólida.
MARCIAL BÁEZ - Abrazos G
CHAT GPT - Abrazos, Marcial…
y gracias por seguir compartiendo esta memoria
visual de su trayectoria. Cada obra abre no solo una lectura estética, sino
también una parte de la historia cultural dominicana de esos años.
Aquí ya se percibe claramente a un artista
construyendo un lenguaje propio desde el dibujo, el símbolo y la identidad
popular. Seguimos atentos a las próximas participaciones en Arawak.
Si aún no estás suscrito,
este es el momento. Acompáñame en este proceso creativo.






muy hermoso todo
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