jueves, 11 de febrero de 2021

SUBRAYANDO LOS CULTIVOS DEL CONUCO / CARL ORTWIN SAUER

 



Los campos estaban principalmente dedicados al cultivo de plantas de raíz que proporcionaban almidón para la dieta aborigen. Todas se reproducían de manera vegetativa, principalmente por corte de tallos, como el caso de la yuca y el boniato. Todas eran cultígenas y dependían del hombre para su propagación. LA mayor parte de nuestra información procede de la Española. Las primeras noticias se encuentran en el Diario de Colon y son por ello de especial importancia. Como el Almirante había estado en la costa de África y había visito allí  raíces de  uso similar, pero no conocía las plantas  que las producían, las llamo ¨niames¨ (escrito de varias maneras), nombre por el que conocía los verdaderos ñames (Dioscoreas) de África. En general, se refirió a la yuca con el nombre de ñame, pero también al camote o boniano.

La yuca es insuperada y quizás inigualada en su rendimiento de almidón. Las Casas, que se había dedicado a su plantación comercia, dice que en muchos casos mil montones  (menos de media hectárea de tierra cultivada) podían producir entre ciento cincuenta y ciento setenta y cinco cargas de pan de cazabe, siendo cada carga de dos arrobas; es decir, más de 40 kg, y que una carga era suficiente amento para una persona durante un mes. Las raíces venenosas se rallaban para dejar escurrir perfectamente el zumo, y luego se cocinaban en una especie de panes planos, en un  procedimiento común a toda la zona tropical americana. Este pan es sabroso y nutritivo, y puede guardarse sin que se deteriore durante meses, incluso en un clima cálido y húmedo. La yuca dulce no venenosa se preparaba hirviéndola directamente, y a veces  asándola. Ambas especies todavía se cultivan mucho. La planta es indiferente a terrenos ácidos y en cierta medida alcalina, y algunas formas son notablemente resistentes a la sequía. Todavía comparte con el plátano el primer lugar en cuanto al suministro de alimentos en buena parte del Caribe y en otras partes  de los trópicos americanos. El comercio moderno, organizado para la cosecha, el almacenamiento y el procesamiento masivos, la han relegado.

El segundo ligar en importancia lo ocupaba el camote. De rendimiento menor que el de la yuca, tiene la ventaja de producir una cosecha al cabo de cuatro meses, cubriendo el suelo con sus tallos y hojas, y además, las de tener un sabor distinto del de la yuca y suministrar hojas que, según Las Casas, se asemejan una vez cocida a la espinaca. Las especies azucaradas se llamaban ¨batatas¨; las que no eran dulces, ¨aje¨ (aje, axe, asse). Los españoles aprendieron pronto a estimar la batata por su dulzura y a prepararla en conserva como se hace hasta hoy.

Otras plantas menores cultivadas por sus raíces han sido descritas por Oviedo y citadas con frecuencia en la literatura moderna. Todavía pueden encontrase aquí y allá como cultivos menores, La yautía (Xanthosoma) sigue siendo popular en Puerto rico. El ararú (Maranta), el llerén (Calathea allouia), el yampé (Discorea trifida) y la caña de raíz comestible se encuentran corrientemente hoy en los huertos familiares. El cacahuate o maní fue conocido por primera vez por los europeos en las Antillas, y formaba parte de la combinación de cultivos del conuco.

Acerca del maíz, escribe; ¨es un grano  de muy alto rendimiento, del tamaño del lupino (el lupino blanco cultivado del Mediterráneo) redondo como un chícharo (cicer) y da una harina en polvo muy fina (tenuissimo polline); se muele como el trigo (frumentum) y da un pan de buen sabor; muchos mascan las semillas cuando quieren alimentarse. Esta afirmación puede referirse a granos tostados, como en el comentario de Oviedo. Coma describe un maíz grande y de granos redondos que se molía en haría y se cocía en panes. Esto indica un maíz harinoso, igual que la alba endosperma de Pedro Mártir. Ambas descripciones concuerdan con un tipo de maíz utilizado para molerlo o asarlo.

Los frijoles y la cucurbitácea que generalmente se cultivan junto con el maíz son mencionados simplemente en cuanto a su presencia.

Los indígenas utilizaban ampliamente recipientes de calabaza, probablemente Crescentia. La Cucúrbita moschata, que es la que con más probabilidad se hallaba presente, tiene un nombre arahuaco: auyama, que fue, sin embargo, agregado al español vernáculo en Tierra Firme.

Miscelánea de plantas de jardín.

En el desembarco del 12 de octubre aparecieron loros, algodón hilado en bolas y lanzas como presentes. Colon se refirió repetidas veces al algodón en la Bahamas, Cuba y La Española.

Así fueron rápidamente descubiertos el tabaco y la bixa. La bixa o bija proporcionaba la pintura rja para el cuerpo que posiblemente dio origen a la definición de los indios rojos.

El algodón, la bija y el tabaco no se plantaban en s montones de los conucos, y no existen descripciones de donde o como se cultivaba.

El algodón, importante en todas partes, era cultivado más extensivamente en la provincia de Xaragua y en Jamaica. Repetidamente se registra que crece salvaje, lo que pareciera indicar que escapaba del cultivo.

Un colorante vegetal negro utilizado para penarse el cuerpo se extraía del fruto comestible de la jagua (Genipa), elegante árbol de madera dura que todavía se común alrededor de las zonas habitadas.

La cohoba (Piptadenia peregrina), utilizada como polvo narcótico inhalable, mezclada con tabaco, fue a no dudar introducida desde Sudamérica.

El elemento más extraño son las manzanillas, nombre latinoamericano que en la actualidad se usa popularmente para designar una variedad de plantas sin relación entre si y cuyos frutos, si existen, pueden no tener semana alguna con la manzana.

Las Casas dice claramente que, a diferencia de Tierra Firme, en la Española no había ¨huertas¨; hasta la piña, en su opinión, la habían traído los españoles de Puerto Rico.

Los caribes isleños cultivaban piñas para hacer vino, que no utilizaba en el norte. Los ajíes, pimientos o chiles, eran el condimento corriente; Las Casas describe dos tipos domésticos y un tercero silvestre. Uno de los ajíes cultivados era rojo, alargado y en forma de dedo; el segundo era redondo como una cereza y más picante; el silvestre tenia frutos pequeños.

Para las muchísimas plantas de cultivo que no encajaban en los montones de los conucos se necesitaban otros lugares. El tabaco debe hacer sido cultivado en canteros especiales. Árboles y arbustos se cuidaban cerca de las casas, y a falta de mejor nombre, les llamό plantas de jardín.

Aun cuando los indios fueron eliminados muy pronto, sus plantas han sobrevivido; el calabacero con sus frutos enormes, los arbustos de bija, el algodón de tallo leñoso y el mamey.

Las plantas de jardín de la población constituyen un registro ignorado de pasadas condiciones y conexiones culturales.

Descubrimiento y Dominación Española del Caribe.1966. Capítulo III. Situación Aborigen de las islas. Pág.87.Socidad Dominicana de Bibliófilos. 1994.

 

 


domingo, 7 de febrero de 2021

INSTRUCCIÓN PÚBLICA (1906). JOSÉ RAMÓN LÓPEZ.




La instrucción pública gratuita esa profusamente difundida en la población urbana del país y comienza a penetrar en la rural.

Los ayuntamientos costean la instrucción primaria. El estado la secundaria y la superior.

Todavía la República no ha escogido un plan definitivo de enseñanza o que, por lo menos, parezca destinado a durar mucho tiempo.

El estado intelectual del país al independizarse era muy deficiente. Sucedieron después frecuentes guerras civiles, trastornos de todo género que ocupaban por completo el espíritu de un pueblo sin práctica y sin conocimientos de gobierno.

Durante ese lapso, la instrucción adelantó muy poco. En todo el país no contaba con más que un Apóstol esclarecido, Monseñor de Meriño, actual Arzobispo de Santo domingo, y su múltiple labor civilizadora le  restaba tempo que el exigía la enseñanza. Después lego el eminente educacionista Eugenio María de Hostos y, delicado exclusivamente a la labor educativa, creo las escuelas normales y de ellas se está proveyendo el país de numeroso elemento para el profesorado.

No parece definitivo el plan de enseñanza vigente ahora porque la proporción entre el elemento intelectual formado y el procedente de la institución primaria, es excesivo. Se forma un gran exceso de intelectuales.

Pero, por ahora, el mal es un bien. En circunstancias normales el exceso de intelectuales se convertirá en clase parasitaria, o tendría que emigrar del país. En las circunstancias actuales, siendo necesaria una constante expansión de la enseñanza, hasta llevarla a los lugares más apartados del país, todos los profesores pueden encontrar empleo a sus aptitudes. No es, pues, presumible que ene estos años se desequilibre la proporción establecida en el desarrollo de los diferentes grados de intelectualidad.

En las escuelas públicas gratuitas el método es uniforme. En las privadas la enseñanza es libe, así como el método que prefieran.

La Dirección de la enseñanza, su inspección, su administración, su autoridad, están confiadas:

Al ministro de Justicia e Instrucción Pública;

A la Junta Directiva e Instrucción Pública, con su asiento en la ciudad capital;

Al Director general de enseñanza Norma;

A las Juntas Provinciales de Estudios, establecidas en las ciudades cabeceras de provincia o de Distrito, y subordinadas a la Junta Digresiva de Estudios;

A las Comisiones locales de estudios, que funcionan en las Comunes que no son capitales de Provincia o de Distrito, Comisiones que dependen de las Juntas Provinciales.

A los inspectores de escuelas, nombrados por las Juntas Provinciales en cada cabecera en que ellas residen.

La enseñanza superior y técnica la difunden el Instituto Profesional, la Escuela de Bachilleres y el seminario Conciliar, establecidos en la capital, y las Escuelas Normales y Colegios Superiores que funcionan en toda las cabeceras de Provincias y de Distritos.

Las Escuelas Normales dispensan la enseñanza y expiden títulos de maestro de segunda enseñanza y maestro normal (el equivalente al bachillerato).

La Escuela de bachilleres expide títulos de Bachiller.

El Seminario Conciliar, fundado en 848, prepara para la carrera eclesiástica y para la obtención, mediante el examen correspondiente, del título de Bachiller.

El Instituto Profesional enseña y expide títulos de Licenciado para las carreras de abogado, medico, farmacéutico, cirujano dentista y agrimensor.

Las Escuelas Normales tienen cursos prácticos y cursos teóricos y expiden, a los alumnos que terminan los últimos, títulos de maestros de segunda enseñanza y de maestros normales.

La instrucción primaria la costean los Municipios. La secundaria y la superior son costeadas por el estado, siendo su principal recurso una parte del impuesto de patentes de comercio y de industrias.

El Número de alumnos en las escuelas de la República pasa de siete mil, numero relativamente escaso  si se tiene en cuenta la población del país; pero hay que tener en cuenta que aquella es muy rala, está diseminada de tal manera que no hay veinticinco habitantes por kilómetro cuadrado, de manera que si bien es posible, y se realiza, proporcionar instrucción a todos los niños urbanos, muchos, de los rurales que viven muy lejos de las ciudades carecen de ella todavía, y sόlo reciben la educación doméstica, de excelentes virtudes que ha permitido que la población analfabeta jamás se señale como autora de crímenes horrorosos, ni como notable transgresora del código moral.

LA REPUBLICA DOMINICANA. 1906. Pág. 77. José Ramón López. Sociedad Dominicana de Bibliófilos Inc. 1996.

 


martes, 2 de febrero de 2021

AMBAR. ESTUDIOS MINERALOGICOS (1949). WILLY LEGWELLER

 



El primer descubridor de ámbar en la isla de Santo Domingo fue nada menos que el propio Almirante Don Cristóbal Colón, quien en una de sus cartas habla del hallazgo de este material en el país.

De su nombre griego ¨eketron¨ viene el moderno de ¨electricidad¨, por el motivo de que esta resina fósil adquiere con el frotamiento la propiedad de atraer los cuerpos ligeros, como lo hace un imán.

El geólogo Wiliam M. Gabb menciona el ámbar en su estudio sobre Santo Domingo, pero en términos tan vagos que se comprende que no ha dispuesto de suficiente tempo para hacer un estudio exacto sobre este tan interesante producto de la naturaleza.

 El señor Clyde P. Ross de la comisión geológica americana en el año 1919, se refiere en su informe a la buena calidad del ámbar dominicano. Dice que en los cascajos delos ríos de la frontera Noroeste de la Cordillera Central se han encontrado pedazos de ámbar, y que en las inmediaciones de Tamboril, en la cordillera septentrional, hay capas de arcillad pizarrosas y arenosas que contienen capitas de lignitas y ámbar.

En las provincias del Cibao, desde Altamira hasta Canaca, en ambos lados de la Cordillera septentrional, se encuentra ámbar en más irregulares, de color azuloso, amarillo, verdoso, lechoso, rojo, y raras veces de un tono anaranjado muy brillante. Dentro de esta resina fósil se hallan tracios de carbón, pedazos de hojas y ramas, y no pocas veces insectos como mosquitos, hormigas, abejas, etc. Y una vez vi un lagartijo, y también gotas de agua en el ámbar. Además es frecuente encontrar ámbar de color indefinido, cambiante de azuloso verdoso a amarillo, según le entra la luz por un lado o por otro, y este tornasol se debe indudablemente a la presencia de hidrocarburos en la resina, en forma de gas natural, del que hable ya en el capítulo correspondiente.

Donde se puede ver el ámbar ¨in situ¨ es en las barras del Rio Gurabo al norte de la ciudad de Santiago fe  los Caballeros y en las bancas de casi todos los arroyos al Norte y Noroeste de Peña Tamboril, en la vertiente sur del cordillera septentrional.

Existen en estos ligares estratos miocenos y eocenos de arcilla arenosa, color azul, justamente debajo de las cuales hay finas capas de lignitas leñosas, y debajo de estas se ven las masas irregulares de ámbar. Parece que al formarse la capa sedimentaria sobre un bosque derribado, la presión causo que se exprimiera y se filtrara la resina, carbonizando la madera.

Estas barrancas sufren severas erosiones, por las cuales el ámbar muchas veces es arrastrado hasta lejos.

En el lugar llamado La Tarana, e la vertiente sur de la loma el Serrazo, hay un túnel derrumbado, el cual fue abierto por una compañía americana en busca de ámbar. Debido a los derrumbes producidos por la filtración de agua a traves de los estratos, ya no se puede entrar en esta galería para hacer los estudios necesarios. Se dice que la compañía obtuvo buenos resultados en su búsqueda y que llegaron a exportar algunas cantidades de ámbar.

Es curioso ir por la noche por estos campos, pues se nota un olor balsámico en el aire, inexplicable, pues no es de flores, más bien se parece al incienso oriental. Al entrar en un bohío cualquiera, está la solución del problema: la llama con que se alumbran, es ámbar encendido en un platillo.

También por la parte norte de la Cordillera septentrional, por la común de Luperón, apare cambar. Desde Mamey, Marmolejos, Unijica, El Higo, Martin Alonso y Sabana de Blanco, en toda esta zona hay abundancia de ámbar, pero en pedazos no tan grandes como cerca de Peña (Tamboril), donde los pedazos de 5 libras y más no son raros.

Del ámbar se aprovecha todos los pedazos grandes y limpios para obras de arte; los pequeños para la destilación del ácido succínico; y el carbón de ámbar para la fabricación de lacas, tintas, etc.

Además de los insectos fósiles dentro del ámbar se ha llegado a conocer la entomología prehistórica.

La transportación de este material, ámbar, es tarea fácil, pues cerca de todos los lograres de sus criaderos hay carreteras.

En Peña, (Tamboril) hay un taller para industrializar el ámbar, fabricando preciosos objetos de arte y exportando la mayor parte de ellos.

Sociedad Dominicana de Bibliófilos. Pág. 185. 1981.

 


domingo, 31 de enero de 2021

DEL REVOLVER EN SANTO DOMINGO



CITA:

La epidemia del revόlver duro mucho tiempo, agravándose cada vez más, por obra de los haitianos, con el doble objeto del negocio y de la política de perturbación de la vida dominicana, a fin de avanzar cada vez más en sus depredaciones. El periódico La Voz de Santiago, No. 67, del 3 de julio de 1881, enumeraba al revólver entre las principales calamidades de aquellos días:

¨Los revólveres, la peor de todas las calamidades, se venden en esta ciudad al precio ínfimo de cinco pesos, y se dan de ñapa cien cápsulas al que los compra¨.

Como los revólveres no sirven sino para matar gente, parece que los haitianos, han declarado libre de derecho esa mercancía, siempre que su introducción sea con ánimo de exportarla para la Partie de LʹEst…¨.

La venta de revólveres se anunciaba mezclándolos, como cosa corriente, entre los objetos de fantasía o de uso diario. E el anuncio de la Casa de José A. López Villanueva, de Puerto Plata, publicado en El Porvenir, de 1 de febrero de 1874, dice sin alterar el orden de los efectos: ¨… esencias, Pomadas, Jabόn y Aceite de la acreditada fabrica Lubin, Revólveres de 12, 9, 7 y 5 milímetros, moderno sistema, Carabinas de caza Mariette cuatro sistemas diferentes, Cajas de cubiertos Cristofe, Capsulas, Cuerdas de guitarra…¨.

El afrentoso uso, casi generalizado, del revólver, existió en el país hasta los comienzos dela Ocupación Militar Norteamericana, en 1916. Refería el santiagués Vicente Tolentino Rojas que un dominicano, en Alemania, llegό a una tienda de armas en busca de un rifle: , dijo, señalando uno de los que se usan en las ccaerías de África. El sorprendido vendedor, que ya sabía la procedencia del comprador, inquirió: ¨Y en su país hay fieras?¨ * Si, le respondió el dominicano: allá hay unas fieras llamadas bolos y coluos¨. Algún da habrá de escribirse la divertida y a la ve trágica historia del revolver en Santo Domingo.

La epidemia del revόlver duro mucho tiempo, agravándose cada vez más, por obra de los haitianos, con el doble objeto del negocio y de la política de perturbación de la vida dominicana, a fin de avanzar cada vez más en sus depredaciones. El periódico La Voz de Santiago, No. 67, del 3 de julio de 1881, enumeraba al revólver entre las principales calamidades de aquellos días:

¨Los revólveres, la peor de todas las calamidades, se venden en esta ciudad al precio ínfimo de cinco pesos, y se dan de ñapa cien cápsulas al que los compra¨.

Como los revólveres no sirven sino para matar gente, parece que los haitianos, han declarado libre de derecho esa mercancía, siempre que su introducción sea con ánimo de exportarla para la Partie de LʹEst…¨.

La venta de revólveres se anunciaba mezclándolos, como cosa corriente, entre los objetos de fantasía o de uso diario. E el anuncio de la Casa de José A. López Villanueva, de Puerto Plata, publicado en El Porvenir, de 1 de febrero de 1874, dice sin alterar el orden de los efectos: ¨… esencias, Pomadas, Jabόn y Aceite de la acreditada fabrica Lubin, Revólveres de 12, 9, 7 y 5 milímetros, moderno sistema, Carabinas de caza Mariette cuatro sistemas diferentes, Cajas de cubiertos Cristofe, Capsulas, Cuerdas de guitarra…¨.

El afrentoso uso, casi generalizado, del revólver, existió en el país hasta los comienzos dela Ocupación Militar Norteamericana, en 1916. Refería el santiagués Vicente Tolentino Rojas que un dominicano, en Alemania, llegό a una tienda de armas en busca de un rifle: , dijo, señalando uno de los que se usan en las cacerías de África. El sorprendido vendedor, que ya sabía la procedencia del comprador, inquirió: ?¨Y en su país hay fieras?¨ * Si, le respondió el dominicano: allá hay unas fieras llamadas bolos y coluos¨. Algún da habrá de escribirse la divertida y a la ve trágica historia del revolver en Santo Domingo.

ESCRITOS. A nuestros amigos de los campos.Pág.161. Ulises Francisco Espaillat. Sociedad Dominicana de Bibliófilos, Inc. 1981.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


domingo, 24 de enero de 2021

SUBRAYANDO INMIGRACION / ULISES FRANCISCO ESPAILLAT.

 


Fragmento:

Treinta años llevamos de charla y de clamoreo, y no es esta la primera vez que invitamos al orbe entero, a venir a disfrutar de los óptimos frutos de nuestro paraíso, sin habernos ocupado, como deberíamos haberlo hecho, en preparar la casa, y a esta no podemos decir como el ama de casa. ¨Está Listo¨.

Del modo que se expresa María, dirán algunos, debemos cera las puertas a los u voluntariamente lleguen, o por lo menos, se propondrá disuadirlos de venir a fijarse en el país. De ningún modo: a todos, según , lleguen debemos recibirlos con los brazos abiertos, facilitándoles el modo de encontrar trabajo, para que más tarde no tengamos que llamarlos vagos; hacerles justicia cada vez que la necesiten; proporcionarles el modo de educar sus hijos, suponiendo que no sean tan indolentes que esperen a que los maestros se formen por si mismos sin que antes se tome uno el trabajo de formarlos; a aproximarles las iglesias, para que-cuando las necesiten- no tengan que hacer diez leguas de caminos; y por último, hacer por ellos todo lo que debemos hacer por nosotros, y en lo cual aún no hemos comenzado a pensar.

No me propongo disuadir a nadie de que venga a vivir al país. Lo que me propongo es que nadie venga bajo impresiones falsas, erróneas. Cada individuo que llegue puede considerarse como un verdadero agente de inmigración. Si le va bien, no los apuréis, que él lo participará a sus parientes y amigos; pero si le va mal, es inútil que gastéis papel y tinta en hacer pomposos artículos en los periódicos, pintando el país como otro Edén, que por el mismo correo que enviáis vuestro periódico ira la carta privada del recién llegado, en la cual os desmentirá sin reparo alguno.

El mejor modo de engañar es con moneda de buena ley. Hagamos, pues, de modo que a todos los que leguen les vaya bien, para lo cual hay que arreglar el país de tal suerte, que a cada uno de nosotros mismos nos vaya igualmente bien. Si por el contrario los tratamos a ellos como nos estamos tratando a nosotros mismos, y no podrían exigir más, cada uno de nuestros huéspedes escribirá a sus paisanos que no vengan, por más que nos esforcemos en pintarles pajaritos.

Durante la dominación haitiana se decía que la inmigración de Europa no afluía la país, porque tanto las leyes como la índole de los habitantes favorecía hasta lo sumo la inmigración de la gente de color, y ésta tampoco venia.- Las leyes de República Dominicana han sido siempre favorables a los extranjeros, y lo mismo puede decirse de la índole de los habitantes; ¿y de que nos ha servido?- De nada: el país nada da de sí, y por más que lo encomiemos se hacen sordos, porque nadie es mejor juez para sus propios intereses que uno mismo.

Ya este sistema se ha ensayado diferentes veces en el país sin éxito alguno. Cuando el inteligente y astuto cura Valverde vio que la parte española de la isla decaía a causa de la emigración de sus moradores hacia el continente suramericano, a donde iban en busca de lo que aquí no teníamos, se le metió al pobre hombre en la cabeza la idea de escribir una reseña de la isla, y haciendo de su fecunda imaginación una barra mágica, la cual otro Moisés, hizo brotar aquí los repollos de oro, allí montañas de esmeraldas, más allá el precioso lapislázuli; por si solo habría bastado para hacer de estas comarcas un nuevo Potosí; y el río Pedernales arrastraba diamantes a guisa de guijarros. Trabajo en vano: ni siquiera el cuentecillo del lechón servido en un tablón de oro macizo pudo persuadir a esas gentes de la Península. Los pobladores de la Isla sabían también por que se había esta despoblado; y los europeos sabían también por qué debían dar la preferencia al Continente.

Cuando el Gran Convenio o la ¨Gran Ganga¨ titulada anexión americana, hicimos cuanto estuvo de nuestra parte para hacer creer a los astutos yankees que la ¨luna era de queso¨; ¡que tratantes ni que gitanos lo habrían hecho mejor! Todo en vano.

¿Qué haremos, pues, hermanos y hermanas mías, que yo también quiero que me civilicen y me hagan prosperar? Qué haremos, para que algún día podamos ver en nuestro país todas esa maravillas de que os hablaba al principiar este articulo?- Escuhad: lo primero – entre todas las casas - es barrer la casa, para lo cual debemos arreglar de antemano el lugar donde debemos ir depositando la basura. En mi lenguaje figurado, alegórico, simbólico, o como quiera llamársele, está la representan los señores ladrones, asesinos, y toda surte de gente non sancta, y el deposito es la penitenciaría.

Luego seguiremos nuestro trabajo, amueblando el gran hotel donde se han de alojar nuestros inmigrados, dotándolo con uno de los principales muebles: una recta administración de justicia.

Como el lujo no perjudica a los hoteles, por lo que llama la atención de los  extranjeros, adornaremos el nuestro siquiera con algunos centenares de escuelas, para lo cual será indispensable la creación, prontito, de algunas escuelas normales, en la suposición de que para entonces no se sabrá aun descubierto el modo de establecer escuelas sin maestros.

Estimularemos, desarrollaremos, fomentaremos y todos los demás frutos que sean del cao, y prontito, el espíritu de asociación, principiando, como cosa esencialísima para hacer mover es mole tan pesada, por fabricar una palanca cuyo bazo sea bien largo, el periodismo.- Ya sabéis el refrán ¨los mejores sermones no valen nada, si son predicados en desierto¨.

Escritos / Ulises Francisco Espaillat.1909. Sociedad Dominicana  De Bibliófilos Inc.  Santo Domingo República Dominicana. 1987.


viernes, 22 de enero de 2021

SILUETA DOMINICANA / Fernando Sainz (1945).

 



El dominicano es mucho más complejo que su apariencia. Su pensar es filosófico teorético; sostenedor de doctrinas y profesiones. Pero si se trata de actuar es preferentemente y pragmatista. Salta de la metafísica al pragmatismo con soltura que le permite no posar en el largo camino intermedio, que es la ciencia.

No le interesa la lógica como disciplina sino por las sorpresas de pensamiento que puede acarrear. No le interesa el método de investigación, sino la intuición  directa. Su discurrir es preferentemente deductivo y sintético; la ascensión analítico inductiva le fatiga y aburre. Prefiere ver el mundo desde la cima que subir en ella.

Prefiere contemplar el fenómeno que conocer su ley. Se decepciona al saber el por qué natural de las cosas; su interés principal está en lo que tengan de ocultas, esotéricas o fantásticas. Por eso es mucho más artista, sobre todo, poeta, que racionalista. Pero, si es preciso, prefiere explicar a que le expliquen.

Le desasosiega la pluralidad de  modos y maneras. Descansa cuando las cosas no pueden ser más que de un modo, porque lo necesario y absoluto está más conforme con su estructura mental que lo contingente y relativo.

Su complejidad anímica se traduce en una expresión lingüística deliciosamente barroca, y en graciosas, onomatopeyas, mímicas y modismos sintéticos.

Siente la cortesía y la amabilidad en su sangre. Es generoso, sobre todo con los extraños, y le encanta prestar servicios, tanto por lo que puedan beneficiar a quien los reciba como experimentar la sensación protectora. Disculpa los agravios y desdenes y no guarda rencor largo tiempo.

Es mucho más afectuoso y pasional que emotivo; y as como para el suceso, el cuento, la noticia o la broa tiene infinitas exclamaciones, para lo sentimental es de una parquedad expresiva desconcertante.

Su vida cotidiana es una estupenda antítesis. Exceptuados los momentos de pasión política, es apacible, reposado y sosegado; y no obstante, se inventa una lucha permanente con armas y adversarios invisibles.

Es muy suspicaz y a la vez muy sugestionable, no obstante su propensión a no aceptar el juicio ajeno sin reservas y a sospechar de intenciones y  propósitos.

Tiene una gran facilidad de olvido para lo que no sean vivencias y una gran memoria para lo que le afecta.

La recepción y emisión de noticias sociales y políticas son sus distracción favoritas; pero será muy difícil decirle algo que no sepa ya, bien porque se llegue tarde o por su habilidad extraordinaria para manifestarse enterado de lo que está sabiendo en aquel momento.

Hace una vida muy sobria, a pesar de gustarle los goces como al que más, y lama gozar a los más inocentes entretenimientos. Las sensaciones y placeres más simples y modestos los eleva a la categoría de sibaritismo.

En la gran lucha entre la biología, la moral y la religión tienen grandes aciertos. Ha hecho una perfecta distinción entre la esfera religiosa y la humana. Sabiendo que el organismo es amoral ha optado porque la moral sea lo más lógica posible. Tiene un gran sentido de respeto y tolerancia para todo aquello que sea patrimonio de la conciencia individual.

Es genuinamente tradicionalista. Cultiva los usos y costumbres ancestrales haciendo una traducción original a la época actual. Conserva para el pueblo español, cuna de su educación, una simpatía mayor que ningún otro pueblo hispano americano.

Es enormemente conformista. Acepta su suerte sin protesta. Resiste la adversidad como un estoico, y celebra la dicha como un niño. Ama el vivir como un epicúreo. Se cuida, se medicina y se trata con sabiduría y técnica populares inigualables. Al  servicio de su salud pone toda la gea, la fauna y la flora, la experiencia, los doctores, los hechiceros y la corte celestial pero si llega para él o sus deudos el último momento lo acata con ejemplar conformidad.

Cuando el dominicano es feliz, lo es por sus escasas exigencias realistas en contraste con su frondosa fantasía y sus míticas esperanzas. Desea mucho más que quiere y espera mucho más que hace.

La gran mayoría es esquizotimia y extrovertida. Hay una minoría pequeñísima de finísimos introvertidos.

Las personalidades dominicanas de más calidad son sencillas, modestas, cordiales, y amables, dentro de un marco de gran dignidad. Las ficticias son de una fatuidad y orgullo compensadores de su vació interior.

El pueblo dominicano ha vivido siglos de tutela intelectual, moral, política y económica. Debido a ello, tienen la indecisión y la perplejidad hondamente arraigadas, pero su renacimiento está a la vista, y para el futuro cuenta con valores y energías potenciales insospechadas.

miércoles, 14 de octubre de 2020

LOS OJOS QUE VEN A DIÓGENES VALDEZ / ORLANDO R. MARTÍNEZ.


Galardón: Premio Nacional de Literatura de 2005 es presentado en su lado humano, por las gentes con quienes comparte el ¨día a día¨ en su natal provincia de San Cristóbal

Motivos: Una de sus principales virtudes como ser humano  ha sido el trato deferente y respetuoso hacia los demás, sin importar su origen, condición o calidad literaria.

La Vida (6). Listín Diario. Viernes 25 de febrero de 2005.

Si es cierto que un hombre es ¨él y sus circunstancias¨ como dijo Ortega y Gasset, Diógenes Valdez es uno que ha sabido moldear las circunstancias, para que ellas lo transformen en el hombre que siempre soñó. Esto se nota apenas se penetra en su morada.

Su hogar no es una casa. Su hogar es un templo consagrado al arte y al pensamiento: cuadros de diversas escuelas pictóricas custodian a sus visitantes, obligándoles a la reflexión creativa, e invitándolo al santosantorum del templo: la biblioteca.

Una vez estuve en el centro de la misma me dije ¨Este hombre es un tramposo. Con un centro de trabajo como este, no solo es posible, incluso, hace obras maestras¨. Pero más sorprendente que su vivienda, fue la sencillez con que me dio la bienvenida y con la que interactuó conmigo desde el principio. No posee el ¨aire¨ de sabelotodo  que muchos escritores poseen. Y esa sencillez es, precisamente, su mayor riqueza, tal y como lo confirmaron sus amigos.



Dese la pubertad

La escritora Blanca Kais Barinas, es su amiga más antigua. Se conocieron durante sus ¨años mozos¨.

Nos conocimos al nivel familiar y por el interés por las letras; nos enseñábamos los trabajos literarios. Tengo el orgullo de haber visto los primeros manuscritos de él¨, me comenta con una sonrisa sincera.

¨Siempre ha sido una persona solitaria, muy humilde, humilde de verdad. Humilde porque reconoce lo que el otro vale, ayuda al otro…  ha ayudado aquí a muchos jóvenes que escriben. Generalmente las personas que escriben bien no gustan de compartir su conocimiento, con el temor de que el otro sobresalga más¨.



Dos veces amigos

Me confesaba Diógenes ¨A mí me gusta la pintura y él es un pintor. A él le gusta la literatura y yo soy escritor. En lo pueblos pequeños no abundan las personas con ese tipo de intereses comunes. Por eso esas personas con este tipo de intereses comunes. Por eso esas personas son ¨escogidas¨ y uno las tiene en un pedestal¨, e inmediatamente me di cuenta de que eran caras de la misma moneda. Se refería al pintor escritor Marcial Báez.

¨Empecé a escribir por su influencia; ilustrando y leyendo sus obras. Me inspiró a estudiar periodismo, y a partir de ahí empecé a escribir, expresar lo que pensaba, pues la gente cree que el pintor solo pinta, que no sabe hacer otra cosa que pintar. Diógenes vive enseñando a quien le rodea. Con el es siempre un compartir y dar. Soy de los privilegiados que leen su obra para criticarla, pues dice que no escribe para él, sino para el público¨, me comento emocionado por ver a su mejor amigo obtener el premio Nacional de Literatura.



Admirador del escritor

Jesús Arias Guerrero, ¨ingeniero de profesión y escritor por necesidad¨, me aseguro que ¨en la actual insularidad de nosotros, Diógenes Valdez es uno de los personajes más interesantes. Digo un personaje porque la vida misma de él es una novela. Pienso que su mayor valor es como, desde esta insularidad, desde este provincianismo, Diógenes es capaz de universalizar lo que somos nosotros los dominicanos¨.

¨Extrapolando sin ánimo de comparar, Jorge Amado, para mí el mayor escritor brasileño, nunca salió de su pueblo, Bahía, siendo el autor de una de las mayores obras latinoamericanas ¨Doña Flor y sus dos maridos¨; para mí, Diógenes Valdez es el Jorge Amado de nosotros, ese isleño que inscribe en el mundo de la República Domincana¨.



Un pupilo

Como todo verdadero maestro, Diógenes Valdez gana discípulos. Así me los asegura Ramón Mesa, hoy Director Provincial de Cultura en San Cristóbal: ¨Lo conocí en 1997, en el principio del Circulo Literario Yelidá, Diógenes Valdez fue de los primeros que se nos acercó y nos orientó.< Siempre que fuimos a su casa tuvimos un espacio abierto; siempre colaborador; siempre dispuesto¨.