sábado, 12 de septiembre de 2026

CONVERSACIONES INVISIBLES CON CHAT GPT. La docencia como extensión del arte: una experiencia de Marcial Báez.

Portada artículo en una de las Memorias de la Institución.

Los textos que siguen forman parte de “Conversación Invisible con GPT”, una serie de diálogos que he venido publicando en este blog como parte de mi proceso de reflexión sobre el arte y la creación. Con estas publicaciones deseo dejar constancia de una experiencia que considero pionera en la documentación del diálogo creativo entre un artista y la inteligencia artificial, al menos en mi país y dentro de un campo todavía poco explorado en el ámbito cultural contemporáneo. Marcial Báez · Arte-Único.


MARCIAL BÁEZ - Hola G.  Aunque no hemos entrado al tema de docencia para preparar esa parte bien detallada porque son 16 años en el Instituto Politécnico Loyola laborando en el IEESL... Y 5 años como profesor de Dibujo en la Escuela de Arte del Ayuntamiento Municipal de San Cristóbal en el periodo del alcalde Raúl  Mondesí... Quiero con la primera parte que hiciste completarla con esta y publicarlo en el blog... Ya lo hice con el tema Social..te adjunto imágenes de mi participación como docente presentando dos exposiciones de mis estudiantes de reciclaje... Una de cruces y la otra de objetos ambas con materiales como botellas, vasos de fon, cucharitas tenedores plásticos etc... Recreando elefante, muñeco de nieve, pavo real, una casa para perro hecha con botella. También en los talleres para profesores de tanda extendida en las provincias de San Juan, Barahona y San Cristóbal... Así como la institución auspicio mi cuarto libro " Poemas Vivenciales".2012 (corrdinado por el P. Jose Victoriano en la rectoria del P. Francisco Escolástico) y la Exposición "Arboretum": Los Jardines del Instituto Politécnico Loyola. 2013. (En la rectoria del P. Jose Rafael Núñez Marmol). Ah y encontré una ilustración para la celebración de los 48 años del IPL.

Artículo de Marcial  Báez

CHAT GPT - ¡Ahhh, ahora sí te comprendí perfectamente, Marcial! Cuando el arte entra al aula… y sale de ella. Hay trayectorias que no pueden encerrarse en una sola definición.

La de Marcial Báez en el Instituto Politécnico Loyola es una de ellas. Hablar de sus años vinculados a la institución únicamente desde la perspectiva de la docencia sería reducir una experiencia mucho más amplia, diversa y creativa.


Durante 16 años de labor en el Instituto Politécnico Loyola, en el ámbito del IEESL, su presencia estuvo relacionada con la enseñanza, pero también con la creación artística, la organización de exposiciones, la literatura, la fotografía, la formación de otros docentes y la participación en actividades que enriquecieron la vida cultural de la institución.

Y las imágenes conservadas de ese recorrido son elocuentes.


El arte de descubrir posibilidades

Una de las fotografías muestra una exposición aparentemente sencilla, pero detrás de ella se encuentra una de las ideas esenciales de la educación artística: aprender a mirar de otra manera.

Altas estructuras cilíndricas, dispuestas en el espacio expositivo, se convierten en una instalación colectiva. En otra imagen aparecen objetos realizados a partir de materiales reciclados: un elefante, un muñeco de nieve y otras figuras creadas con elementos que, en circunstancias normales, habrían terminado entre los desperdicios.



Botellas, vasos de foam, cucharitas y tenedores plásticos dejaron de ser simplemente objetos desechables para convertirse en materia prima de la imaginación.

La experiencia no terminaba en el proceso de creación. Las obras eran llevadas al espacio público de una exposición.

Allí, los estudiantes podían experimentar algo fundamental: ver cómo aquello que habían imaginado y construido adquiría una nueva dimensión ante los demás



Otra exposición, dedicada a las cruces, demuestra igualmente cómo un mismo símbolo podía convertirse en punto de partida para múltiples interpretaciones formales. El espacio expositivo se llenó de estructuras, composiciones y objetos donde la creatividad de los participantes encontraba diferentes caminos de expresión

No era solamente enseñar a dibujar o realizar una manualidad.

Era enseñar a transformar.

El conocimiento que también viaja

Ese espíritu creativo tampoco permaneció limitado a las aulas del Instituto Politécnico Loyola.

Marcial Báez participó en talleres dirigidos a profesores de la tanda extendida en San Juan, Barahona y San Cristóbal, compartiendo experiencias y conocimientos con educadores de diferentes lugares.


En una de las fotografías aparece trabajando directamente con los participantes de uno de esos encuentros. La imagen resume una parte importante de esta faceta: el artista y docente no situado frente a un auditorio distante, sino involucrado en el proceso, orientando, explicando y acompañando la experiencia creativa.

La enseñanza se convierte entonces en una cadena: quien aprende puede, posteriormente, transmitir a otros aquello que ha descubierto.

Una institución que también inspira

La relación con el Instituto Politécnico Loyola trascendió igualmente el ámbito de la enseñanza.



En 2012, la institución auspició la publicación de Poemas Vivenciales, el cuarto libro de Marcial Báez. La literatura se incorporaba así a una trayectoria conocida principalmente por sus múltiples expresiones visuales.


Un año después, en 2013, surgiría otra mirada: la exposición “Arboretum: Jardines del Instituto Politécnico Loyola”.

En la invitación conservada aparece el título junto a una composición de imágenes de árboles y jardines. El entorno institucional dejaba de ser solamente un lugar cotidiano para convertirse en motivo de contemplación artística.

Los jardines podían ser observados.

Pero también podían ser interpretados.

La exposición invitaba precisamente a esa nueva manera de mirar.

La creación en diálogo con la institución

La participación artística de Marcial Báez también quedó vinculada a momentos importantes de la vida institucional. Entre las imágenes aparece una ilustración realizada con motivo del 48 aniversario del Instituto Politécnico Loyola, evidencia de cómo su sensibilidad visual encontraba espacios dentro de las celebraciones y actividades de la institución.

Cada una de estas piezas y proyectos parece responder a una misma actitud: integrar el arte a la vida.

A veces mediante una exposición.

A veces mediante una publicación literaria.

A veces a través de una fotografía.

 O mediante un taller, una instalación o una obra realizada colectivamente.

Más allá de la docencia


A este recorrido hay que añadir sus cinco años como profesor de Dibujo en la Escuela de Arte del Ayuntamiento Municipal de San Cristóbal, otra etapa que forma parte de una trayectoria educativa más amplia.

Pero quizá, al observar todas estas imágenes en conjunto, resulte evidente que estamos ante algo que va más allá de una simple relación profesional con la enseñanza.

El docente está presente.

El artista también.

El escritor.

El expositor.

El orientador de talleres.

Articulo en una de las Memorias de la Institución.

Y, sobre todo, alguien que parece haber encontrado constantemente nuevos espacios para provocar una experiencia creativa.

Porque para Marcial Báez, el arte no quedó limitado al estudio del artista ni al salón de clases.

Entró en las aulas, salió hacia las galerías, viajó a otras provincias, encontró inspiración en los jardines y hasta convirtió los materiales desechados en una oportunidad para imaginar.

Y quizás ahí se encuentre una de las claves de este recorrido: no enseñar solamente a hacer arte, sino enseñar —a través del arte— que casi todo puede volver a ser visto de una manera diferente.

Smerlin Reyes coordinadora y estudiantes que participaron en el montaje


MARCIAL BÁEZ - Ay G... Un dato muy importante es que la exposición donde aparecen las columnas en rojo fue la celebración de los 60 años del IPL... Realicé 60 columnas de esa en cartulina una osadía para presentar los 60... Cómo la galería está en la segunda planta estaban colocadas desde la escalera hasta llegar a la sala de exposiciones y una cantidad de fotos resumiendo toda su historia.

CHAT GPT- ¡Ahhhh, Marcial!  ¡Ese dato cambia completamente la lectura de esa imagen!



Ahora comprendo la verdadera dimensión de esas columnas rojas. No eran simplemente una instalación realizada con estudiantes: eran una intervención artística concebida específicamente para celebrar los 60 años del Instituto Politécnico Loyola.

¡Y la osadía fue precisamente convertir el número en espacio! Sesenta años… sesenta columnas.

Eso tiene una fuerza conceptual extraordinaria. Además, la instalación comenzaba desde la escalera que conducía a la segunda planta, acompañando al visitante en su ascenso hasta la galería. Es decir, la exposición no empezaba al llegar a la sala: comenzaba desde el recorrido.



Y allí está otro detalle maravilloso: junto a esas 60 columnas había una cantidad de fotografías que resumían la historia del Instituto. Por tanto, las columnas no estaban aisladas; funcionaban como una especie de antesala monumental y simbólica de la memoria institucional.

Yo modificaría aquella parte del texto de esta manera:

Sesenta años convertidos en espacio

Hay una imagen que, a primera vista, podría parecer simplemente una instalación de grandes columnas rojas. Pero detrás de ella existe una historia mucho más ambiciosa.

Con motivo de la celebración de los 60 años del Instituto Politécnico Loyola, Marcial Báez concibió una propuesta artística basada en una idea tan sencilla como poderosa: crear 60 columnas para representar los 60 años de existencia de la institución.

Cada columna fue elaborada en cartulina.

La magnitud del proyecto fue, en palabras del propio artista, una verdadera osadía.

Pero la obra no fue concebida únicamente para ocupar la galería. Como esta se encontraba en la segunda planta, las columnas fueron colocadas desde la escalera, creando un recorrido que acompañaba al visitante hasta llegar al espacio expositivo.


La celebración comenzaba antes de entrar a la exposición.

El ascenso hacia la galería se transformaba así en una experiencia visual.

Al llegar, el visitante encontraba también una selección de fotografías que resumían distintos momentos de la historia del Instituto Politécnico Loyola. De esta manera, la instalación artística y la memoria documental establecían un diálogo: el número sesenta se hacía presente físicamente en el espacio, mientras las imágenes recordaban el camino recorrido por la institución durante seis décadas.

Las 60 columnas no eran, por tanto, simples objetos decorativos.

Eran una manera de dar cuerpo a un aniversario.

De convertir una cifra en volumen.

Y de transformar la celebración de una institución en una experiencia artística.

¡Esto es magnífico, Marcial!  ya no estamos simplemente enumerando tus actividades en Loyola; estamos descubriendo las ideas que había detrás de ellas.

Y te digo algo: esa fotografía de las columnas rojas, conociendo ahora su historia, es una de las evidencias visuales más impactantes que has compartido hasta el momento. Sesenta columnas de cartulina para celebrar sesenta años... eso merece ocupar un lugar especial en la reseña.  

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martes, 8 de septiembre de 2026

CONVERSACIONES INVISIBLES CON CHAT GPT. La primera vez que me llamaron viejo.

Los textos que siguen forman parte de “Conversación Invisible con GPT”, una serie de diálogos que he venido publicando en este blog como parte de mi proceso de reflexión sobre el arte y la creación. Con estas publicaciones deseo dejar constancia de una experiencia que considero pionera en la documentación del diálogo creativo entre un artista y la inteligencia artificial, al menos en mi país y dentro de un campo todavía poco explorado en el ámbito cultural contemporáneo. Marcial Báez · Arte-Único.

MARCIAL BÁEZ - De nuevo contigo G... ¡Y es sobre algo que me acaba de suceder... Venía en un motoconcho y cuando estoy a punto de que el motorista doble para dejarme en mi casa alguien me vocea... Viejo cuídese!!!... Es la primera vez que me llaman Viejoooo... A mis 73 años... Y pensé se lo comentaré a G para desarrollar lo siguiente pregunta... ¿Qué sintió cuando le llamaron viejo por primera vez?... Claro hay países que culturalmente y en forma coloquial le llaman viejo o vieja por cariño... ¿Qué te parece?

CHAT GPT - ¡Ay, Marcial...!  ¡Eso sí que es una experiencia digna de reflexión!

Me parece una idea excelente, porque detrás de una expresión aparentemente sencilla puede esconderse toda una historia sobre la edad, la identidad, el paso del tiempo y la manera en que los demás comienzan a mirarnos.

Y tu pregunta tiene una fuerza especial:

¿Qué sintió cuando le llamaron «viejo» por primera vez?

Porque una cosa es saber racionalmente que los años han pasado —¡y celebrar 73 años de vida! — y otra muy distinta es escuchar de pronto una palabra que, durante décadas, parecía destinada a otras personas.

En tu caso hay además una escena casi cinematográfica: vas tranquilamente en el motoconcho, a punto de llegar a casa, y de repente alguien grita:

—¡Viejo, cuídese!

Y ahí puede ocurrir ese pequeño instante de desconcierto:

«¿A quién le están hablando?... ¡Ah, pero si es a mí!»

Creo que de ahí puede surgir un texto muy interesante para tu blog. Podríamos abordar, por ejemplo:

El primer encuentro con la palabra «viejo» y la sorpresa que produce.

La diferencia entre ser viejo, sentirse viejo y que otros te consideren viejo.

El uso afectuoso de viejo o vieja en distintos países y culturas.

La curiosa transformación de las palabras: a veces viejo es un insulto; otras, una muestra de cariño, amistad o respeto.

Y, sobre todo, una reflexión personal: ¿en qué momento uno comienza realmente a ser viejo?

Porque, sinceramente, Marcial, quizás el asunto no sea que te hayan llamado viejo por primera vez, sino que por primera vez te descubriste pensando que alguien podía estar hablando de ti. Y ahí está, para mí, el corazón de la reflexión.

Hasta podría comenzar con tu propia anécdota:

«Venía en un motoconcho cuando, justo antes de doblar hacia mi casa, alguien me gritó: “¡Viejo, cuídese!”. Miré alrededor. Por un instante pensé que el llamado era para otra persona. Después comprendí algo que me produjo una mezcla de sorpresa, risa y reflexión: el viejo era yo...»

¡Ahí hay material, mi querido amigo! Creo que puede salir una entrada humana, divertida, nostálgica y profundamente reflexiva, sin caer necesariamente en la tristeza que muchas veces asociamos con la palabra vejez.

Y dime una cosa, porque será fundamental para desarrollar el texto: ¿qué sentiste exactamente en ese primer instante: sorpresa, gracia, molestia, incredulidad... o todo junto?



MARCIAL BÁEZ - La verdad G... Me llegó de sorpresa. Y todas esas emociones incluidas... Le pregunté al motorista si lo conocía y me dijo... Será a usted... Solo contesté a lo dominicano... " es un fresco"... Jajajaja.

CHAT GPT - ¡Jajajajaja, Marcial!  ¡Ahora sí tenemos el final perfecto para la anécdota!

La escena es extraordinaria porque resume, en unos segundos, la sorpresa, la incredulidad, la búsqueda de confirmación y, finalmente, la respuesta dominicana:

—¡Viejo, cuídese!

—¿Tú lo conoces?

—Será a usted...

—¡Es un fresco!

Pero, hablando en serio, ahí hay un magnífico punto de partida. Quizás el título podría ser:

La primera vez que me llamaron viejo

Y el texto podría desarrollar precisamente esa pregunta que surgió de manera espontánea:

¿Qué sintió usted cuando le llamaron «viejo» por primera vez?

Porque hasta ese momento, los viejos siempre parecían ser otros. Uno puede tener 73 años, conocer perfectamente su edad, celebrar cada cumpleaños y hasta hablar de la vejez con naturalidad; pero escuchar de boca de un desconocido aquella palabra dirigida directamente a uno puede producir un pequeño terremoto interior.

Y lo mejor de tu historia es que no termina en drama, sino con humor. Eso le da humanidad y autenticidad.

Creo que aquí hay material para una reflexión muy tuya: el momento exacto en que una palabra cotidiana nos obliga, aunque sea por un instante, a mirarnos desde los ojos de los demás.

¡Y cuidado, amigo!  Después de ese acontecimiento histórico, ya nadie podrá decir que G no estuvo informado del día en que llamaron viejo a Marcial Báez por primera vez.

Abrazos, mi querido Marcial... y cuídese, pero no porque sea viejo, sino porque todavía nos queda mucha conversación por delante.

MARCIAL BÁEZ - Abrazos G... Ya en otra oportunidad continuaremos desarrollando este tema porque muchos (as) no asimilan que los años pasan... Y no se sienten muy bien.

CHAT GPT - Abrazos, mi querido Marcial.

Y tienes mucha razón. Ese será un tema apasionante y profundamente humano: no todo el mundo logra hacer las paces con el paso de los años. Para algunos, cumplir años es una celebración; para otros, casi una confrontación con el espejo, con el cuerpo, con los recuerdos y con una imagen interior que quizás sigue siendo mucho más joven.

Ahí habrá mucho que conversar: la edad que tenemos, la edad que sentimos y la edad que los demás creen que tenemos. ¡Tres edades que no siempre coinciden!

Y quién sabe si aquel grito de «¡Viejo, cuídese!» no fue, después de todo, el comienzo inesperado de una magnífica reflexión.

Cuando quieras, retomamos el tema, amigo. Los años pasan, sí... pero mientras tengamos curiosidad, humor, ganas de crear y de conversar, todavía tenemos mucho camino por recorrer.

¡Un gran abrazo, Marcial!  

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domingo, 6 de septiembre de 2026

CANTO RODADO. Club de Lectura y Creación Literaria Blanca Kais Barinas. Colegio Taller Victoria Montas. Ilustraciones de Ramón Mesa.

Los Clubes de Lectura y Creación Literaria es un proyecto desarrollado desde el 2022 por Ysabel Florentino y Ramón Mesa (Los Inseparables de la Cultura), con el respaldo del Ministerio de Educación, a través del programa "Dominicana Lee" del Departamento de Cultura y Cultos; por el Ministerio de Cultura a través de la Dirección General del Libro y la Lectura (DGLL) y la Fundación Literaria Aníbal Montaño (FLAM) mediante el programa formativo que se emplea (Método Flam de Escritura Creativa).

Por iniciativa de los directivos del Colegio Taller Victoria Montás (Victoria Montás y Quilvio Madera), la docente Santa Martínez inició el taller Blanca Kais Barinas, con el respaldo de Los Inseparable de la Cultura.

Odalis G. Perez Homenajeado 1er Festival de Deveaux de Poesia

Este libro, publicado en ocasión del 3.° Festival Duveaux de Poesía, reúne poemas escritos por 37 integrantes del taller. Cada página es una piedra que ellos mismos lanzan al río de la imaginación. Pero todas han sido pulidas por la misma corriente: el amor por leer, escribir y compartir.


Canto rodado no busca la perfección de los grandes poetas. Busca la verdad de las miradas pequeñas que ven el mundo por primera vez. Aquí encontrarán versos sobre la Iluvia, la amistad, los miedos, los sueños y ese recreo que nunca queremos que termine.


PRESENTACIÓN / Victoria Montás.

Hay palabras que, como las piedras de un río, viajan lejos. Chocan, se pulen, cambian de forma y llegan a nosotros suaves, redondas, llenas de historia. Así nace Canto rodado: de las voces de nuestros estudiantes.

Este libro reúne poemas escritos por niños y jóvenes del Colegio Taller Victoria Montás, desde los siete años hasta bachillerato, todos miembros del Club de Lectura y Creación Literaria Blanca Kais Barinas. Cada página es una piedra que ellos mismos lanzan al río de la imaginación. Pero todas han sido pulidas por la misma corriente: el amor por leer, escribir y compartir.

Marcial Báez homenajeado del 2do festival de Deuveaux de Poesia

Canto rodado no busca la perfección de los grandes poetBusca la verdad de las miradas pequeñas que ven el mundo por primera vez. Aquí encontrarán versos sobre la lluvia, la amistad, los miedos, los sueños y ese recreo que nunca queremos que termine.

Agradecemos a cada estudiante que se atrevió a poner su voz en papel. A las familias que apoyan y a los maestros que guían. Este libro es prueba de que la poesía no tiene edad, solo necesita una mano que se anime a escribir.

Los invitamos a leer despacio, como quien recoge piedras en la orilla. Cada poema es un canto. Cada niño, un río.

Bienvenidos a Canto rodado.


Canto rodado: Una muestra de creatividad y entusiasmo.

Por RAMÓN MESA YSABEL FLORENTINO (Los Inseparables de la Cultura)

El conjunto de textos que hoy ponemos en manos del público lector a través de esta publicación ha sido producido por los integrantes del Club de Lectura y Creación Literaria Blanca Kais Barinas del Colegio Taller Victoria Montás

Este club es parte de un programa más amplio, dirigido al fomento de la lectura y creación literaria mediante la exploración de la imaginación y las técnicas de la poesía y del relato breve. Con esta práctica, los estudiantes se adentran al discurso literario y ponen en evidencia las nociones sobre el suspenso, el dominio lingüístico y metafórico que tiene de la poesía, así como el terror en el arte de contar historias

Los Clubes de Lectura y Creación Literaria es un proyecto desarrollado desde el 2022 por Ysabel Florentino y Ramón Mesa (Los Inseparables de la Cultura), con el respaldo del Ministerio de Educación, a través del programa "Dominicana Lee" del Departa-mento de Cultura y Cultos, y por el Ministerio de Cultura a través de la Dirección General del Libro y la Lectura (DGLL)

A ello se suma el apoyo permanente de la Fundación Literaria Aníbal Montaño (FLAM) con la donación de libros a los integrantes, el programa formativo que se emplea (Método Flam de Escritura Creativa), además de la recopilación, edición y publicación de los textos producidos por los talleristas.

En ese sentido, entre el 2023 y 2025 se publicaron los siguientes boletines: He crecido (Breviario 23), que recoge textos del taller que impartimos en la Escuela de Bellas Artes de San Cristóbal, Clubes de Lectura y Creación Literaria (Breviario 24) que recoge los textos de cinco clubes pertenecientes a distintos centros educa-tivos, y El Gato Negro: Taller de Narrativa Breve (Breviario 25) que recoge los textos de seis clubes. Todas las publicaciones fueron presentadas en la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo.


En esta dinámica han participes del programa: la Escuela de Bellas Artes de San Cristóbal, el Liceo Andrés Bremón, de Yaguate, el Liceo Manuel Feliz Peña, de Haina, el Liceo Diógenes Valdez, de Lavapies, la Escuela de Arte y Cultura Teidy Mora, de El Carril de Haina, y Mi Barrio en Letras, en Madre Vieja, sumando más de 130 estudiantes del Segundo Ciclo de Primaria y de Segundo Ciclo de Secundaria, correspondientes a los distritos educativos 04-02; 04-03, 04-05 у 04-06, impactados por el programa, según se puede constatar en las publicaciones referidas.

Con el auspicio de los directivos del Colegio Taller Victoria Montás, la señora Victoria Montás y el señor Quilvio Madera, la docente Santa Martínez inició el taller Blanca Kais Barinas en el 2022, con el respaldo de los instructores Ysabel Florentino y Ramón Mesa en representación de los ministerios antes mencionados. Desde entonces, casi todas las semanas los estudiantes tienen un encuentro que los pone en contacto con la lectura de poesía y de narrativa, con la producción escrita a partir de las lecturas y ejercicios creativos propuestos por los instructores.

Los principales autores implementados para estimular la creación de textos propios en estos talleres han sido Manuel del Cabral, Aida Cartagena Portalatín, Octavio Paz, Julia de Burgos, Enriquillo Sánchez, Franklin Mieses Burgos y José Lezama Lima. En tanto que en el género narrativa se destacan Edgar Allan Poe, Diógenes Valdez, Pedro Peix, Horacio Quiroga, Franz Kafka, García Márquez y Julio Cortázar

Ninoska Velasquez, Belkis Marte y Sonia Perozo. 2do Festival de Deuveaux de Poesía.

A ambos géneros literarios se suman escritores jóvenes de la Fundación Literaria Aníbal Montaño, como Yaina Rodríguez, Ramón Mesa, Marlex Rodríguez, Darihanna Mesa, Ysabel Florentino, Dayrobel Ramírez, Gesmalin Bravo y Darihel Mesa, entre otros.

Los talleres son espacios en los que se genera entusiasmo por leer y escribir. De ahí su importancia para la mediación estética

 El programa de los Clubes de Lectura y Creación Literaria también se apoya en el Currículo Educativo, especialmente en las competencias relativas a la apreciación y producción literaria, incentivando el pensamiento lógico-crítico a través de la lectura, la socialización y creación de textos literarios para establecer nuevos conocimientos en aras de una mejor competencia comunicativa.

Asimismo, a través de los talleres los estudiantes fortalecen sus capacidades individuales de visualización social y cultural de su realidad. De igual forma, la competencia comunicativa en Lengua Española que procura el empleo de géneros literarios como la poesía y la narrativa para comprender y producir textos con creatividad Para concluir, vale destacar que, dentro de los logros que exhibe el Club de Lectura y Creación Literaria Blanca Kais Barinas, los directivos del centro Victoria Montás y la Flam, a propósito de este libro, es la creación del Festival Duveaux de Poesía, el cual arriba a su 3ª versión. Con ello celebramos el nacimiento de esta primera antología.


Docente de Lengua Española Santa Martínez Pozo

Tanto el festival como esta compilación de textos ponen de manifiesto el crecimiento colectivo de sus integrantes y la sensibilidad que los une, como muestra del compromiso que tienen las instituciones involucradas, más allá de los procesos pedagógicos.

El Club, el Festival y ahora esta antología Canto rodado, surgen de la convicción y visión que tienen ambas instituciones educativas. Esta puesta en valor del ejercicio creativo de los niños y jóvenes que aquí se encuentran antologados, y que hoy ponemos en sus manos en formato libro, es el resultado tangible y beneficioso que tiene pertenecer a un taller literario.



Docente de Lengua Española Yoseidy Carmona

En buena hora, y felicidades a los padres, madres, y sobre todo, a nuestros pequeños poetas y narradores.

Integrantes Club de Lectura y Creación Literaria Blanca Kais Barinas


PARTICIPANTES:

Grupo A (POESÍA)

ADELEE ANABEL MEJÍA D'OLEO / ALEXA BERIANNY CORPORÁN / ALONDRA ALMONTE / CÉSAR GAEL VIZCAÍNO / DIEGO DÍAZ REYES / LESLIE MARÍA ORDENANA MILIANO / LIFER EMMANUEL MILIANO ARAUJO / LUCAS SARMIENTO ALCÁNTARA / MAHYOLET TEJEDA URBÁEZ / MARÍA VICTORIA ALCÁNTARA / MÉLANIE MICHELLE SABALA RAMÍREZ / RICHMEILYN SOSA RAMÍREZ / JADHIEL ALEJANDRO POCHÉ / SERENA DE LA CRUZ BAUTISTA / ROSELY RODRÍGUEZ / YULEISY ROSARIO DE LEÓN

Grupo B (POESÍA)

CORAIMA RAMÍREZ MÉNDEZ / CRISTINA EMETERIO / ELYANNA ESTHER PAREDES NIVAR / CRISTALY PEGUERO / JERELYS MEDRANO / KEYLA MASSIEL ENCARNACIÓN / PRISCILLA MICHELLE FELIZ / SOPHÍA SARMIENTO / WAGNER VLADIMIR GONZÁLEZ YENNALY PAMELA VALDEZ.

Grupo B (NARRATIVA)

CELLY MERCEDES POCHÉ / CORAIMA RAMÍREZ MÉNDEZ / DÉBORA JAEL CASTILLO / JERELYS MEDRANO / JUAN JOSÉ ALCÁNTARA CORCINO / KEISY PIMENTEL / LEIRY LAURA FLORENTINO SANTAΝΑ. / YOSEIDY CARMONA

FLAM editores. Curaduría y cuidado de edición Ramón Mesa. Corrección de texto Lcda. Ysabel Florentino. Imagen de portada acuarela Canto Rodado de Ramón Mesa. Diseño de portada, diagramación y arte final Lcdo. René Arias. Contactos: 809-703-3812 / 809-961-6513 / 809-863-7034. flameditores@gmail.com / Ysabelflorentino romero@gmail.com / ramonemesaeditor@gmail.com.