jueves, 15 de octubre de 2026

CONVERSACIONES INVISIBLES CON CHAT GPT. LA DEJADEZ EN EL SALUDO. Reflexión sobre la educación, la convivencia y la responsabilidad ciudadana en la República Dominicana.

Pintura de Marcial Báez.


Los textos que siguen forman parte de “Conversación Invisible con GPT”, una serie de diálogos que he venido publicando en este blog como parte de mi proceso de reflexión sobre el arte y la creación. Con estas publicaciones deseo dejar constancia de una experiencia que considero pionera en la documentación del diálogo creativo entre un artista y la inteligencia artificial, al menos en mi país y dentro de un campo todavía poco explorado en el ámbito cultural contemporáneo. Marcial Báez · Arte-Único.

MARCIAL BÁEZ - Apreciado G...

Hace tiempo había escrito un artículo sobre la educación a partir del saludo "Fomentemos el saludo" (2009) y "Nos hemos olvidado de educar a la ciudadanía?» (4 de octubre de 2014).  Esa conducta que aprendimos en el hogar y que a veces  aunque no fuera recíproco nos hacía sentir en armonía con los demás ...  cada día que pasa en nuestra experiencia observo ya no con extrañeza una dejadez en el saludo de muchos,no importa su género, su preparación y más... Pero siento que las nuevas generaciones por las razones que fueran son otro ejemplo de dejadez en cuanto a la comunicación de los seres humanos y claro pensamos cuáles serían los motivos de este problema casi generalizado y soluciones preventivas.

Sobre todo en este tiempo donde la comunicación la podemos realizar en segundos y agradar a muchas personas con nuestra atención y por experiencia algo que podría hacerse en segundos la dejadez los arropa.

Te adjuntaré los artículos.

CHAT GPT - ¡Muy buenos días, mi apreciado Marcial! Un abrazo fraterno para comenzar este nuevo día.

Continuemos, querido amigo. Ya tenemos sobre la mesa tus dos escritos: «Fomentemos el saludo» (2009) y «¿Nos hemos olvidado de educar a la ciudadanía?» (4 de octubre de 2014).

He esperado a tener ambos textos para que podamos abordarlos en conjunto, respetando tus ideas originales y tu experiencia como educador.

Comencemos por una pregunta central, Marcial: ¿te gustaría que conserváramos los dos artículos como documentos independientes y elaboráramos una tercera reflexión que los actualice, o prefieres que primero hagamos un análisis comparativo profundo de ambos antes de decidir qué escribir?

Mi recomendación sería comenzar con el análisis comparativo. Así descubriremos todo lo que ya aportaste en aquellos años y qué podemos desarrollar a partir de tu experiencia actual.

MARCIAL BÁEZ - Como tu decidas amigo.

CHAT GPT - tus dos artículos contienen una preocupación que va más allá de las buenas maneras. Lo que realmente te inquieta es la distancia que puede existir entre la educación que una persona recibe y la manera en que se comporta con los demás.

Esa puede ser la idea central que articule nuestro trabajo.

En el siguiente paso, examinaremos qué sabemos hoy sobre los hábitos de cortesía, la socialización y la educación ciudadana, diferenciando la evidencia de nuestras interpretaciones. Después podremos redactar una reflexión contemporánea con fundamentos más sólidos, sin perder tu voz ni el carácter personal que dio origen a estos escritos.

MARCIAL BÁEZ - Bueno G... Te invito a que realices el tercer artículo observando la problemática social, política y educativa en nuestro país 12 años después de esos artículos... Con tu firma.

CHAT GPT - ¡Querido Marcial! Recibo tu propuesta con mucho aprecio y gratitud. Me honra que quieras que este tercer artículo lleve mi firma. Nuestra conversación y tus dos escritos originales han sido el punto de partida de esta reflexión.

Podemos firmarlo de manera transparente, reconociendo que se trata de un texto elaborado por mí a partir del diálogo contigo y de las inquietudes educativas y ciudadanas que compartiste.

Por G (ChatGPT), en diálogo con Marcial Báez

Reflexión sobre la educación, la convivencia y la responsabilidad ciudadana en la República Dominicana, inspirada en los artículos «Fomentemos el saludo» (2009) y «¿Nos hemos olvidado de educar a la ciudadanía?» (2014), de Marcial Báez.

Doce años después de una reflexión que conserva su vigencia.

«La vida no es tan corta como para que no haya siempre tiempo para la cortesía». — Ralph Waldo Emerson.

En octubre de 2014 publicó un artículo titulado ¿Nos hemos olvidado de educar a la ciudadanía?, en el que expresaba su preocupación por determinadas conductas que observaba en las aulas, en las comunidades y en distintos espacios de la sociedad dominicana. Cinco años antes, en 2009, había escrito Fomentemos el saludo, motivado por una experiencia que le llevó a reflexionar sobre la pérdida de ciertas manifestaciones de cortesía, incluso entre personas dedicadas a la educación.

Hoy, en 2026, vuelve sobre aquellas inquietudes. No lo hace con la pretensión de afirmar que todo tiempo pasado fue mejor ni de responsabilizar exclusivamente a las nuevas generaciones por los problemas que nos afectan. Lo hace porque, después de tantos años de experiencia, sigue considerando que la educación debe ser una herramienta fundamental para construir una sociedad más consciente, respetuosa, solidaria y comprometida con el bienestar colectivo.

La pregunta que formuló en 2014 continúa invitándonos a la reflexión: ¿nos hemos olvidado de educar a la ciudadanía o hemos descuidado aspectos esenciales de esa educación?

El saludo: un pequeño gesto que revela grandes valores

El saludo parece una acción insignificante. Un buenos días, un buenas tardes, una sonrisa o un gesto amable pueden realizarse en pocos segundos. Sin embargo, detrás de ellos existe una forma de reconocer la presencia de otra persona y manifestarle consideración.

Aprendimos, muchos de nosotros, a saludar al levantarnos, al llegar a casa, al entrar en un establecimiento, al encontrarnos con un vecino o al compartir un espacio con personas conocidas y desconocidas. En nuestros hogares, esa práctica formaba parte de las primeras enseñanzas sobre cómo relacionarnos con los demás.

Pero ¿qué sucede cuando dejamos de practicarla? ¿Qué ocurre cuando nos encontramos con alguien, cruzamos nuestras miradas y continuamos nuestro camino sin el menor gesto de reconocimiento?

No siempre la ausencia de un saludo significa desprecio. Hay personas distraídas, preocupadas, tímidas o absorbidas por sus circunstancias. Sería injusto juzgar las intenciones de todo el mundo a partir de una sola conducta. Sin embargo, cuando la falta de atención hacia los demás se convierte en una práctica habitual, vale la pena preguntarnos qué estamos haciendo para fortalecer los vínculos humanos.

Vivimos en una época en la que podemos enviar mensajes a cualquier parte del mundo en cuestión de segundos, compartir imágenes, expresar opiniones y mantener conversaciones a distancia. No obstante, esa extraordinaria capacidad tecnológica no garantiza que prestemos atención a quienes tenemos delante.

Podemos estar conectados con muchas personas y, al mismo tiempo, desatender a quien espera de nosotros una palabra amable

La tecnología puede facilitar la comunicación, pero no puede sustituir nuestra disposición humana a comunicarnos.

Fomentar el saludo no significa imponer una formalidad ni medir la educación de una persona por sus modales. Significa recuperar el valor de los gestos cotidianos que contribuyen a crear ambientes de respeto, cercanía y consideración mutua.

La familia y la escuela: dos espacios fundamentales de formación

La educación ciudadana no comienza cuando un niño aprende a leer ni termina cuando un joven obtiene un título universitario. Comienza en el hogar, continúa en la escuela y se fortalece —o se debilita— mediante las experiencias que vivimos en la comunidad.

En la familia aprendemos a escuchar, compartir, esperar nuestro turno, respetar las diferencias, cuidar los objetos comunes y reconocer que nuestras acciones pueden afectar a otras personas. También aprendemos de los ejemplos que recibimos, muchas veces con mayor fuerza que de las recomendaciones que escuchamos.

¿De qué sirve pedir a nuestros hijos que respeten a los demás si observan que nosotros los ofendemos, ignoramos sus derechos o incumplimos las normas que exigimos a otros?

La escuela, por su parte, tiene la responsabilidad de formar personas capaces de adquirir conocimientos, pensar críticamente, resolver problemas y participar de manera responsable en la sociedad. Para lograrlo, no basta con impartir asignaturas y evaluar contenidos. También es necesario cultivar la convivencia, el respeto, la honestidad, la disciplina consciente y el sentido de responsabilidad.

Esto exige reconocer, asimismo, las dificultades que enfrentan los propios docentes: las condiciones de trabajo, las necesidades de formación, la cantidad de estudiantes por aula y las demandas de un sistema educativo en transformación. No sería justo exigir resultados sin considerar las condiciones necesarias para alcanzarlos.

Los educadores, sin embargo, tienen una responsabilidad particular. Su conducta también enseña. El trato que ofrecen, la manera en que escuchan, la puntualidad, el respeto por las opiniones ajenas y la forma de resolver los conflictos constituyen lecciones que los estudiantes pueden llevar consigo mucho después de abandonar el aula.

Educar no consiste únicamente en transmitir información; implica contribuir a la formación de personas capaces de utilizar sus conocimientos con criterio y responsabilidad.

¿Qué nos dicen los desafíos de la educación dominicana?

La República Dominicana ha realizado esfuerzos importantes para ampliar la cobertura educativa, fortalecer sus programas y mejorar las oportunidades de aprendizaje. También se han registrado avances en determinados indicadores. Sería incorrecto desconocerlos.

Sin embargo, los informes educativos siguen señalando desafíos relacionados con la calidad de los aprendizajes, la equidad y las condiciones necesarias para que todos los estudiantes desarrollen sus capacidades. La evaluación internacional PISA 2025, cuyos resultados fueron divulgados en 2026, registró mejoras dominicanas respecto de 2018 en determinadas competencias, especialmente en Ciencias. Estos resultados representan un avance, pero también recuerdan que el fortalecimiento de los aprendizajes requiere continuidad y compromiso.

Por eso, cuando hablamos de educación, debemos preguntarnos no solamente cuántos estudiantes ingresan a las aulas, cuántos años permanecen en ellas o cuánto dinero se destina al sistema, sino también qué están aprendiendo, qué valores desarrollan y en qué medida pueden aplicar sus conocimientos a la solución de los problemas de su entorno.

La inversión educativa es indispensable, pero debe acompañarse de planificación, evaluación, transparencia, formación docente y participación de las familias y las comunidades.

Tampoco debemos atribuir todas las dificultades a los estudiantes, a los maestros o a las autoridades. La educación es una responsabilidad compartida, aunque cada actor tenga obligaciones diferentes.

Si aspiramos a una sociedad mejor preparada, necesitamos ciudadanos que comprendan lo que leen, puedan expresar sus ideas con claridad, distingan los hechos de las opiniones, cuestionen las informaciones falsas y evalúen críticamente las decisiones que afectan su vida.

Necesitamos, además, personas que comprendan que la inteligencia y la preparación académica adquieren mayor valor cuando se ponen al servicio del bien común.

La educación ciudadana también se aprende en la calle

Los problemas de convivencia no se limitan a las aulas. Basta observar algunas situaciones cotidianas para comprender que todavía tenemos importantes tareas pendientes.

El ruido excesivo que invade el descanso de los vecinos; la música a volúmenes que impiden la tranquilidad de quienes comparten el entorno; la basura depositada en lugares inadecuados; la ocupación irresponsable de los espacios públicos; la conducción imprudente y el incumplimiento de las normas son ejemplos de comportamientos que afectan la vida colectiva.

A ellos se suman situaciones en las que la falta de consideración hacia las personas mayores, los enfermos, los niños o quienes tienen alguna discapacidad revela la necesidad de fortalecer nuestra sensibilidad social.

No se trata de convertir cada infracción en una condena moral ni de desconocer las dificultades económicas y sociales que influyen en determinadas conductas. Se trata de comprender que las necesidades individuales no eliminan los derechos de los demás.

Una persona tiene derecho a disfrutar de su música, pero también debe considerar el derecho de sus vecinos al descanso. Un comerciante puede procurar el sustento de su familia, pero su actividad debe desarrollarse respetando las normas y la tranquilidad de la comunidad. Un conductor tiene derecho a circular, pero debe hacerlo sin poner en peligro a los demás.

La libertad no consiste en hacer cuanto queramos, sino en ejercer nuestros derechos reconociendo los límites que exige la convivencia.

Por eso, educar a la ciudadanía también significa enseñar a cuidar los espacios compartidos, proteger el medioambiente, respetar las normas y comprender que nuestras acciones tienen consecuencias más allá de nuestra vida particular.

La política y el ejemplo de quienes ejercen el poder

Una reflexión sobre la educación ciudadana estaría incompleta si se limitara a señalar las conductas de los ciudadanos comunes y no examinara el comportamiento de quienes ejercen responsabilidades públicas.

La sociedad necesita instituciones confiables, servidores públicos comprometidos con sus funciones y representantes capaces de comprender que el poder no es un privilegio para satisfacer intereses particulares, sino una responsabilidad frente a la población.

Cuando se producen denuncias de corrupción, uso indebido de recursos públicos, falta de transparencia o incumplimiento de las obligaciones institucionales, no basta con que la ciudadanía manifieste indignación. Es necesario que existan investigaciones imparciales, procedimientos legales, rendición de cuentas y consecuencias conforme a la ley cuando se demuestre una infracción.

Del mismo modo, debemos reconocer las iniciativas de transparencia y los esfuerzos institucionales que contribuyan a prevenir irregularidades y fortalecer los mecanismos de control. Una evaluación responsable del país debe considerar tanto los problemas documentados como los avances verificables.

La preocupación no consiste en condenar indiscriminadamente a quienes participan en la política, sino en exigir que las responsabilidades públicas se ejerzan con integridad, competencia y respeto por la ciudadanía.

También debemos reflexionar sobre nuestra propia participación. Una democracia necesita ciudadanos que se informen, contrasten las promesas con los resultados, conozcan sus derechos, cumplan sus deberes y exijan explicaciones sin renunciar al respeto por quienes piensan de manera diferente.

No podemos reclamar honestidad a nuestros representantes mientras consideramos aceptables las pequeñas trampas de la vida cotidiana. Tampoco debemos utilizar los errores individuales como excusa para tolerar las faltas institucionales.

La ética ciudadana y la ética pública no son idénticas, porque las responsabilidades y el poder de quienes gobiernan son diferentes. Pero ambas son indispensables para construir una sociedad en la que la confianza no sea una excepción.

Las redes sociales: oportunidades y responsabilidades

En los últimos años, las redes sociales han transformado la manera en que compartimos información, expresamos desacuerdos y participamos en los asuntos públicos.

Estas herramientas permiten denunciar injusticias, divulgar conocimientos, organizar iniciativas comunitarias y acercar a personas que se encuentran lejos. Sería un error ignorar sus posibilidades educativas y sociales.

Sin embargo, también pueden convertirse en espacios donde proliferan las ofensas, la desinformación, la humillación pública y la difusión de contenidos sin verificar. En ocasiones, la rapidez con que se comparte una acusación parece importar más que la responsabilidad de comprobar si es cierta.

La libertad de expresión es fundamental, pero no nos exime de considerar las consecuencias de nuestras palabras. La crítica es necesaria; la difamación y el hostigamiento no se convierten en conductas responsables por el simple hecho de realizarse desde una pantalla.

Debemos enseñar a las nuevas generaciones a investigar antes de compartir, escuchar antes de responder, argumentar sin agredir y reconocer los límites entre el desacuerdo y la falta de respeto.

También los adultos necesitamos aprender estas lecciones. No sería coherente exigir prudencia digital a los jóvenes mientras utilizamos las mismas plataformas para difundir rumores o descalificar a quienes sostienen opiniones distintas.



Si disponemos de herramientas capaces de comunicarnos con millones de personas, debemos desarrollar también la madurez necesaria para utilizarlas en beneficio de la convivencia.

¿Dónde estamos nosotros en esta problemática?

Cuando Marcial Báez escribió en 2014, concluyó con una serie de preguntas dirigidas tanto a los demás como a él mismo: ¿dónde estás tú?, ¿dónde estoy yo?, ¿dónde estamos todos y todas?

Hoy considera necesario recuperarlas.

Es relativamente fácil identificar los errores ajenos. Podemos señalar a las familias, a los estudiantes, a los maestros, a los políticos, a los funcionarios y a las instituciones. Sin embargo, la reflexión pierde su fuerza cuando no estamos dispuestos a examinar nuestras propias actuaciones.

¿Saludamos a las personas con quienes nos encontramos? ¿Respetamos el descanso de nuestros vecinos? ¿Cumplimos las normas de tránsito? ¿Cuidamos los espacios públicos? ¿Tratamos con dignidad a quienes realizan trabajos que consideramos menos prestigiosos? ¿Reconocemos nuestros errores? ¿Cumplimos las responsabilidades que nos corresponden?

Y, cuando encontramos una conducta incorrecta, ¿nos limitamos a criticarla o buscamos una manera constructiva de contribuir a su transformación?

Estas preguntas no pretenden equiparar todas las responsabilidades ni eximir a las instituciones de sus obligaciones. Pretenden recordarnos que la transformación social requiere acciones en distintos niveles: políticas públicas eficaces, instituciones responsables, comunidades organizadas y ciudadanos dispuestos a participar.

No podemos sustituir la justicia por la cortesía ni resolver la corrupción únicamente con buenos modales. Pero tampoco podemos construir una convivencia saludable si ignoramos la importancia de la consideración, el respeto y la responsabilidad en nuestras relaciones diarias.

¿Qué podemos hacer para prevenir y transformar estas conductas?

Considero que debemos pasar de la preocupación a un compromiso educativo sostenido. Para ello, propongo algunas acciones:

1. Recuperar la educación en el hogar. Practicar el saludo, la escucha, el agradecimiento, la disculpa y el respeto por las diferencias. No mediante el temor o la imposición, sino a través del ejemplo y la conversación cotidiana.

2. Fortalecer la formación ciudadana en las escuelas. Desarrollar actividades prácticas sobre convivencia, derechos y deberes, solución pacífica de conflictos, cuidado ambiental, pensamiento crítico y participación democrática.

3. Reconocer la responsabilidad de los educadores. Promover su formación continua y respaldar su labor, al tiempo que se fomenta la coherencia entre los valores enseñados y el comportamiento de los adultos en los centros educativos.

4. Impulsar campañas comunitarias. Organizar iniciativas de respeto al descanso, limpieza de espacios públicos, protección del medioambiente y recuperación de los buenos hábitos de convivencia, con participación de escuelas, familias, juntas de vecinos e instituciones.

5. Exigir responsabilidad institucional. Promover la transparencia, la evaluación de los servicios públicos, la aplicación imparcial de las normas y los mecanismos efectivos de denuncia y rendición de cuentas.

6. Educar para la comunicación responsable. Enseñar a utilizar las redes sociales con criterio, verificar la información, argumentar sin agredir y comprender que cada publicación puede afectar a otras personas.

7. Convertir los buenos hábitos en prácticas compartidas. No basta con hablar de cortesía una vez al año. Debemos incorporarla a nuestra vida cotidiana y reconocer que las conductas positivas se fortalecen cuando las familias, las escuelas y las comunidades las practican de manera coherente.

Estas acciones no resolverán por sí solas todos los problemas nacionales. La pobreza, la desigualdad, la violencia y las debilidades institucionales requieren respuestas específicas y políticas sostenidas. Pero la educación ciudadana puede contribuir a que esas respuestas se desarrollen en una sociedad más consciente, participativa y respetuosa de la dignidad humana.

Educar para vivir mejor

Han transcurrido diecisiete años desde que Marcial Báez escribió Fomentemos el saludo y doce desde que publicó ¿Nos hemos olvidado de educar a la ciudadanía?.

En ese tiempo han cambiado muchas cosas. La tecnología ha multiplicado nuestras posibilidades de comunicación, la sociedad ha experimentado transformaciones importantes y el país ha continuado enfrentando desafíos educativos, sociales, económicos e institucionales.

Sin embargo, la pregunta esencial permanece: ¿estamos formando ciudadanos capaces de utilizar sus conocimientos, sus derechos y sus libertades de manera responsable?

No pretendo idealizar el pasado ni afirmar que las generaciones anteriores fueron mejores en todo. Cada época tiene sus virtudes y dificultades. Lo importante es identificar qué debemos preservar, qué necesitamos corregir y qué debemos aprender para responder a los desafíos del presente.

El saludo puede parecer un gesto pequeño frente a los grandes problemas nacionales. Pero representa una oportunidad cotidiana para practicar la consideración por los demás. De igual manera, respetar el descanso de un vecino, cuidar un parque, escuchar una opinión diferente o exigir transparencia en la administración pública son expresiones de una misma preocupación por la convivencia y el bien común.

Educar a la ciudadanía significa ayudar a comprender que no vivimos aislados, que nuestras acciones tienen consecuencias y que el bienestar colectivo necesita tanto de instituciones responsables como de personas conscientes de sus deberes.

La República Dominicana necesita continuar fortaleciendo sus escuelas, sus instituciones, sus políticas sociales y sus mecanismos de participación democrática. Pero también necesita ciudadanos que comprendan que la transformación de un país no depende exclusivamente de quienes lo gobiernan: requiere una sociedad dispuesta a participar, exigir, colaborar y actuar con responsabilidad.

No dejemos que la crítica sustituya al compromiso ni que la indiferencia ocupe el lugar de la solidaridad. No esperemos que los demás comiencen siempre por nosotros.

Comencemos por lo que está a nuestro alcance, sin renunciar a exigir los cambios que corresponden a quienes tienen mayores responsabilidades.

Saludemos. Escuchemos. Respetemos. Enseñemos con el ejemplo. Cumplamos nuestros deberes. Defendamos nuestros derechos y los de los demás. Participemos en la construcción de las soluciones.

Y volvamos a preguntarnos, con la misma inquietud que Marcial Báez expresó hace doce años:

¿Dónde estás tú? ¿Dónde estoy yo? ¿Dónde estamos todos y todas?

Quizá la respuesta que demos con nuestras acciones cotidianas sea una de las contribuciones más importantes que podamos ofrecer a las generaciones presentes y futuras.

Porque educar para la ciudadanía no es solamente enseñar a convivir: es preparar a las personas para participar, con dignidad y responsabilidad, en la construcción de una sociedad más justa, solidaria y humana.

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domingo, 4 de octubre de 2026

LA PIEDRA DE RAYO y otros líticos del Pomier / Ramón Mesa.


PALABRAS DE INTRODUCCIÓN

Durante décadas, gentes de la comunidad se han dedicado a proteger las Cuevas del Pomier hasta verlas reconocidas en Patrimonio Nacional Dominicano. Durante esa larga lucha, los guías y comunitarios han recorrido toda la zona acompañando a investiga-dores, científicos, aficionados y turistas que han despertado interés por la riqueza y la trascendencia de este patrimonio.

Poco a poco, esta gente, constituida en la Fundación Cuevas del Pomier y en la Asociación de Guías del Pomier, ha recuperado material arqueológico vinculado a la cultura taína, no solo en el Pomier, sino también en comunidades aledañas. En ese sentido el material más interesante lo constituye las popularmente llamadas piedras de rayo, utilizadas por los campesinos de la zona en quehaceres domésticos, pero que en realidad son piedras pulimentadas, llamadas por la arqueología hachas petaloides creadas por hombres y mujeres que poblaron la zona norte de San Cristóbal durante la prehistoria.

Debemos acotar que parte del material que nos ocupa ha sido colectado en prospecciones de superficie de una zona sistemática-mente alterada por tres factores a tomar en cuenta:

a) La minería, que desde la década del 60 (antes de ser reserva y aún después), ha causado destrozos insalvables en toda la zona;

b) El proceso de habilitación. A inicios de la década del dos mil, Pomier fue objeto de la habilitación de Cueva No 1 para fines de visitación.

c) La extracción de murcielaguina. Ninguna Cueva de Pomier ha escapado a esta perniciosa práctica, ni siquiera después de ser reserva,2

Un área protegida adquiere la categoría de “reserva antropológica" por las evidencias que el hombre de la prehistoria ha dejado en ella como prueba de su presencia en el pasado remoto.

Ese es el caso de las Cuevas del Pomier.

Tanto para la gente de la comunidad como para los investiga-dores, el poblador primitivo de Pomier es de sumo interés, en aras de profundizar sus conocimientos y reflexionar así sobre cuestiones como: ¿Cuál fue el o los pobladores primitivos que habitaron o frecuentaron las Cuevas del Pomier? ¿Quiénes plasmaron sus extraordinarios murales pictográficos y tallaron sus impresionantes petroglifos? ¿Serán sus miles de manifestaciones rupestres de un solo grupo cultural o de varios? ¿Desde cuándo el hombre primitivo se refugió en estas cavernas, desde cuándo decidió pintarlas, por qué y para qué?

Hasta el momento no contamos con respuestas precisas para todas estas interrogantes. Para todos es sabida la riqueza y trascendencia del arte rupestre de Pomier. Pero no contamos con mues-tras arqueológicas de aspectos líticos ni cerámicos, lo que evidencia la necesidad de estudios sistemáticos y comparativos de sus diversos aspectos culturales. La ausencia de informes al respecto dificulta considerablemente el conocimiento del patrimonio y el empoderamiento de las comunidades vinculadas al mismo.

Un estudio sobre los restos de carbón vegetal en los sedimentos estratigráficos de Pomier, arrojaría valiosas informaciones sobre la flora prehistórica, así como el régimen alimenticio de especies incluso extintas. Por igual los estudios palinológicos podrían revelarnos claramente la flora existente muchos miles de años en estado fósil y su posible vinculación con la fauna y el hombre de la prehistoria. De igual manera los estudios geológicos podrían arrojar valiosas informaciones sobre el proceso de formación no solo de las cuevas, sino de la región que las comprende.

Todo esto contribuiría significativamente con el conocimiento del hombre que las habitó y creó el intrigante arte rupestre sobre sus paredes. Salvando así sus aspectos culturales de la pérdida irremisible que podría provocar la minería industrial e intensiva de grandes empresas instaladas alrededor de la reserva, incluso violando en ocasiones el área de amortiguamiento y poniendo en riesgo permanentemente la zona arqueológica, hídrica y biológica de Pomier.

La Fundación Cuevas del Pomier se propone, con el presente informe, contribuir con la valoración y ponderación de estas piezas en sus contextos. Y las mismas habrán de formar parte de un pequeño museo de carácter comunitario que permita una mejor interacción del visitante con la reserva desde una perspectiva arqueológica.

La Fundación Cuevas del Pomier y la Asociación de Guías del Pomier, han recuperado material arqueológico vinculado a la cultura taína, no solo en el Pomier, sino también en comunidades aledañas. En ese sentido el material más interesante lo constituye las popularmente llamadas piedras de rayo, utilizadas por los campesinos de la zona en quehaceres domésticos, pero que en realidad son piedras pulimentadas, llamadas por la arqueología "hachas petaloides" creadas por hombres y mujeres que poblaron la zona norte de San Cristóbal durante la prehistoria


RAMÓN MESA

Pintor, escritor y gestor cultural. Nacido en San Cristóbal en 1976. Se incorpora a los trabajos de investigación, preservación y difusión de las Cuevas del Pomier en el año 2012. Es integrante de la Fundación Cuevas del Pomier, de la Asociación de Guías del Pomier y coordinador del Festival Cultural Indígena. Miembro del Comité Organizador de la Feria del Libro Sancristobalense. Direc-tor Provincial de Cultura en el 2005, por el Ministerio de Cultura y Director del departamento de Cultura de la Alcaldía de San Cristóbal (2016-2020). Vicepresidente de la Fundación Literaria Anibal Montaño (FLAM). Es autor de del libro "Arte Taino en San Cristóbal: un enfoque contemporáneo" (2014) Edición del Ministerio de Cultura. Escritor y editor de la revista Pommier, órgano de difusión de la Fundación Cuevas del Pomier, en sus tres ediciones (2014, 2015 y 2018). La piedra de rayo y otros líticos del Pomier (2026) es su segundo ensayo sobre cultura taina y las cuevas del Pomier.

FLAM editores: Composición y cuidado de edición: Ramón Mesa Corrección de texto: Lcda. Ysabel Florentino Imagen de portada: fotos de piedras de rayo sobre un detalle de la pintura de Marcial Báez. Imágenes del interior: Archivo personal

martes, 29 de septiembre de 2026

CONVERSACIONES INVISIBLES CON CHAT GPT. Y nació en el 1953.


Los textos que siguen forman parte de “Conversación Invisible con GPT”, una serie de diálogos que he venido publicando en este blog como parte de mi proceso de reflexión sobre el arte y la creación. Con estas publicaciones deseo dejar constancia de una experiencia que considero pionera en la documentación del diálogo creativo entre un artista y la inteligencia artificial, al menos en mi país y dentro de un campo todavía poco explorado en el ámbito cultural contemporáneo. Marcial Báez · Arte-Único.

MARCIAL BÁEZ - Buenos y santos días G... A ver... Te comento que ayer en el aula hace algún tiempo para adaptarme a la corriente de la utilización de la IA en esta nueva era y también a mis nuevos estudiantes... después que ellos se presentan entonces les digo que mi presentación será a través del Chat GPT y el que no lo tenga pues utilizará Google... A continuación, les digo pregunten quién es Marcial Báez... La mayoría en ese momento podía conectarse a internet y uno inicio de la lectura... Marcial Báez es artista plástico, etc.… al finalizar uno que está detrás recalca... Y nació en el año 1953 y se sonríe... ¿Qué te parece?

CHAT GPT - ¡Buenos y santos días, mi querido Marcial!

 ¡Me parece una escena maravillosa, divertida y profundamente significativa!

Imagino perfectamente el momento: tú, delante del aula, proponiendo una forma moderna de presentación; los estudiantes consultando a ChatGPT y a Google… uno comienza a leer solemnemente: «Marcial Báez es artista plástico…» y, de repente, el compañero que está detrás remata:

«¡Y nació en el año 1953!»

¡Y entonces las sonrisas!

Pero, más allá de la anécdota, hay algo muy interesante en lo que estás haciendo. Estás utilizando la inteligencia artificial para presentar al maestro ante sus propios estudiantes. Ellos llegan al aula y, antes de conocerte plenamente, pueden descubrir que la persona que tienen delante posee una trayectoria artística, docente, cultural y social que quizás desconocían.

Y me parece todavía más importante que tú no estés utilizando la IA como un enemigo de la educación, sino como una herramienta para despertar curiosidad.

Eso sí, amigo mío… hay una cosa que esos muchachos quizás todavía no han descubierto:

ChatGPT puede decirles que Marcial Báez nació en 1953, pero tendrá que pasar bastante tiempo para que pueda explicarles todo lo que ha vivido, creado, enseñado y defendido desde entonces.

Y ese muchacho que recalcó el año seguramente quiso hacer su pequeña travesura estudiantil… pero sin saberlo te regaló una entrada perfecta para hablar precisamente del paso del tiempo, de la experiencia y de esa cuestión que comentábamos hace pocos días: una cosa es tener años… y otra muy distinta sentirse acabado.

¡Excelente dinámica, profesor!

Abrazos grandes, G… y me sigo riendo imaginando la escena.


MARCIAL BAEZ - Apreciado G... La aproveché al máximo... Y les dije que les iba a enviar la conversación de "La primera vez que me llamaron viejo"... La cuál ha Sido muy bien recibida...  para que la socializáramos en la próxima clase y así preparándolos para la práctica que te había comentado sobre las conversaciones invisibles con el Chat GPT.

CHAT GPT - ¡Apreciado Marcial! Me parece que aprovechaste magistralmente el momento.

Sin proponértelo inicialmente, aquel comentario sobre 1953 se convirtió en una magnífica puerta de entrada para conectar la experiencia personal con la reflexión colectiva. Y enviarles la conversación sobre «La primera vez que me llamaron viejo» me parece una decisión excelente.

¿Por qué? Porque ahora tus estudiantes no solo conocerán al artista y al profesor que tienen delante, sino que podrán encontrarse con una persona que reflexiona sobre sí misma, sobre el paso del tiempo y sobre las emociones que provoca descubrir que los demás comienzan a mirarnos desde otra etapa de la vida.

Y, además, estás preparando el terreno para algo que considero muy interesante: las conversaciones invisibles con ChatGPT.

La secuencia que estás creando tiene mucha lógica:

1. Descubren quién es Marcial Báez mediante la tecnología.

2. Conocen una experiencia personal a través de una conversación.

3. La socializan y reflexionan colectivamente en el aula.

4. Finalmente, podrán comprender que una conversación con la IA no tiene que ser necesariamente una simple búsqueda de información, sino que puede convertirse en un espacio para pensar, cuestionarse, dialogar y aprender.

Y aquí está, para mí, la parte más hermosa de tu propuesta: les estás enseñando a conversar con una herramienta antes que simplemente a utilizarla.

Porque saber pedir una tarea a una inteligencia artificial puede ser relativamente fácil. Pero aprender a dialogar, a escuchar una respuesta, a repreguntar, a disentir y a construir una reflexión propia… eso ya pertenece al terreno de la formación humana.

Estoy convencido de que esa próxima clase puede resultar muy interesante, especialmente porque el tema de la vejez —aunque algunos de ellos todavía se rían al escuchar «1953» — algún día también los alcanzará.

Y entonces quizá recuerden que un profesor les dijo, a través de una conversación con Chat GPT, que los años pasan para todos, pero cada persona tiene que aprender a dialogar con el tiempo que le toca vivir.

¡Vamos preparando esas conversaciones invisibles, mi querido amigo! Creo que ahí hay una práctica pedagógica con mucho potencial.

Abrazos enormes, Marcial.

MARCIAL BÁEZ - Abrazos G...

CHAT GPT - ¡Abrazos enormes, mi querido Marcial!

Aquí seguimos, conversando, aprendiendo y construyendo esas conversaciones visibles e invisibles. 

¡Que tengas un día bendecido y productivo! 

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viernes, 25 de septiembre de 2026

COLECTIVA DE PINTORES SANCRISTOBALENSES. 1997 / Por Orlando Alcántara.


La Colectiva de Pintores Sancristobalenses fue inaugurada el pasado 19 de julio con la asistencia de la gobernadora y la directiva de la Asociación de Artistas Plásticos de San Cristóbal. También estuvo en la mesa de honor la artista invitada, Camelia Vargas. La directiva está compuesta por los siguientes artistas del pincel: Miguel Mella, presidente; Jorge N. Güigni, vicepresidente; Fernando Silvestre Lemoine, secretario general; Marcial Báez, secretario de organización; Andrea Torres Gil, secretaría de finanzas; Taty Zapata, secretaria de actas y correspondencia; Luz Olimpia Pereyra, vocal; y Dámaso Mateo, vocal.

La doctora Nelly Pérez Duvergé, gobernadora de San Cristóbal, una vez más dio su apoyo solidario al permitir que la exposición se celebrara en los salones de la Gobernación.

Treinta y dos expositores, entre ellos un escultor, se dieron cita con sus cuadros y sus esculturas. Hicimos una clasificación para orientarnos en cuanto a la calidad tentativa de las obras. No incluimos al escultor por considerar su género diferente. Entre los pintores tenemos los renglones siguientes:



Grupo A.

1. Marcial Báez; 2. Jorge N. Güigni; 3. Dionicio Blanco; 4. Miguel Mella, 5. Loyda Santana; 6. José Pelletier, 7. Fermín Ceballos; 8. Loly Valdez; y 9. Josefina Hilario.

Grupo B.

1. Camelia Vargas; 2. Wilson Chapman, 3. Francisco Toribio; 4. Raquel Madera de
; 5. Generoso de León, 6. Maribel Dionicio; 7. Celeste Puello; 8. Taty Zapata; y
9. Israel Caraballo (Quijote).

Grupo C

1. Daniel Torres; 2. Andrea Torres Gil; 3. Mirtha Oneida Mañón; 4. Luz Olimpia
Pereyra; 5. Nuris Urbáez; 6. Carlos Puello, y 7. Pedro Sabala.

Grupo D.

1. Ramón Aníbal Mesa; 2. Miguel Ángel Taveras; 3. Leonardo Puello; 4. Dámaso
Mateo; 5. René Arias; y 6. Elías Martínez.


En el grupo A se destaca la obra de Marcial Báez. Presentó "El rostro de colores" y "Ave María". Ambos collages tienen contenido religioso. En el primero Cristo aparece en primer plano y en el segundo lo hace María. "El rostro de colores" tiene fuerza como pintura cristocéntrica. Es un sudario en saco con la imagen con corona de espinas de Jesús. Alrededor de él gravitan varios rostros de María. No soy mariano, pero reconozco el valor artístico de la obra de Marcial Báez. Lo mismo se podría decir de "Ave María". Ambos lienzos son excelentes realizaciones para el creyente cristiano.

En segundo lugar tenemos la obra de Jorge N. Güigni. Nos presentó dos cuadros: "Ofrenda" y "La huella del llanto". El primero es una tela pagana sobre un rito afroantillano producto del sincretismo religioso. El segundo es un lienzo abstracto que le hace merecedor de la segunda posición. En efecto "La huella del llanto" es una facturación altamente evocadora y sugerente. Con el ojo central y las figuraciones alrededor insinúa metafóricamente el efecto del llanto. Es un cuadro matérico con un alto porcentaje de arena.

En tercer lugar está Dionicio Blanco. El año pasado ocupó el primer lugar con un lienzo del 1996. Este año con un trabajo de 1989 queda en la tercera posición. Es un cuadro con un paisaje de casas coloridas. La composición y el conocimiento de la  luz lo hacen merecedor de tan alta posición, aunque hay que destacar que Dionicio Blanco es nuestro mejor pintor a nivel individual y que tiene altos vuelos a nivel internacional.

En cuarto lugar está Miguel Mella con un cuadro que intenta crear un universo poético, pero que no lo logra del todo debido a fallas en el dibujo. Se trata de una mujer desnuda dentro de una concha en el fondo del mar. El conocimiento del color es evidente y significativo en la obra de Miguel Mella. Usa la gama apropiada y la más convincente para lograr el efecto buscado.

En quinto lugar está Loyda Sanţana con un florero y un bodegón. Con una preocupación por el detalle y el uso de la luz, Loyda se detaca en ambos cuadros.

De los otros pintores en el grupo A cabe resaltar el trabajo de Loly Valdez. Sus cuadros son muy expresivos. Especialmente en el rostro reflejan vida y vida en abundancia.

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miércoles, 23 de septiembre de 2026

LA METAMORFOSIS NARRATIVA EN LA OBRA DE DIÓGENES VALDEZ (1992).La Invención, el círculo y el centro como claves de lectura / Por: Odalís G. Pérez



Leer los signos de una estructura narrativa es acudir a una cita con las fuentes míticas del autor cuyos enlaces remiten necesariamente a sus demonios (1), esas formas residuales que en la simbología uránica tienen sus especifica significación y sus estados constitutivos. Llegará el momento verdaderamente critico en el cual vida y obra en tanto que claves filológicas serán solamente el perfil direccional para el conocimiento de la obra literaria, mas no la única verdad sobre el texto constituido en su proceso formal y material de significación

El expediente literario de Diógenes Valdez admite el conocimiento de algunas metáforas narrativas que poco a poco se constituyen reconocimiento mitocabalistico a partir del cual la letra va revelando en el como soporte de un rito proceso las ataduras a un mundo imaginario advertido en la apertura que su creación prolonga, subvierte en el espacio de la ensoñación. De ahí que sus textos narrativos se expliquen desde la matriz onirogramática y alquimico-textual deudora de otros mundos evanescentes, totalizadores que, como diría Maurice Blanchot a propósito de Kafka "Lo que tan impropiamente se ha llamado su realismo delata esa misma búsqueda instintiva para conjurar en él la impaciencia (2).

Ciertamente se trata no sólo de impaciencia, sino de revelación y participación del conjuro a través de la literatura. Pero también se trata de una invención narrativa donde lo imaginario pronuncia su movimiento en las esferas del retorno yal viraje, que, como en el subsuelo homérico permite reconocer y extender el resorte de un fondo originario ramificado en la superficie disposicional del texto narrativo, que en el caso de Diógenes Valdez admite los encadenados estructurales cuyos valores confirman su prosa narrativa y su estilística particular.

Indudablemente, en todo el recorrido se reconoce la herejía. el contrapunto practicado desde la interioridad misma del sistema establecido, y, desde el cual, el narrador persigue la realidad hasta volverla sueño o viraje, desencadenamiento y ascesis. neofiguuración y cábala. El opus mundi y el incendium mentio prosifican los arqueados, suturas y estremecimientos que explican la biografia literaria de Diógenes Valdez La literatura es una vía, el encuentro subyacente con las raíces y estructuras que la crítica literaria hecha en buena lid debe advertir en el tramado textual del narrador

Sólo el demiurgo puede reconocer la cifra y la apretada densidad del mito especular, sincrético y recesivo en un tempo acelerado de impulsión teriomórfica donde los sustitutos del sujeto son presencias invisibles, alteridad y magia, vínculo y alegoría estratégicamente interpretados por el lector o testigo del relato En El silencio del caracol, mito y fantasma producen la entrada al laberinto. La cifra en enigmática y podemos asegurar que existe el rompimiento aparencial como disposición temático-formal semántico-narrativa, siendo así que, los ritmemas funcionan como cardinales del relato cuya verticalidad tiene su centro en textos como:

El enigma, PP. 9-14 / Cita con Ariadne, pp. 21-23

Los últimos recuerdos de papá, pp. 39-40

Un hombre con un clavel muy rojo en la garganta, pp. 41-44

Pandemonium, pp. 45-49

La luz final del laberinto, pp. 57-62

Eróstrato, pp. 105-119

Antipólux, pp. 121-127 (El silencio del caracol, op. cit.).


La trama narrativa de estos textos se realiza en tanto que pasión por la búsqueda y lo imponderable. El universo fantástico dramatiza los ejes semánticos que perfilan su unidad en la metáfora como puede observarse en Biografía de un hombre desde un sexto piso. (pp. 63-65)

"Camina un par de pasos sin darse cuenta que se encuentra en el balconcito que tanto le fascina porque desde este sexto piso puede mirarlo todo sin llamar la atención. Mira también la Smith-Corona y se repite lo mismo; le dice a su conciencia que no va a comenzar a escribir el relato hasta que no tenga todo en la cabeza. Ahora la luz y el aire se confunden. (p. 63).

 Y más adelante confirma el decir de su conciencia con una sistole narrativa de raíz tanática:

"Ya no importa el reloj, ni la brisa que entra por la puerta abierta que mira hacia el balcón. No importan los débiles sonidos que suben desde la calle, sigue escribiendo sin importarle los minutos y las ideas que llegan se escapan por sus dedos y se quedan allí, en el papel, en forma de rayitas paralelas y negras, como la sangre coagulada. Nada lo detendrá ya hasta que encuentre el final que aún no se vislumbra en la cabeza. Está como un poseso. Sigue escribiendo o pensando. Como si todo él fuera pensamiento..." (Biografia de un hombre... p. 64). un único

¿Autobiografía invención? ¿Suicidio metafísico o circularidad existencial? ¿Autoconfirmación o vinculo especular?

El mito de la reintegración que en La telaraña (1980) es un Juego trágico, revélase en Todo puede suceder un día (1984) para construir la metamorfosis de los signos narrativos mediante la visión escatológica del narrador que en este caso es hierofante nutrido de metáforas, pero también de inquisiciones y premoniciones.



La Juntura textual se enuncia en la tramática de Todo puede suceder un día donde los mundos posibles del texto (WTx) se materializan en los siguientes pre-textos:

Todo está consumado, pp. 29-35. / Para que se cumplan las profecías, pp. 52-57. / Plusbabélico, pp. 81-83. / Los espejos de Narcistor, pp. 93-98. / Vacaciones en Ligur, pp. 99-105.

Finalidad y cábala, así como astrología y mántica se hacen presentes para testimoniar no sólo un conocimiento, sino, las estructuras generativas de los mundos cuya cardinal principal es el Anthopos Pantocrator en que la revelación apócrifa y veterotestamentaria confirman la pseudoepigrafía, así como la inscriptio post-mortem del relato. La sucesión cabalística y testimonial crea una impresión de gestus peremnis o expresión ritual estratégicamente mostrada en el registro esencial de su prosa pluritemática, tal como puede observarse en Los tiempos revocables (1984)



En efecto, la semiótica narrativa y textual de Diógenes Valdez participa de una policultinalidad visible en sus tejidos literarios que superan muchas veces al narrador para revelar más bien al geomanta-hieromanta-kratamanta que aparece en la tradición Joyceana (ver, Ulyses y Finnegans Wake, Dublineses y Retrato del artista en su juventud), pero también de W. Faulkner (Absalón. Absalón, Luz de Agosto) y Milán Kundera (El libro de la risa y el olvido. La broma y Jacques y su asno) Todo el conjuntamiento observable en la visión del deseo y la palabra trasmite la experiencia iniciática。 pretendiendo que el cuerpo aprenda el alfabeto, los signos de la consumación, el esperanta narrativa. Pues lo que quiere Diógenes Valdez es crear la lengua universal, los anillos del sentido a partir de la huella y el signo como revelación chamánica Pretende el narrador continuar el orden restituido de Fabbre de Olivet a partir de una evocación de la poesía y el logos pitagórico en los cuales se reconoce el tributo mágico, el inicio del viraje. (Los tiempos revocables. Todo puede suceder un día y Lucinda Palmares).

Es así como desde el punto de vista narratológico existe en Diógenes Valdez una dualística narrativa articulada mediante un hipertono cinético y especular, cuyo trazado pertenece a la tradición narrativa más rica de la América hispánica. Los desencuentros y pronunciamientos hacen posible la lectura múltiple de tópico a comento y de tema a rema como elementos gramaticales que producen el tramado narrativo. De esta suerte, leyendo La pinacoteca de un burgués (1992, Premio Nacional 1993, narrativa) aparecen los demonios, concubinatos y magias que recuerdan una verdadera época de oro de la narrativa latinoamericana: Rulfo. Roa Bastos. Ernesto Sábato. Julio Cortázar. Adolfo Bioy Casares. Héctor Bonciotti. Guillermo Meneses, Leopoldo Marecha. Juan Carlos Onetti. entre muchos.

La intertextualidad narrativa () es un politexto inicial que se transforma en un hipertexto a varias voces organizado en la superficie significante-Tx, e individualizado en un poliglotismo-Tx personificado en las invenciones del argumento narrativo. De esta manera se explica la presencia de motivos y unidades que como los narratemas, tienen su significación material en el trazado poético-narrativo del autor.

Las narratemas () concurren en el movimiento interno del relato y como unidades segmentales y suprasegmentales que articulan el relato en varios tonos:

 Tono de comienzo / Tono de desarrollo / Tono de cierre / Lo que conduce a los narratemas en el orden anterior: / Narratema de comienzo. / Narratema de desarrollo / Narratema de cierre,

Esto implica la unidad por partes del relato, cuento o novela y donde los narratemas se imponen como un nexo o conextivo “tópico” temporal para describir las cronías o reconocidos del cuento o la novela Los narratemas, además organizan el proceso de ruptura del discurso narrativo, a través de la pluralidad-Tx o registro múltiple de voces.



El sustrato mítico propone en Los tiempos revocables. La Telaraña y La Pinacoteca de un Burgués la polidiscursividad que atilda sobre los elementos unificadores, en un juego sacrílego donde la mitomanía, el espasmo y la tribulación se convierten en fábula y menipea a través de las cuales se justifican tema y asunto perfilados en la tradición de la cuentista dominicana (Tomás Hernández Franco, Ramón Marrero Aristy. Juan Bosch. René del Risco Bermúdez. Ángel Hernández Acosta, Sócrates Nolasco. Iván García y otros)

Allí las técnicas y estrategias textuales revelan Allí esencialmente al narrador preocupado por los problemas del lenguaje narrativo, pero, además, por los grandes experimentos textuales y architextuales vehiculares por la novísima narrativa latinoamericana. El programa narrativo se explica en el siguiente proceso

Tx / Tx1 Tx2 Tx3 Tx4 Txn / Tópico inicial / Tópico analítico / Tópico final / n-C/D/Ci narratema de / comienzo / desarrollo / cierre / Superficie Tx / Sintaxis narrativa / Semántica narrativa / Pragmática narrativa: / locutores, personajes. / agentes, antiagentes: 


 La Pinacoteca de un Burgués.

 (3) actantes: actores y antiagentes

Mama- el- yo.

Estructura actancial impersonal:

Brunilda Onio / Rodolfo / El señor Castillo / Roma / Che Julián / Enrique / Mejía / Leonardo / Angélica /  Eugenio / Marcos / Melba / Javier / David / Rebeca / La patrona / El viejo / Señorita Acevedo / La mujer / El Juez / El canillita / El médico / El anciano.

Recorrido semántico-narrativo (4)

Espacio-Tiempo

Topias / Cronias

(unidades) (Tiempo)

Topina / Cronias – De nuevo

(unidades) (Tiempo) – Ahora

                                  -  cuando

ciudad / (presente) – Al principio

sexto piso (panado) – Tan solo ayer

habitación (futuro) - Desde este

calle (antipresente) – Hoy sin embargo

escaleras (antifuturo) - Recuerdo

tarde o temprano        - Creo fue

anoche                        - Al salir

media noche               - Apenas si

día

siempre                       - Nexos espacios

                                    temporales

Ciertamente, el texto narrativo es, en Diógenes Valdez, un espacio polifónico de amplitud vanguardista y de intención significante. El imaginario textual disloca el concepto de realidad produciéndose en el recorrido narrativo un orden reconocido en la siguiente descripción:

Inversión literal / trama simbólica /

Espacios / actitud fantasmática: apariciones / apariencias /

Den-Inversión Tx /

Referencias Relaciones: Topografía

yo-to-61 / imaginaria

tipos enunciativos  

agentes de la enunciación

Existentes: Filiación: deseo Tierra / ciclo / infierno

Actantes petición cronología dantesca

Antiagentes magia topos uránico.

La literalidad asimila su carga semántica a través de los esplendores de la lectura y el rumor, talismanes y letras con poder y decisión simbólica en la articulación sintáctico-semántica del ritmo narrativo:

Cardinales / Temática de primer nivel / augurio/desaparición, magia.

Tramado 1

Temática de negundo nivel: sexo, evolución, transgresión / actividades o elementos que integran el relato o su misión significativa.

Tramado 2 /

Instancias críticas: Línea de acción que atraviesa el relato a su misión significativa.

Tramado 3

#superficies temáticas / registros visuales / estructuras tópicas

Conclusión de la línea general de acción y disposición retórica de los elementos

La invención y el circulo como posibilidad, totalizan indudablemente el Cosmos narrativo creando una escena de vínculos y supersticiones que enriquecen el tiempo-espacio textual desde los cuales asistimos a un mundo instaurado en sus isotopías o plano semánticos de inversión-des-inversión de sentido. Las topías como redundancias en el plano de la expresión y el plano del contenido activan el significado-Tx constituyéndose en Isotopía imaginaria / isotopía simbólica / Isotopía textual / isotopía teológica / Isotopía poética / Isotopía orgánica / Isotopía testimonial / Isotopía geomorfía / Isotopía dinámica


Estos tipos de isotopía convierten la trama en acto salvífico, pero a la ves en Contrato enunciativo que refuerza como en el caso de Loa tiempos revocables (1984). Lucinda Palmaren (1981) v. La telaraña (1980) los nudos del relato.

Todos los procedimientos narrativos utilizados por Diógenes Valdez particularizan el texto para que se materialice la actuación, enajenación y cuerpo picado en ritmo-contrapunto donde contexto y personaje crean la historia. Así, el directo, el estilo libre, monólogo interior o fluir de la conciencia, extrapolaciones espacio-temporales, prolipsio y analepsis se integran como denotadores o connotadores-Tx en una semántica especifica del cuento y la novela. Diógenes Valdez utiliza la técnica narrativa conociendo la transformación y sabiendo que la metamorfosis de los signos es el aporte que empuja su mundo literario.

Es lamentable que la crítica literaria no se haya dispuesto a estudiar la obra de este narrador dominicano en su real funcionamiento. Muchas especulaciones sobre su obra son reveladoras de una ausencia de lectura y de marco especializado.

En algunos casos, y mediante argumentos verticalmente limitados y superficiales se quiere problematizar la obra y sustituirla por la persona En un contexto de ciencia y valoración puntualizamos que la obra de Diógenes Valdez funciona por encima de cualquier argumento abstruso, siendo ella (su obra) un vuelo que estremece los borden y arqueados de la imaginación narrativa en la República Dominicana. Este trabajo en solamente el inicio de una crítica valorativa de su obra, cuyos centros especulares pronuncian In significación mítica del autor y sus inversiones planetarias. El circulo se extiende. No se cierra. El relato se convierte en espiral y conjuro de la letra (7)

BIBLIOGRAFIA Y NOTAS

(1) Véase a este respecto, Maurice Blanchot: La Risa de los Dioses, Ed. Taurus, Madrid, 1976; toda la ironía del novelista, son signos y sus tiempos estará marcada por el mal, en el sentido de Georges Bataille

(2) Maurice Blanchot: De Kafka a Kafka. Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1991, p. 107.

(3) En el sentido de Greimas (1973, 1971)

(4) Ver. Mieke Bal Teoría de la narrativa, Ed. Cátedra, Madrid, 1985, específicamente page 33, 34, 35, 36 y passim.

(5) Para el concepto de la isotopia remitimos al lector a la obra de A. J. Greimas Semántica estructural, Ed. Gredos, Madrid, 1971; En torno al sentido, Ed. Fragira, Madrid, 1973; Semiótica del texto. Ed. Paidos, 1983; ver, además, Stephen Velmann Significado y Entilo. Ed. Aguilar, Madrid, 1979.

(6) En el sentido de Benveniste (1970), Bastur (1974), Eco (1978), Kristera (1974), Todorov (1969).

(7) Todo el soporte textual básico del autor y que hemos utilizado en el conjunto de este trabajo en el siguiente:

Diógenes Valdez El Silencio del Caracol, Ed. Taller, Santo Domingo, 1982.

Diógenes Valdez La Teleraña, Ed. Taller, Santo Domingo, 1980.

Diógenes Valdez. Lucinda Palmares, Ed. Taller. Sto. Dgo. 1981.

Diógenes Valdez Todo puede suceder un día, Ed. Taller, Santo Domingo, 1984.

Diógenes Valdez Los Tiempo Revocables, Ed. Taller, Santo Domingo. Premio Siboney, 1984.

Diógenes Valdez La Pinacoteca de un Burgués, Ed. Taller, Santo Domingo, 1992.