APROXIMACIÓN A TEMPRANA ELUCUBRACIÓN / Rafael
Nino Féliz.
En toda obra poética existe alguien que tiene
voz propia para cantar su universo de sentimientos, su amor, sus palpitaciones,
su mundo interior, su mar de ilusiones. En el mundo de la escritura y de la
ficción debemos navegar entre la interpretación de lo que expresa el texto y el
sentido a que nos remite fuera del mismo espacio escritural, en el que la
cultura se convierte en un contexto del texto. Este juego es solo posible
gracias al poder de la lengua expresiva y las posibilidades que nos ofrece para
el mundo subjetivo del poeta o artista.
Carlos Montesino plasma su obra "Temprana
Elucubración", en el marco de la ficción, un largo e interminable canto
lleno de un profundo sentimiento lírico que pone a prueba la imaginación,
análisis y la capacidad de interpretación del crítico literario. Desde el alma
y el dolor, el sujeto que narra sus laceraciones, nos brinda su propio
interior, su amor desgarrado, frente al otro que constituye su mar de
ilusiones, su voz camino a un horizonte sin fin, que lo lacera en la medida que
canta y se sueña en la ruta que se cabalga.
LOS LABERĺNTICOS DESEOS DE MONTESINO /
Marivell Contreras
En el libro de arte y poesía que es
"Temprana Elucubración", Carlos Montesino da continuidad a una vieja
tradición que mezcla dos artes que tienen como fuente primaria la imagen en una
misma fuente.
No son pocos los pintores que se han adentrado en
el mundo de la imagen poética para crear: Pablo Picasso y Joan Miró para solo
mencionar dos casos. Pero en ambos ejemplos había una segunda perso-na: en este
caso fue Rafael Alberti y en la mayoría de los casos, son los poetas quienes
aportan la pala-bra y son los pintores los que interpretan o vicever-sa, el
trabajo del otro, para desde ahí, inspirarse y sacar una obra de factura propia.
Dos que se unen con un solo propósito
artístico. En el caso de Carlos Montesino, tenemos la "rara avis" de
que el que escribe es el que pinta y viceversa. Por eso "Temprana
Elucubración", aunque con un nombre que habla de lo mínimo, es una grandiosa
muestra de talento y sensibilidad.
Desde la misma portada, "Temprana
Elucubración" te invita a pasearte por una serie de laberinticas formas
que a su vez sugieren otras formas más complejas y deliciosas. Son túneles,
aberturas, canales plasmados en árboles, que cuelgan como frutas del deseo.
"Violenta natura", como una jungla de
la sobre-vivencia, de los cuerpos enfrentados, el que huye y el que busca y
luego se cuestiona si el amor es su mar.
Un juego de palabras cargadas de sentido,
senti-miento y duda. Formas y palabras que se entrelazan para ofrecernos un
espejo lleno de sensualidades e insinuaciones como una provocación a
sumergirnos y a la vez como una advertencia, si entras, no sales. O no sales
igual.
Son palpitaciones de deseos reprimidos.
Emociones que a la vez que se desparraman descaradamente se dejan,
repentinamente, arropar por una inusitada culpa.
Es como si el todo se confabulara en una
decla-ración a la vez de amor que de odio. De deseo y abandono.
Huecos y recovecos por donde corren las ganas,
las ansias, la sangre y todos los fluidos del cuerро. Como un gran manantial
del que brota lava como si fuera un volcán que pruebas, aunque tal vez tengas
que escupirla con asco, a un instante solo del gozo.
Poemas que se mueven y que sugieren líneas,
imágenes y figuras que a diferencia de las plasmadas en el lienzo te invitan al
choque. Como planetas que se encuentran, se miran, se descubren y luego giran
cada uno a su derecha, dejando pequeñas partículas de agua o de fuego, pero que
igualmente se desaparecen... Como el humo o la llama, ante nuestros ojos, pero
que nos dejan una vaga sensación de incertidumbre, que nos impide certificar si
fue verdad lo que vimos o si simplemente lo imaginamos.
"Elucubraciones" es arte, en su
estado puro y crudo. Es el arte de un joven brioso que se enfrenta al despertar
del cuerpo, a sus primeras ansiedades eróticas y a un señor que en la
medianidad de su vida, interpreta al joven que fue, Y, no se queda ahí, sino
que plasma esas emociones de su juventud en imágenes impactantes y que
incrementan la fuerza del inicial simbolismo inocente de ese deseo.
Porque la madurez del hombre de hoy lo que hace
es acentuar los tonos de lo expresado en la inocencia del amor y del placer. En
un juego con la imagen, la palabra y la esperanza
Nada quita la emoción y la expresión de estos poemas, breves y leves. El santo y la seña de estas elucubraciones en dos tiempos. Tiempo de amor y de deseo. Y el tiempo de comprensión de que el cuerpo que fue, ahora está pleno de rasguños y huecos que dejaron tras el paso de los años las ansías secretas, los amores compartidos y rotos y el insidioso olvido.
CARLOS MONTESINO
Oriundo de Santiago de los Caballeros.
Se graduó en la Universidad Autónoma de Santo
Domingo (UASD)
Cum laude en Artes Publicitarias. Desde muy
joven comparte su pasión por la plástica con la docencia, a las que aún hoy le
dedica gran parte de su tiempo: Imparte cátedras en la UASD y durante décadas
en la Escuela Nacional de Artes Visuales (ENAV) y Altos de Chavón (Santo
Domingo y la Romana). Realizó licenciatura y maestría en pintura becado por
Parsons, The New School for Desing, luego de graduarse magna cum laude en
plástica en altos de Chavón. Cuenta con 15 exposiciones individuales e
incontables colectivas nacionales e internacionales.
"Temprana Elucubración" es su primer
libro, en el que mezcla sus creaciones visuales con sus primeros versos.
¿MI AMOR? TU MAR /
Fragmento.
Recordarte
!?... Ja eso nunca
Sinceramente
no nunca me acuerdo
que vengas a mi memoria
es
lamentable más eso no ocurre
y esto así por la elocuencia de tus manifiestos
y siempre
bien notados actos
necesario e
impostergable es el intento
siquiera de
mudarte a mi memoria eso jamás!
y será
siempre así
tu deseo ha
sido el que por siempre
jamás
vengas ǎ mi
pues en
todos los momentos ESTÁS EN MI!!!
DESDE EL
ANCESTRAL SILBIDO / Fragmento.
Hay un beso tuyo inmenso
que olvidar
no puedo
aquel que
me diste a escondidas
entre mi
cama y la ajena
entre
intrínseco temor y tu guardado deseo
beso que
supo a gloria
y a tiempo
supo también o a eternidad,
no sé
fue un
eterno toque beso
que cargaré
en mi sentir
Jamás olvidaré.
ELUCUBRACIÓN TEMPRANA / Carlos Montesinos. Primera Edición
2017, Segunda Edición 2024. Editora Buho. 55 paginas. Santo Domingo 2024.





























