domingo, 28 de julio de 2013

EXPO MEMORIAS DE UNA PASION ( En EL Centro Mirardor Santo Domingo) / ROSALBA HERNANDEZ


RECONECTANDO CON LA ENERGIA ARTÍSTICA DE ROSALBA HERNANDEZ

Abil Peralta Aguero

La República dDminicana volverá a establecer contacto con las estructuras creativa de la artista Rosalba Hernández, quien había reservado la casi totalidad de su obra pictórica asumiendo como propio el lenguaje de una estética asociada a los códigos de la sociología, la antropología y la paisajística urbana, retratándonos desde una cruda dramática cartografía personal su visión del caos y la asimetría de la ciudad de santo domingo.

En su obra más palpitante, críticos de arte, historiadores, curadores, comisarios, galeristas y el público general, pudimos dialogar y establecer un contacto retroalimentatorio con los sujetos de acción más dominantes en la escena de sus telas; desde las que rebullían y emergían con vida propia, edificios altos y bajos; autos, carranchos, autobuses, transeúntes, perros; botellas de ron de cerveza, y la mágica ilusión de vencer aunque se abajo la fantasía de la belleza desde el canon aristotélico, la caótica atmósfera de una ciudad que ya había hecho su entramado urbanístico una trampa emocional que las ciencias psicológicas designan con el exótico nombre de estrés.

Este discurso visual, la artista Rosalba Hernández nos lo sirvió desde una audaz alfabética asociada a los fundamentos estilísticos del pop art, proponiendo desde las escalas cromáticas de colores intensos, hasta sutiles matizaciones de grisallas que en ocasiones alcanzaron la condición de tratados simbólicos sobre la noción y función del gris como tratamiento para el control nervioso de quien mira la ciudad, desde una perspectiva comparativa con ciudades mas organizadas del resto del mundo.
Fiel sus principios filosóficos, teóricos y estéticos, Rosalba Hernández mantiene activa la temperatura y estrategia de su visión para seguir mirando y sintiendo la ciudad, su ciudad, como la ciudad de todos; viviéndola y transitándola en sus telas como  un laboratorio para la vida del que se siente vivo; capturándola en la capacidad visiva de su producción actual, desde una discursiva que nos agrieta la visión y nos seduce para descodificar los símbolos de la ciudad, más que la escena del paisaje, en el corazón y la mente misma de sus habitantes más extraviados y perturbados, víctimas de la asimetría antropológica y social, afectados por la falta de planificación urbanística y la concreción de un estado de injusticia social crítico, que pare cada día nuevos ciudadanos, de esos que nacieron con el ruido y el caos, que como trepidante malabarismo, se entrecruzan con la memoria exquisita del jazz y la música sinfónica, confrontados con pelvístico sonido del dembow y la bachata; parte de esa estructura códica revelada en el espejo del yo urbano como memoria de la ciudad de hoy, nos lo presenta en su nueva producción pictorial Rosalba Hernández

Bajo esos principios psicológicos, antropológicos, políticos e ideológicos, la artista arranca del tejido urbano de la ciudad de Santo Domingo con sus tensas y laberínticas calles, una serie de personajes, que si bien transitan bajo una clasificación social definida como oscura por la mensura elitista; en su existencialidad y en su dolor, reflejan fulgurantes rayos de bellezas y paz interior; tales son los casos de los personajes que la artista nos revela dentro de una desafiante retratistica pop contemporánea, en la captura la intensa expresión existencial de mujeres de alta estirpe popular, andando y desandando por las calles de la ciudad colonial, como son los rostros de Sahakira, Jazmín o la muy famosa Wendolin, damas de alta alcurnia secreta que transitan lastimeras por las calles de la ciudad antigua, pero; que en la radiante estructura cromática, dibujística y composicional de sus telas, se elevan a la categoría propositiva de sustancial belleza y manifiesto radical de reflexión política y social.


Rosalba Hernández, en esta reciente exposición que nos presenta en las salas del Centro Cultural Mirador Santo Domingo, nos propone las nuevas credenciales de su carpeta iconográfica, en la que recupera la dignidad de la calle en sus personajes más vulnerables, no desde un levantamiento topográfico romanticista, líquido, digital, o satelital, sino desde una sincera apuesta estético-critica por la otra realidad, y por el alma más oscura de ciudadanos y ciudadanas que, por lo menos en sus vibrantes telas, y  el rítmico gesto de sus trazos y pinceladas, alcanzan la respuesta y felicidad que no le dieron las complejidades y misterios de la verdadera razón de vivir.


ROSALBA HERNANDEZ
Datos Biográficos

Nació en la provincia de Dajabón en el año 1968. En 1997 se gradúa en la escuela Nacional De bella artes obteniendo el título de “Profesora de Dibujo”, en donde realiza un post grado sobre pintura. 2009 Cofundadora de Laboratorio Evolutivo de Arte contemporáneo, Santo Domingo. En el 2007 participa de los talleres acerca del papel, realizados en el centro cultural Eduardo león Jiménez, en Santiago. Del 2000 al 2oo6 laboro como profesora en el área de dibujo, escuela Nacional de Bellas Artes. Realizó un taller sobre Pintura y Restauro en la ciudad de cómo, Italia en 1993; En el siguiente año cursa estudios sobre “tipología y conocimientos sobre los materiales de arte”, Escuela Nacional de Bellas Artes, Santo Domingo, luego estudia fotografía con el fenecido Wilfredo García.

Premiaciones

2006 Primer Premio, primer concurso d e murales de Arte Dominicano, Malecón center, Santo Domingo, 29005Mencion de Honor, 1era Bienal Paleta Níquel, Bonao, República Dominicana-2001 Mención IV Concurso Internacional de Pintura Joven. Casa de teatro, Santo Domingo-2000 Primer premio V Concurso de Agro y Naturaleza. Junta Agro Empresarial Dominicana, Santo Domingo.

Selección de exposiciones colectivas:

2013 proyecto Feria del Libro. Expo Conjunta Laboratorio Evolutivo de Arte Contemporáneo. 2012 Proyecto Laboratorio Evolutivo de Arte contemporáneo, Santo Domingo.2010 Feria Internacional de Arte, Puerto Diego colon, Santo Domingo. 2009 feria Internacional de Artes, Palacio de Bellas Artes, Santo Domingo. Somos Artistas Palacio de bellas Artes, Santo Domingo. 2008. Artistas Dominicanos en la arena, Bávaro Republica Domincana.2007 Esculturas de papel, Galería Arawak, Santo Domingo. II Bienal Paleta de Níquel, Bonao, republica Dominicana. 2007 XXIV Bienal Nacional de Artes Visuales, Museo  de Arte Moderno. Santo Domingo. 2006 XXI Bienal Concurso Eduardo león Jimenes, Santiago, República Dominicana. 2005 XXVII Bienal Nacional de Artes Visuales, Museo de Arte Moderno, Santo Domingo. 2005 Primera Bienal Paleta de Niquel, Bonao, Republica Dominicana. 2003 XXII Bienal Nacional de Artes Visuales, Mueso de Arte Moderno, Ato Domingo. Determinante, exposición paralela de la IV Bienal del Caribe, CODAP, Santo Domingo.2002 XIX Concurso de Arte Eduardo León Jiménes, Santiago, Republica Dominicana. V Exposición Colectiva Dominicana, Centro Dominico Americano. Miami Florida. Usa. Exposición Colectiva dominicana, Washington D.C. USA. 2001 Primera Feria de Galerías, Museo del Hombre Dominicano. IV Bienal del Caribe, Santo Domingo. 2000 XVIII Concurso de Arte E. León Jiménes, Santiago República Dominicana.


Proyectos personales

2010 y los Kilos donde están? Laboratorio Evolutivo de Arte Contemporáneo, Instalación, Santo Domingo. 2002 Vestigios de Utopías, centro Cultural Español, Santo Domingo.


UN PASADO QUE VUELVE A REVIVIR



Ligia Minaya


Denver, Colorado
Manolo seguía siendo único. Un hombre que, aún hoy, vive en el corazón de los dominicanos.
Sus valores morales continúan.

"Manolo, Cincuenta Años Después", un libro escrito por Rafael Chaljub, trae al presente cómo se vivió en los años 60 con el 1J4, la UCN, el PRD, y la actitud de los políticos de entonces y otros tantos partidos pequeños. En ese tiempo, la fuerza patriótica-revolucionaria la encabezaba Manolo Tavárez Justo, quien se lanzó a las montañas en una guerra de guerrilla que lo llevó a la muerte. Aún en años anteriores, este héroe nacional formó parte importante de un grupo de hombres y mujeres que luchó en contra de la dictadura trujillista, y sufrió junto a ellos prisión y torturas. Aquí se cuenta de los orígenes del 1J4 y su vida pública. De los obstáculos y adversidades con que le costó lidiar. De cómo, tanto Manolo y sus militantes, lograron avanzar y aprender sobre la marcha, y de cómo un proceso político, en el cual la derecha-política y los norteamericanos imponían fuerza y dificultades para impedir que el 14 de Junio llegara al Poder. También, en ese tiempo, el trujillismo tenía una gran influencia.

Manolo recorría el país día tras día y era admirado por sus méritos de político honesto. Hablaba ante un pueblo que deseaba abrir un camino hacia la democracia. Sin embargo, sus palabras eran valoradas, tanto por la derecha, como por los yanquis, como un acoso. Además de esto, el 14 de Junio tenía en su interior una crisis constante, le faltaba homogeneidad, equilibrio, prudencia y diferencia de criterios cruzaba de un lado para otro entre sus afiliados. Manolo trataba de canalizar de una manera justa y con armonía esos problemas, pero aun así, ese partido se continuaba partiendo en pedazos. Este libro de Rafael Chaljub hace revivir, con nombres de anti-trujillista, revolucionarios, guerrilleros, mujeres y hombres asesinados, torturados y deportados, cómo se vivía en nuestro país en ese tiempo. Ahí también aparecen los nombres y estilos de los farsantes, de los que actuaron con maldad, de cómo se cometieron errores, de muchos personajes que aparentaban dignidad y actuaban con falacia y disimulo. Ahí están nuestras raíces.

La muerte de Manolo y otros tantos guerrilleros trajo indignación y mucho dolor. Con ella pareció, a algunos, que el Triunvirato había ganado la batalla. Pero no fue así. Ese gobierno ilegal quedó desenmascarado. A pesar de los pesares, la gran mayoría de los dominicanos, continuó buscando la forma y la manera de reencontrarse con los ideales de Manolo. Pero con el paso del tiempo los catorcistas se fueron dispersando. Se rompió el partido. Se formaron pequeños grupos que ya no tenían fuerza dentro de lo que se quería en el país. Sin embargo, Manolo seguía siendo único. Un hombre que, aún hoy, vive en el corazón de los dominicanos. Sus valores morales continúan. Sus compañeros de lucha han dejado su herencia, sus raíces, y recuerdos imborrables.

Si usted lee este libro, sabrá por qué hoy la actitud de muchos políticos conserva muy presente las huellas de Manolo y que otros continúan por el camino de los políticos farsantes de ese tiempo.


www.diariolibre.comSábado, SAUDACES. 27 de Julio 2013.

APOLOGIA DE SOCRATES( Fragmentos)


Que se engaña mucho al creer que un hombre de valor tome en cuenta los peligros de la vida o de la muerte. Lo único que debe mirar en todos sus procederes es ver si lo que hace es justo o injusto, si es acción de un hombre de bien o de un malvado.

Porque temer la muerte, atenienses, no es otra cosa que creerse sin serlo y creer conocer lo que no sabe. En efecto, nadie conoce la muerte sin saber si es el mayor de los bienes para  el hombre. Sin embargo, se la teme, como si supiese con certeza que es el mayor de todos lo males. ¡Ah! ¿No es una ignorancia vergonzante creer conocer una cosa que no se conoce?

Como no te avergüenzas de no haber pensado más que en amontonar riquezas, en adquirir créditos y honores, en despreciar los tesoros de la verdad y de la sabiduría y de no trabajar para hacer tu alma tan buena como pueda serlo?

Antes que el cuidado del cuerpo y de las riquezas, antes que cualquier otro cuidado, es el del alma y de su perfeccionamiento; porque no me canso de deciros que la virtud no viene de las riquezas vienen de la virtud y que es de aquí de donde nacen todos los demás bienes públicos y particulares.

Hoy no sé qué de sobrehumano en el hecho de haber abandonado yo durante tantos años mis propios negocios por consagrarme a los vuestros, dirigiéndome a cada uno de vosotros en particular, como un padre  a un hermano mayor puede hacerlo y exhortándolos sin cesar a que practiquéis la virtud.

VIVERES DEL CAMPO

Agustín Perozo  Barinas
En ruta a su casa, Aribaldes se detuvo a comprar unos víveres, ya salcochados para llevar, en un establecimiento de ambiente típico, muy ordenado y concurrido. Un cartel decía «Víveres del Campo». En la fila le antecedía un delgado señor, corto de estatura y entrado en años, con las marcas del tiempo y del trabajo bien labradas en su piel de aspecto casi metálico...

—Este negocio ha sido buena idea y despachan rápido –comentó el caballero.
—Todo lo que haga rendir el peso y tenga calidad, bienvenido sea. Usted luce bien duro todavía. ¿Fueron los víveres?
—En parte. Y una vida de trabajo “del bravo”. Ahora van más ligero.
—Usted debe estar hoy bien desahogado.
—¡Qué va! Tengo una pensión de cinco mil pesos mensuales que no alcanza para nada. Mis hijos me alivian, los que salieron buenos. Y ya usted sabe, para enfermarse es mejor morirse. Sale más barato.
—Pero, por simple curiosidad, si trabajó toda su vida, ¿cómo terminó así? ¿Se lo bebió, se lo jugó, lo botó en juergas? El juego y las mujeres son como un agujero negro en los bolsillos.
—Hice de todo un poco, aparte de criar mi familia. Fui guardia en los 50 cuando Trujillo. Trabajé en fincas, entre los 60 y 70 haciendo de todo. Luego en dos factorías en una zona franca en los 80. Y de seguridad a partir de allí, hasta que me pensionaron.
—Más de cuarenta años de trabajo ¿Entonces?
—Nunca hice de nada lujoso. No me rendían los cuartos, en ningún tiempo. Nada... Sólo mucho trabajo y poco dinero. Como a fin de cuentas le dije a mi último patrón: «No trabajé con usted para mí, sino con usted para usted».
—O sea, ¿su trabajo siempre benefició más a los patronos que a usted?
—Soy la muestra. ¿No cree?
—Se nota, para ser sincero.

Llegaron al final de la fila donde las ágiles despachadoras esperaban. Un sencillo 'hasta luego' y cada quien a su cotidianidad.

martes, 23 de julio de 2013

EL HOMBRE, LA PIEDRA, LA PLANTA Y EL ANIMAL




José Ortega y Gasset

La piedra, la planta, el animal cuando empiezan a ser son ya lo que pueden ser, el hombre, en cambio, cuando empieza a existir no trae prefijado o impuesto lo que va a ser, sino que, por el contrario, trae prefijada e impuesta la libertad para elegir lo que va a hacer dentro de un amplio horizonte de posibilidades. Le es dado, pues, el poder de elegir, pero no le es dado el poder no elegir. Quiera o no, está comprometido en cada momento a resolverse a hacer esto o aquello, a poner la vida en algo determinado. De donde resulta que esa libertad para elegir, que es un privilegio en el universo de los seres, tiene a la vez el carácter de condenación y trágico destino, pues al estar condenado a tener que elegir su propio ser está también condenado a hacerse responsable de ese su propio ser, responsable, por tanto, ante sí  mismo, cosa que no acontece con la piedra, la planta ni el animal que son lo que son inocentemente, con una envidiable irresponsabilidad. Merced a esta condición resulta ser el hombre esa extraña criatura que va por el mundo llevando siempre dentro un reo y un juez, los cuales ambos son el mismo. De aquí que el acto más íntimo  y a la vez más sustanciosamente solemne de nuestra vida es aquél por el cual nos dedicamos a algo, y no es mero azar que no denominemos esa acción con el vocablo “dedicar”, que es un término religioso de la lengua latina. La dicatio o dedicatio era el acto solemne en que la ciudad, representada por sus magistrados, declaraba destinar un edificio al culto de un dios; por tanto, a hacerle sagrado o consagrado. Y, en efecto, decimos indiferentemente de alguien que se dedicó o consagró su vida a tal o cual oficio y ocupación. Noten como ha bastado rozar este punto de la condición humana para que fluyan por sí mismo a nuestros labios y oídos los vocablos más religiosos: dedicación, consagración, destino. Noten al propio tiempo como esos vocablos han perdido  en la lengua usual su resonancia patética, trascendente, y perpetúan, prolongan, ya trivializada, su existencia verbal. Esta coexistencia inmediata entre la trascendencia y la trivialidad va a sorprendernos una y otra vez al volver la esquina de todos los asuntos humanos.


“Una interpretación de la historia universal”. Obras completas. Madrid. 1983.

PALABRAS AL VIENTO

Ligia Minaya

Denver, Colorado

Se dicen palabras al viento que si uno las toma de la mano, se interpretan de otra forma y se da cuenta que los corruptos son ladrones.

La interpretación de las palabras es algo que lleva a creer que las cosas que se dicen son de una buena manera o de manera contraria. Por ejemplo, felicidad, es algo que significa alegría, bienestar, bonanza, goce, júbilo, satisfacción y muchas cosas buenas que nos pasan en la vida. Sin embargo, algunos creen que la felicidad es eterna, perenne, para siempre, y no es así. La vida tiene tan solo unos momentitos de felicidad que hay que saber disfrutar aunque ocurran solo por un minuto. Si te encuentras con esa amiga que hace años no veía, que tu nieto o tu hijo tengan buenas notas en la escuela, que tu salud esté buena o haya mejorado, eso es ser feliz. Y hay que saberlo apreciar, gozarlo, sonreír, recordarlo por siempre y para siempre.

Pero existen palabras que llevan al dolor, al arrepentimiento, según salgan de la boca de quien las dice. Sobre todo en boca de los abogados, de los fiscales, de los jueces. Las leyes han sido promulgadas y traen un marco que, como una fortaleza, encierra lo que es un delito, un robo, un crimen, un asalto, la corrupción y otras tantas cosas más. Pero la vida de los seres humanos cambia de un momento a otro. Lo que ayer era delito hoy se dice de otro modo. La corrupción no tiene los matices ni las forma de un robo. El corrupto no roba un carro, un celular, ni asalta a un comerciante. Los corruptos se meten el dinero ajeno en el bolsillo y no es un robo ¿y entonces? ¿No se han apoderado de lo que no es suyo? No, la ley los disfraza con trajes de elegancia, con casas enormes y bonitas, con carros preciosos y muy caros y millones de pesos y dólares. Sin embargo, aún se sometan a la justicia, a los que les toca buscar pruebas para meterlos a la cárcel, se las ingenian para darle interpretación a su manera.

Se dicen palabras al viento que si uno las toma de la mano, se interpretan de otra forma y se da cuenta que los corruptos son ladrones. Dice el refrán que todo es según el cristal con que se mira. Por eso, unos miran los hechos desde un punto y otros lo miran desde otro. Y así van las cosas en la vida. Basta buscar un buen abogado que sepa poner las palabras con notas y colores "adecuados", para que aquel que comete un crimen o un delito sea declarado "no culpable". Aún así, les toca a los jueces y a los fiscales ver cada cosa del tamaño que en verdad tiene. Por eso, hablar en público puede llevar a una buena o mal interpretación. Si te dicen ven, depende para donde vayas. Si te dicen vete, sabrá Dios para qué te lo dicen. Y el tono con que se habla es para subrayar cada palabra.

Con los políticos pasa igual. Dicen y no dicen. Escuchan y no comentan. Insultan y dicen "donde dije digo, dije Diego". Si les conviene aprueban. Si no les conviene, interpretan de otra forma. Muchas veces se quedan callados y miran para otro lado. Entonces, quizás sea bueno, que nosotros los que no somos de una cosa ni de otra, solo ciudadanos que queremos lo mejor para nuestro país, al escuchar lo que dicen, pongamos las palabras a remojar en agua de sal y con una gotitas de limón.


Diariolibre.Com. SAUDADES|06 jul 2013

LA TRAMPA DE LA INTELIGENCIA




Edward de Bono

La gente muy inteligente puede resultar un fiasco para pensar. Pueden necesitar tanto más entrenamiento que otra gente en las técnicas del pensamiento. Esto es casi lo contrario del tópico que dice que las personas muy inteligentes automáticamente saben pensar. Esto es lo que llamamos (en el Cognitive Research Trust), “la trampa de la inteligencia”, que tiene muchos componentes de los cuales mencionaré algunos: los hay sociológicos, operativos e incluso físicos.

1. Una persona muy inteligente puede construir un argumento correcto y racional para justificar virtualmente cualquier puto de vista. Cuando más coherente es este soporte, menos se ve y menos se necesita explotar la situación. Una persona así puede quedar prisionera de sus propios puntos de vista precisamente por su capacidad para elaborarlos.

2. En la escuela y después, la facilidad de palabra a menudos e confunde con la profundidad. Cualquier persona inteligente que se lo crea caerá en la tentación de hablar mucho sin decir nada.

3. El ego, la imagen del yo y el status de una persona inteligente, se basan a menudo en esa clase de inteligencia, de allí deriva la necesidad de tener siempre la razón y de ser listo y ortodoxo.

4. El uso critico de la inteligencia siempre da una satisfacción más inmediata que el uso constructivo.

Al demostrar que otro esta equivocado unos e siente vencedor  y superior. Estar de acuerdo con otro te hace parecer superfluo y subordinado. Proponer una idea le deja a uno a merced de aquellos de quienes depende la evolución de la misma. Así es como muchas mentes brillantes quedan atrapadas en esa modalidad negativa (porque es muy atractiva).

5. Las personas muy inteligentes, parecen preferir con frecuencia la certidumbre del pensamiento reactivo (resolviendo crucigramas y cosas por el estilo). Lo que hacen es reaccionar frente a un montón de datos que se les entregan. En vez de pensar, clasifican. A esto se le lama el “efecto Everest”, ya que si las montañas existen es para que alguien trepe por ellas. En el pensamiento proyectivo, la persona que piensa tiene forma expansiva y especulativa. Por inclinación natural o por educación, las personas muy inteligentes parecen preferir la forma de pensar  reactiva. En la vida real suele ser  más necesario el pensamiento proyectivo.

6. La pura velocidad física de la mente muy inteligente la conduce a saltar a conclusiones partiendo de unas pocas señales. Lamente más lenta tiene que esperar más, examinar más señales, y puede llegar a una conclusión más apropiada.

7. Aparentemente, las personas muy inteligentes prefieren-tal vez por estímulos externos- darles más valor a la habilidad que a la sabiduría. Tal vez sea porque la habilidad es más fácil de demostrar, y es también porque depende menos de la experiencia (y esa es la razón por la cual es frecuente que los físicos y los matemáticos hagan sus contribuciones “geniales” a una edad temprana).

La trampa de la inteligencia tiene otros aspectos. No todas las personas muy inteligentes caen en esa trampa. Pueden evitarla por casualidad, por educación o mediante un esfuerzo consciente. No obstante, el peligro continúa existiendo. Y el peligro nos advierte de que no aceptemos la suposición automática de que una inteligencia elevada significa un pensamiento eficaz.


En mi opinión, se produce un trágico desperdicio de cerebros brillantes debido a que nos negamos a considerar que el pensamiento es una técnica que puede mejorarse con entrenamiento adecuado.

Aprender a pensar. Barcelona. 1993.