miércoles, 17 de agosto de 2022

AIRE Y ARBOL / BELKIS M. MARTE

 


DEDICATORIA

Este libro va dedicado a todos los niños que, de alguna manera, han sido tocados por el despreciable mal del bullying. A los que ir a la escuela se les ha convertido en una pesadilla. A los que no vivieron para contarlo, porque el hostigamiento los llevó a la tumba.

Ese terrible mal que tanto daño hace a la sociedad, es real. La burla es culpable de grandes males en las escuelas del mundo. En esta sociedad donde el más fuerte se cree insuperable y con poder para aplastar a quien ellos catalogan como inferior. Este libro es un grito de ayuda. Un llamado a los padres a educar a sus hijos. A ver el bullyng como lo que es, un acoso penado por la ley.



FRAGMENTO

- ¡No! No voy a dar vuelta.

¡Quítate, quiero pasar por ahí, por donde estás tú! ¡Quítate de mi camino!- Repitió agresivamente.

Árbol no entendía que le pasaba a aire y quiso hacerlo entrar en razón diciendo:

-Tienes libertad de ir donde te parezca sin que nadie te lo prohíba.

Puedes pasar por mi lado izquierdo o por mi lado derecho, pero no a través de mí. Y nací aquí, soy casi un adulto y nunca he tenido que mover. En realidad, ni siquiera sé si puedo hacerlo. Al contrario de ti, que siempre has sido libre y andador. A mí nunca nadie me ha pedido que me mueva. Todos los animales pasan a mi lado. Muchos pájaros del campo se refugian en mi sin molestarme.

 


BELKIS M. MARTE. República Dominicana, narradora y poeta. Licenciada en Ciencias del Comportamiento. En la literatura se ha destacado como narradora, escritora de literatura infantil. Ha participado en las ferias del libro de Nueva York, Nueva Jersey, República Dominicana, Feria Virtual del Libro Colombia y en la 1era. Feria Virtual del libro USA. Ha publicado Memorias de mi infancia / My childhood memories (Cuento, 2016), De ti depende del color de la noche / You choose the color of the igth (Poesía, 2081), el Girasol haragán / The Lazy sunflower, (Literatura infantil, 2019) Banana y Zanahoria sueñan ser libres / Banana & Carrot dream of freedom, (Literatura infantil 2020), Una chiquita gigante / A giant Little girl, (Literatura infantil, 2020), y por si no amanece / In case dawn never comes (Poesía, 2021).

Marte, fue reconocida por sus aportes literarios en los XXIII Premios Arte y Cultura, 2019, San Cristóbal República Dominicana. Su trabajo ha sido publicado en diferentes antologías y en las revistas Mitaraka de la Guayana Francesa, EscribArte de Colombia y en la revista virtual Visítame, en la que colaboró con cuentos, poemas y reflexiones literarias. Forma parte del taller literario Narradores de Santo Domingo y de la Tertulia Literaria, Miercoletras. Es embajadora en el Bronx de la Cafetería Poética y Cultural Candela, y de Arte Poético Latinoamericana en la ciudad de Nueva York.

Disfruta de leerle a los niños en escuelas, parques, patios, galerías e incluso en bodegas. En el 2021. Inauguro un espacio de lectura en su comunidad natal, que poco a poco se ha ido transformando en la Biblioteca Belkis M. Marte, donde todo los comunitarios pueden acceder a los libros de forma gratuita.

Belkis Marte. Aire y Árbol. Flam Editores. 2021. Santo Domingo. República Dominicana. 51 páginas. Contactos: 809-703-3812/809-961-6513. ysabelflorentino@gmail.com / ramonmesaeditor@gmail.com


lunes, 15 de agosto de 2022

GENTE SIMPLE DE MI ALDEA / DR. JOSÉ DANIEL MARTÍNEZ GARCÉS

 



PRÓLOGOS (Fragmentos).

Gente simple de mi aldea es un conjunto de relatos y de acotaciones en el tiempo, sobre personajes singulares de la comunidad de Sainagua, en la que están presentes mitos, creencias, modos, maneras y peculiaridades con las que estos personajes vivieron sus mundos con un dominio sorprendente en el arte de contar. Teddy Brito.

Se trata de la sociedad de los ensalmadores y curanderos, que aunque con métodos poco científicos, constituían saberes ancestrales que pasaban de generación en generación. Y lejos de ser vistos por el doctor Martínez como recuerdos propios de sociedades atrasadas, las reconoce como “método aplicados para resolver situaciones relacionadas con el bienestar de las personas y las comunidades”. He aquí su gran acierto como profesional de la medicina, como autor y como intelectual agudo. Ramón Mesa.

Daniel Martínez es un profesional de la medicina, la hermosa y positiva actividad humana que nos identifica con el mandamiento cardinal de “amar al prójimo como a sí mismo” y por esa actividad casi divina es que puede permitirse testimoniar sobre su universo cercano, de la manera que lo hace, narrando vivencias humanas que le acercan sin limitantes a su pasado. Chico Despradel.

RAMÓN GUILLÉN, EL VIEJITO RAMÓN (Fragmento)

El viejito Ramón, solo debía tener unos 60 años, tamaño promedio; ya medio encorvado, pelo duro y encanecido, mirada triste, pero con un corazón.

Su método de trabajo(consulta), era muy peculiar, el enfermo podía presentarse personalmente y llevar la orina en una botella o pote blanco o enviarla con un emisario, que casi siempre era un familiar.

Al tomar en sus manos la muestra cuando era enviada, preguntaba la edad y el sexo del usuario. La agitaba y luego la dejaba descansar unos minutos y después salía al patio, ponía la botella frente al sol, en alto; mirándola fijamente de un lado a otro.

La bajaba, colocaba el frasco o botella sobre una mesita en la sala por varios minutos y repetía aquel ritual en tres ocasiones.

Después procedía a indicar los tratamientos según los problemas que había visto en la orina, que normalmente eran brebajes preparados a base de hierbas y raíces recogidas en el campo. Esas hierbas entre otras eran llamadas: Hierba Buena, Anamú, Apazote, Romero, Albahaca, Pachulí, Raíces de Cabilma, Palo de Caja, etc.

Todo eso el viejo Ramón lo hervía y agregaba azúcar crema, extracto de malta, vino tinto y un polvo denominado Rivalbo. Era la misma medicina para todo, acompañado de su frase famosa, “no te preocupe, que eso limpia”.

El viejo no tenía tarifa fija para el cobro de honorarios, sino que ponía citas a los usuarios que debían traer el pago o contribuían según fuera la evolución de su problema, de tal manera que si mejoraba poco, pues el monto de su aporte también lo era.

¿Cuántos se curaron?, no sabemos; ¿cuántos se complicaron?, no hay idea; de lo que si se tiene certeza es de la pérdida de su credibilidad con el avance de la ciencia, de tal manera que el pobre viejo Ramón murió en la pobreza.

 


Dr. José Daniel Martínez Garcés. Médico, pediatra, político, activista cultural y catedrático universitario.

Nació el 3 de enero de 1949 en la comunidad de Antonsí, Yamasá, perteneciente para la época a la provincia de San Cristóbal. A los dos años fue traído a la tierra de sus padres Mercedes Garcés y Salvador Martínez, Sainaguá.

Cursó los estudios primarios en la escuela de su comunidad.; al ascender al segundo grado fue inscrito en la escuela José María Alejandro Pichardo. Hizo el bachillerato en Ciencias Naturales en el Liceo Secundario Manuel María Valencia. Se graduó de Médico en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en 1978, y de Pediatra en el Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral en 1981.

De niño fue inquieto, activo, estudioso, amante de la cultura, la lectura y el deporte. participó activamente en el movimiento clubístico de los años posteriores a la revuelta de abril de 1965. Fue Secretario de Actas y Correspondencias del Club Flor de la Juventud; presidente fundador del Club Sol Naciente de Sainaguá, desde el cual desarrolló una amplia labor cultural y deportiva; Presidente del Comité Organizador del Primer Festival de Atabales en 1975; Presidente del Club Rotario de las Matas de Farfán y San Cristóbal.

Como profesional de la salud ha tenido la oportunidad de desempeñar importantes funciones en los hospitales Dr. Federico Armando Aybar como Jefe de Pediatría (1982-1987) y el Hospital Regional Juan Pablo Pina de San Cristóbal (2002-2004).

Dr. José Daniel Martínez Garcés. Gente simple de mi aldea. 95 páginas. Edición Grupo Editorial Montaño. San Cristóbal. República Dominicana. 2020.


MIS ANCESTROS Y YO / ANA ROMERO FRANCO

 



Primer Prólogo / Manuel Antonio Jiménez.

Esencial en ella la sustancia cultural de esta poesía marca una imagen del discurso en que el erotismo concentra al cuerpo en la emanación de las sensaciones vitales de la vida.

ANA ROMERO FRANCO comunica su existencia en estos versos que arrojan al fuego de los lectores raíces esenciales en ella. La poeta FRANCO asume su conducta subversiva ante los patrones tradicionales de la moral e inscribir su canto en una convocatoria de placer textual donde la imagen dialoga con las fibras carnales de la pasión amorosa.

Su táctica es la enumeración de instantes en el temblor de los días. Su estrategia es que el lector conjugue estos poemas en un presente diáfano que marque la permanencia de su palabra en el tiempo. Su acción verbal rota en imágenes los sentimientos de su pasión sentida. Desde una fiebre del cuerpo la poeta Ana Romero organiza y presenta su erotismo desde una creatividad que corporiza el instante en las fibras de un lenguaje que profundiza las huellas del amor instintivo el sentido ahonda en el ser la creación del alma.

La poesía es un punto de llegada más que de partida; pero esta llegada es híbrida, es como la existencia: una flecha en el aire que no encuentra blanco. Esta poesía impregna un sello de vida en la palabra y absorbe una pasión que circula en las venas de sus lectores. Su emoción enciende la imaginación en la pasión sentida de su creación poética.

Segundo Prólogo

Lo social y erótico en la negritud de Ana Romero / Ernesto Vantroy

La poesía de Ana Romero es una poesía desnuda. Desnuda por su claridad literaria y porque en ella se funden tres elementos de origen que le dan forma y el contenido a cada verso, a cada estrofa o poema, escritos en un lenguaje llano que evita lo simple. Es una descendiente de las tribus bantúes o yorubas donde la mujer negra canta a todo pulmón y baila con la cadera encendida de una forma que desgarra los más débiles sentimientos que alcanzan lo sublime en su voz.

Es una mujer que funde lo histórico de la africanía golpeada en los arcos del triángulo comercial y la que en estos precisos momentos se reconoce explotada con las salvadas diferencias populares.

Sigo siendo la misma esclava

Ahora veo televisión!

Mis hijos computadoras

Pero el mismo método

La opresión

Así se reconoce siendo la heredera del trabajo explotado, en un ingenio que ha cambiado la forma en la fábrica, en el trabajo doméstico, en la esclavitud que el capital transfiere mediante los términos del salario y las carencias que crea la modernidad. En tal sentido grita:

Que soy libre

No debo reclamar

Es solo un documento

La justicia social

De esta forma reprocha la deuda de Europa el continente que viene a imponer sus reglas de poder, su conquista armada de espada, de cruz y muerte. El que aun y a su pesar no pudo con los elementos constitutivos de la raza conquistada. Por eso no pudo

 …acabar con el cazabe,

La yuca, y su difusión..

La poeta se sabe continuadora de una raza que fue capaz de resistir y sobrevivirle al golpe del látigo, al dolor, a las cadenas que les fueran impuestas fuera de su lugar de origen. Su cantar es un llanto que se eleva en recuerdos:

Yo fui esa negra linda

Yo era esa negra uolof la kimbondú,

la yoruba y la bantú.

Fue aquella mujer con la que no pudieron las cadenas que pretendieron vencer su alegría. Aquella que se despertaba en la rabia del tambor rebelde.

 Fui esa negra sufrida

Esa negra mande,

Que cuando escuchaba el tambo

Bailaba en un solo pie.

Sin embargo, pudiendo vencer la conquista criminal de un imperio, se da cuenta de la unidad de los que detentan el poder, para no perder espacio frente al que romperá las cadenas de la esclavitud. En un llanto incontenible la mujer, convertida en poeta, descubre que son muchos los que debe vencer, porque cuando se libera de uno cae sobre las garras de otro imperio. Sorprendida, entonces su grito se convierte en lamento

Pero vino ese alemán

Pero llego aquel francés,

con lenguas tan extrañas

que no pude yo entendé

decían que eran ingleses

o que eran portugués

llegaron de todas partes,

decían que eran danés.

Pero no hay esperanzas que mate la alegría a una negra de cadera encendida, que sabe arrancarse del más profundo dolor cuando suena la noche de los tambores alzados, cuando se ha podido librar dela violencia del amo y viene la sublime destreza de sus pies en el baile. Convoca entonces

Ven negro del Congo

Ven toca y retumba todos los tambores

Ven con la entereza del negro que lucha

Voy con la certeza de romper cadenas

En su mezcla, la negra despierta la memoria de su hombre avergonzado de saber que se ha revolcado con ella por todas partes, y en un erotismo que esclaviza al blanco lo denuncia

Y si tu fuera sincero

me tocaría primero

y fuéramo guira y tampoco

maraca y sonío

paloma y nío.

Porque en sus caderas el hombre blanco reniega de sí mismo para hallarse en ella. En su cadera ondulante y danzarina que hace vibrar las más profundas raíces del centro de la tierra.

Desde esta condición de negritud la mujer renace en un permanente orgasmo que le desata el alma, desatando una erudición que nos sumerge más allá de ella misma, fundida en el lector sensible que despierta la pasión. Se encuentra.

 Sumergida en éxtasis de piel

agrietada `por los sinos

buscando orgasmos inexplicables

hurgando la geografía de mis cavernas

Es la mujer que se ha descubierto a ella misma dentro de un todo cósmico en el que canta, entre un dolor y un deseo inexplicable para el alma simple, que no alcanza a ver en interior puro del amor y la rebeldía liberada. Se olfatea y se encuentra de tal modo que lo grita en un éxtasis imposible de reprimir

Huelo a poema

a melancolía

a honda tristeza

huelo a hembra

huelo a mí.

El eros alcanza clímax cuando en el poema Círculo se alcanzan las alamas a través delos cuerpos que se tocan, se rehacen en ellos, en lo que son y serán con la más elevada energía de los amantes. Por eso.

 La abraza…

Hacen círculos sus brazos

La besa

Hacen círculos sus bocas.

Redondos los ojos

Divisan mares que se evaporan

Se hacen nubes y luego a la tierra caen

En círculos

Como la vida

Porque la vida de Ana romero, la poeta, es eso, un círculo constante, pero siempre irrepetible. Una descarga permanente de memoria, mezclada en el amor más profundo a sus ancestros, un gigantesco beso en la luz que proyecta el mármol negro y el cristal de azúcar, donde sus parpados vieron la más rojiza forma. Porque es una y muchos seres en los s que se decanta, como una flor que es jardín, porque con la luz de sus pétalos les da vida a las demás flores de su entorno. Y cae, como en un murmullo, casi un silencio

 Sopla el viento

veo luces

me llaman

me persoguen…

En ellas me hundo

¡Naufrago!

Me ancho fuerte a la inconciencia…

Y se debate entre su presente y el pasado, como en una permanente búsqueda del todo que la forma, con una identidad que se desconoce cuando

 No sé si navego en el hoy que ayer fui

Si sombra

Si es mi espíritu

que vive en mi

o vivo en el

solo sé que ayer me perdí

en el tenue fulgor de una mirada

y hoy no soy su amor

no soy sombra

soy nada

 Esta es la poesía. Aquí tenemos a una poeta mayor. Una poeta que ha alcanzado la plenitud de su expresión en las cosas y en los seres sencillos, los que la historia relega a la inexistencia, los que de paso desapercibido hacen al mundo. He aquí una poeta. Una poética. Un poema que nos refleja en lo que a diario vemos. Una poética de historia. De rebeldía. De amor.

 


BIOGRAFIA

ANA ROMERO FRANCO nació el 13 de julio de 1970, en Yaguate, San Cristóbal, República Dominicana. Es educadora de lenguas modernas, egresada de la Universidad Dominico americana. Fue miembro del Taller Literario cesar Vallejo de la Universidad autónoma de Santo domingo durante una década. Es coordinadora del taller literario Pedro Mir de los Alcarrizos desde el año 2009. Sus textos han sido publicados en la antología “Safo”: las más recientes Poetas Dominicanas, Antología Poética del Sur, boletín No 17 del Taller Literario Cesar Vallejo de la Universidad autónoma de Santo Domingo.

 LA NEGRA YORUBA

Yofui esa negra ladina

Yo era esa negra uolof la kimbondu,

La yoruba y la bantú

Qu en 1518 en esas tratas negreras

Corriendo en el maizal

Me puiseron las cadenas

Deje mi hijo llorando

En busca de una verbena.

 

Fui esa madre sufrida

Era esa negra mande

Que cuando escuchaba un tambor

Bailaba en un solo pire.

Pero vino ese alemán

Pero llego aquel francés

Con lenguas tan extrañas

Que no pude yo entender

Decían que eran ingleses

O que eran portugués

Llegaron de todas partes

Decían que eran danés.

 

Me montaron en la barca

Y sin poderme mover

Éramos 100 los primeros

Los otros llegan después.

Me canjearon por monedas

Pero decían usted que yo no valía tanto

Que ya iba a envejecer

A mis 18 años no lo podía creer.

 

Si dejé mi mandinguito,

Como es que yo iba a volver

Pero con los negros alzao

Me cimarroné

Con la esperanza en el alma

De mi muchacho yo ver.

 

Pero esa noche maldita

¡Es que no pude correr!

Me agarraron con los perros

Y me hicieron devolver

Me pusieron los grilletes

En el cuello y en los pies

Y fui mercancía negra y gallina de poner.

Parí 12 muchachos

Pero ya no sabía na

Había perdido el juicio

Solo el guaguancó calmaba mis ansias

Solo la charanga, solo la macumba…

Y las noches tristes majaba el pilón…

Miraba la luna, hablaba bajito

Buscando en palenque aquel muchachito

Aquel… mi negrito…

Buscaba anamú, buscaba verbena.

 

El día en que esos blancos me pusien cadenas.

 

MIS ANCESTROS Y YO. Ana Romero Franco. 98 páginas. @2021 Nilltrombook. Impreso en USA. www.amazon.com.27marzo2022.

 

 

 

 

 

 

 

 


martes, 19 de julio de 2022

SAN CRISTÓBAL, UNA COMÚN DE GRANDES PRIMACÍAS / Ramón Puello Báez.


 


La común de San Cristóbal, elevada a esa categoría geográfica-política en 1822, ha sido, junto a los vastos territorios que conforman la provincia, lugar de grandes primacías en la historia de la isla, y de la República Dominicana. Por eso se ha dicho con justa razón, que “no hay solo un hecho importante del país, donde San Cristóbal no haya estado presente de manera protagónica”.

Cuando se inició la colonización española donde primero apareció el “oro a flor de tierra”, fue en lo que es hoy la sección de Hormiguero, común de San Cristóbal, donde el adelantado Bartolomé Colon fundó la villa de la Buenaventura y se construyó una fortaleza y una fundición de oro. Desde esos territorios, se inicia también el proceso de las encomiendas y la distribución de tierra a los hidalgos, así como el desarrollo de la industria azucarera, y por eso se conoció lo que es hoy la común, como Partido de los ingenios de Nigua.

Precisamente en Nigua, en el año 1796, tiene lugar una de las rebeliones de esclavos más importantes en la parte española, que estallo en el ingenio azucarero propiedad del Duque de Aranda, por lo que la lucha por la libertad y los derechos humanos universales, tienen en Nigua, San Cristóbal, una dramática historia, que fue saldada con sangre por los colonizadores.

En los años que siguieron a la invasión haitiana de la parte Este, por Jean Price Boyer, en 1822, la común se convirtió en un centro de rebeldía revolucionaria contra el régimen haitiano. Cuando se produce el pronunciamiento separatista, Antonio Duvergé, José María Cabral y Luna, Eusebio Pereyra, Aniceto Martínez, Eusebio Araujo, junto al “Batallón Nigua”, se convirtieron en los principales soldados sancristobalenses de la Guerra Patria, quienes con su actuación y valentía, se encumbraron a la cima de la proceridad.

Los aportes de la común al movimiento separatista y su conocida fiereza y fidelidad a la causa, determinaron que fuera el lugar escogido para que los primeros constituyentes elaboraran el primer estatuto jurídico de la nación, la Constitución fundacional de 1844, por lo que San Cristóbal tiene el honor de ser Cuna de la Constitución de la República, posteriormente bautizada por el Congreso Nacional, en atención a este hecho histórico, como “Ciudad Benemérita”.

En la Guerra de la Restauración, el otro hecho trascendente de historia nacional y la lucha por la independencia, San Cristóbal pasó a convertirse en centro estratégico de las fuerzas restauradores. La denodada lucha de los soldados sancrsitobalenses contra las tropas españolas liderada por Eusebio Pereyra, José María Cabral y Luna, y Aniceto Martínez, a la que se integró Gregorio Luperón, fue reconocida por el Gobierno Restaurador, que declaro la común como “Baluarte inexpugnable de la revolución restauradora en el Sur”.

En cada hecho importante que haya ocurrido en el ámbito nacional o en cualquier manifestación humana, los sancristobalenses se han distinguido y han alcanzado posiciones cimeras. En las luchas por la libertad y la dignidad nacionales, en la historia, la cultura, la literatura, las artes, la agricultura, la música, los deportes y el desarrollo en general, los sancristobalenses han escrito páginas admirables en la historia dominicana.

El desarrollo industrial del país se inició en San Cristóbal, conjuntamente con Santo Domingo, en los primeros años de la década de los 50. En la común tuvimos la primera fábrica de armas, la primera fábrica de vidrio, la primera fábrica de sombreros, y la primera fábrica de tubería sanitaria, entre otras importantes industrias. También la primera escuela pública para la enseñanza agrícola se abrió en la común, en 1909, que por cierto, San Cristóbal ha sido siempre granero de Santo Domingo, y hoy, además de alimentos, también recibe de sus ríos, parte esencial del agua potable que consume la ciudad capital.

Recientemente el futbol dominicano se creció en Honduras y clasificamos por vez primera a un Mundial de Futbol de la FIFA, para Indonesia 2023 y Paris 2024. Sabía usted que el Futbol dominicano se desarrolló en San Cristóbal en los años 1964-1970 con el equipo “Refor Club”, por lo que oficialmente el Instituto Preparatorio de Menores (Reformatorio) pasó a ser considerado “cuna del balompié en República Dominicana”?. En el equipo que ganó en Honduras, hubo la participación de tres destacados sancristobalenses.

Uno de los últimos acontecimientos que conmocionaron la nación, fue la segunda intervención militar de los Estados Unidos en nuestro país, en el siglo pasado. El rechazo a ese abominable atropello que hirió la soberanía nacional, tuvo en los sancristobalenses, como siempre, actitudes patrióticas protagónicas. En la lucha librada, desde el estallido del movimiento cívico-militar de abril de 1965 al enfrentamiento de las tropas estadounidenses interventoras, cientos de militares y civiles de la común dijeron presentes. Un hecho determinante en esa lucha, fue que el comandante de las unidades blindadas de la Fuerza Aérea Dominicana, el sancristobalense Fernando Cabral Ortega, se unió con los tanques de guerra al movimiento. En los comandos de defensa que fueron estructurados para el combate en las trincheras de la zona colonial, participaron decenas de ciudadanos y ciudadanas de la común. Entre ellos, Rafael Duvergé, Eleazar Montas, Rafael Boissard, Alejandro Brioso, Rafael Rivera Martínez (Barriguita), Héctor Díaz Polanco, Rubén Marcano y Modesto del Rosario, así como una gran participación de la mujer sancristobalense, representadas en las personas de Norma Valdez, Naya Pereyra, Clarissa Brioso, Julia Peralta, Hilda Barinas y Norma Lazala, entre otras.

El espacio no es holgado para resumir las primacías sancristobaenses, por lo que esperamos que esta apretada síntesis, ofrezca una idea de la importancia de esta ciudad benemérita en el devenir de la República Dominicana, que acaba de arribar al bicentenario de su elevación a común en 1822.


viernes, 25 de marzo de 2022

BREVE HISTORIA DE LOS PENDEJOS / AGUSTÍN PEROZO BARINAS



«Todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen». Francisco de Quevedo 

Estaba inmerso en un medalaganario disfrute de los encantos naturales del Caribe insular, cavilando porqué la gente sigue votando a favor de sus verdugos, hasta que dos eventos con consecuencias globales frenaron de golpe esta fantástica historia. 

 A pesar de los mosquitos, huracanes, terremotos (estos rara vez), atracos, robos, desorden vehicular, ruido extremo, corrupción impune, violencia y la depredación del medioambiente y de los hábitats costeros, nuestro territorio goza de playas paradisíacas, canotaje en ríos de alta montaña, un cálido clima y exuberante vegetación; en fin, si este terruño no padeciera sus problemas seculares fuera lo más cercano a la idea del Edén.

 Alguien que se fue de estos lares, no sabemos hacia dónde, sentenció una frase lapidaria: "Me voy y os dejo, que el más vivo viva del más pendejo". Cuando la escuché por primera vez no sabía aún que yo también era de los pendejos a quienes hacía referencia. 

 Se puede pecar de pendejo de muchas formas pero la más notable es serlo y no reconocerlo: "A mí nadie me coge de pendejo", es un dicho muy generalizado. 

 Pues bien, pendejear es un atributo más universalizado de lo que se asume. Podemos repasar algunas "cogidas de pendejo" entre muchas tantas, sin antes señalar que, gracias a estas tecnologías que dieron paso a la Internet (incluyendo las redes sociales), el ciudadano de a pie tiene una poderosa herramienta, para bien o para mal, como el libre albedrío, para empoderarse como nunca antes en su historia como bípedo racional. 

 Hay arrogantes, soberbios del conocimiento, "doctos-eruditos" de la vieja escuela que buscan imponer sus 'verdades sociopolíticas' obviando aquella frase de Marco Aurelio que reza: «Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no la verdad». A esos sabelotodo podemos guiarlos con unas palabras: La falibilidad de los seres humanos implica que no pueden obtener certezas absolutas salvo casos triviales donde una afirmación es cierta por definición. La escurridiza última verdad que erróneamente creemos poder alcanzar con los sentidos y la razón en esta vida, quizá, probablemente, en el misterio de la muerte puede que se encuentre. 

 Cada quien tiene su propia versión de como su buena fe, ingenuidad, desconocimiento o imprudencia, da cabida a hábiles del provecho para quitarle lo suyo... y no solamente lo material. Lo más patético es cuando esto se hace a poblaciones y naciones enteras, como sucede con los impuestos, por ejemplo.

Usted tributa a favor de los ricos, por un lado, y a favor de ladrones públicos, por el otro. Aquí no se aplica aquello de: "¡A coger a otro de pendejo!" Los tributarios cabemos todos en el mismo cajón. 

 Una de las pendejadas mayores es tan simple como saber que de un conflicto en Europa, que desencadene en una guerra nuclear, lo cual no es enteramente imposible, nos tocará a todos un pedazo del pastel radioactivo o hasta un "invierno nuclear". 

 Sería el escenario extremo pero, en lo que alcanzamos esa meta, pues parecería que la especie humana lo desea, tenemos, sumado a una pandemia histórica, precios exorbitantes de las materias primas, los fletes marítimos, el petróleo y el gas. 

 Las guerras eternas: https://diariojudio.com/opinion/shalom-shalam/362620/

 ¿Quiénes se benefician de ello y de la espiral inflacionaria resultante? Como técnica de investigación criminal, para resolver un crimen hay que analizar el motivo. El gran capital internacional, titiritero de gobiernos, ejércitos, fuerzas policiales y judiciales, bancos, congresos legislativos, etc., podría ser... De hecho, los congresales son peones claves para legitimar lo ilegítimo. Una vez "legal" ya es concretamente posible: cogernos de pendejos.

 Fidel Castro advirtió en un discurso: "Cuando surgieron los medios masivos de comunicación se apoderaron de las mentes y gobernaban no solo de mentiras sino de reflejo condicionado. No es lo mismo la mentira que un reflejo condicionado. La mentira afecta el conocimiento. El reflejo condicionado afecta la capacidad de pensar. Y no es lo mismo estar desinformado que haber perdido la capacidad de pensar".

 Al general Augusto Pinochet le gustaba un proverbio de Antonio Machado, con un evidente contenido filosófico: «El ojo que ves no es ojo porque tú lo veas; es ojo porque te ve». O sea, lo esencial del ojo es ver, no ser visto. El ser no es porque sea captado: es en sí mismo. Su existencia es independiente de quien lo pueda percibir. 

 Entonces, para pensar... el pendejo, ¿nace con esa tacha o evoluciona a ese nivel?

 Los ladrones públicos (no les gusta que les llamen de esa forma) son aquellos, civiles o militares, que succionan del erario, vía salarios y privilegios excesivos de manera "legal", pues los mismos han sigo legalizados por el sistema que responde a los dueños del gran capital. 

 En ese grupo también están empresarios que, como sabemos los pendejos (aunque finjamos no saberlo), estructuran negocios y despojos contra los intereses y patrimonios del Estado y todo esto, de nuevo: "legalmente". Hay de todo en estos litorales, desde empresarios/políticos hasta políticos/empresarios, que no es lo mismo ni es igual, pero ambos coinciden en un objetivo primario: Robar, que constituye la especie más grave de los delitos contra la propiedad, pública o privada. 

 La definición de pendejo es, en dominicano llano: un tonto, pasmado, cobarde, pusilánime o, sencillamente, estúpido. Este siempre cree "que no es pendejo". También es común el oportunista que "se hace el pendejo" y tiende a defender, o ser indiferente, a lo mal hecho. 

 Héctor Barnés nos aporta un buen artículo del cual extraemos la ley número cinco de «Las cinco leyes de la estupidez», de Cipolla: “Una persona estúpida es lo más peligroso. Es más peligrosa que un bandido”. 

 Y continúa: “Después de la actuación de un bandido perfecto, este obtiene un beneficio que es exactamente igual a lo que ha perdido la otra persona. La sociedad en su conjunto no sale perdiendo ni ganando. Si todos los miembros fuesen bandidos perfectos, la sociedad permanecería igual y no había grandes problemas. La diferencia es que los estúpidos no ocasionan ese equilibrio en la sociedad: simplemente, la hacen peor". 

 Aún más: "La gran pregunta por lo tanto, es si de verdad es preferible una sociedad de bandidos a una de estúpidos. Es lo que se deduce de la (irónica) teoría de Cipolla, con todo lo que ello implica. ¿Es mejor una sociedad donde todo el mundo se robe mutuamente, porque ello causaría un nuevo equilibrio? ¿Se produciría un estado de homeostasis en el que, finalmente, nadie saliese ni ganando ni perdiendo?" 

 El incauto también se divide en dos clases: El incauto inteligente (o tonto útil) es aquel cuya pérdida propia es inferior al beneficio ajeno. El incauto estúpido es aquel cuya pérdida propia es superior a la ganancia que otros obtienen de él. 

 Ver: https://www.filco.es/las-5-leyes-la-estupidez-humana/ 

 A veces los pendejos reaccionamos y publicamos en las redes algo como: "Sr. Presidente, Usted habló de esfuerzo patriótico. Empiece entonces eliminando las jubilaciones de privilegio de diputados, senadores, exministros y demás avivatos. Piense en la vida que llevan después de dejar la función, habiendo "trabajado" y aportado tan poco. Es un insulto a la sociedad. Eso es un cáncer social. Todo el que trabaja por cuatro años en el Estado en una posición de dirección en adelante se cree merecedor a recibir una pensión vitalicia. Si un día se hiciera una lista de los que se han beneficiado y se benefician sin trabajar a costa del resto de los ciudadanos se generaría un escándalo". 

 Propuesta: Indígnese. Ya a usted le robaron buena parte de su pasado y su presente, y a sus hijos, casi el futuro. Ya indignado usted sabrá lo que debe hacer y lo que no debe hacer. 

 Concluimos con Voltaire: «La idiotez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás».

 Autor del libro sociopolítico La Tríada II en Librería Cuesta.

miércoles, 16 de febrero de 2022

EL VALOR DE LAS COSAS / Agustín Perozo Barinas



 «Este mundo material es para el hombre demasiado poco y el mundo invisible no lo percibe, no lo conoce». Enrique Rambal

La economista ítalo-estadounidense, Mariana Mazzucato, escribió el libro: «El valor de las cosas», y tomé prestado el título para este artículo.

Philip Collins dijo: «Alguien debería hacer un musical de este libro. Eso es bastante improbable, lo reconozco, pero no tanto como parece. Es hora de trabajar en la idea y Mariana Mazzucato es candidata para escribir el libreto».

La palabra valor deriva del latín 'valere' que significa "ser fuerte" y de donde tenemos nuestro verbo 'valer'. El verbo 'valere' se vincula con la raíz indoeuropea *wal- (ser fuerte). Lleva el sufijo -or que indica efecto o resultado, como en amor, calor, candor, dolor, fervor, temor, vigor, etc.

Por definición:

1- Cualidad o conjunto de cualidades por las que una persona o cosa es apreciada o bien considerada: "Una palabra de gran valor". 2- Alcance de la significación, importancia o validez de una cosa: "El valor de una palabra".

Veamos "precio", que viene del latín 'pretium' = recompensa:

1- Cantidad de dinero que permite la adquisición o uso de un bien o servicio: "El precio del cacao subió dos veces en un mes". 2- Perjuicio, esfuerzo o sacrificio que es necesario para conseguir una cosa: "El precio de la fama".

Podemos ir sacando conclusiones preliminares: ¿Cuál es la diferencia entre precio y valor? Simplemente, el precio es lo que pagas por algo, o lo que el mercado cree que vale algo; el valor es lo que tú crees que vale.

Hemos escuchado relatos de ancianitos con terrenos y casitas de toda una vida donde levantaron sus familias y que se resisten a venderlos a cambio de enormes cantidades de dinero en zonas de interés turístico o inmobiliario. Para ellos, esos terrenos tienen un valor propio, intransferible; para los interesados en comprar, esos bienes tienen un precio a veces especulativo, otras tantas, de mercado.

La tierra misma, el suelo, madre de los alimentos naturales, tiene un valor sagrado, vital, útil y necesario, que dada su importancia alimentaria cualquier precio sería poco. Sin embargo, la demanda inmobiliaria, aumentada por la creación de deuda bancaria, para este caso: las hipotecas (deuda hipotecaria), impulsan los precios y estos promueven la urbanización de suelos fértiles en países donde la pobre alimentación, precisamente, es una problemática secular.

¿Qué precio tiene mi mascota, una curiosa perrita salchicha de nariz gigante y orejas de elefante que cree soy su hijo canino? El valor emocional tiene una medida: lo que usted esté dispuesto a sacrificar a cambio de dinero. Por lo tanto, el precio de mi perrita es inconmensurable.

Podrían llegar los tiempos donde se incluya el "aire puro" como valor agregado en zonas de desarrollo inmobiliario. El aire es invaluable por razón obvia, pero ya está tan contaminado en muchas ciudades que podría tener ese VA endosado a esas ofertas inmobiliarias. ¿El agua? Lo mismo... cuando usted la compra embotellada es agua 'privatizada' con un precio de venta específico. Pertenezco a la última generación de dominicanos que tomaba agua directa del grifo, sin riesgos, para saciar la sed.

El ser humano se está individualizando en extremo y progresivamente, perdiendo su sentido de comunidad, de solidaridad,  valores comunes en pequeños poblados. «La individualización es una estructura de la personalidad propia de las sociedades industrializadas en la cual, como si se tratara de un anhelo evidente y natural, el "ideal del yo" busca diferenciarse de los demás». (Gina Zabludovsky)

Esa desconexión nos hace más egoístas y menos empáticos. La deuda, el consumismo y el miedo hacen el resto: sociedades con ciudadanos desvinculados, enajenados. Nada nuevo.

Olga Santisteban nos recuerda que el mítico conquistador macedonio, Alejandro Magno, dijo: «De la conducta de cada uno depende el destino de todos», lo cual, no cabe duda, tendría una importancia capital para llevar a cabo todo aquello que se propuso.

El todo es la suma de sus partes y en estas radica el problema. Si la mayor proporción de las partes están defectuosas, ¿que se puede esperar del conjunto? 

Si el ser humano, en su mayoría, entendiera la maravillosa y milagrosa obra que es, sería menos frívolo y superficial y se valorara más a sí mismo. Un ejemplo entre cientos, ver: https://youtu.be/rd6_zrvwk7U

Esta pandemia ha sido un escenario donde el valor y el precio de las cosas se contraponen: La crematística de algunas poderosas farmacéuticas en oposición a la salud de la humanidad, y los intereses de sectores industriales, financieros, e incluso de transporte marítimo a nivel global, en oposición al costo de los alimentos para las poblaciones del planeta. Ver: https://www.xlsemanal.com/firmas/20120923/agonia-crematistica-3587.html

La degradación del hombre y sus sociedades, al punto de vernos amenazados recurrentemente por un conflicto nuclear, por lejano que nos pueda parecer, es consecuencia de priorizar la utilidad, el provecho, el beneficio, sobre el valor. Los intereses de dominio generan guerras donde el valor por la vida misma se reduce a un objetivo militar.

¿Qué tanto valor tienen las abejas, los abejorros, las avispas? Los insectos polinizadores desempeñan un papel vital en la agricultura, en los ecosistemas y en la producción de alimentos para las personas. Sin embargo, están en peligro por causas vinculadas a la acción humana. (FAO/Américas)

¿Que valor tienen las masas forestales? Las tecnologías digitales han reducido considerablemente el uso de papel periódico y papeles de oficina lo que quita presión al desafío de la desforestación global. Aunque seguimos con el grave eco-problema del papel higiénico y otros, como las servilletas, faciales y el papel toalla. Apremiante agregar otros eco-problemas, como son: los vertederos, el desagüe de aguas residuales y los desechos no degradables, que disminuyen el 'valor real' del medioambiente y los hábitats.

«Los españoles sufrimos una enfermedad del corazón que solo se cura con oro», dijo una vez Hernán Cortés a Moctezuma, en una de esas dudosas frases que han pasado a la Historia. Pero aunque no se deba interpretar literalmente, más que considerar al oro como elemento de sanación, en este caso su ausencia puede enfermar de varias formas a sus adoradores. (Jorge Álvarez/Los soldados del Rey)

Concluimos con el mismo Rambal cuando nos advierte: «No entreguemos el corazón a cosas perecederas». O nos acabará consumiendo nuestro propia necedad de no querer ver, entender y atender lo que nos estamos haciendo a nosotros mismos. Algunos nos responderían que el oro no es perecedero... 

Autor del libro sociopolítico «La Tríada II», en Librería Cuesta.

martes, 15 de febrero de 2022

PATANGRUEL ENCUENTRA UN LIMOSÍN QUE TEGIVERSA LA LENGUA FRANCESA. Francois Rabelais.




FRAGMENTO

-¿Y como pasáis el tiempo en París los señores estudiantes?-volvió a preguntar Patangruel.

-Transfretamos la ribera sequana desde el dilúculo hasta el crepúsculo; deambulamos por los compartimientos y las vías de la urbe; espumamos la verbocinación latial; como verosímiles amorhabientes, nos captamos la benevolencia del omnipotente, omniforme y omnigenuo sexo femenino. Ciertos dilículos nos inmiscuimos en los lupanares de Champ-gail-llard, Matcon, Cul-de-sac-de-bourbon, de Huslien, etcétera, y en éxtasis venéreo, inculcamos nuestras véretras en los penitentes receptáculos de las pudendas de aquellos meretrículos amigabilísimos; después aprehendemos en las tabernas meritísimas de la Pomme, Castell, Madeleine y Mulle, bellas espáldulas de carnero, perforaminadas de perejil, y si por fuerte fortuna hay raridad o penuria de pecunia en nuestras escarcelas y están exhaustas del metal ferrugíneo para el escote, dimitimos nuestros códices y vestidos, pignorados hasta la llegada de loís tabularios procedentes de los penates y lares patrios.

-Pero ¿Qué diablos de lenguaje es éste?-objetó Patangruel-. ! Por Dios, que tú eres algún herético!

-Señor, no: porque libentísimamente, en cuanto ilucerce un minutículo del día, emigro a uno de esos tan bien arquitectados monasterios y allí, irrigándome de hermosa agua listral, mastico un pedazo de cualquiera mística precación de nuestros sacrificifices y mascullando además mis precificas horas hago abstersión en mi alma de las iniquidades nocturnas. Yo reverencio a los molipícolas. Yo venero latrialmente al sobrenatural astripotente. Yo amo a mis prójimos. Yo guardo las prescripciones decalógicas, y según el poderículo de mis fuerza, no me aparto de ellas un negrículo de uña; si bien es cierto que, a causa de que la fortuna no superpurgita gota en mis alcancías, soy un poco raro y lento para supergurgitar la limosna a estas gentes pidientes de su estipendio ostialmente.

Mierda! ¡Mierda!- gritó Pantagruel-. ¿Qué quiere decir ese loco? Yo creo que nos forja aquí un lenguaje diabólico y nos encanta como un fascinador.

-Señor- le dijo uno de sus compañeros-, sin duda ese buen mozo quiere tergiversar la lengua de los parisienses; pero no hace más que descortezar el latín y señalar pretensiones de pindarizar; sin duda creo que es un gran orador en lengua francesa, porque retuerce la manera ordinaria de hablar.

GARGANTUA Y PANTAGRUEL. Francois Rabelais. Biblioteca Edaf .1972