domingo, 20 de julio de 2014

VERSOS LIBRES DE CESAREO SILVESTRE PEGUERO


Prólogo / Ana Teresa Martínez.

Desde los tiempos más remotos, el hombre, sintió la necesidad de manifestar lo que llevaba en sus adentros, así en el transcurrir, a través de las diferentes Artes, la humanidad va plasmando su sentir y en consecuencia, nacieron las diferentes épocas enmarcadas en ciertas circunstancias específicas. Esto ha dado lugar a la Historia de las Ciencias y las Artes.

 La Literatura desde su comienzo, como manifestación del lenguaje, no escapa a estas leyes naturales, que la atrapan, que la encasillan con el sello particular de las características de cada época; por eso hoy podemos hablar de poesía tradicional y de poesía contemporánea, siendo notorias las diferencias entre ellas. En la poesía tradicional,  primero entendemos lo que dice el poema después es que se produce en nosotros una emoción pero en la poesía contemporánea el poeta se dirige primero al subconsciente  para luego producir una emoción y  es después  que se entiende  lo que dice el poema. Aquí se hace uso de la intuición.

Un andar incansable por diferentes caminos ha sido el transcurrir de la poesía.  Desde Juan Ruiz, El Arcipreste de Hita (1283), Francisco de Quevedo, Homero, Parménides  de Elea, Rubén Darío, Neruda y muchos más, hasta nuestros días, hemos visto brotar manojos de sentimientos a través de esquemas poéticos ancestrales y no tradicionales que han producido en nosotros  grandes emociones y admiración.

 Cesáreo Silvestre Peguero, ha levantado su cabeza para mirar hacia el horizonte envuelto en alas de libertad conducentes a un manifestar  sin miras a  las ataduras epocales  que envuelven la realización del arte literario, a través del tiempo. Para analizar la poética de los Versos Libres, del autor Cesáreo Silvestre Peguero, basta con leer lo que él expone en  “Expresión del Autor”, donde expresa de manera clara y espontánea que su manifestación poética está asentada en la libertad que le asiste de no circunscribir sus poemas a ninguna ley  que lo encasille. De ahí vemos que sus versos están ajenos a la circunstancia epocal en que vive hoy   la Literatura.

Este joven escritor nada en los rosales de la poesía donde se cuecen los más puros sentimientos, que cual desbordado río se enfilan, para echar a andar las emociones y deslizarlas por esa corriente pletórica de un sentir poético, que se eleva al infinito  con alas de deseos, valores, angustias, anhelos, dolores y sentimientos, en fin, para comunicar  al mundo aquello que está en el más intrínseco rincón de su corazón.

Ha de valorarse el arranque de libertad poética que se relata en el poemario Versos  Libres  cuando su autor sustentando su estilo, expresa: “…creo ser un pensador que exteriorizo mis sentimientos, en la proporción de una concepción muy mía, ello me permite recrearme en mi propia naturaleza…”

La poética de  Cesáreo está bañada de un sentimiento que sale de un corazón noble, sujeto a los lineamientos del cristianismo, de una lucha por el bienestar de su prójimo, especialmente la juventud, enfoca algunos de sus poemas  dentro de un contexto de poesía social. Pregona la falta del cultivo de valores. Así lo notamos en “La juventud del ayer, y la manifestación del hoy: ¿en desacierto?” cuando apenado expresa:

“Es cuestión de realidad, la juventud muy poco está realizando la honestidad
Los niveles de civismo siguen siendo ignorados
Y el ejemplo de pudor no está siendo imitado, la transculturización  es lo que prima en las modas y las rutinas, es lo real un desacierto,
La juventud de hoy no parece sentar fundamento.”

En el poema “El discurrir” el autor  manifiesta  cierta añoranza y bañado en nostalgia dice:

“Abunda el atardecer…
se agotan los días…                                     
 mengua el deseo…
declina  la vida
se hacen escasas las esperanzas…”

“Confiado en ÉL” es un poema con un sentir místico enmarcado en el mismo fondo del corazón del escritor donde explaya su entrega y amor al Creador.  Deja al descubierto esa humildad que lo viste y agradece los beneficios que recibe de su Salvador.

“Haz de mi tu eco
continúas dejando tu paz en mí adentro
acata la súplica de mis clamores, tú  que conoces mis aspiraciones, responde mis peticiones.”
El autor también escribe al amor, en “Reposaste en mi ilusión”  el poeta, expresa  un dolor por un amor ingrato y dice:
“¿Qué si te amé? Sí, como quien en vano siembra
en tempestades arrastradas por el viento
Y en verdad no me arrepiento.”
Al pie de cada poema el poeta escribe una reflexión que encierra una enseñanza en espera de fortalecer la práctica de los valores, en esta juventud de hoy que tanto lo necesita. Es este autor, un pensador de actitud positiva, que verá florecer el jardín de sus aspiraciones, sentirá desbordado el río de sus éxitos, palpará el crecimiento que engrosará sus ilusiones y olerá el aroma de sus buenas obras.

Leer los poemas de Cesáreo Silvestre, es nadar en un  mar de ensueños dibujado con pinceles de humildad, es oír el clamor de un jilguero que echa al viento su melodía para alegrar los confines del alma, es ver manifiesta la armonía  de un clamor en rimas que  conforta y endulza  el alma.



 Expresión del autor
El Verso Libre es la expresión poética definido por su alejamiento deliberado de los modelos de rima y métrica que predominaron en la poesía europea en el siglo XIX. Ese género nació como opción a la forma establecida en la indicada época, en la que se determinó poner de manifiesto LOS VERSOS LIBRES sin rimas, a diferencia de los sonetos y la décima, que aún se rigen por su estilo rítmico.

Lo que exteriorizo en este contenido es una diversidad, en la que consiento que converja la poesía, el poema y las expresiones de contenido de VERSOS LIBRES, presentados con rima; a propósito del soberano albedrío que le concierne su esencia: libre de toda contextualización.

Nombro esta obra bajo el titulo de VERSOS LIBRES, no por la calificación dada por la corriente poética que le proporcionó la descripción que le ampara su estilo, más bien, lo enfoco desde la libertad expresa, en lo que se refiere a su declaración como sentimiento pronunciado en la manifestación sentimental, al margen de la inclinación estructural.

Complemento el contexto del título de estos VERSOS, diciendo que los sentimientos no se deben encerrar, y que la llave del amor liberta las ataduras. -Visto desde este argumento, el lector entenderá que cuando digo LIBRE, trato de interpretar la independencia que conlleva el sentir expresivo, gesticular, oral y escrito.

En las expresiones de este material, manifiesto el amor vehemente. Estos poemarios se suscitan de vivencias que envolvieron la causa de su origen. Al manifestarme en esos escritos, me sitúo en experiencias propias que aspiro sean la interpretación de aquellos que la ponen de manifiesto en su presente, o se recreen en recordar, quienes la ejercieron en el pasado. En esta publicación, pongo de relieve el lenguaje integral que envuelve mi apreciar, caracterizado en mí esencia, en lo sentimental y en otras manifestaciones...

En estas descargas de sentimientos, amontonados en letras vivas, hago manifiesta fraseología basadas en conceptos muy míos. Me expreso también en lo concerniente al quehacer social, como preocupación, manifestación e indignación de mi sentir ante los males sociales que me inquietan. Muestro el desprecio ante lo que va contra la dignidad moral, en donde dejo notar mi considerar crítico del comportamiento moral, social y político.

Procuro no valerme de sutileza enigmáticas, surrealista, ni de retoricas baladíes. No hago uso excesivo de la hipérbole, a pesar de que son recursos muy propios de la literatura, pero no es mi estilo asumir la pose de impresionista. Trato de ser lo más realista posible, las utopías son de los que sueñan, considero estar despierto en mi realidad. -Rijo mi escritura en lo que son mis aspiraciones reales, sin dejar de reconocer a quienes se inspiran en pensamientos esotéricos.

Amo, y asumo lo que escribo como un deber correspondido en sí mismo. En verdad, no me sitúo como poeta, más bien creo ser un pensador que exteriorizo mí sentimiento, en la proporción de una concepción muy particular, ello me permite recrearme en mi propia naturaleza…


En estos VERSOS LIBRES, manifiesto el desahogo de mí adentro. Me visualizo en Dios como centro, y en su amor que es su más hermosa obra de manifestación. Siempre me he dado con intensidad, el deber de la reciprocidad que no hayan asumido los demás, no ha sido causa para restringir los sinceros sentimientos que se posan en mi sentir.



Esta fija soledad


Oh, soledad cruel tu causa me hace entristecer.
¿Por qué sigue estacionada en mí?  
tengo derecho a compartir
¡vete ya!, quiero existir
agonizo en el vacío de este espacio sombrío
en el que no logro unir tu amor al mío.

situación turbada
permítame tener a mi amada.
¡Cuánto daría yo por deshacerme de este desconsuelo atroz!
mi desierto se expande, ¡se hace cada día más grande!  
este desamparo
se ausenta si estoy a su lado.

Pretensión desacertada
deseo a esa compañera amada
desfallezco una vez más
se aumenta mi soledad  
sigo pasmado, esperándola a mi lado.

Fijo mi mirada al infinito consolador 
de nuestro amante salvador
¡ande redentor!, presénteme ese espacio

en el que procuro tenerla en mis brazos.

El discurrir...

Abunda el atardecer…
se agotan los días…                                      
 mengua el deseo…
declina  la vida
escasas se hacen las esperanzas…  
Saciedad…,
tu momento…, ¿algún día se llegará?
Quizás se haga realidad, pero
¿no es una seguridad?
dejemos transitar la cotidianidad…
fluya la espontaneidad…

Quien se desespera
no consigue ver llegar lo que quiere
las emociones se alteran
se agitan los corazones.

Prefiero esperar lo que anhelo
pago el precio por lo que quiero
provoco circunstancias
se pactan a mi sentir
elijo no huir de mis conscientes pretensiones
trato de dominar mis emociones
en la misma proporción que
me dicta el corazón.

Reposo la quietud de la calma que construyo
no hay renuncia a lo difícil…
gozo en la plena manifestación que me llena
poseo mis debilidades, lucho por superarle.

Abundan los que pretenden avasallar
la injusticia me indigna, satura mis sentidos
tenemos que alcanzar un mejor y digno bienestar…
se puede lograr, hay que accionar…
amar sin descansar, recompensas no esperar.

domingo, 6 de julio de 2014

LAS ESTATUAS DERRIBADAS




Ligia Minaya

Es una novela que nos va llevando, paso a paso, por caminos que quizás hace tiempo no recordamos. Una tragedia, una locura, una arbitrariedad, asesinos, calieses, dictador, poemas, cantos, música, historias de un pasado, envuelven con la mano del escritor de San Cristóbal, Diógenes Valdez, una etapa de la vida dominicana y puertorriqueña que nos toca a todos el corazón. Julia de Burgos, poeta famosa y muy querida, cuenta su historia, sus dolores, sus deseos, sus amores, sus penas y entra en su mundo sus poemas sublimes, históricos y preciosos. El manicomio de Nigua abre sus puertas al famoso cantante Eduardo Brito y lo encierra en un lugar donde los locos son muy locos y otros son señalados por la dictadura como políticos-locos.

Entre un lugar hermoso como Puerto Rico, pero la pobreza de Julia, y en el asqueroso manicomio de Nigua donde sobreviven y otros mueren por enfermedades o torturas, el escritor de esta bella novela va contando casos, episodios, un tanto dolorosos los más y otro tanto inquietante los otros. También está presente la figura del dictador Trujillo. Así, al leerla, se va entrando en lugares y situaciones, unos concretos, otros por donde quiere el novelista que vayamos y otros más por donde va pasando nuestra mente al leerla. La novela tiene su estilo propio, como bien escribe poemas, cuentos, ensayos y novelas este autor, Premio Nacional de Literatura 2005.

Es que cada escritor escribe y relata a su modo y con su manera de ver y apreciar las cosas, un pasado, un presente y también un futuro. Por eso, leer con calma y por separado, cada libro, nos lleva a ir por mundos diferentes, a disfrutarlos, a sonreír, a pensar, y hasta a llorar junto a cada capítulo leído. No se puede negar que hay también "inventos" sabrosos que dejan a la imaginación en un suspiro. Leer una novela como esta es un regalo del cielo.
Escribir, hasta una carta (que ya no se escriben como años atrás) es a veces un delirio, otras veces un afán, alguna vez un problema que hay que ir solucionado poco a poco, y muchas veces es un don de la naturaleza que tiene quien escribe aunque sea un párrafo, un cuento breve, una pequeña novela y hasta dime que yo te diré.

Aquí, en esta novela, Julia de Burgos, sufre los efectos de la Guerra Mundial, pero también hay momentos alegres de esa exquisita mujer. Eduardo Brito pierde la paz, su voz, su memoria, sus canciones, y, sin embargo, permanece en la memoria dominicana como lo que fue, lo que ha sido y lo que continúa siendo: Un ejemplo. Por lo cual Diógenes Valdez, cuenta como Las Estatuas Derribadas, continúan presente, con vida, con buenos recuerdos. Nadie puede borrar estos recuerdos. Nadie puede dejar a un lado las estatuas derribadas cuando son la vida y el pasado de los famosos. Nadie puede olvidar a los contrarios a la dictadura que vivieron hasta su muerte en el asqueroso manicomio de Nigua. Por eso esta novela es para que no olvidemos nuestra historia.

Punto y aparte: Estoy aquí, disfrutando de RD, mi patria querida.


Diariolibre.com. Saudades|05 jul 2014

MUSEO DE SACAPUNTAS EN EL INSTITUTO POLITECNICO LOYOLA. SAN CRISTOBAL.


María Mencia Catalina Renville Santos nació en la ciudad de San Cristóbal, el 30 de Diciembre de 1916 hija del munícipe Pedro C. Renville Brito y su esposa Mercedes María de los Santos desde muy temprana edad tuvo un espíritu muy dinamice practicando en sus años de adolescencia y juventud el ciclismo, la natación y el volibol, formando parte del grupo “Encanto Femenino”, que viajo por varias ciudades del país poniendo en alto el deporte nacional.

Miembro fundador y directivo del Patronato de educación especial de Rehabilitación en San Cristóbal, institución que en 1975 fundó una Escuela para niños retardados mentales, la cual funciona eficientemente en esta ciudad, gracia al amor desinteresado de personas como la profesora Mencia renville que dedica la mayor aporte de su tiempo, en esta ardua labor en bien de su comunidad.
Profesora durante 10 años en la Escuela Juan Pablo Pina de San Cristóbal.

Maestra fundadora del Instituto Politécnico Loyola de San Cristóbal donde paso a ser profesora desde 1952 (periodo de su instalación) hasta 1982, o sea treinta (30años, donde trabajo con ahínco, dedicación, a ciencia, perseverancia y mucho amor siendo recordada y admirada por todos sus alumnos y personas que tuvieron la dicha de recibir su enseñanza y compartir con ese ser tan extraordinario.

Ha recibido muchas placas de reconocimiento entre las que podemos enunciar:
Reconocimiento del Patronato Cultural de Sna cristobal en 1987.
Socia Honorifica de la Cámara de Comercio y producción de San Cristóbal en 1993.
Reconocimiento de la Asociación Dominicana de Rehabilitación en San crstobal en 1995.
Reconocimiento por la Direcion Regional de Educación de San Cristóbal en el 2002.
Es declarada hija destacada de San Cristóbal en el 2002 por la Gobernación Provincial de san Cristóbal.
Recibió el 30 de junio de 2002, como premio un busto de Salome Ureña de Henríquez y diploma que es la mayor distinción y galardón que otorga el Ministerio de Educación a los Maestros distinguidos, la cual ostentan muy pocos profesores del país.


María Mencía Catalina Renville Santos comenzó el 25 de marzo de 1959, una colección de Sacapuntas que hoy cuenta con 2316 piezas; por su originalidad, curiosidad y colorido impresionante es visitada por cientos de personas nacionales y extranjeras, siendo la única en su género en el área del Caribe.


El 18 de febrero del 2011 en el marco de la celebración del día del Estudiante, la Gobernación Provincial de San Cristóbal, el Ayuntamiento del Municipio de San Cristóbal, el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Turismo, declararon la colección de Sacapuntas cono Atractivo Cultural de la provincia de San Cristóbal, develando una tarja en la Casa de la Familia Renvile.


Vivió recibiendo la gran satisfacción de un deber cumplido que fue la formación de os niños que hoy componen las generaciones que ocupan altos puestos en la nación e instituciones fuera del país. Su legado está vivo en cada uno de sus alumnos, hijos y nietos.

Fallece en la  ciudad de San Cristóbal el día 12 de abril de 2013 q los 96 años. EN agosto del mismo año la colección de sacapuntas fue reinstalada en el Instituto Politécnico Loyola, donde podrá ser disfrutada por las futuras generaciones, como la profesora Mencía siempre quiso.


El Instituto Politécnico Loyola (IPL) es una Ciudad Educativa, estatal y sin fines de lucro, que inspirada en la experiencia educativa de la Compañía de Jesús-Jesuitas-orientada según los criterios de la Pedagogía Ignaciana, forma personas comprometidas con el desarrollo humano, económico y tecnológico de Republica Dominicana. Fue fundado el 28 de octubre de 1952 y mediante un acuerdo firmado por el Estado dominicano  fue confiado a los Jesuitas.

El publico meta del IPL son personas que no tienen acceso a una educación de calidad.

En nuestra casa de estudios recibimos a personas de todo el país, aunque su mayor incidencia se concentraba en Santo Domingo y la región Sur del país.

La ciudad Educativa Loyola cuenta con un sistema único de duración que permite al alumno ir desde preescolar hasta los estudios universitarios.Contamos con la escuela Básica Loyola, La Escuela de Idiomas Loyola, el programa Infotep –Loyola deEducación continuada, la Escuela Media politécnico Loyola y el Instituto Especializado de estudios Superiores Loyola. Hoy día, con más de 60 años de servicios educativos tenemos confianza plena en las personas y en nuestra metodología de trabajo que busca la educación integral en un ambiente de aprendizaje, trabajo en equipo y excelencia académica. Combinados estos programas dan como resultado la excelencia humana y profesional que es continuamente reconocida por al sociedad Dominicana. Tanto los empresarios como las instituciones receptoras de nuestros egresados han confirmado a lo largo de estas seis décadas el valor humano y profesional de nuestros egresados.











APOLOGIA A VIRGILIO GOMEZ SUARDI (VILLO)




Agustín Perozo Barinas

He leído con sumo interés una serie de artículos sobre el comandante Caamaño en las dos últimas semanas en varios medios impresos. 

Fui amigo personal y asistente de Virgilio Gómez Suardí (Villo, con su seudónimo de guerra 'Mario') desde 1985 hasta 1997. De estos años, una década en la ciudad de Nueva York.

No con sorpresa leo los severos hechos que se inculpan a Villo durante su presencia en Cuba al lado de Caamaño, como si este último, líder de la Revolución del 65, fuera un niño incapaz de pensar y tomar decisiones por sí mismo. 

Villo no tenía ese poder de intriga ni convencimiento sobre Caamaño y sí conocía sobre la incapacidad de los grupos de apoyo (políticos o armados) para consolidar los planes de la expedición, una vez el desembarco (o desembarcos) se realizara(n).

Se intentó abortar esta empresa, lo que ya Villo consideraba una aventura, intentando salvar la vida de Caamaño y sus compañeros. En República Dominicana no existían condiciones, ni rurales ni urbanas, para detonar una insurrección como la que se pretendía en 1973. 

Villo no era iluso, ingenuo, soñador, idealista ni nada por el estilo. Su trayectoria en los movimientos de izquierda que enfrentaron a los doce años del balaguerato es conocida, aunque no del todo, y ha sido objeto de adulteraciones y manejos acomodaticios. 

Sobre los crímenes de La Conquista en este continente, responden los españoles: "Fue culpa del Tiempo y no de España". De la misma manera Villo vivió su tiempo y no fue ajeno ni pasivo a aquellas realidades. 

Tomó las riendas de sus responsabilidades políticas en su momento y ejerció su derecho de cumplir su rol, lo cual hizo con coraje. A tal punto que, años después, seguía recorriendo las calles de su amado Santo Domingo solo, sin temores ni remordimientos. Que en paz descanse!


sábado, 21 de junio de 2014

ESPERANDO LA PRIMAVERA: ENSAYO SOBRE LA SOLTERIA / SILVIA MARTE


Prólogo / Pedro Camilo.

Cuando Silvia Marte me solicito que la orientara durante el proceso de escritura de un ensayo sobre la solería, nunca pensé que luego de aceptar su petición viviría una experiencia hermosa, por un doble motivo: primero, porque tuve la oportunidad de conocer a una mujer singular, educadora, líder cristiana y abogada de profesión; y segundo, y a que pude adentrarme en el conocimiento de un tema como la soltería, cuyas causas poseen repercusiones sociales y demográficas relevantes.

Nacida en Peravia y criada en San Cristóbal, Silvia es una dama de sonrisa afable que ha hecho de su estado civil, la soltería, un espacio del espíritu para cultivar la dignidad propia y defender el respeto que merecen sus amigas que también se encuentran en la misma situación, sin  caer en posiciones feministas extremas, actitudes rígidas que nublarían el horizonte de la igualdad de géneros.

De este ámbito del espíritu nación Esperando la primavera, el libro de Silvia Marte. Durante seis meses la autora trabajo el tema de la soltería; por momentos, la faena intelectual se inclinaba hacia la pura investigación científica, y hasta se llego a elaborar un diseño de campo para recoger información primaria a través de un cuestionario de autoaplicación; sin embargo, el final, prevaleció lo que Silvia traía guardado dentro del corazón: la ofrenda en palabras de un manojo de vivencias acerca de su vida soltera-varias reflexiones acerca del tema y cinco relatos de excelente factura-, una entrega que se apoyo en los datos secundarios obtenidos mediante la revisión bibliográfica y que le sirven de marco teórico. Así surgió el referido texto, estructurado por capítulos y intos, en los que la autora aborda temas y subtemas bajo títulos que no sólo se refieren a las causas, a los tipos y a las consecuencias de la soltería, sino que también destellan sentidos poéticos (por ejemplo, “EN pleno invierno”, 2Gozo de la espera” y “Las hojas del otoño, entre otros), estrategia que empieza con el titulo general del libro: Esperando la primavera.

Mientras leía los borradores del ensayo entonces se hallaba en ciernes, tuve la precepción de que el propósito de la atoras y la intención textual que ella estaba logrando, trenzaba los hilos de una metáfora que tomaba a la primavera como núcleo y que se irradiaba al verano, al otoño y al invierno, convertidos en subtemas, dentro de una táctica que la autora denomina, en uno de los puntos, “El otoño de la esperanza”, una manera ingeniosa de mantener viva la ilusión, aun cuando los augurios de fortuna resultaran fallidos. Y fue ahí donde vislumbre un puente tendido hacia el optimismo, como una apuesta por la vida relativamente venturosa.

Más aun: como el epígrafe general del libro es un verso de Sheeley que reza así: “Si llega el invierno, ¿puede la primavera estar lejos?, afiance mas la idea de que la autora había tomado la primavera a modo de símbolo. Siendo así, resulto fácil meditar que esperar la primavera para un soltero podría ser un gozo si lo hace desde la soledad creadora, o a partir se esa libertad que depara oportunidades para conseguir la autorrealización; pero también podría ser que esa persona se ubicara en el invierno de la soltería, para entonces experimentar el reverso de la soledad como sufrimiento, o para caer en el abismo del libertinaje como revés de la libertad.

Los capítulos 5y6 son fundamentales, porque cristalizan el tema de la soltería y le dan una dimensión no solo romántica- propia del mundo cristiano-, sino también filosófica, de manera que surgen meditaciones que podrían originar ecos de sabiduría en la vida de todos los que aprenden con buen ánimo este contenido. Así, en el capítulo 5, “no pierdas la esperanza”, Silvia pone en práctica su estrategia de hacer que la esperanza retoñe, mediante la inclusión de reflexiones breves y la inserción de un relato cuyo personaje-Sara-deja una estela ejemplar al igual que los demás que protagonizan las narraciones anteriores.
En el capítulo 6, “Las hojas del otoño”, se utiliza un epígrafe del Alber Camus para articular una reflexión que resulta valida tanto en la vida de soltera como en la existencia; que en cada hoja seca del otoño se podría descubrir una flor que brota para embellecer el bosque. Luego presentar un cuento que muestra a ara mientras vive una situación ideal, la autor finaliza con una lección de vida.

También, las conclusiones y las recomendaciones de este libro fueron elaboradas dentro de metáforas que les dan una fuerza expresiva relevante: “celebración de la primavera”, que ocupa e capítulo 7, es el título que nombra la síntesis del texto, mientras que “Siempre hay un mañana”, que abarca el capitulo 8, es el rotulo que designa las recomendaciones que Silvia les ofrece a sus lectores, sobre todo, a “esas solteras que todavía esperan sus compañeros”, como gusta decir la autora.

Tanto en uno como en otro, las escritora resume una sabiduría que le viene no solo de la revisión bibliográfica que sirve de marco teórico a Esperando la primavera, sino también de su experiencia como soltera preocupada por conservar la dignidad propia y el respeto que se merecen sus amigas que están en la misma situación; un saber, al fin, que interpreto de este modo: mientras la primavera llega, la meta a conquistar desde la soltería es la autosuperación, aprovechado la soledad creadora y la libertad entendida como la capacidad para elegir lo mejor. “Un comienzo no desaparece nunca, ni siquiera con un final”, es la frase de Mulisch que parece inspirar a Silvia Marte en esta incesante labor de orientación.

Introducción

Siempre nos preguntábamos de qué manera podíamos ayudar a esas solteras que aún estaban esperando por sus compañeros. Ciertamente, fue en el año 2012 cuando se despertó la idea de plasmar en un libro nuestras vivencias de vidas de soltera, como un desafío que nos hicimos con el afán de ir cumpliendo metas tazadas.

Al interactuar con cada soltera nos dábamos cuenta de su soledad, además de percibir cuantos sueños rotos cargaba sobre sus espaldas, a pesar de continuar con un corazón lleno de esperanza. ¿Había una forma de ayudar? Luego de una reflexión, decidimos aportar nuestro granito de arena, no solo en el sondeo de las causas de la soltería, sino también en el análisis de las diferentes facetas de este tema.

De esta manera nació la idea de realizar una revisión bibliográfica del referido tópico, en la que pudiéramos apoyar nuestras reflexiones sobre la soltería-integradas en el marco teórico y articulado también en relatos que se distribuirán en los capítulos-, teniendo en cuenta las vivencias propias, las de nuestros familiares y las de nuestras amigas y conocidas. A partir del análisis de la información primaria y de los datos secundarios, podremos tenar unas conclusiones para luego crear una plataforma mínima de recomendaciones, dirigidas a las solteras que aspiran a formar una pareja feliz.

Para su mejor comprensión, Esperando la primavera tendrá un prologo, una introducción y ocho capítulos cuyo contenido detallamos de la siguiente manera: En el capítulo, “Soltería, ¿Qué es?”, revisaremos las generalidades del tema en cuestión; en el segundo, “El cristiano y la soltería”, abordaremos el tema basándonos en la biblia; en el tercero, “En pleno invierno”, mostraremos al lector las sombras que podrían oscurecer la vida de soltera; en el cuarto, “Gozo de la espera”, presentaremos las luces de la soltería; en el quinto, “No pierdas la esperanza”, iniciaremos la estrategia que hemos llamado “el retoño de la esperanza”, que no es otra cosa que una forma retórica de estimular la ilusión para mantenerla viva; en el sexto, “ Las hojas del otoño”, continuaremos la estrategia anterior, pero ahora apoyada en un lema de Albert Camus; en el séptimo, “Celebración de la primavera”, haremos una síntesis del libro; finalmente, en el octavo, “Siempre hay un mañana”, ofreceremos las recomendaciones de ligar, bajo una metáfora que crearemos a partir de una frase del escritor Harry Mulisch.


Bibliografía

Silvia Marte nació en la provincia Peravia. Desde temprana edad emigró€ junto con su familia a la ciudad de San Cristóbal, donde reside actualmente. Realizó en la UASD sus estudios superiores en Educación, Mención Ciencias Sociales, y durante varios años ejerció el magisterio en centros docentes públicos y privados.

Más tarde, en el año 1995, logro el título de Licenciada en derecho en UNIREHMOS para alcanzar luego, de parte de la Suprema Corte de Justicia, la designación como Notario Publico del municipio de San Cristóbal.

En junio de 2003, la entonces Secretaria de Estado de Educación le otorgó un diploma de reconocimiento por su meritoria labor a favor de la educación dominicana.


Dentro de las actividades académicas como líder cristiana, Silvia Marte realizó un curso de “Servicio Cristiano” en la Universidad Global en marzo del 2013, y en este mismo año, 2014, concluyó una Licenciatura en teología en la Universidad Bíblica Internacional.

CAPITULO 1. La soltería, ¿qué es?/ Fragmento.
El Concepto

En los tiempos modernos la soltería es una realidad latente, tanto para a los hombres como para las mujeres. De ahí su importancia como tema. En cuanto a su definición, “soltería” es “el estado soltero”, según el Diccionario esencial de la lengua española (20006); y más adelante, se puntualiza el concepto de “soltero” como un adjetivo que designa al “que no está casado”.

Por nuestra parte podemos decir que la soltería es el estado natural, transitorio o permanente, en el que se encuentra una persona sin una pareja conyugal, y que nunca ha estado casada; este conserva desde que una persona nace hasta que contrae matrimonio; también puede durar para toda la vida, o por un periodo muy corto o largo, dependiendo de cuando decide la persona unir su v ida  a otra, ya sea en la juventud, en la etapa adulta , o en la madurez. Una vez finalizado el matrimonio, por lo general no se recupera el estado civil de soltero, sino que se pasa al estado civil de “divorciado”, “separado” o “viudo”, en función de la forma de disolución del vinculo matrimonial.

La palabra “soltero” surge, etimológicamente, del latín solitarius (solitario), conforme al diccionario etimológico español (1998). En cambio, la palabra “celibato” empezó a usarse hacia el año 1625, como forma culta en lugar de soltería. Su base etimológica es caelebs, voz latina que significa “soltero”  (ibídem). Más aún: el Diccionario hispanoamericano de derecho (2008), define el término “celibato” o “soltería” como “la condición obligatoria que caracteriza a los sacerdotes de la Iglesia católica, ya que al ordenarse hacen un voto solemne de castidad”. A continuación, puntualiza el vocablo “célibe” como “dicho de un individuo que no ha adquirido el estado de matrimonio”.
¿Por qué son solteros?

Robles Aguilar (2012) informa acerca de un estudio publicado recientemente por el semanario británico The Economist, el que resalta la tendencia de la soltería a cubrir el mundo con excepción de África, como un modo de vida que muchos seres humanos han adoptado con la finalidad de vivir solos, sin  la ligazón del matrimonio, con sus secuelas que actúan sobre ámbitos tales como el demográfico, el económico y el medioambiental.

El referido autor añade que no sólo sociólogos sino también profesionales de diferentes ámbitos de la ciencia han tratado de buscar las causas de soltería como una actitud que hace que la personas prefieran la soledad a una vida en familia, lo que va en contra de la naturaleza gregaria del ser humano.

Dentro de los múltiples factores causales, Robles Aguilar menciona la permanente crisis económica que afecta a varios países y que provoca, en particular, el desempleo juvenil y la inestabilidad de la mayoría de puestos de trabajo que se crean; y sobre todo el analista se refiere al individualismo como factor causal y como “ un rasgo que tiende a imponerse a lo largo y ancho del planeta, particularmente en las sociedades mas desarrolladas y que hace que en todo contexto social prevalezcan los intereses personales por encima de los colectivos”.

De igual manera, cita el matrimonio como un especial desafío debido a que la convivencia conlleva de conflicto y su éxito depende de una serie de requisitos por parte de sus integrantes, tales como la madurez, la flexibilidad, la comunicación, la tolerancia y la visión compartida de objetivos, entre otros. Aunque Robles Aguilar no engloba estas exigencias dentro de un elemento único, nosotras las consideramos como factores que forman parte de la plataforma cultural de un individuo y cuya eficiencia podría ser causa de divorcio o de separación.
Como dato de importancia, el articulista, apegado al estudio aparecido en The Economist, dice que el fenómeno de la creciente soltería se da predominantemente es estratos sociales medios y altos, con ingresos económicos y educación académica por encima de la media. El analista afirma que esta tendencia se inicio en la década de los 80 del siglo XX, e incluye cambios en diversos comportamientos, en especial el retraso del matrimonio, la postergación del primer hijo y el aumento de las uniones libres, así como los hijos fuera del matrimonio.

 ¿Quiénes son los solteros?

No hay un tipo único de soltería, cada tipo se va a determinar por la forma particular del solero conducirse. En estas variaciones inciden diversos factores tanto de orden personal como cultural y social. Dentro de la gran variedad de soltería es necesario  construir una clasificación para lograr un mayor entendimiento del fenómeno. Según la información contenida en un artículo publicado en la página web denominada “Saluspot” (2012), la saltearía puede dividirse en dos grupos: voluntaria e involuntaria.
La primera alude al soltero por elección o convicción que es quien ve la soltería como una opción de vida, elige esta condición y desde esta postura la personas defienden la soltería como un estado legitimo para asumir la existencia. Estos solteros se enorgullecen de poner sus propias necesidades en primer término, bastarse a sí mismos, tomar decisiones i dependientes, además de disfrutar su privacidad.

Las personas solteras obligadas son aquellas que se encuentran en ese estado: por un lado, el deseo que experimenta el soltero de tener pareja, y por el otro, el hecho de no poder hacerlo. Obviamente estamos hablando de soltería involuntaria.

El diario digital ecuatoriano EL Coemrcio.com, brindo a sus lectores una clasificación de soltería, englobada bajo el título de “soltería: síndrome del siglo XXI”(2009), y fundamentada en el libro singled out (sobre como la soltería es estereotipada, estigmatizada e ignorada pero quienes las practican viven felices para siempre), de la psicología estadounidense Bella De Paulo se refiere a “Los solteros convencidos”, que “son aquellos que están satisfechos de su estado canalizan sus energías hacia sus actividades profesionales, religiosa so humanitarias”.

Con respecto a “Los perfeccionistas”, la psicología los cataloga como “solteros exigentes que no encuentran a nadie con las características para llevar en pareja una vida que les satisfaga y les permita desarrollarse de manera individual”, mientras que los “solteros aventureros””son aquellos que se sienten atraídos por los viajes exóticos y los deportes alternativos. Se emparejan siempre y cuan do encuentren personas que estén dispuestas a compartir tales aventuras”.