domingo, 23 de agosto de 2015

Revista POMMIER : 2do FESTIVAL CULTURAL INDIGENA / Año 2 No. 2


PRESENTACION

José Corporán
Presidente Fundación Cuevas del Pomier

La Fundación Cuevas del Pommier, la Fundación Literaria Aníbal Montaño, y la Asociación de Guías del Pomier, se complacen una vez más en poner en las manos de los lectores, este segundo numero de nuestra revista Pomier en el que se recogen textos e imágenes de lo que fue nuestro 2do festival Cultural Indígena 2014, que se celebró del 5 al 12 de octubre, con la participación de más de 5,000 personas.

Al día siguiente comenzamos la preparación de lo que sería el 3er Festival, el cual nos proponemos aumentar la visitación a la reserva, así como l material de difusión sobre la importancia de la misma.

En la versión 2015 del festival, a celebrarse del 2 al 11 de octubre, le impacto será desde el mismo centro de la ciudad de San Cristóbal con la Caminata Taina por toda la Avenida Constitución.

Es hora de agradecer a las instituciones y personas que han hecho posible esta hazaña cultural en pro del desarrollo de la provincia de Sn Cristóbal: al Instituto Politécnico Loyola; al Senador Tommy Galán; al gobernador provincial Julio Cesar Díaz; al Ministerio de Medio Ambiente; al Consejo Nacional de Discapacidad CONADIS; al Concejal Andrés Corporán; a la oficina Presidencial de Tecnologías de la información y comunicación (OPTIC), y al Centro Regional de Investigaciones Históricas, Arqueológicas y Antropológicas (CRIHA).


Grupo indigenista Batey Athene de Azua
Visita del Rector José Nuñez SJ y comisión del Loyola al sitio de Yaniris


CONTENIDO

EL SENDERO TAINO.

LA EXTINCIÓN DEL TAINO ES UN MITO
(Entrevista al indigenista Jorge Estevez).

TOLO Y CHENCHA
Una vida quemando casabe.

EL ARTE TAINO EN SAN CRISTOBAL.


Luis " El Cimarrón" Arias entre el arte y la actuación

RAICES Folklóricas dirigido por el Profesor JULIO GUILLEN



RAICES (Revista/Año 2/No.2/abril2015)




Editorial/ Martin Lenk, Sj

Hay un gran deseo en el ser humano, un deseo incansable: el deseo de ser feliz. Y no hay que investigar mucho para darse cuenta qué es lo que hace al ser humano feliz. No hay mayor felicidad que la de saberse amado. Muchas cosas hacemos  para que nos quieran. Y estamos en búsqueda de un amor incondicional.

Hay un lugar donde todos, por primera vez, hicimos esta experiencia del amor, e incluso la experiencia de ser amados incondicionalmente. Este lugar es la familia, la cual está presente al inicio de nuestra vida; en ella nacimos. La madre ama al recién nacido por una sola razón: es su hijo. Y es, primero, el amor de la madre y después, el del padre que realmente nos hacen vivir.

Salimbene de Adam describe en su Crónica como el emperador Federico II, queriendo investigar cual era el idioma original -latín, griego o hebreo-, puso a algunos niños recién nacidos al cuidado de unas nodrizas ordenándoles que les dieran todo tipo de cuidados, menos acariciarlos y hablar con ellos. Y continúa Salimbene explicando que el resultado del experimento fue desastroso: los niños no solo no hablaron, sino que murieron a pesar de la higiene y de la abundancia de alimentos. Y es que nadie puede vivir sin amor.
Nacemos de una familia. Al crecer, ampliamos el horizonte y nos encontramos en una comunidad más grande con hermanos, abuelos, tíos, vecinos y toda clase de familiares y allegados. Al hacernos adultos, nace en nosotros el deseo de encontrar un complemento en el otro, de amar y ser amados para formar una nueva familia. Conocemos el enamoramiento y vemos cómo de nuevo la mirada se ensancha y, partiendo del amor entre dos, nace un tercero.

Desde el punto de vista de la fe, esto no parece casual. La biblia no enseña que le ser humano es creado a imagen y semejanza de Dios. Esta imagen divina no solo se encuentra en la inteligencia, voluntad y libertad de la persona humana. La semblanza divina no se limita al individuo; también la comunidad es imagen de Dios. Dios es amor, es trinidad, comunidad del amor. Y nada se parece tanto a una comunidad de amor como la familia humana.

“¡Suena muy bonito- podrían decir-, pero la realidad es otra!¡Basta ver el periódico con tantas noticas negativas!”. Es cierto. Hay mucho sufrimiento y muchas familias enfermas, rotas y destruidas. Pero queda el deseo…, y el deseo más profundo del ser humano sigue siendo el amor, y el lugar natural de este amor sigue siendo la familia. Basta con sentarse en cualquier lugar y escuchar la letra de la bachata que llega al oído desde el colmadón más cercano. Nos cantan de la amargura del amor frustrado y engañado, y del deseo de un amor incondicional, de un amor que nunca pase.

Pero en la búsqueda desesperada de la felicidad, fácilmente lo buscado se escapa una y otra vez de las manos. Si se quiere lograr la felicidad “gozando” sin entregarse, la frustración está garantizada. El saberse amado es una llamada a los demás. Y el primer lugar de esta entrega es, una vez más, la familia. En ella, aprendemos a recibir y a dar. Las palabras de Jesús “Hay mayor felicidad en dar que en recibir” no es un mandamiento moral, es una experiencia. Solo felices si sabemos entregarnos.

Esta segunda entrega de RAICES- revista de ´pensamiento cristiano se dedica de una forma especial a la familia. EN octubre del 2014, se celebró en Roma el II Sínodo Extraordinario de los Obispos para preparar el Sínodo Ordinario sobre la familia en el 2015. Así, nuestra iglesia universal nos inspiró el tema central de este número.

En consecuencia, la serie de artículos inicia con una conferencia que Monseñor Gregorio Nicanor Peña Rodríguez, obispo de Higüey y presidente de la Conferencia del episcopado Dominicano, dictó el día de Santo Tomas de Aquino en el Convento de los Dominicos. El texto mantiene su carácter de conferencia oral. Monseñor Peña fue el único obispo de Republica Dominicana que participó en el Sínodo extraordinario el año pasado. Así, sus palabras nos introducen en la problemática que allí se vivió y no comenta muchos textos de los documentos del Sínodo Isntrumentum Laboris y Relatio synodi. Agradecemos a Monseñor Nicanor Peña el permitirnos publicar sus palabras.

Nuestro deseo es que la revista sea encarnada, enraizada en nuestra tierra; así, nos fijamos un poco más en la familia dominicana de hoy. La Dra. Josefina Zaiter, conocida experta en psicología social y autora de varios libros al respecto, nos presenta la familia con la realidad que vivimos: ya no podemos hablar de un modelo único; hay una variedad de tipos de familias.

Desde su experiencia como médico familiar en el hospital Luis Eduardo Aybar, más conocido como el Morgan, la Dra. Ruth Báez, religiosa de las Misioneras de los Sagrados Corazones, nos introduce en la realidad de la salud de la familia en República Dominicana. Aún queda un gran trabajo por realizar para que la salud familiar y la educación respecto a ella sean una realidad.

El P. Mario de la Cruz nos representa un abanico de ciencias que miran a la familia desde sus respectivos puntos de vista. Muy iluminador es la comparación entre la familia tradicional y la moderna que extrae de los documentos del CELAM. Podemos ver como la familia moderna también ha recuperado valores familiares. Entre otros, cabe destacar que hay mas dialogo, menos machismo y se comparte más la autoridad familiar entre el hombre y la mujer.

El P. Cristian Peralta analiza el tema del aborto-una de las realidades más dolorosas del mundo de hoy-desde la discusión sobre el código Penal Dominicano a finales del año pasado. Urge reflexión ética. ¿Cómo podríamos construir una sociedad que con alegría de la bienvenida a cada ser humano que está gestando en el vientre materno?

El P. Ignacion Lasaga nos comparte unas reflexiones del gran filósofo danés Soren Kierkegaard: la búsqueda de “conquistas” amorosas para el goce estético no es otra cosa que desesperación; el amor tiene que permanecer en el tiempo. Las reflexiones de Kiekergaard no han perdido nada de actualidad y me parece que nuestros músicos populares contemporáneos lo ilustran bien. ¿Qué hay detrás del dembow” dominicano? ¿No será también una desesperación? No faltara el “goce estético” en el primer amor, pero la permanencia del amor es el secreto del matrimonio y el verdadero camino de la felicidad. Recuerdo las palabras de mi abuelo en la celebración de los 60 años de su matrimonio, señalando  abuela: “Hace sesenta años era muy buenamoza, la quería mucho. Hoy ella- y yo- ya no tenemos dientes. Somos viejos. Pero la quiero más”.

En una revista de pensamiento cristiano no puede faltar una iluminación bíblica. La Hna. Ángela Cabrera nos enseña con maestría las riquezas de las dimensiones bíblicas de la familia, desde el Antiguo testamento hasta nuestros días, como reflexión para las familias de hoy.

Nuestra Iglesia en República Dominicana realiza esfuerzo a favor de las familias y, en ese sentido, el P. Carlos Peña nos informa sobre la pastoral familiar dominicana.

Aparte del tema central, siempre hay espacio para otros tópicos. Así, el P. Sergio de la Cruz continúa sus reflexiones sobre la Educación Superior que inicio en el número pasado de la revista. Esta vez, nos presenta la Educación Universitaria desde la espiritualidad ignaciana y las universidades jesuitas.

También queremos dar espacio a una sección de recensiones de libros- especialmente libros dominicanos-. Así, iniciamos con Equidad Integral, de Ignacio Miranda, a cargo del P. Francisco Antonio Jiménez.

La familia es comunidad de amor y la vocación más frecuente en el pueblo de Dios será la forma una familia. Pero también existe otra vocación de amar y de entregarse; la vida consagrada, y es a ella que dedicaremos el próximo número de RAICES, especialmente a la vida religiosa en República Dominicana.

TATUAJES PARA EL ALMA / Monseñor Freddy Bretón



Aunque he visto tatuarse hasta imágenes religiosas, no sé si hay otra cosa con la que el ser humano pueda mostrarse más superficial.” Es mundo…”, decían nuestros mayores, significando la diversidad; aunque esta no pudiera ser siempre comprendida. El primer tatuaje lo vi en mi infancia; en la parte frontal de un brazo del señor que vendía batidas en una pequeña cafetería de mi pueblo, había una gran mujer desnuda, toscamente dibujada. Había sido marinero, y eso explicaba que fuera el único tatuado en muchos kilómetros a la redonda.

Ahora veo que faltarían kilómetros de piel para dar abasto a todo lo que algunos quisieran exhibir en su cuerpo; como no se puede borrar lo tatuado, tratan de remediarlo superponiendo una imagen más amplia, con colores mas oscuros y fuertes.(Habrá algo más difícil de entender que el ser humano?). La Biblia había de poner una marca en la frente (Cf. Ezequiel 9,4) y Dios promete escribir su ley en los corazones (Cf. Jeremías 31,33). Recordamos el pasaje de Apocalipsis 14,1, el los “144,000 que llevaban escrito en la frente el nombre del cordero”. Todo lo cual puede entenderse con sentido simbólico, no físico.

En Cuanto al tatuaje, la Escritura es tajante:”No haréis incisiones en vuestra carne por los muertos; ni os haréis tatuaje. Yo Yahveh” (Levítico 19,28). Las incisiones eran practicadas como parte de los ritos funerarios paganos, que aunque prohibidos, se practicaban también en Israel.

En la Biblia no aparece más la palabra tatuaje, pero su mención aquí muestra que era practicada en el paganismo y su prohibición indica un probable uso por parte del mismo pueblo de Israel. No hay duda de que Dios quiere marcarnos profundamente, grabando en nuestro interior virtudes y valores que cambien nuestra bajeza animal en halito divino; que nos transformen en creaturas nuevas.

Si con algo vamos a marcar el alma, hagámoslo, pues, con las buenas obras, con la solidaridad. Que se grabe firmemente en ella la gracia de Dios. Porque esta, ¡oh prodigio!, ni duele, ni infecta, ni mancha nuestro interior.

 El Camino. Semanario Católico Nacional. Año 35 Edición 1779. Domingo 9 agosto 2015.

domingo, 9 de agosto de 2015

EL CACAOTAL


Por: Agustín Perozo Barinas


Un cacaotal centenario en nuestra Quisqueya está repleto de relatos. De noche pululan dos tipos de cocuyos; únicas luces naturales en las noches nubladas, sin estrellas y sin luna. Coros de grillos y cigarras disputan al silencio el tenue susurro del céfiro nocturno agitando en danza los ramajes.

Comentan que cerca del río ‘sale la cigüapa’. Que en el mango al lado del camino ‘aparece un ajusticiado’. Y que en luna llena, las yagüas iluminadas que cuelgan de las palmas, ‘son muertos acechando...’

Durante el día se siente el aire húmedo en las extensas arcadas formadas por árboles de cacao y sus rugosas ramas de color castaño muy oscuro, casi ennegrecidas, que concluyen en hojas lisas de textura crujiente. Vibrantes rayos solares atraviesan estos frondosos arcos mostrándose como pinceladas etéreas de luz.

En este enclave arbolado sobrecoge una atmósfera mística de silencio y soledad. No una quietud angustiosa. Un canturreo de escurridizos pájaros autóctonos distraen el pensamiento...

Cautivan al visitante los majestuosos amapolos, los javillas espinosas y los enhiestos yagrumos con las hojas cenicientas, que al asomo de la lluvia despliegan su envés blancuzco. Bajo la sombra de esos gigantes arbóreos proliferan lianas y arbustos urticantes, como el fogaraté y la pringamosa. Es un dominio de avispas, culebras y lagartos.

Siempre hay inquietas brisas atrapadas allí, por donde un apagado y monótono golpeteo de agua sugiere que un afluente debe estar cerca.

Las rendidas hojas del cacaotal forman una alfombra pardusca, de diferentes ocres y formas, que amortigua todo paso en este exuberante contorno tropical, agregando mayor capa vegetal a los suelos, preservándolos. Cada mayo rebosarán sus troncos con innúmeras florecillas blanquecinas junto a cientos de mazorcas verdes, fucsias, naranjas o amarillas.

Cacáhuatl, cacao; algún día tus granos serán delicioso chocolate, enlazados al amor...


DOMINICANISMO / Freddy Beras Goico



Usted también podrá hacerse su propia teoría de porque somos como somos.

Tal vez el poco acceso a una educación más definida e integral nos ha hecho permanecer con un grado más amplio de autenticidad. O quizás porque las costumbres nuestras son más cómodas y fáciles de llevar y aplicar, nos mantenemos anclados a norma sy actitudes con las que no queremos ni pretendemos romper relaciones.

Espontáneamente gentil y servicial, oceánicamente abierto, y sinceramente generoso, así es la mayoría de nuestro pueblo, devoto y fervoroso de sus creencias religiosas.

Bastante alejado aun de la malicia con que hay que convivir en las grandes urbes, el dominicano promedio es bueno.

Aficionado con pasión a los deportes, sobre todo al beisbol, a las peleas de gallo, a las carreras de caballos y a la Lotería, y amante de un merengue que, más que en los oídos, parece vivir en su misma sangre.

Como la mayoría de los pueblos de América, hemos estado sometidos a una serie de avatares y circunstancias que podrían haber cambiado regularmente nuestro comportamiento, pero prevalece lo ancestral y nuestra actitud en términos generales, es todavía inherente a la colonización y desarrollo de la etnia.

Ante el acoso, comulgan ambos genes, y aunque la relación puede ser brusca, prevalece el gesto de asombro, la pregunta muda del porque, la aceptación sumisa o la incredulidad.

Cualquier cosa puede olvidar quien nos visita menos el temperamento dominicano.
Y como la parte más visible y hermosa de ese temperamento, la presencia y la belleza de la mujer criolla, donde comulga la mezcla racial euroafricana que la hace apacible y explosiva, serena y ardiente, intima, cálida, y maternal.

La risa, tan estrepitosa como la música criolla, es capaz de surgir libre aun desde el más solemne momento. La frase repentista es irrefrenable muestra de tipicidad.

La generosidad, aun acosta del sacrificio, es capaz de entregar a otro  empapado en lágrimas emocionadas, los únicos pesos conseguido para e suscrito.

Lo servicial, que o contempla riegos, puede ir desde ayudar a cambiar un neumático en una carretera solitaria, hasta acompaña a un niño perdido a algún destacamento policial, muchas veces con ropa que pertenece a uno de los propios hijos.

En pocos lugares del mundo se pregunta dónde queda tal calle o tal sitio y, quizá por la impotencia de explicarte claramente la ruta, te levan y te acompañan para complacerte.

El dominicano  es bueno en la medida en que a  circunstancias lo exigen. Y lo demuestra. Y es orgullo pregonarlo. Y es un deber exhibirlo. Y es un compromiso enseñarlo.

La solidaridad se hace más latente entre lo más necesitados, y surge como grito ante la propia vivencia como si quisiera ser ejemplo o mensaje directo frente a quienes pueden y no se dan.

La solidaridad se hace más latente entre los más necesitados, y surge como un grito ante la propi vivencia como si quisiera ser ejemplo o mensaje directo frente a quienes pueden y no se dan.

En los barrios, el hambre es circunstancial, generalizada y compartida. El plato de sopa caliente para la vecina que está enferma y vive sola, no falta nunca. El pantalón usado y la camisa para el pobre muchacho con problemas mentales y sin padre, aparece. Los zapatos aun en buen estado para el niño que tuvo la joven el barrio, siempre legan.

 Y así, el dinero del transporte para el amigo que lleva su niño a hospital infantil; el atiemposo plato de comida, que los dominicano lamamos bocaíto (bocadito); un rincón en el zaguán o en la sala de la c asa para el transeúnte no se moje mientras llueve, el café caliente y otros mil hilos mágicos embadurnados de espontaneidad; mantienen comunicación directa desde el instinto hasta el corazón.

El dominicano es limpio por dentro y por fuera.

Autentico patrimonio de todos es la gente. Quizá más buena de la cuenta, pero buena. Quizá más sana de lo que debiera, pero sana. Quizá más generosa que sus posibilidades, pero generosa. Quizá menos educada que otra, pero autentica.

Salga por las calles y las esquinas, por los callejones y cuarterías, por os multifamiliares y cuartuchos alquilados.

Ahí vera a la gente como es.

Pudiera pensarse que se encasilla un tipo de dominicano desde el aspecto socio-económico. Sin embargo, la misma condición acompaña a los criollos más destacados en el mundo.

Los colores patrios son revividos constantemente por la principalía de científicos, modistos, médicos, deportistas y representantes en diferentes aéreas, que nunca olvidan su condición autentica de dominicanos.

El llamado dominicano ausente esta tan presente como los presentes en la actividad económica y social del país, y Dominicana se enorgullece de ellos y ellos de su patria. Ellos, como todos, pelean con cualquiera por su sueño y su gente.

Instituciones benéficas, auténticos y benditos suplentes de las carencias, se nutren de grupos de damas y caballeros de posición económica estable, pero con la preocupación aflorada en la generosidad constante.

Dominicana, el país del amor eterno, acoge a todos los que vengan  sanamente en busca de lo que hemos sabido dar siempre: hospitalidad.

DOMINICANA / SENSACIONES Y COLORES DE LA REPUBLICA DOMINICANA. Amber Publishing House. Editores: Lorenzo Martinego y Ellis Peres. 1995.

UN NUEVO ESTILO EN LAS ARTES PICTOGRÁFICAS: MARCIAL BAEZ



Por Santo Domingo de Guzmán

La pintura y el arte taíno ya tienen su más fiel representante en el pincel del artista plástico Marcial Báez.

El arista se ha interesado especialmente en las pictografías encontradas en las Cuevas del Pomier, rescatando toda una gama del arte pictográfico dejado por nuestros primeros habitantes en el complejo de cuevas ya señalado.

Es a partir de entonces cuando el artista se sumerge en un nuevo mundo de descubrimiento que lo leva  crear un nuevo estilo, dando color a la serie de figuritas creadas por los artistas aborígenes.

 La idea del artista es llevar el arte taíno a los diferentes objetos usados en la vida cotidiana de forma que las figuritas ya con color puedan ser vistas, no solamente en una pared, tal y como la dejaron aborígenes, sino también  en una vasija, en una corbata, en un mantel, etc.

Es lo que ha dado al arte de Marcial Báez una forma diferente de ver las artes plásticas, dejando en el espectador una idea de las costumbres autóctonas de nuestros primeros habitantes.

Y es el estilo sencillo y ameno de este arte que ha llevado al artista a playas extranjeras a exponer su obra, el que de acuerdo a sus palabras ha impresionado de manera satisfactoria a los amantes de este tipo de arte en países como Italia, Inglaterra, España, entre otros.

Marcial Báez no solo descubre el arte pictográfico para llevarlo al arte moderno, sino que se preocupa por otras aéreas de la pintura como son la creación de dibujos a partir de las aves endémicas dominicanas, lo que dice, lo que dice le satisface en gran manera.

El artista no solo siente admiración por artistas clásicos, quienes dice han dejado su impronta en las grandes obras de arte que hoy se exhiben en los grandes museos del mundo, sino que dice sentir admiración por artistas locales, como es le caso de Ramón Oviedo, entre otras figuras de las artes plásticas nacionales y locales.

El destacado artista plástico dice sentir el mismo amor por toda y cada una de sus obras, así como un pare siente amor por cada uno de sus hijos y los ama individual y colectivamente a la vez sin preferir alguno de lelos.

Sostiene que lo importante para triunfar en la vida en cualquier empresa, es el esfuerzo y la calidad del arte, además de la temática aduciendo que el artista debe cuidar especialmente esa pare para poder mantener al público interesado en su trabajo.

Dice que el artista plástico, es diferente a otras áreas de las artes, tiene que estar involucrado con la gente, con la naturaleza, con lo que expresa su obra, razón por la cual debe estar mezclado con esas expresiones y al margen del boato y la opulencia.

Marcial Báez fue entrevistado en su residencia del municipio de San Cristóbal, donde surgió por la conservación de las cuevas del Pomier, así como toda expresión de la cultura aborigen del país.

domingo, 7 de junio de 2015

SEMBLANZA DE SOLANGE PEREYRA BARINAS (Acto Homenaje del Instituto Politécnico Loyola) / Douglas Hasbún.


Decía José Martí, el gran apóstol de la independencia cubana, que después de libertador el más alto honor que puede alcanzar una persona en su vida es el de maestro o maestra.

¿Cuáles motivaciones tuvo este gran pensador latinoamericano para llegar a esta afirmación? Indudablemente las cualidades innatas que reúne una persona que se dedica al arte de enseñar. Enseñar es un arte y cuando se enseña una disciplina musical, es doblemente arte.

Solange Pereyra Barinas es una de esas personas extraordinarias de nuestro Municipio que ha puesto su empeño en enseñar el arte musical durante toda su vida. Pero no sólo se dedicó a enseñar, como si esto fuera poco, sino también puso su vocación al servicio de la promoción cultural desde varias iniciativas entre las cuales se destaca el Comité Organizador del Festival de Palos de Sainaguá, evento que se ha realizado durante 30 años de manera ininterrumpida gracia al esfuerzo de un grupo de ciudadanos y ciudadanas y de la Fundación Sol Naciente y que hoy constituye un patrimonio nacional tangible de nuestra herencia cultural afro-caribeña.

Deseamos expresar, en nombre de su familia, el agradecimiento eterno al gesto de esta prestigiosa institución educativa de realizar este hermoso acto homenaje a su labor como ciudadana ejemplar  a su trayectoria cultural y artística, pero sobre todo, a su trayectoria magisterial.


Tomamos prestada una hermosa frase del insigne escritor y poeta Domingo Moreno Jiménes, quien durante su estadía en San Cristóbal, desde el año 1950 hasta el 1961, cuando fundó el “Instituto de la Poesía Osvaldo Basil” y quien llamaba cariñosamente a Solange como: mezcla de sol, y de ángel”.

40 años de entrega al magisterio desde el Liceo Musical Pablo Claudio y desde el Liceo Panamericano en Santo Domingo, y a la promoción cultural persiguiendo vocaciones y sueños de una juventud mejor, no es poca cosa.

Y esto adquiere más valor en un mundo que cada día va perdiendo valores cívicos y ciudadanos que adornaban las anteriores generaciones de entrega por una causa enaltecedora como es el arte a cambio de la esperanza de un futuro mejor para nuestro pueblo y nuestra juventud. Enseñar arte nunca ha sido rentable económicamente pero si lo es el capital emocional de las personas.

Y no podía ser de otro modo. “De tal palo tal astilla” dice el pueblo dominicano. Solange es hija de Doña Gracita Barinas, madre de toda una generación de promotoras culturales y que a pesar de haber vivido en una sociedad sojuzgada por una cruel dictadura, sobrevivió con su ejemplo vivificador para una juventud progresista, con deseos de libertad y que educó a tantos jóvenes como Secretaria del Instituto de la Poesía bajo la dirección de Moreno Jiménes.

Desde allí luchó por darle a nuestro pueblo un respiro libertario, con dignidad y decoro, en medio de aquel asfixiante momento histórico de nuestra República.

Ejemplo como este hacen falta para fortalecer nuevos paradigmas de una sociedad que ha ido perdiendo su esencia y que ha motivado al Instituto Politécnico Loyola a hacer honor a quien honor merece. Pero esto no es un simple cumplido sino un compromiso de la congregación de los hermanos jesuitas con su misión filosófica de confraternidad y de promover los mejores valores morales y trascendentales en la sociedad.

En este camino se encuentran la vocación magisterial y de servicio de Solange Pereyra Barinas con la misión y entrega de esta institución que prestigia a San cristobal en todo el país y el mundo que ha dado al país sacerdotes con tal nivel de entrega como el Padre Julio Cicero sj y otros tantos maestros y maestras meritorios por su labor educativa, académica y científica como Eugenio de Jesús Marcano, Doña Guarina Renville, etc.

Por eso retomamos las frases de José Martí y de Domingo Moreno Jiménes, que son el mejor concepto para definir a Solange Pereyra Barinas:


¡Maestra, mezcla de sol y de ángel!.

Sábado, 23 mayo de 2015.