martes, 28 de abril de 2009

¿Qué es la Gripe Porcina?



Preguntas y respuestas sobre el H1N1, sus variantes y cómo afecta al ser humano
ELPAÍS.com 27/04/2009

¿Qué es la gripe porcina?

Es una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que padecen los cerdos. Lo produce uno de los múltiples virus de la gripe del tipo A que existen. El índice de mortalidad entre humanos, sin embargo, es bajo (entre el 1% y el 4%).

¿Cómo se produce el contagio?

Por contacto directo con animales portadores, cuyo sistema inmunológico es muy similar al humano. Los contagios a humanos son poco comunes. Mucho más extraño es que se produzca entre personas, aunque puede suceder en grupos muy cerrados que están en contacto directo con los animales.

¿Cómo afecta al ser humano?

Los síntomas de la gripe porcina son muy similares a los de la gripe humana (tos, fiebre, dolor de cabeza y de músculos), por lo que puede escapar a los controles si los huéspedes del virus no acuden con prontitud a las autoridades sanitarias.

Los casos que se han registrado de infección de gripe porcina en humanos son escasos y en la inmensa mayoría de las ocasiones ha afectado sólo a personas muy relacionadas con granjas de cría de cerdos.

¿Es seguro consumir cerdo o derivados?

Sí. La gripe porcina no se contagia al ingerir animales enfermos o productos derivados ya que el virus muere a temperaturas superiores a los 70 grados centígrados.

¿Existe riesgo de pandemia?

Los seres humanos no son inmunes a la gripe porcina. Si el virus muta y adquiere la capacidad de contagiarse directamente entre humanos se puede producir una pandemia. Su impacto dependería entonces de la virulencia del virus, el nivel de inmunidad de cada comunidad y el efecto de las medicinas preparadas al efecto.

¿Existen vacunas efectivas? ¿Y tratamientos?

El virus de la gripe es muy inestable y muta cada año, por lo que no suelen existir tratamientos preventivos fiables.

Sin embargo, el tratamiento posterior de la gripe, tanto la humana como la porcina, es sencillo y suele dar resultados. Medicamentos como el Tamiflú, que se hizo famoso durante los brotes de gripe aviar de hace unos años, permiten recuperarse a los infectados siempre y cuando se la enfermedad se detecte pronto.

¿Se puede viajar a México?

El Gobierno aconseja no viajar a México salvo causa de fuerza mayor, pese a que la OMS no ha lanzado aún una recomendación similar.

¿Qué deben hacer quienes hayan viajado a México?

El periodo de incubación de la gripe porcina es de diez días, por lo que los expertos recomiendan permanecer vigilantes a los síntomas de la gripe clásica y acudir al médico en cuanto aparezcan.

lunes, 27 de abril de 2009

La Otra Epidemia



Editorial EL UNIVERSAL .com

27 de abril de 2009

Sólo un tema ocupa la atención de los lectores de EL UNIVERSAL: la epidemia de influenza en México. Van más de 100 muertos y, pese a las medidas tomadas por los gobiernos, el padecimiento parece esparcirse. La situación es grave, pero como en cualquier emergencia debemos evitar todos —medios, gobiernos y sociedad civil en general— caer en los dos extremos posibles: la indiferencia y la psicosis.

Indiferencia cuando se puede ver todavía hoy a gente en el transporte público con sus hijos en brazos y sin tapabocas, o estornudando sin cubrirse el rostro, o presentes en eventos de esparcimiento que implican el contacto con otras personas.

Deben saber quienes aún dudan del riesgo que corren, que esta enfermedad no es un invento gubernamental ni una exageración mediática; todas las autoridades de salud nacionales e internacionales —las únicas capacitadas para afirmar que existe una epidemia— coinciden en que sin la prevención adecuada el padecimiento cobrará más vidas.

Del otro lado tenemos a quienes, presas del pánico, acuden a las farmacias sin receta médica para solicitar antivirales como medida preventiva, una actitud imprudente dado que estos medicamentos sólo deben ser tomados 48 horas después de que a un paciente se le diagnostique la infección. En consecuencia, lo único que se consigue es un desabastecimiento de medicinas y mayor resistencia del virus.

Las dos actitudes extremas provienen de la ignorancia, que se alimenta cuando actuamos con base en la información que nos proporcionan amigos, vecinos, correos electrónicos masivos u otras fuentes que carecen del conocimiento necesario.

Fue gracias a la prevención y contención que otras amenazas en el pasado reciente fueron controladas —aunque no eliminadas por completo— como la gripe aviar. Depende de la actitud mesurada y responsable de todos conseguir que México quede sólo como una advertencia más.

domingo, 26 de abril de 2009

¿Existe una neuroeconomía?


Por César Mella

En 1932 Lord Robbins ofreció una definición de economía que me ha parecido interesante… “La economía es la ciencia que estudia el comportamiento humano en relación con la toma de decisiones sobre unos medios escasos que tienen diferentes usos”.

Cuando en el hogar y sobre todo en tiempos de grandes dificultades económicas distribuimos recursos para resolver necesidades estamos haciendo economía.

Es decir, que las decisiones en esta disciplina la toman los hombres y esto a su vez constituye una conducta, que debe ser racional.

Se ha llegado a decir que si los recursos disponibles no fueran escasos no existiría la economía, es como afirmar que sin enfermos no tendríamos hospitales…

La neuroeconomía es la aplicación de los conocimientos acerca de cómo funciona el cerebro humano a la economía, particularmente en el estudio de cómo los seres humanos toman decisiones. Cuando un mandatario toma una decisión de alta política económica para su país está escogiendo una opción entre varias.

Por ejemplo entre tomar prestamos o hacer un buen plan de austeridad, un individuo es racional en el sentido económico, cuando posee unas preferencias firmes, claras y estables sobre aquello que quiere obtener y además es capaz de comparar todas las alternativas (Mora 2008).

Con frecuencia un político no obedece a los buenos técnicos en una decisión, sino que valora el costo beneficio en votos y habitualmente toma una medida de corte populista que a la larga puede ser perjudicial para grandes mayorías y para el futuro de la nación.

Los llamados “malos negocios” muchas veces son producto de alteraciones en zonas especificas del cerebro como el sistema límbico o déficit de algunos combustibles cerebrales. Es por ello que en estados de exaltación o por el contrario en periodos de melancolía advertimos a nuestros pacientes que se abstengan de tomar decisiones económicas.

El comprador compulsivo si se le avisa que un mes después ese televisor costará un cuarenta por ciento menos, “no aguanta” el placer de comprarlo de inmediato aunque esperar signifique una gran inversión y una economía importante para sus ahorros.

En estos momentos se impone la prudencia en el gasto; hacer inversiones con prospección, por ejemplo en bienes raíces; prescindir de lo superfluo y darle valor y mantenimiento a los activos o propiedades. Esto y mucho más lo estudia esta nueva disciplina que se llama neuroeconomía.

DE SALUD Y OTRAS COSAS. El Nacional Digital. 25 Abril 2009.

MORRIST WEST: Desde la Cumbre


Morris Langlo West (1916-1999) fue un escritor australiano. Nació en St. Kilda, Victoria y realizó sus estudios secundarios en el Christian Brothers' College, East St Kilda. Ingresó en la Universidad de Melbourne en 1937 y trabajó como maestro en Nueva Gales del Sur y Tasmania.

Pasó 12 años en un monasterio de los Christian Brothers, llegando a tomar los votos anuales, aunque sin realizar los votos definitivos. Trabajó en el Servicio de Inteligencia durante la Segunda Guerra Mundial. Dejó Australia en 1955 y vivió en Austria, Italia, Inglaterra y los Estados Unidos. Volvió a Australia en 1980.

Sus libros a menudo se han enfocado en la política internacional y el papel de la Iglesia Católica en los asuntos internacionales. En uno de sus trabajos más famosos, Las sandalias del pescador, anticipó la elección de un papa eslavo, 15 años antes de la asunción de Karol Wojtyła como Jua Pablo II.

Morris West murió mientras trabajaba en su escritorio sobre los capítulos finales de su novela La última confesión, sobre el juicio y la prisión de Giordano Bruno, quien fuera quemado en la pira por herejía en 1600. Bruno fue una figura por quien West sintió una gran simpatía e incluso identificación. En 1969 había publicado El Hereje, sobre el mismo tema.

Un tema mayor al que la obra de West se refirió fue si era moralmente aceptable responder con violencia cuando las organizaciones oponentes utilizan extrema violencia con fines perversos.

Entre sus obras más populares se destacan: El abogado del diablo (1959, Las sandalias del pescador (1963), El embajador (1965), La salamandra (1973), La última confesión (2000, publicación póstuma). Adaptaciones cinematográficas: Las sandalias del pescador (1968), El abogado del diablo (1978), El país desnudo (1984), The Second Victory (1986), Dios salve su alma (Cassidy) (1989).



DESDE LA CUMBRE
La visión de un cristiano del siglo XX

Subrayados:

A veces me pareció que el castigo aplicado a la condición humana es tan horrendo que parece una locura relacionarlo con algún tipo de plan divino.

Se nos concibe sin pedir nuestro consentimiento, se nos trae entre lágrimas a un universo extraño con la sentencia de muerte ya escrita en las palmas de nuestras manos impotentes: un cáncer nos devorará las entrañas, un fanático armado con una espada nos cortará la cabeza, un loco borracho nos arrollara con un automóvil. Una vez dictada la sentencia puede haber postergación, pero no tendrá atenuantes, y no habrá conmutación ni amnistía.

Me atengo con firmeza al mensaje evangélico en el sentido de que la autoridad proviene del servicio y no del ejercicio del poder. El magisterio es una función ministerial, y cualquier otro ejercicio del mismo constituye una perversión.

¿Creo en Dios? Sí, creo aunque no puedo justificar su existencia de modo racional, pero o creo todo lo que se ha escrito, ni apruebo todo lo que se ha hecho en su nombre. Creo que toda crearon es una expresión de Dios y que los mas variados credos encierran una verdad esencial.

¿Qué creo con respecto al hombre? Que es un animal malicioso y a veces loco. Que es mejorable, pero nunca, jamás, perfectible. Que la brutalidad lo degrada y sólo el amor, el respeto y el perdón pueden ennoblecerlo.

Nuestro Señor no inventó el Código del Derecho Canónico. No impuso la Suma teológica de Tomás de Aquino; Se sentaba en la ladera de una colina o se instalaba en una barca que se balanceaba a corta distancia de la playa. Hablaba en las sinagogas y en las viviendas de la gente. Las imágenes que usaba eran imágenes más sencillas de la vida rural: las flores y las ovejas y las semillas y las malas hierbas creciendo en medio del trigo. Enseñaba a sus seguidores a reconocer a Dios desconocido como el “Padre”. Con mucha frecuencia experimenté la sensación de que nosotros, los cristianos, estamos divididos internamente porque intentamos desarrollar un exceso de cosas sobre la majestuosa sencillez del mensaje que se nos impartió. Nos hemos negado nosotros mismos, a través de la legislación, la libertad de los hijos de Dios. Nos hemos alienado unos de otros como os constructores del la Torre de Babel, porque no hemos conocido las cosas que conducen a nuestra propia paz.

Me llevó mucho tiempo comprender que una comunidad de creyentes nunca es un ambiente pacífico. Siempre es un lugar pendenciero y ríspido. Incluso los discípulos del Señor disputaban entre ellos.

Creo en el libre albedrío. Creo que soy capaz de elegir entre el bien y el mal. Sin embargo, sé que ni yo ni cualquier otra persona somos completamente libres. Nuestra libertad está restringida de mil modos diferentes, por las disposiciones físicas y psíquicas, por la ignorancia, el miedo, la presión económica, la ausencia o la simple sobrecarga de información. De modo que nuestra protección del mal como una entidad absoluta nunca debe enturbiar nuestra percepción de la culpa como una cuestión relativa.

Nosotros, la Iglesia, sea como institución jerárquica o como cuerpo familiar, no otorgamos el don de fe. Ese es el don directo de Dios. Aceptamos la profesión de fe. Conferimos el sacramento de la institución, pero la fe no es un don que nosotros concedamos. Debemos recordarlo. Todos lo que ejercen la autoridad deberían recordarlo con gran respeto en todas nuestras mutuas relaciones.

Hablemos claramente; no todos los decretos de los Papas o las congregaciones sagradas han sido o son buenos, o sabios o incluso justos. En las Iglesia, como en la vida civil, la ley defectuosa desacredita el principio de la legalidad. La ley dudosa determina que se dude del principio. La ley impuesta a la gente sin maá explicaciones, con sus procesos deformados contra ellos ab initio, es por su naturaleza misma una injusticia. Una ley sin apelación eficaz es una tiranía.

En una familia la jerarquía y la autoridad son naturales y necesarias. Acepto el principio de autoridad. Insisto también en mi derecho natural a cuestionar ala persona que lo ejerce si creo que él o ella lo utilizan más. En la familia, el respeto, el servicio y el amor mutuos son os elementos básicos esenciales. Todos somos criaturas dependientes que ni siquiera puede abandonar decentemente la vida sin la ayuda de sus semejantes. “Todos somos miembros unos de otros”.

El Concilio Ecuménico Vaticano II desencadenó un movimiento de alcance mundial orientado hacia la renovación en el seno de la Iglesia; pero muchos católicos están convencidos de que la labor de la renovación avanza con mucha lentitud y que está siendo inhibida por hombres dotados de autoridad que se aferran a la historia y que se preocupan poco por el servicio que debe prestarse a las almas individuales; lo cual, después de todo, es la misión del la Iglesia. Planean para mañana. Necesitamos obtener ahora nuestra salvación. Necesitamos ahora el ministerio. Mañana quizá no estemos aquí.

sábado, 25 de abril de 2009

Educando, Evitamos El Ruido


Por Marcial Báez

Cuando no estamos acostumbrados a las vibraciones irregulares a intervalos también irregulares, emitidos por un cuerpo, requieren tiempo para “penetrar” en el entendimiento, estas son registradas como ruido o discordancia.

Actualmente en nuestra ciudad, esto se ha convertido en un grave problema; ya que puede ser directamente peligroso e incluso ocasionar lesiones en el oído y en el sistema nervioso.

El origen de este mal tiene varias raíces, una de ellas se remonta al surgimiento de una nueva clase social que tenia como demostración de riqueza y de poder, la exhibición de lujosos carros y cuyas bocinas proyectaban con estridencias el deseo de informarles a sus conciudadanos su nuevo estatus, a la sombra de los estupefacientes. De ahí el alargamiento de sus tentáculos aupando la creación de los espacios necesarios para la venta y uso de los mismos.

Los amigos lectores estarán de acuerdo conmigo en que lo mas importante para detener esta avalancha, será tomar como defensa a la educación. Su falta es otra de las causantes que mantiene el caos en donde vivimos.

Antes, la escuela era una continuidad del hogar referente a la corrección del estudiantado en todos los sentidos, en el aseo personal, en el comportamiento, cosas que han ido perdiendo validez, quedando olvidadas en el baúl de los recuerdos con una apatía asombrosa por parte de los que componen esta sociedad. Limitándoles a esta generación el derecho a razonar sobre el equilibrio, la organización y sus responsabilidades hacia los demás. Evitando así, las groserías que abundan en las oficinas públicas y en las privadas, en las escuelas, en las universidades, en las guaguas de transporte, en los carros de concho, en la prensa, en la radio, en la televisión; diseminada por todas partes.

La falta de respeto a la valoración de las buenas costumbres y hacer tronar a la música para escucharla se ha convertido en un hábito; ya sea en los colmadones, en el hogar, en los automóviles, en los chimichurris; introduciéndose sin permiso en la intimidad y tranquilidad de la familia, acosándonos hasta cuando disfrutamos de la playa. Fomentando los vicios en contra de la salud...Interrupciones que no estamos obligados a soportar.

Debemos educar para borrar de un tirón esta calamidad, que se cuela dislocante en nuestro estado de ánimo. Camila Henríquez Ureña es su tesis sobre Las Ideas Pedagógicas de Hostos nos dice que “este concebía la educación individual como una dirección del desarrollo del individuo y de su adaptación al medio, que debía abarcar las tres esferas vitales; la intelectual, la moral y la física y encauzar el desarrollo natural de acuerdo con los fines de ideales de la sociedad. Quería Hostos que la escuela cooperara con la sociedad como órgano suyo y pensaba que en nuestras sociedades en formación esa cooperación era una necesidad imperiosa. Quería socializar la escuela; abrir sus puertas para que irradiara su labor, hacerla llegar a la calle, a la familia, a la ciudad, al país, y organizarla en su interior con ese fin. Se queja de que el instinto de corporación se descuida hasta el extremo de que la escuela se disuelve cada día a la hora de retirarse profesores y alumnos de las aulas. La escuela termina en la puerta de la calle”.

Es loable el gesto de un grupo de personalidades de esta comunidad, que preocupados y afectados directamente por el aborto, entre los que se encuentran el Sr. Francisco Suriel y Doña Raquel Madera de Hasbún, decidieron formar el Comité Contra el Ruido. También con anterioridad las instituciones: FEPMA, PMUD Y PRONATURA Bajo la dirección del Ing. Luís Casilla habían iniciado una campaña en ese sentido, mediante el Proyecto Reducción Ruidos y Co. Utilizando afiches y teniendo conversatorios con los “motoconchistas”. Estos movimientos necesitan de nuestro apoyo, pues es la lucha para erradicar un problema que nos concierte a todos.

Esperamos que esa misma disposición se mantenga, concientizando a la sociedad y que no se convierta más tarde, en vía fácil que algunos utilizan recaudando fondos mediante la represión. Ya que, el temor de perder fuentes de ingresos conlleva el pago para la obtención de libertades. Mantenemos la esperanza de que todavía en nuestra oficialidad las reservas morales no estén agotadas y no tengamos el ejemplo reiterativo en las rifas de aguante “la Caraquita”...sin comentarios.

REVISTA DESAFIO, San Cristóbal, R. D. Del sábado 17 al viernes 23 de septiembre de 1994. Pág.6

Eduquemos a los Vecinos Ruidosos / Marcial Báez




El ruido definido como la “percepción sonora no deseada por el receptor” se ha convertido un agente contaminante, en una de las principales causas del deterioro de la calidad de vida. En San Cristóbal esta situación tiene un ejemplo real, sin querer magnificarlo, muchos quieren en cada esquina colocar un chimichurris, estacionar sus vehículos en colmadones, en las calles con grupos de amigos y dar rienda sueltas a las bocinas de sus vehículos para demostrar el poder que tienen las mismas, como decimos por acá “ para echarles vainas a los otros”. ¿Qué les parece? Dentro de la gran cantidad de manifestaciones ruidosas está la que originan los vecinos ruidosos, debida en la mayoría de los casos a que el individuo siente una necesidad imperiosa de hacerse notar y sobresalir para llamar la atención del resto de las personas y para ello no duda en comportarse en forma ruidosa, ya que carece de las aptitudes para destacarse en un rol importante en la sociedad en que vive. “Los vecinos ruidosos” deben pensar en los demás, que la música que ellos escuchan no es la que quieren escuchar los otros... que tal vez hay personas en duelo, o enfermas, o en tertulia, o estudiando, o leyendo, o durmiendo...que todos los días no son de fiestas, de cumpleaños... Y es que, “los vecinos ruidosos” cuando se mudan a un lugar, deben ubicarse, pues no es lo mismo vivir en la selva, en el campo, en un barrio populoso, hacinado, donde la cultura del ruido se ha ido incrementando debido a una pobre situación educativa, social y económica, que convivir en una comunidad donde el equilibrio de convivencia se guía por las buenas costumbres y el respeto a los demás. Y es que al desentonar, rompen con la tranquilidad, cosechando la animadversión, lo que han sembrado con su comportamiento y son etiquetados como personas baratas y sin clase.

Eduquemos a los vecinos ruidosos, manifestándoles que: “El ruido actúa directamente sobre el cerebro produciendo una serie de efectos en el organismo que inciden en las funciones circulatorias, cardiacas, respiratorias y de secreciones de hormonas entre las que se destaca la adrenalina. Esta provoca hipertensión y sobreexcitación y puede ser motivo de conductas “desorganizadas”. Que nos molestan cuando sube el volumen de su aparato de música, que existen leyes y reglamentos sobre el tema, que tienen prohibiciones especificas, determinando como ruidos contaminantes, excesivos, perturbantes y estridentes, entre otras acciones a los radios, instrumentos musicales, velloneras, amplificadores, etc. Que ellos tienen derechos, pero cuando el ruido que provocan en sus hogares irrumpe en el de los demás, entonces tendrán que someterse a las autoridades que han sido creadas para dichos fines y a las cuales los que nos sentimos afectados, debemos acudir sin temor, al exigir que se nos permita vivir en paz, contribuyendo al buen desarrollo de nuestro pueblo, ya que evitando el ruido, también disminuimos la violencia, el desvelo, la intranquilidad, las drogas, las bebidas alcohólicas, la impotencia y muchos males más.

A Propósito de Ruidos, de Basura y de Instituciones Culturales en San Cristóbal.


Por Marcial Báez


Desde el inicio de la lucha contra el ruido a través de un Comité creado por un grupo de ciudadanos y ciudadanas preocupados por la contaminación sónica, han pasado muchos años, y el esfuerzo realizado se ha perdido en el tiempo y todavía hoy, a casi dos décadas, la problemática persiste y con más ímpetu en sus diferentes modalidades: guaguas anunciadoras de publicidad, distribuidoras de agua, vehículos de lujo, vecinos imprudentes. Un ejemplo crítico de permisibilidad es un bar abierto, que está justo en una esquina del parque central, a una cuadra del edificio del Ayuntamiento y del Cuartel de la Policía Nacional, convertido en un batey musical… ¡Y callamos!

La recogida de la basura es un problema sempiterno, unas autoridades se van y otras llegan, las implementaciones no son sistémicas, los contenedores (ni los limpian) llenos hasta el tope por la falta de camiones recogedores y muchos desperdicios tirados afuera por ciudadanos inconscientes. Esta problemática también tiene su ejemplo crítico: el Mercado Municipal, convertido en una pocilga, de fango, gente, desperdicios, podredumbre, frutas, alimentos y con una novedad, expendios de bebidas, barritas con una música estridente al ritmo de bachata, imágenes para una película de ciencia ficción, de lo absurdo, donde todo eso se va desparramando por las calles aledañas como tentáculos, arrabalizando todo a su paso… ¡Y todos callamos!

A propósito de las instituciones culturales, me sorprendí al recibir una invitación de parte del ayuntamiento, lo que agradezco, la cual invitaba a la inauguración de una “Academia de Artes Municipal”; la invitación seguía diciendo “que este acto de inauguración forma parte de la política de esta administración de eficientización y modernización de este cabildo en el rescate de nuestras Instituciones Culturales”. Y nos preguntamos: ¿Por qué crear algo paralelo? Deberíamos apoyar y mantener las ya existentes como El Liceo Musical Pablo Claudio, el Festival de Atabales, El Carnaval Popular (en este caso, ya el Ayuntamiento Municipal decidió apoyarlo, realizando en febrero pasado un exitoso Carnaval), la Asociación de Artistas Plásticos, los Talleres Literarios, la Casa de la Cultura, que estacionarias se mantienen existiendo por un esfuerzo particular de sus dirigentes, a la espera de los “Mecenas” que aún no han despertado a la respuesta de aportar a sus compueblanos, ese aditamento que regocija al espíritu y que conserva y fortalece nuestra identidad. No entendemos… ¡Y todavía callamos!

Tenemos conocimiento de que nuestras autoridades están plenas de buenas intenciones; pero en materia de política municipal para las realizaciones de las mismas, debería existir consenso y “sustentarlo en un programa no sólo bien planeado sino mejor aplicado”… ¿Seguiremos callando?