miércoles, 27 de junio de 2012

FOTONOVELA: LILIS HEUREAUX, SANGRE, PAPELETAS Y CARTAS DE AMOR / JIMMY SIERRA



 Guión y realizacion: Jimmy Sierra/ Fotografia: Juan Bautista Sánchez/ Asistente: Julio Polo/ Diseño: Segundo Marte.

Reparto: Ulises Heureaux: Roberto Mojica / Ramón Castillo: Juan de Dios Balderas / José Estay: Chamound Acosta / Gregorio Luperón: Bolivar Mejía / El barbero: José Mateo / Genral Pereyra: Virgilio Bonilla / Eugenio de MArchena: Felix Herrera.

Personajes Varios: Lucas Abreu, Juan Herrera, Carlos de la Vega, Marcos Pérez, Héctor Herrera, Victor Díaz, Héctor Matos, Luis Morillo, José Antonio.


CARTA DE AMOR DE LILIS A UNA DAMA.

FRAGMENTOS

MAYO, 9 de l892

“Rosa muy querida y muy pensada: esta mañana a las 10 llego el correo de Europa. Pocos después acariciaban mis manos los reflejos de tu corazón, las dulces expresiones de cariño con que se alimenta tu espíritu y te da fuerzas para corresponder a tantas y tanta vehementes impresiones. Si, rosa muy deseada no puedes imaginarte como he consagrado mi existencia a tu amor, y mi tiempo a pensar en tus gracias y en la falta que me haces, tanto as cuanto que tu amor, y mi tiempo a pensar en tus gracias y en la falta queme haces, tanto mas cuanto que tu amor ha expulsado de mi animo las imágenes que habían venido mortificando tu exigencia (…)

“Gracias amada mía, por las florecitas engalanaban tus letras y cuyo olor se asemejaba al de tu aliento perfumado y seductor. Al besarlas me pareció tocar tus labios y esa circunstancia, agradable por cierto, produjo en mí una conmoción que a tu juicio dejo determinarla- Oh ¡qué fascinadora eres. Y por qué a la par qué me causas esas agradables impresiones me dices que esas flores te fueron dadas como pruebas de cariño por tu esposo (...)

“Has corrido un riesgo inminente, y aun lo corres. Pies conservas en tu poder todas mis cartas y las contestas en tu propio “cabinetet”, exponiéndote, como acaba de suceder ahora, a que entre tu marido y te sorprenda entretenida en tus relaciones conmigo y con las pruebas que ponen en plena evidencia nuestro amor, tu honra, tu nombre y el mío, y, como consecuencia el escándalo, cosa que tanto nos empeñamos en evitar y que si por desgracia sucediera daría lugar a que no estuviéramos medios de defensa. Así, pues, querida mía, no persistas en conservar esa correspondencia, destrúyela, y si posible es, desconfía del armario en que la depositas y regístralo bien no vaya a quedar en él algún vestigio (...)

“No debes temer mi viaje a esa gran ciudad. No te preocupes por la venialidad de mi corazón, allí no seré de nadie sino tuyo, allí nada me hará quebrantar mi propósito leal amante, allí en fin, no habrá diosa Venus que me fascine. Tú eres mi estrella y a tí sola adoraré como la diosa de mis encantos (…)

“Réstame decirte que me acompaña a todas horas la medalla que me enviaste, en la cual estampo tantos besos como ocasiones la toco en el día. Me parece verte retratada en ella, tal es la importancia que tiene para mí. Rosa de mi vida voy a suplicarte un favor: no me trates en tus cartas ninguna cosa que sea extraña a nuestras relaciones amorosas, puesto que me agrada leerte a ti sola. De los negocios de tu marido me hablaras en la carta personal que me envías por conducto de tu marido y que recibo puntualmente dentro de la de él.

“Creo que esta carta al fin llevará a tu ánimo el fastidio, es demasiado larga, pero en cambio, si mis palabras, mis cariños, mis súplicas y mi amor alientan tu espíritu, habrás de gozar con ellas como gozo yo con las tuyas, para terminar ahogando en mi corazón las privaciones de que soy objeto por tu causa.

“Consérvate buena, hermosa y preciosa como la estrella del alba, como la ROSA BLANCA mimada por tu muy querido y tú tierno amante.

POESIA MINIMA (2002) / JORGE N GÜIGNI





prólogo

la poesía es la recompensa de la belleza

canto mínimo a san cristóbal

es la puerta del sur
gente sin igual
sabe reír cantar y llorar
bajo su cielo azul

entre montaña y mar
alma de atabal
piel de azúcar parda
sonrisa de cal
historia de amor
fiesta y tradición
escrita con valor
en el lienzo tierno
de la rebelión

san cristóbal del sur
un inmenso rincón
que quisieras tú

ojalá

ojalá
que algo simple te suceda
por ejemplo
que un gallo invoque tu alborada
y en su alegoría de estaciones redimidas
te lleve
definiendo inmensidades
a tu interminable embarcadero
de ilusiones
y en su vibrante concierto de colores
descubras sin asombros
que me amas
y con su cálidad presencia
en tus mejillas
un sonrojo imprudente te delate
complicando tu existencia cotidiana

libertad
me contó un árbol de brisa clara
que una piedra mojada
le oyó decir al rio
que duerme un sueño en sus aguas
que guarda un canto en su orilla
que enciende un sol en su arena
para entregártelos ese día
e que puebles su cauce desierto
sin tener que pedir
compañía

tres versiones para una dama paradójica

1

sabes una cosa libertad
creo que eres una dama paradójica
eres liberadora de esclavos
pero esclavizadora de libres
naces de tu muerte
para morir en tu nacimiento

2

señora libertad
creo que es usted
una dama paradójica
es sueño de esclavos
pero pesadilla de libres
muere en su nacimiento
para nacer en su muerte


3

libertad
sabes una cosa
creo que eres una dama paradójica
rompes cadenas para encadenarte
mueres en tu nacimiento
para nacer en tu muerte

ESCRITORAS DOMINICANAS 2


Ligia Minaya

Ahora voy a contarles de Emelda Ramos, narradora, poeta, ensayista, con novelas y múltiples cuentos, ganadora de premios, profesora, quien hace poco nos trajo un libro de cuento infantil increíble y hermoso, en el que nos narra la aventura de un niño taíno y su perro aon (perro mudo) y las dificultades que pasaron con la llegada de los conquistadores españoles. Tiene ilustraciones bellísimas de la pintora Adela Dore y un glosario que me hace preguntar ¿cuántos niños dominicanos saben que, huracán, hamaca, aguacate, tomate, son voces indígenas? Es un libro que no puede faltar en las escuelas, pero ¡ojo! leer un cuento así, debe tener un lenguaje y una pronunciación, así como gestos y señales, que le den vida a esta historia. A muchos niños no les gusta leer porque quienes lo hacen para ellos es como el que se queja de un dolor. De Oro, Botijas y Amor, es otro libro de cuentos que narra historias de amores y vida de indígenas y en lo que ellos creían y sentían. En su novela “El Despojo” ganadora del Concurso Armando Cabral, de Salcedo, en ella cuenta lo que le contó su abuela. Un libro en que a una le parece estar presente y ser parte de esa historia. Y ahora el más reciente: “Aída Cartagena, Hilma Contreras, Juan Bosch, el aguafuerte”, en el que nos narra a la manera de testimonio y crónicas, los momentos vividos al conocer a estos grandes personajes. Son muchos sus libros, tantos que, de continuar, llenaría todo este espacio y otros más. ¿Ha leído a Emelda? No se pierda a esta gran escritora dominicana, oriunda de Salcedo. Y no deje de leerles a sus hijos los cuentos infantiles de Eleanor Grimaldi y los de Lucía Amelia Cabral. Son bellísimos.

¿Y si hablamos de Jeannette Miller? Intelectual de alto rango que se abraza de la poesía, el ensayo, la crítica, la historia del arte, y ahora de cuentos y novelas, no es para dejarla a un lado. “La vida es otra cosa”, su novela, nos narra de una manera auténtica, pueblerina y real, una historia que pasa día a día en nuestro país. Resulta apasionante cómo cuenta en cada párrafo en un pedazo de lo cierto, de lo creíble. “Cuentos de Mujer”, es algo como el qué hacer de hombres y mujeres y las consecuencias de una y otra cosa. ¿Conoce usted a Jeannette Miller? Si me dice no, le pido que la lea y se sentirá agasajado.

Tampoco puede dejar de mencionar a Sally Rodríguez, poeta mocana, exquisita, sensible. Y para que vean que no miento, de su libro “Diálogo Sin Cuerpo”, aquí les pongo uno: “Señor/ todos mis hojas han caído quedé en la desnudez / y el corazón. /Mira Señor/ sólo queda el latido junto al pozo /la humana voz desierta en sus heridas. /Toma este corazón recógelo en tus manos.” Leer a Sally es igual que orar, meditar, sentirse apacible y hasta alegre.

Quedan muchísimas. Si hablara de todas, con solo pronunciar sus nombres y sus libros, llenaría Diario Libre. Elizabeth Balaguer, Mary Ely Grateraux, Marianela Medrano y otras que hoy viven fuera del país. ¿Ha leído los poemas de Soledad Álvarez, Carmen Sánchez? Es que las escritoras dominicanas son un regalo hermoso y vital.

LOS VIVERES DEL CAMPO


Agustín Perozo Barinas

En ruta a su casa, Aribaldes se detuvo a comprar unos víveres, ya salcochados para llevar, en un establecimiento de ambiente típico, muy ordenado y concurrido. Un cartel decía «Víveres del Campo».

En la fila le antecedía un delgado señor, corto de estatura y entrado en años, con las marcas del tiempo y del trabajo bien labradas en su piel de aspecto casi metálico...

– Este negocio ha sido buena idea y despachan rápido– comentó el caballero.

– Todo lo que haga rendir el peso y tenga calidad, bienvenido sea. Usted luce bien duro todavía. ¿Fueron los víveres?

– En parte. Y una vida de trabajo ‘del bravo’. Ahora van más ligero.

– Usted debe estar hoy bien desahogado.

– ¡Qué va! Tengo una pensión de cinco mil pesos mensuales que no alcanza para nada. Mis hijos me alivian, los que salieron buenos. Y ya usted sabe, para enfermarse es mejor morirse. Sale más barato.

– Pero, por simple curiosidad, si trabajó toda su vida, ¿cómo terminó así? ¿Se lo bebió, se lo jugó, lo botó en juergas? El juego y las mujeres son como un agujero negro en el bolsillo.

– Hice de todo un poco, aparte de criar mi familia. Fui guardia en los 50 cuando Trujillo. Trabajé en fincas entre los 60 y 70, haciendo de todo. Luego en dos factorías en una zona franca en los 80. Y de seguridad a partir de allí hasta que me pensionaron.

– Más de cuarenta años de trabajo. ¿Entonces?

– Nunca hice de nada lujoso. No me rendían los cuartos, en ningún tiempo. Nada... Sólo mucho trote y poco dinero. Como a fin de cuentas le dije a mi último patrón: «No trabajé con usted para mí, sino con usted para usted».

– O sea, ¿su trabajo siempre benefició más a los patronos que a usted?

– Soy la muestra. ¿No cree?

– Se nota, para ser sincero.

Llegaron al final de la fila donde las ágiles despachadoras esperaban. Un sencillo “hasta luego” y cada quien a su cotidianidad.

miércoles, 13 de junio de 2012

EL PARQUECITO DE LOS VAGOS


Por Agustín Perozo Barinas

La llovizna había amainado media hora antes de la hora convenida y Aribaldes, que gustaba de la puntualidad, aseguró cinco pesos en sus bolsillos y tomó la calle. Se dirigió al Parquecito de los Vagos, o Plaza 6 de Noviembre, lindante a la antigua Iglesia Sagrado Corazón de Jesús frente al Ayuntamiento Municipal en la Avenida Constitución de la benemérita ciudad de San Cristóbal.

Era una caminata por la calle Sánchez, vía adyacente al Instituto Politécnico Loyola, bajando desde la Avenida Luperón donde vivía con sus padres y hermanos. Eran las siete y media de la noche. Aquel día jueves, treinta de agosto de 1979, había transcurrido como otros tantos de verano en el San Cristóbal ‘romántico’ de entonces. Una persistente y ligera brisa del Sureste refrescó la atmósfera particularmente calurosa ese mes.

Del pavimento parcialmente cubierto con hojas empapadas por la lluvia emanó un olor terroso muy particular que retendría la memoria por toda una vida. Los perros que habitaban en los barrios del pueblo inquietaban con incesantes ladridos. Algo los mortificaba. En su trayecto Aribaldes recordaba tres serenatas dadas la noche anterior en un recorrido que inició con cinco amigos y que concluyó con dos, más o menos a la una de la mañana.

El Parquecito de los Vagos, contiguo al Casino, era un punto de reunión de muchos jóvenes sancristobalenses formados en las décadas de los sesenta y setenta. De ahí su pintoresco nombre. Todo se comentaba bajo la tutela de un busto del Patricio Juan Pablo Duarte en el centro de la pequeña plaza. Se compartían los cigarrillos, las inquietudes del momento, los chismes del día y se organizaban los “serruchos” antes de “romper la taza”.

Desde allí unos marchaban al Casino, otros a la boite Montecarlo del Hotel San Cristóbal o a la boite La Plaza en la calle Padre Ayala. Algunos a la terraza del Hotel Constitución o al Intermezzo. Todo dependía del monto del“serrucho” para cubrir el consumo en esos establecimientos.

Los más pasivos iban a la heladería o al cine Duarte, ambos frente al Parque Central. O hacia donde Chichita Barinas y sus afamados pasteles en hoja. Los enamorados del momento a “hacer su esquina” de rigor... La vellonera del Hotel Constitución atraía con canciones de baladistas y boleristas en volumen prudente pero había que organizar los exiguos presupuestos disponibles antes de sentarse en esa terraza a disfrutar de unas “frías”.

Se estaba pendiente y se compartía información sobre las fiestas‘quinceañeras’ de las compueblanas adolescentes. En esos cumpleaños sepodía socializar con las muchachas que casi no salían de sus casas aparte del colegio o actividades familiares. También era importante asistir “para dejarsever” a la “presentación en sociedad” de las señoritas del pueblo y a otros eventos que se celebraban en el Casino.

Era conveniente mantener presencia con galantería hidalga que sólo las serenatas y las rosas podían suplir. Se complementaba con “labia diestra” puesa falta de otras prerrogativas para conquistar las muchachas se entendía que las féminas se enamoraban por el oído, al menos en ese entonces. Casi todos tenían algo de poeta y algunos su cuota de “loco”, estigma obligado para losbohemios o inadaptados de la época. Y si la personalidad era contestataria se le enganchaba el mote de “comunista”.

Aribaldes llegó siete minutos antes, compró dos mentas “de guardia” y un cigarrillo Montecarlo en la “paletera” ubicada en la acera, justo al lado de un viejo hidrante. Había que “hacer rendir el menudo”. Cuando Demófeles se presentó ya había un grupo de por lo menos trece jóvenes encamaradería, cada quien con una historia para contar. Lo que no se decía mortificaba el alma.

Demófeles se adueñó aquella noche de la atención de todos con sus invenciones. Poseía un curioso talento para narrarlas que se creía lo desarrolló mientras entretenía al grupo en el Parque Piedras Vivas, entre tanto se esperaba la salida al mediodía de las estudiantes del Colegio San Rafael frente a la Parroquia Nuestra Señora de la Consolación.

No todo era estudio y deporte aunque San Cristóbal se caracterizaba por fomentarlos con firmeza y era una comunidad reconocida por ello. También había tiempo para compartir entre amigos. Los cuchicheos y las carcajadas resultantes en estas nocturnas peñas juveniles en el Parquecito de los Vagos se escuchaban en todo el entorno sobre todo alrededor de la glorieta del Parque Central justo al cruzar la calle Padre Borbón. Ese“otro” parque, o Plaza de la Constitución, era visto como una aburrida zona deveteranos y cocheros excepto cuando la Banda Municipal de música animaba el ambiente con sus marchas y boleros los jueves y domingos. El tránsito en San Cristóbal era muy bajo en la época, tal vez no más autos que coches.

Aribaldes se divirtió ese rato con los cuentos de Demófeles y los amigos que acudieron al encuentro. Casi a las diez todos tomaron su rumbo repartidos en tres pequeños grupos separados. El “paletero” tuvo una buena venta de mentas y cigarrillos sueltos con estos muchachos.

La brisa persistente de la tarde aún continuaba. Con preocupación se había informado en los noticiarios sobre un poderoso ciclón que amenazaba las Antillas Mayores el cual podría mantener una trayectoria al sur de la isla porel mar Caribe.

Luego de caminar unas cuadras junto a Demófeles y otro amigo por la Avenida Constitución pasando la Gobernación Provincial, Aribaldes decidió retirarse asu hogar en la Avenida Luperón casi en la cuesta del Castillo del Cerro. Para variar regresaría a casa atravesando el Parque Radhamés frente al Mercado Municipal.En la noche sentía seductora esa arboleda rememorando una tórrida aventurilla en uno de sus bancos.

Sin embargo, al cruzar el parque sintió que el viento ya era distinto a labrisa de la tarde ese día. Era más denso, quizás muy cargado. Caminó con cierta aprehensión por un presentimiento pero no llegó ainquietarse demasiado.

Ya en la casa buscó su esquina, tomó su guitarra y reinició la práctica decuatro canciones en inglés, idioma que se esforzaba por aprender: ‘Share the Land’, ‘Imagine’, ‘Vincent’ y ‘Wild World’. Tenía planes para el día siguiente en el Parquecito de los Vagos donde fanfarronearía sobre sus avances con esascanciones y las que ya dominaba de Silvio Rodríguez. En la próxima “domplinada”debía ser el centro de atención...

Pero Aribaldes estaba equivocado. Aquel día siguiente viernes 31 de agostode 1979 el huracán David entró por la playa de Palenque y asoló en horas de la tarde aquel San Cristóbal ‘romántico’ que nunca se recuperó como tal.

Hoy se recorre un San Cristóbal más dinámico. Una ciudad que se desarrolla buscando responder a los problemas que han surgido por su rápido y caótico crecimiento. Aunque no se transformó totalmente con el impacto de aquel destructivo fenómeno solo bastó un lustro luego del acontecimiento para quediera inicio en firme al nuevo San Cristóbal que se aprecia al presente.

El otro San Cristóbal antes del huracán David permanece en la memoria de los que lo vivieron. Muchos de aquellos muchachos emigraron. Otros se quedaron.Algunos regresaron. Pero todos llevan consigo con nostalgia esas remembranza simborrables de lo compartido durante esos años mozos en el Parquecito de los Vagos de San Cristóbal.

lunes, 4 de junio de 2012

RECORDANDO LOS CONSEJOS DE DOÑA ROSA.


Autor Marcial Báez.

Ha llegado a mis manos un libro muy particular, LOS CONSEJOS DE DOÑA ROSA (editado en el año 1955 ) de Divina Gómez, que para la era de Trujillo se desempeñaba como artista, directora de cuadros de comedias, formadora de actores y productora de programas radiales y cuya obra fue escrita especialmente para programa radiales difundidos por la emisora LA VOZ DOMINICANA y que en aquella época fueron interpretados por grandes artistas entre los que se destacaron como actrices Monina Solá, Aurea JuliaoThelma Espinosa, Estela Javier, Mary Sánchez, Rosa Saladín, Luisa E. Reyes y Flérida Espinal y los actores Julio A. Sánchez, Jose A. Estévez, Rafael Vicioso, Jesús Lísán, Newton Lluberes, Rafael C. Batista, Oscar Iglesias, Tomas Pujols y R. Rivas Jerez.

Y se preguntarán el porqué detenerme a compartir con ustedes esta obra? La verdad es que estos consejos en nuestro hoy, adquieren una vigencia extraordinaria en muchos casos, como verán para aquella situación su prologuista, Max Uribe, expresaba “la obra es principalmente valiosa por la seriedad y la trascendencia de los temas a que se contrae, por lo palpitantes y actuales que son los problemas de que trata, siempre con sutil, con discreta objetividad. y plantea, a propósito de cada una de esas situaciones, la evolución que a juicio suyo se aviene mejor con los principios del honor y la dignidad, con las normas de conducta ética y cristiana que son patrimonio original del pueblo dominicano”.

La mayoría de nuestros jóvenes, sobre todo, de este tiempo atosigados por una inculturación desmedida a través de la radio, la prensa ,la televisión y aún más por el internet, con el agravante de una educación maltrecha en su dirección principal y el ejemplo tan desagradable de los que nos han gobernado nos induce a reiterar la búsqueda de soluciones a los mismos y esta obra en su esencia podría ser tomada nueva vez como ejemplo para ser llevada a los mismos, como dice de ella René Contín Aybar: “Sus CONSEJOS DE DOÑA ROSA no tienen otro deseo: allegarse a las almas jóvenes y señalarles la recta senda, recordarles a los mayores sus deberes y sus cuidados para con la inexperiencia juvenil “.

Divina Gómez en su recorrido vivencial de lo humano va hilvanando situaciones de desamor, celos, inferioridades, complejos, abusos, infidelidades y engaños todos los elementos que aparecen en la mujer y en el hombre en su afán por entregarse mutuamente, la ley natural de la vida que une a las parejas y que tratarán de mantenerlo para toda la vida. Entonces comprenderán por qué quiero que compartan estos conmigo y les den seguimiento... “Desde que el mundo es mundo, a la juventud le ha gustado divertirse, pero ahora no es diversión lo que buscan sino libertinaje, y los padres indolentes no se ocupan de contener a sus hijos; por el contrario, los ayudan a perderse con aquello de que la juventud necesita libertad... Y el hombre de hoy a sabido aprovecharse de esa libertad, porque ya el hombre al acercarse a una muchacha lleva el instinto de la fiera; no busca la mujer honesta, la dulce compañera de su vida, a la madre de sus hijos, sino a la que le haga pasar unas horas de engaño.”

“La virtud no puede fingirse, es algo tan grande que se refleja en el mirar...El honor es como un liquido que una vez vertido en el suelo, no se puede recoger jamás... Los celos, dice la gente, es una demostración de amor y yo digo: los celos son producidos por la falta de personalidad... La mujer celosa no tiene confianza ni en su talento ni en sus encantos, puesto que es presa del miedo a las demás mujeres...”

La problemática de los casados, cuando le llegan los hijos y las mamás olvidan al marido dedicándole menos tiempo. Está presente también: “lo que se de cierto que muchas mujeres pierden al marido cuando llegan los hijos, simplemente porque no han sabido armonizar los dos cariños... el hombre es una criatura con todas las debilidades y flaquezas propias de un ser humano, y cuando las tentaciones llegan muy pocas veces las resisten, a menos que la esposa, comprensiva e inteligente, lo ayude a combatirlas... La dignidad siempre no es buena consejera, porque le gusta distanciar... El marido es un niño a quien la esposa debe cuidar tanto o más que a los hijos, porque el tiene que pasar el día batallando por los hijos y la esposa, y mientras el lucha por traer al hogar lo necesario para sostenerlo, la esposa tiene todo el tiempo para atender a los hijos. De modo que es ella quien debe proporcionarle sueño tranquilo y un amanecer feliz. Cuando el hombre que trabaja fuera del hogar se levanta, ya la esposa, la buena esposa, debe tenerle su baño y su ropa listos, y, mientras el se asea, ella debe atender el desayuno para que el sienta calor del hogar... Los padres jamás deben pelear delante de los hijos porque estos les pierden el respeto y el cariño. Es un ejemplo fatal. La educación de un hijo es una tarea para el padre y la madre; pero muchas veces el padre cree que con pagarle los estudios y darle ropa, ha cumplido su misión, y esta equivocado. El padre, tanto como la madre, se deben a los hijos, que no tuvieron culpa alguna de venir al mundo. Los padres que pelean delante de los hijos están laborando para que ellos sean infelices cuando se casen. La madre, aunque odie a su marido, debe hacerle creer a los hijos que su padre es bueno y que ellos deben quererlo mucho. El padre, si no quiere a la esposa, debe justificar sus ausencias, y tratar con suma cortesía y cariño a su compañero...Una buena esposa debe saber que su esposo es un hijo más a quien debe cuidar, para que el sienta tu falta hasta cuando trabaja y no tenga tiempo para nadie mas que para ti. Cuando la esposa sabe ser esposa, el calor del hogar es para el esposo como el calor de la vida...insustituible”.

La relación de las jóvenes con hombres divorciados, también tiene un lugar de reflexión: “En el amor, la fe y la confianza son tan necesario como el mismo amor, que la falta de esos dos factores, destruye el cariño más fuerte... El hombre que quiere de veras, con el corazón, no trata de hacer a la mujer amada un ser despreciable bajo toda consideración es la mujer que por el amor de un hombre olvida las tres cosas más valiosas que hay en la vida de una mujer... Primera: la tranquilidad y el concepto de una madre respecto de su hija. Segunda: el concepto de esa hija de si misma; y tercera: el honor, que una vez tirado a la calle es como el agua, cuando se vierte sobre la tierra; no se recoge jamás”

El engaño a la mujer por parte del hombre: “Ustedes quieren amar cuando se les presenta la ocasión; irse cuando les place con otra; que como lo estrecho del embudo es para la esposa, ella tiene que aguantarse, hasta que ustedes se cansen y vuelvan rendidos por el placer o vencidos por el engaño. Entonces quieren que la pobre compañera los espere con una sonrisa en los labios, sumisa, humillada... Una mujer despechada es capaz de todo, muchacho. Por eso, por haber hombres como tu, hay muchas mujeres desgraciadas en el mundo; porque el despecho y el dolor de la humillación hacen mas mujeres malas, que el vicio y luego quieren ustedes, los indolentes, reclamar ante los demás, el desamor de su mujer para justificar su actitud... Que una buena esposa se debe conquistar cada día, cada hora: y no creer que , porque ya la tienes, que porque es madre, ya no puedes faltarle. Hay muchas clases de mujeres buenas...Las hay humildes que sufren todo mansamente, sin quejarse: a esas, los maridos las ponen en ridículo y llegan a sentirlas como esclavas. Hay otra clase: las que le hacen la vida imposible con los celos, con pleitos, con pleitos por cualquier tontería, porque les gusta estar mas en fiestas que en su hogar; de esas el marido se va separando paulatinamente, sin sentirlo, hasta que llegan a convertirse en dos extraños. Y hay otra clase: la de tu esposa; esa es la verdadera buena esposa. Esa es la fiel, hacendosa, cariñosa; pero esa como se siente verdaderamente legal, no pelea, no grita; no cela; pero se aleja, deja el campo libre, sin ruidos; se conduce lealmente aunque su esposo no haga lo mismo, porque tiene el concepto del deber y del honor; pero de esas ya casi no vienen. Creo que pagan mucho derecho”.

Cuando las jóvenes se casan sin querer a los esposos para salir de sus padres o para estar bien económicamente: “La aspiración es loable, mientras que la ambición es un defecto detestable. Tu eres ambiciosa, quieres gozar de bienestar material aunque tu espíritu no este alegre... Eres una inconforme; no estas dispuesta a tomar lo que la vida pueda darte, sino que quieres alcanzar lo que ambicionas, bienestar; y cuando se piensa solo en eso, aunque parezca injusto, casi siempre se fracasa y viene el desequilibrio moral. La persona que no ha tenido la suerte de ser rica, tiene que tener muy templada el alma para sostenerse honrada; de lo contrario, surge en su corazón el veneno de la inconformidad que lo destruye todo... Puesto que solo piensas en mejorar, sin detenerte en las consecuencias que puede tener tu cambio. No has pensado ni por un instante en que desde antes de obtenerlo estas revestida de engaños.. . Dos que van al altar enamorados, tienen los primeros meses, del encanto de su amor, de su nuevo estado, y cuando viene el desamor material, ya están esperando al hijo... o su concepto del deber los sostiene firmes; en una palabra, el amor que llevaron, los va preparando a medida que se aleja, a recibir al otro amor, al duradero, al que templa el alma para llevar a cuestas la cruz del matrimonio... La mujer al casarse contrae el compromiso de cuidar al esposo primero, a los hijos después, y siempre el hogar; pero, como en su casa no la enseñaron, no lo saben, y se casan para poder salir del yugo de sus padres y... de la sociedad”.

Sobre la educación y atención a los niños Doña Divina expresa: “Al niño que pregunta, se le debe dar una respuesta simple, pero adecuada, porque, aunque muchas de sus preguntas parecen sin importancia, no deja de tenerla la contestación que se le de, y es ahí donde la madre debe tener tacto, porque es así como se comienza a formar la imaginación, el gusto y el concepto de las cosas en el alma infantil que brota a la vida”.

Cuando las jóvenes se enamoran de los hombres tienen aquí su participación y la manera como deben afrontar este amor desmedido...”Por eso es que las jóvenes antes de corresponderle a un hombre, deben informarse de sus antecedentes; digo, si es una joven decente, porque yo te aseguro que hoy día, las muchachas están de modo que su mayor placer es creer, entiéndeme bien; creer, que el hombre que la enamora esta loco por ella, y en su creencia, se vuelven locas y no miran ni el daño que hacen a otra ni el que se hacen a sí mismas... gozando de una felicidad falsa. Porque falsa es toda felicidad que se obtiene a causa del dolor de otra persona... Lo único es que debes creer es que toda mujer, por buena que sea, paga, tarde o temprano, el calor que le roba a un hijo. Porque los niños ya no podrán; ser felices jamás. Primero, en su casa oirán diariamente maldecir a la intrusa y a su padre; segundo, cuando les falte salud o la presencia del padre para cualquier acto de su vida odiarán a la que los separó; y tercero, cuando se den cuenta de que su madre no es feliz, ellos tampoco odiarán al padre y a la que lo arrebato de su lado. Y si por desgracia les pasa cualquier cosa grave, todos culparan al padre y a la mujer que hizo desdichada a tres personas... Si piensa corresponderle al otro, cuéntale con naturalidad el engaño de que fuiste victima. El comprenderá que tu conducta ha sido limpia y no hará caso de eso. Ya lo verás! La sinceridad es un arma poderosa para alejar el mal de la sospecha... Si las muchachas pusieran más cuidado antes de enamorarse ciegamente, habría menos hogares desgraciados en el mundo. Una joven debe investigar bien respecto del hombre que le gusta, porque hoy día, existen muchos hombres solteros que son casados y con hijos...No, no hay tantos hombres malos, no lo creas; lo que hay son muchas muchachas perversas, que por aquello de parecer modernas y agradables destruyen la felicidad de otras, sin darse cuenta de que destruyen la suya propia.