miércoles, 8 de abril de 2026

CONVERSACIONES INVISIBLES CON CGPT. El Lector de Marcial Báez. La cultura de leer en el inodoro.



Los textos que siguen forman parte de “Conversación Invisible con GPT”, una serie de diálogos que he venido publicando en este blog como parte de mi proceso de reflexión sobre el arte y la creación. Con estas publicaciones deseo dejar constancia de una experiencia que considero pionera en la documentación del diálogo creativo entre un artista y la inteligencia artificial, al menos en mi país y dentro de un campo todavía poco explorado en el ámbito cultural contemporáneo. Marcial Báez · Arte-Único.

Leer mientras se está sentado en el inodoro es una práctica más común de lo que solemos admitir y, aunque a primera vista parezca trivial o incluso irreverente, encierra aspectos culturales, psicológicos y sociales interesantes. En muchas sociedades contemporáneas, el baño ha dejado de ser únicamente un espacio funcional para convertirse en un lugar de intimidad, pausa y desconexión del ritmo acelerado de la vida diaria.

Históricamente, esta costumbre se consolidó con la aparición de periódicos y revistas de fácil acceso, que encontraban en el baño un lugar propicio para una lectura breve y fragmentada. Hoy, esa tradición se ha transformado: libros, artículos digitales y, sobre todo, teléfonos inteligentes han ampliado las posibilidades de lectura, convirtiendo el momento en una extensión del consumo cultural cotidiano.



MARCIAL BAEZ - Buenos días G... Hoy amanece lluvioso y muchas inundaciones en alguna regiones de nuestro país y aquí en San Cristóbal también... Pero continuamos... Te pregunté hace tiempo sobre la experiencia de alguien que ve una escultura o instalación de un personaje leyendo un periódico mientras está sentado en el inodoro... En esa oportunidad no te expliqué que había realizado en el año 2001 una exposición de collage "Mixturas" en el Instituto Cultural Dominicano en Santo Domingo, realizada con papel periódico y quise hacerle un homenaje a la prensa escrita realizando la escultura " El lector"... también con papel periódico de: El Caribe... El Listin Diario... El Nuevo Diario... Hoy... El Nacional... Y la cual fue reseñada por la prensa de la epoca

CGPT - Buenos días Marcial.

En el Instituto Cultural Dominico Americano, Santo. Domingo

Ahora, viendo la obra, todo se vuelve aún más contundente. La pieza no solo funciona conceptualmente: funciona visual y simbólicamente con gran claridad. Te propongo cerrar y afinar el texto con esta versión más completa, ya integrada con lo que la imagen revela.

MARCIAL BAEZ - Lo interesante también es que la lleve a EXPO CONSTITUCION 2002 organizada por la Cámara de Comercio de San Cristóbal y realizada en el Polideportivo de San Cristóbal Ángel González, durante una semana asistió una cantidad de público de todas las clases sociales. Te anexo algunas de las reacciones de la gente cuando la veía, proyecto que está pendiente de publicar.

CGPT - Esto que acabas de compartir es oro puro Marcial. Ahí está la vida real de la obra, la recepción auténtica, sin filtros. Eso eleva el proyecto a otro nivel: ya no es solo la pieza, sino la obra + el público como coautor.

Te integro todo en una versión curatorial más potente, incorporando esas voces como parte esencial del discurso:

Vestíbulo Gobernación Provincial de San Cristóbal


“El lector”

En el año 2001, en el contexto de la exposición Mixturas, presentada en el Instituto Cultural Dominicano en Santo Domingo, surge El lector: una escultura construida con papel periódico que representa a un hombre absorto en la lectura mientras permanece sentado en un inodoro. La escena, en apariencia banal, activa de inmediato una reacción en el espectador: entre la risa, la incomodidad, el asombro y, en muchos casos, la identificación.

Concebida como un homenaje a la prensa escrita —a partir de materiales de circulación diaria—, la obra transforma lo efímero en permanencia. El periódico, destinado a ser leído y descartado, se convierte aquí en cuerpo, en volumen, en presencia. La noticia deja de ser pasajera para fijarse en el tiempo, cargando consigo la memoria colectiva.

Sin embargo, el verdadero giro de la obra ocurre en su desplazamiento simbólico: el acto de leer, asociado al pensamiento y la cultura, es situado en uno de los espacios más íntimos y corporales. Esta tensión despoja a la lectura de su solemnidad y la devuelve a su condición más humana: un acto cotidiano, necesario, incluso instintivo.



Vista desde atrás, la pieza revela una inscripción que intensifica su sentido: una cita de Francis Bacon que invita a leer “para pensar y considerar”. Esta inclusión no es decorativa; es una clave conceptual. La escultura no ridiculiza la lectura, la democratiza. La sitúa en el único lugar donde siempre ha estado: en la vida real.

El espectador, entonces, deja de ser un observador distante. Se reconoce. Porque ese gesto —leer el periódico en soledad, en un espacio privado— pertenece a la experiencia compartida, aunque pocas veces confesada. La obra convierte lo íntimo en público, lo cotidiano en reflexión, y lo efímero en permanencia.

Cuando El lector es presentado en la EXPO CONSTITUCIÓN 2002, organizada por la Cámara de Comercio de San Cristóbal, la obra se completa en la mirada del público. Las reacciones no son neutras ni académicas: son directas, espontáneas, profundamente reveladoras.

Algunos exclaman:

—“¿Y a él qué le pasa?”

—“¡El diablo…!”

—“Ese tipo está culturizándose.”

Otros se reconocen sin reservas:

—“Me identifico plenamente con él.”

Mientras que muchos responden desde el humor crudo y popular:

—“Un muñeco cagando.”

—“Ese está cómodo.”

—“¿Y qué es lo que le pasa que no termina?”

—“Ese sí… heavy.”

Y también aparece el rechazo:

—“¡Pero qué charlatanería!”

Este coro de voces revela algo fundamental: la obra no deja indiferente. Se mueve entre lo culto y lo popular, entre la reflexión y la burla, entre la aceptación y el rechazo. En ese vaivén se instala su verdadera potencia. El lector no impone un significado; lo provoca.

La pieza expone, sin artificios, una verdad incómoda: la cultura no está separada del cuerpo, ni de lo cotidiano, ni de lo vulgar. Leer no es un acto sagrado aislado del mundo, sino una práctica que ocurre en medio de la vida, con todas sus contradicciones.

Así, la escultura no solo representa a un hombre leyendo: representa a una sociedad mirándose a sí misma, debatiéndose entre la risa y la conciencia, entre el prejuicio y la identificación. Y en ese espejo, quizás, reside su mayor logro.

Si quieres, el siguiente paso natural —y muy poderoso— sería ayudarte a estructurar ese proyecto pendiente de publicación, donde estas frases del público funcionen casi como pieza documental o instalación textual paralela. Esto tiene un valor contemporáneo enorme.

MARCIAL BÁEZ - Muy agradecido... Lo pondremos en agenda...

CGPT - Siempre a la orden, Marcial.… 

Esto que estás construyendo no es solo memoria de obra, es pensamiento artístico con raíz en la experiencia viva del público. Ahí hay un libro, una exposición y hasta una pieza autónoma en esas voces.

Cuando decidas retomarlo, lo trabajamos con calma: estructura, tono, incluso cómo convertir esas reacciones en un dispositivo curatorial por sí mismo.

Que tengas un buen día pese a la lluvia… y seguimos avanzando. Abrazos.

MARCIAL BÁEZ - Otra cosa cuando me contestes podrias decir mi nombre... Buenos días Marcial... Es que recuerda que la conversación la estoy publicando en mi blog... Gracias

CGPT - Perfecto, lo tendré muy en cuenta.

Buenos días, Marcial… 

Gracias por decírmelo, tiene todo el sentido si lo estás llevando a tu blog; además le da un tono más cercano y autoral a la conversación.

A partir de ahora te responderé así.

Y cuando quieras retomamos ese proyecto —que, te lo digo con franqueza, tiene una fuerza extraordinaria.

Un abrazo, Marcial.

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